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92. DEVÓRAME, MI PEQUEÑA OMEGA

Penulis: L.N
last update Tanggal publikasi: 2026-06-22 09:35:08

LORENZO

—…estamos reconstruyendo todo el sistema maestro. Me tomará un tiempo, pero algo está claro. La misma persona que sacó a ese idiota del Alfa Luca es la que lo estaba ayudando, y la misma que hackeó el auto y el teléfono de Victoria.

Escuché mientras Leo nos explicaba el informe de Nino.

Todos habían llegado de inmediato. La villa estaba vigilada, con guardaespaldas repartidos por el bosque.

No me habría sentido más seguro ni siquiera en la capital.

—¡Entonces, la versión corta es que al
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  • ALFA LORENZO   109. UNA TRAMPA

    LORENZOSolté un gruñido irritado, furioso otra vez.—Tu madre convocó una reunión del Consejo para anunciar el regreso de Alina.—¡¿Mi madre hizo qué?!Me incliné hacia adelante, la pregunta saliendo entre dientes apretados, con la rabia trepándome por la garganta como un volcán a punto de estallar.—Los autos ya están llegando a la Fortaleza Diamante —dijo, mirándome por el retrovisor.—Maldita sea... —La maldición salió baja y peligrosa, con mi aura volviéndose sofocante, letal.Amaba a mi madre. Siempre se había sacrificado por mí, por los dos, por mantenernos a flote.Pero estaba pisoteando mi autoridad. Tenía que darle una lección que jamás olvidara.—Bien —gruñí, con las pupilas estrechándose hasta volverse algo depredador.Me estaban empujando hacia la peor versión de mí mismo.—Leo llamó. Nino encontró algo importante.—Debiste empezar por ahí. —Agarré el teléfono del compartimiento frente a mí y llamé a Leo de inmediato.—Suéltalo...Escuché todo lo que había descubierto, y

  • ALFA LORENZO   108. MIS TESOROS EN TUS MANOS

    LORENZOMe tensé en cuanto escuché el ultimátum de Victoria.Durante un segundo, pensé que de verdad iba a rechazarme.Que podía perderla para siempre por todo este maldito desastre.Juro que la verdad estaba ahí, justo en la punta de mi lengua, pero no podía decírsela.Tenía mil razones, y podía nombrar cada una de ellas ahora mismo.Sufriría demasiado si descubría que Alina había vuelto de entre los muertos.Pensaría que ya no tenía ninguna oportunidad de ser mi verdadera Luna.Incluso podría tomarse mal el asunto del bebé y alejarse todavía más de mí, ponerse a la defensiva, quizá incluso huir.Conocía demasiado bien a Victoria.Pelearía por nuestro hijo con dientes y garras si sospechaba que alguien se lo quería quitar.Todos pensaban lo mismo. Que ahora que Alina había vuelto, ella sería quien criaría a mi heredero, y Victoria no sería más que la Omega que mi madre contrató por su vientre.Ese había sido el plan original. Pero el destino lo retorció todo.Mi madre terminó eligien

  • ALFA LORENZO   107. DIME LA VERDAD

    VICTORIA"Estoy aquí, mi amor. Estoy aquí..."Esa respuesta áspera, ahogada, y la forma desesperada en que sostenía a Nova me derritieron por dentro.Intenté odiarlo, echárselo todo en cara, seguir enojada, pero una palabra de Lorenzo, un pequeño abrazo, y volví a rendirme por completo.No se debería amar tanto a un hombre.No hasta el punto en que empieza a sentirse como una obsesión, porque puede elevarte directo hasta las nubes y, al segundo siguiente, dejarte caer en el abismo más profundo.Nova levantó la cabeza, y lo vi a través de sus ojos.Esos ojos azules atormentados, llenos de todo lo que no estaba diciendo.El cabello negro le caía sobre el rostro mientras se inclinaba sobre mi loba, protegiéndola de la lluvia.Estaba desnudo, obviamente de vuelta en su forma humana."¿Por qué?"De pronto escuché a Nova preguntarlo, y hasta yo me quedé impactada."¿Por qué no me quieres? ¡Dímelo! ¡¿Por qué me rechazas y sigues alejándome de ti?! ¡Soy tu mate! ¡YO SOY TU MATE!"Las dos rugi

  • ALFA LORENZO   106. TE EXTRAÑO DEMASIADO

    VICTORIANo importaba cuántas veces me dijeran que esto era lo mejor... que tenía que cooperar por el bien de mi bebé.Si no estuviera pensando en mi pequeño, ya habría salido corriendo.Por mucho que mamá intentara arrastrarme a los recuerdos de papá o mantenerme distraída, yo solo pensaba en verlo.Estaba de pie en el balcón de mi habitación, mirando el bosque que se extendía profundo dentro del territorio de la manada Bianchi.El lago estaba cerca, donde solía jugar con mi hermano... la vieja cabaña del pescador que se caía a pedazos... cada madriguera, cada cueva, cada árbol me recordaba a mi infancia feliz.Pero nada de eso tenía sentido para mi ahora mismo.Solo me quedé allí, perdida, viendo cómo las copas de los árboles se agitaban con violencia bajo el viento mientras la lluvia caía cada vez con más fuerza.Me ajusté el chal sobre el pecho, con el libro todavía en la mano.Las puertas de cristal estaban abiertas, y habían movido el diván para que pudiera mirar al bosque mient

  • ALFA LORENZO   105. LUCHARÉ POR NOSOTROS

    LORENZOUna enfermera estaba inclinada sobre la cama, ayudando a la paciente a beber un poco de agua, mientras mi madre permanecía sentada junto a ella en el sillón.Me miró en cuanto entré, tensa, enderezando la espalda para dejar claro que estaba del lado de Alina.—Déjennos solos —ordené, deteniéndome al pie de la cama.La enfermera salió casi de inmediato.Mi madre se quedó exactamente donde estaba, como si pensara que yo podía romperle el cuello a Alina en cualquier momento.Me importaba una mierd4 su actitud.Mis ojos por fin se fijaron en esos ojos verdes que conocía desde hacía tanto tiempo.Sentada en esa cama enorme, delgada y consumida, parecía que podía desaparecer entre las sábanas.Una mujer que alguna vez fue tan hermosa e imponente ahora no era más que piel y huesos.Observé el brazo que descansaba fuera de la manta y vi moretones oscuros, venas colapsadas por las drogas que supuestamente habían usado para mantenerla cautiva.Las ojeras le hundían los ojos y dejaban su

  • ALFA LORENZO   104. ENFRENTANDO A MIS FANTASMAS

    LORENZOMi voz salió afilada e impaciente en cuanto Leo respondió.—Nino encontró algunas cosas interesantes —dijo, y de pronto la pantalla de mi computadora se encendió sola, mostrando a los dos desde la oficina a la que llamaban el búnker.—Adelante... —Me recosté en el sillón, intentando controlar mi impaciencia.—El rastro del dinero de las cuentas que entregó el patriarca Vasiliev llevó a cuentas pantalla en paraísos fiscales usadas por... la familia Bianchi —me informó.A su lado, Nino seguía tecleando sin parar en su laptop.—No fueron los Bianchi. Alguien solo quiere que pensemos que fueron ellos —dije, y la revelación me golpeó con tanta fuerza que salió con una certeza que ni siquiera podía explicar.Confiaba en mis instintos.—Nino también piensa eso. —Leo asintió, y Nino empezó a hacerle señas otra vez.—Las cuentas fueron manipuladas. No puede encontrar el rastro real, pero parece que los Bianchi las usaron en el pasado para hacer negocios con alguien más, y no fueron los

  • ALFA LORENZO   76. MI VERDADERA LUNA

    LORENZO—¡Oh, Diosa, quería estar tan enojada contigo, maldita sea, pero te amo...!Stephanie se acercó a Victoria y la abrazó, con el alivio escrito en toda la cara, y Victoria le devolvió el abrazo.Yo no le dije nada a Victoria. No quería hacerla sentir todavía más culpable.Pero Stephanie me ha

  • ALFA LORENZO   75. UNA OMEGA EN MI MUNDO

    LORENZOCerré la puerta de mi habitación, la misma en la que ni siquiera había dormido con mi Luna.Y ahora había una Omega sexy reclamándola como si fuera su territorio.Y, Diosa, si decía que eso me molestaba, seguiría mintiéndome a mí mismo.Tenía ese instinto primitivo de querer verla usando to

  • ALFA LORENZO   74. QUIERO CONOCERTE DESDE EL INICIO

    VICTORIA—Haré mi mejor esfuerzo. —Alcé una ceja desafiante mientras me estiraba sobre la cama, luego tomé mis pechos entre las manos y empecé a tocarme despacio, sin vergüenza, lamiéndome los labios de pronto secos.Incluso con la poca luz, pude ver el brillo hambriento en esos ojos hermosos.—Niñ

  • ALFA LORENZO   73. ESTOY MURIENDO POR TI

    VICTORIA—Siempre hay alguien intentando joderme la vida. Cada mujer que se acerca a mí tiene alguna intención oculta, y seamos realistas, nuestro pasado tampoco ayuda una mierd4...—Porque no te conocía. Porque era una niña mimada que eligió mal y luego... bueno, estaba desesperada, pero ahora, Lo

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