El Precio de la LEALTAD

El Precio de la LEALTAD

last updateÚltima actualización : 2026-01-03
Por:  Francis WilCompletado
Idioma: Spanish
goodnovel18goodnovel
10
28 calificaciones. 28 reseñas
178Capítulos
24.9Kvistas
Leer
Agregar a biblioteca

Compartir:  

Reportar
Resumen
Catálogo
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP

Luigi Mattos, el hombre más leal de Franco Mansini, se ofrece a tomar por esposa a Valeria Paz, la hija del viejo capo del norte. No lo hace por amor, sino por estrategia: asegurar los territorios y, al mismo tiempo, alejarse de su condena más peligrosa, Sofía Adler. Valeria, en cambio, es arrastrada a un matrimonio que nunca quiso. Herida por la traición de su gran amor universitario, Alejandro Noya, acepta la unión con frialdad y orgullo, convencida de que su corazón ya no tiene dueño. Pero el pasado vuelve. Alejandro regresa para reclamarla, dispuesto a todo por recuperarla. Entre un esposo que no admite amar y un antiguo amor convertido en obsesión, Valeria se verá atrapada en un triángulo letal donde cada decisión puede costar sangre. Mientras tanto, entre las sombras del mismo imperio, Mateo Adler se reencuentra con la única mujer capaz de hacerlo temblar: alguien que conoció en el lado opuesto de la ley, y que ahora camina peligrosamente cerca de los hombres de Luigi. Lo que antes los separaba era un juramento. Lo que los une ahora… puede ser su ruina. En un mundo de pactos y traiciones, el matrimonio deja de ser un refugio para convertirse en un campo de batalla, y la lealtad, a veces, exige un precio más alto que la propia vida.

Ver más

Capítulo 1

Capítulo 1 —Luto

Capítulo 1 —Luto

Narrador:

La iglesia estaba cargada de un silencio solemne que a Luigi le taladraba los oídos. Allí estaba, en el altar, vestido con un esmoquin impecable que le sentaba como una armadura. No porque quisiera lucir perfecto, sino porque todo esto era una guerra disfrazada de ceremonia. A su lado, como si fuera su sombra, su amiga Lorena Mansini, oficiaba de madrina y verdugo al mismo tiempo: le acomodaba el moño, le retocaba el cabello con dedos firmes, le alisaba la solapa del saco. Era como si quisiera que nadie notara lo más evidente: que Luigi parecía un reo al borde de la ejecución. No quería estar ahí. La garganta le ardía con el sabor metálico de la traición, porque su corazón, como un animal enjaulado, seguía latiendo por Sofía, la mujer que ahora pertenecía a otro hombre. El amor imposible, prohibido, enterrado bajo una alianza de acero que nunca había pedido. Todo eso lo sofocaba. El sudor le recorría la espalda, no por el calor, sino por el deseo de salir corriendo y no volver nunca más. El murmullo de la gente se extinguió cuando las puertas de la iglesia se abrieron con un chirrido que sonó a sentencia. Apareció ella, Valeria Paz, la novia, de la mano de su padre. Vestido blanco, inmaculado, perfecto. Un cuadro digno de cualquier altar. Caminaba con el mentón en alto, los ojos fijos en el frente, como si estuviera desfilando hacia su propia tumba. Cada paso resonaba como un golpe de martillo. Cuando llegaron al altar, el viejo capo la entregó con un gesto solemne. Pero la joven, en lugar de tender la mano hacia Luigi, giró hacia Lorena y le extendió el ramo.

—Sosténgalo por favor, madrina.

Lorena, sorprendida, lo tomó sin entender qué pasaba, y apenas lo sujetó, la novia dio un tirón hacia atrás y desabrochó el vestido con una rapidez brutal.

El murmullo se convirtió en un jadeo colectivo. El traje nupcial cayó al suelo como una piel muerta y ella quedó expuesta con un conjunto neg*ro, ajustado y oscuro como la misma noche. Top y pantalones, una provocación hecha tela. La dignidad blanca se había evaporado, dejando en su lugar un desafío que olía a pólvora.

—Ya todos me vieron como se supone que debía ser. Ahora me verán como lo que realmente es para mí.

El silencio fue absoluto. Hasta los candelabros parecían contener la respiración. Luigi la miró, helado, incapaz de reaccionar. Aquello no estaba en el guion. Él había ensayado la frialdad, había tragado el veneno de su deber, pero esto… esto era dinamita pura.

La muchacha recogió el ramo de la mano de Lorena con un gesto tranquilo, como si nada hubiera pasado. Luego se volvió hacia Luigi, y esta vez sí le tomó la mano.

—Ahora sí, querido prometido. Podemos empezar a vivir el comienzo de mi muerte.

El eco de esas palabras quedó suspendido en la iglesia como un disparo que nunca se apaga. La multitud no sabía si aplaudir, gritar o salir corriendo. Luigi, en cambio, solo supo que acababa de casarse no con una mujer inocente, sino con un enigma envuelto en luto. Y mientras sentía la presión de su mano firme, una certeza le caló los huesos: este matrimonio no iba a ser una jaula, iba a ser un campo de batalla.

La sonrisa torcida de ella lo confirmaba. El infierno acababa de abrir sus puertas. Y Luigi estaba en primera fila, con el anillo en la mano.

Ernesto Paz se adelantó con pasos firmes, el rostro enrojecido por la humillación que sentía al ver a su hija despojarse de la pureza que él había mandado confeccionar a medida. La multitud aún estaba en shock, pero su voz retumbó como un trueno en la iglesia.

—Pero qué se supone que haces, niña majadera.

Estiró la mano con brusquedad para sujetarla del brazo, como si con un simple tirón pudiera volverla a meter en el vestido que ya yacía como un cadáver blanco en el suelo. La fuerza de la costumbre estaba en ese gesto: toda la vida había manejado territorios, hombres, negocios… y también a su hija.

Pero esta vez no fue ella quien se zafó. Fue Luigi quien dio un paso al frente y, con un movimiento seco, detuvo la mano del viejo antes de que llegara a rozarla.

—Quítele las manos de encima a mi futura esposa.

El silencio se hizo aún más denso, si eso era posible. El viejo lo miró, incrédulo, como si aquel hombre que hasta hacía poco era un total desconocido, tomara el control de hasta el aire. Los invitados contenían la respiración, sabiendo que aquel instante podía terminar en un estallido de violencia.

Valeria, la novia, abrió los ojos sorprendida. Jamás nadie se había interpuesto entre ella y la autoridad del padre. Y sin embargo, allí estaba Luigi, un desconocido a punto de convertirse en su esposo, poniéndose entre ella y el hombre que la había regido toda la vida. Por un instante, su orgullo y su rebeldía se suavizaron. Apenas ladeó la boca en una sonrisa torcida que destilaba complicidad.

Luigi sintió esa mirada como un hierro candente sobre la piel. No era ternura, no era agradecimiento: era un reconocimiento silencioso de que, de ahora en más, estaban en el mismo bando, aunque fuera en contra de su voluntad. Hizo un gesto apenas perceptible, una mueca que podría pasar por sonrisa, pero que estaba cargada de ironía y resignación.

Sin prisa, se despojó del saco y lo dejó caer sobre una silla cercana. Con manos firmes, aflojó el moño hasta quitárselo por completo y abrió dos botones de la camisa, dejando que el aire fresco le acariciara el cuello. Luego se arremangó las mangas hasta la mitad del brazo, como quien se prepara para ensuciarse las manos en algo inevitable.

Giró despacio hacia el sacerdote, que no sabía si seguir sosteniendo el misal o salir corriendo, y su voz grave retumbó con un cinismo gélido.

—Ahora sí, padre… comencemos con la sentencia.

El murmullo recorrió la iglesia como un viento helado. Algunos invitados palidecieron, otros apretaron los labios con una sonrisa nerviosa, fascinados por el espectáculo. Lorena Mansini, desde su lugar, observaba la escena con los ojos brillantes, orgullosa de aquel hombre que acababa de tomar el control de un escenario que se había vuelto un circo.

La novia volvió a apretar el ramo contra el pecho. Su sonrisa era pura dinamita.

El viejo, derrotado por la mirada implacable de Luigi, no tuvo más remedio que retroceder un paso. Y en ese retroceso, aunque nadie lo dijera, todos entendieron la verdad: el imperio del norte acababa de cambiar de manos.

La ceremonia siguió, pero ya nada tenía el sabor de un matrimonio bendecido. Era exactamente lo que Luigi había dicho: una sentencia.

Y mientras el sacerdote, tembloroso, retomaba sus líneas ensayadas, Luigi sostuvo la mano de ella con fuerza. Sintió la piel caliente, la tensión, la rebeldía contenida. Supo que aquella mujer sería una guerra constante, y que no había vuelta atrás.

El infierno no se desataba mañana. El infierno había empezado allí, frente al altar.

Expandir
Siguiente capítulo
Descargar

Último capítulo

Más capítulos

A los lectores

Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.


Calificaciones

10
100%(28)
9
0%(0)
8
0%(0)
7
0%(0)
6
0%(0)
5
0%(0)
4
0%(0)
3
0%(0)
2
0%(0)
1
0%(0)
10 / 10.0
28 calificaciones · 28 reseñas
Escribir una reseña

reseñasMás

Ashley Zeledon
Ashley Zeledon
porque borraste la historia de Dante e Ivanka
2026-07-31 13:23:56
0
0
Patricia Goicochea
Patricia Goicochea
muy buenas todas las novelas de esta autora
2026-06-25 10:47:05
0
0
Eli Vallés
Eli Vallés
Historia bonita la de Luigi y Valeria,para mí gusto ella un poco debil y lo que más me gustó es que volvieran los Adler y los Santini
2026-05-29 22:11:58
1
0
Eve Arnoldt
Eve Arnoldt
Soy nueva seguidora tuya, la saga del Diablo divino.. todo lo que es de mafia, accion, leyes me encantan.. puse Mafia y me salio tu saga.. En serio.. increible.. te re felicito.. esa imaginacion tuya.. hacela realidad poniendote como meta (libro fisico, pelicula, etc) un fuerte abrazo de Argentina
2026-05-20 07:35:41
0
0
Eve Arnoldt
Eve Arnoldt
Ayy.. pero que hermoso epilogo.. cada historia, cada personaje.. increible.. primero con Roman y Aylin, despues con Eros, con Sofia, Franco y Lorena, con Luigi y Mateo, con sus parejas de cada personaje.. me emociono.. me encanto.. la adrenalina, las desventajas.. todo.. Te felicito escritora..
2026-05-20 07:27:17
0
0
178 Capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status