Compartir

CAPÌTULO 42

Autor: Phevo
last update Fecha de publicación: 2026-08-11 15:53:29

SERA

—¿Qué? —escuché que Kai le preguntaba al doctor mientras mi mente seguía en las nubes.

—Aquí está el resultado —respondió el doctor, entregándole el expediente a Kai, quien leyó en silencio durante unos segundos.

—¿Puedo ver? —dije, y Kai me lo pasó. Lo saqué despacio, como si eso fuera a convertirlo mágicamente en una broma pesada, pero no fue así. Nuestro ADN coincidía. —¿Qué tan seguro está de que el resultado es correcto? —pregunté. El doctor me miró como si lo hubiera ofendido.

—Hicim
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado
Comentarios (1)
goodnovel comment avatar
Wilmaris Encarnación
Dios.... Autora que voy hacer contigo
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • ATADA AL REY DE LA MAFIA   CAPÌTULO 60

    DAMIAN—Adelante —dije al fin, después de que los insistentes toques a la puerta de mi oficina privada no cesarán. Kai entró y se detuvo frente a mí. Le había dicho que siguiera a Seraphina y se asegurará de que estuviera bien esa mañana. No la había vuelto a ver desde que la hice venir y terminé con los huevos hinchados, pero ese no era el problema; llevaba dos días enteros sin poder sacarme a Seraphina de la cabeza. Sus labios... no los de la cara, sino los que tenía entre las piernas. La forma en que parecían hechos solo para mí, cómo sabían responder a mi lengua. Solté un suspiro y dejé el bolígrafo despacio. Había estado con muchísimas mujeres y ninguna me había hecho sentir así. Probablemente se debía a que no me la había follado; de haberlo hecho, ya me la habría quitado de la cabeza hacía tiempo, pensé, dirigiendo la mirada hacia Kai.—Jefe —me saludó, y cerré mi portátil.—¿Qué pasa? —pregunté con tono plano, y él avanzó hacia la silla—. No te he dicho que te sientes —dije, y

  • ATADA AL REY DE LA MAFIA   CAPÌTULO 59

    SERAHabían pasado dos días. Dos días desde que le había puesto los ojos encima a Damian, dos días desde mi último orgasmo, un día desde que Christy no me dejaba en paz después de habérselo contado, y apenas unas horas desde que mis compañeros de trabajo me habían dado la bienvenida; y, aun así, no había dejado de pensar en Damian y su boca mágica.—¿Sera? —llamó Luca y me giré bruscamente hacia él.—Mmm —dije, y él frunció el ceño.—No me estabas escuchando —me acusó, y entorné los ojos.—¿Quién dice?—¿Qué fue lo último que dije? —preguntó. Lo miré por un segundo y luego sonreí—. ¿Ves?—Lo siento —hice un puchero y él puso mala cara.—¿Qué te pasa? —preguntó, y me encogí de hombros.—Nada.—Oh, definitivamente es algo; has estado así desde que llegaste a la oficina.—¿Ahora me estás espiando? —bromeé, y él negó con la cabeza con una sonrisa.—Te estás desviando del tema.—En serio —dije, enderezándome en la silla—. No es nada grave. —Me miró fijamente durante un momento y luego...—

  • ATADA AL REY DE LA MAFIA   CAPÌTULO 58

    SERADamian ya me había besado dos veces, pero este beso era diferente. Sentía como si él lo necesitara tanto como yo, como si estuviera respondiendo a mis preguntas sobre si me gustaba en la oscuridad. No sabía cómo me habían salido esas palabras de la boca, pero viendo el beso con el que venían acompañadas, dudaba mucho de arrepentirme. Me acerqué más mientras las manos de Damian me agarraban del muslo y me pegaban a él.—¡Dios, estás tan caliente! —gruñó, y yo me agarré de su cuello. Ya me había dado cuenta de su erección antes, y ver cómo su entrepierna crecía en respuesta a mí hizo que mis bragas se empaparan. Lo apegué aún más por el cuello, pero de pronto se detuvo y yo fruncí el ceño.—¿Qué pasa? —pregunté. Él me miró como si estuviera intentando analizar algún tipo de caso práctico.—¿Es esto lo que quieres? —preguntó de repente, y yo asentí antes de poder evitarlo. Ponerme mojada y preguntarme si eso era lo que quería no era lo que me esperaba de mi esposo, pero esa pregunta

  • ATADA AL REY DE LA MAFIA   CAPÌTULO 57

    DAMIANNo sabía por qué había salido de mi habitación para ir a la de Seraphina. No sabía si era por el hecho de que Christy me había dicho que habían firmado la paz, o porque ella no parecía estar molesta con Kai pero sí conmigo; y sinceramente, no entendía por qué me perturbaba tanto. Estar parado frente a ella en este preciso momento, pidiéndole quedarme en su habitación, parecía un despropósito. «No se lo pediste, se lo suplicaste», me susurró mi voz interior, y me mofé; aún peor.—Sí —susurró ella finalmente, haciéndose a un lado para dejarme pasar.Entré y eché un vistazo a mi alrededor, preguntándome por qué el lugar lucía distinto a la última vez que había estado allí. Caminé despacio hacia la cama y me giré hacia ella.—Sabes que tienes todo el derecho de decirme que no, ¿verdad? —pregunté. Sus labios se entreabrieron, provocando una reacción instantánea en una parte de mi cuerpo.—Lo sé —dijo mientras caminaba hacia la cama. Se sentó y me miró—. Pero quiero que te quedes.Aq

  • ATADA AL REY DE LA MAFIA   CAPÌTULO 56

    SERAUn toque sonó en mi puerta por primera vez desde que regresamos a Nueva York y me fui directo a mi habitación sin hablar con nadie. No le había dirigido la palabra a Christy desde Florida, no le hablé al llegar a la mansión y, aunque sabía que era ella quien llamaba, no estaba lista para enfrentarla.—¿Sera? —llamó Christy, pero no respondí—. Sé que me escuchas, amiga. Por favor, abre y escúchame —suplicó. Suspiré. Con lentitud me puse de pie y caminé hacia la puerta, sintiendo una ligera decepción conmigo misma por no cumplir mi palabra. Quité el seguro despacio y encontré a Christy frente a mí, haciendo un puchero.—¿Puedo pasar? —preguntó, y le rodé los ojos.—No —contesté, regresando a la cama. Ella me siguió.—¿De verdad me vas a guardar rencor por tanto tiempo? —se quejó mientras se sentaba a mi lado. La miré con el ceño fruncido.—No puedes decidir dejarle de hablar a tu mejor amiga tanto tiempo, Sera.—Ni siquiera han pasado veinticuatro horas —dije, a lo que ella ahogó u

  • ATADA AL REY DE LA MAFIA   CAPÌTULO 55

    DAMIANChristy y yo entramos a la habitación justo cuando a Seraphina le daban la ubicación de Kai. Christy y yo nos habíamos quedado atrás después de que ella entrara con Vito para encargarnos de los hombres, pero al entrar aquí no pude evitar recordar sus palabras, la decepción en su rostro al decirlas... Y ahora, ver sus lágrimas era lo último que quería.—¿Estás segura? —le preguntó Christy mientras se acercaba. Se agachó a su lado y le tocó el hombro, pero Seraphina se la quitó de encima.—Sí —respondió. Se puso de pie y se giró hacia Vito—. ¿Por qué Vincenzo llevaría a Kai a la casa de Isabella? —preguntó, a lo que Vito simplemente se encogió de hombros.—Él debería responder eso —dijo él, señalando al hombre casi muerto que yacía en el suelo.—No lo sé —dijo el hombre, y por su voz me di cuenta de que no mentía.—Llévatelo —le ordené a Matteo, que acababa de entrar, pero Sera le cortó el paso.—Muévete, Seraphina —le advertí, pero ella ni se inmutó.—Le di mi palabra —empezó el

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status