로그인La pregunta de Lucas me tomó completamente por sorpresa. No pude decir nada. No sabía qué responder.Lo único que ocupaba mi mente era proteger mi matrimonio. Ya ni siquiera podía pensar con claridad.—Yo... no quise decir que tuvieras que despedirla... Podrías trasladarla a otro departamento —dije, rompiendo el silencio entre nosotros.Unos minutos después, comenzó a escribir algo en su teléfono y luego me mostró el mensaje que había enviado al departamento de Recursos Humanos.—De verdad espero que ahora estés satisfecha... y que podamos dejar de hablar de esto —dijo.Asentí con la cabeza.Sinceramente, lo que acababa de hacer me tranquilizó mucho más que simplemente decirme que no tenía nada de qué preocuparme.El resto de la tarde transcurrió tranquilamente. Lucas se concentró en su trabajo, mientras yo intentaba pensar en otras cosas, pero mi mente volvía una y otra vez a aquella situación.Unas horas después, llegó un mensaje a su teléfono. Mi mirada se dirigió instintivamente a
Capítulo 69Tener que ganar un kilogramo más era algo para lo que no estaba preparada en absoluto.Me miré en el espejo, sabiendo que tenía que hacer algo.Tomé mi teléfono y llamé a mi nutricionista.Hablar con ella fue toda una revelación para mí. Me explicó que lo que necesitaba no era una solución rápida mediante dietas de moda, sino un cambio en mi estilo de vida.Identificó correctamente que restringir y contar calorías no funcionaría para mí. Luego me envió un plan de alimentación compuesto por alimentos saludables que realmente me gustaban.Costaba un poco más de lo que había querido gastar, pero supuse que había llegado el momento de dejar de ser tacaña e invertir en mí misma para salvarme de mí misma.También decidí empezar a hacer algún tipo de ejercicio a partir del día siguiente.Sentía que el ejercicio realmente podría ayudarme, pero tendría que empezar poco a poco. Primero, debía comenzar caminando por los alrededores de la mansión. Esa noche, me subí a la báscula.Miré
Capítulo 68No podía negar que me sentía feliz de que mi esposo hubiera regresado a mi lado.Mi amor por Lucas parecía crecer cada día más.Nos preparamos para ir a visitar al abuelo. Lucas y yo llegamos al hospital, y el abuelo nos recibió.No se me escapó la sonrisa que apareció en su rostro en cuanto nos vio a los dos.—¿Cómo se siente, abuelo?—Estoy bien —respondió.Después de pasar un tiempo juntos, Lucas y yo regresamos a casa.Mientras descansaba en el sofá, mis pensamientos se dirigieron a Clara.Desde la última vez que habíamos hablado, ya no habíamos vuelto a comunicarnos. Tomé mi teléfono y decidí llamarla para preguntarle cómo habían ido las cosas.Respondió al primer timbrazo.—Hola, Clara... —dije.—Hola, Diana.—¿Cómo estás? ¿Cómo van las cosas?Me alegró escuchar su voz animada, a diferencia de lo abatida que había parecido antes.—Estoy bien. ¿Y tú?—Estoy muy bien.Comenzó a contarme lo que había sucedido después de sincerarse con sus padres.Ellos llamaron a Michae
Capítulo 67 Después de comunicarle mi decisión, me levanté y me preparé para marcharme. No había nada que pudiera hacer que yo aceptara lo que él exigía.Conduje de regreso a casa. Sin embargo, la imagen de Clara no dejaba de rondar por mi mente. Intenté no pensar en ello.Con mi ayuda o sin ella, lograría salir adelante.Entré en mi habitación y me acosté en la cama. Mi breve intento de disfrutar de un momento agradable había llegado a su fin.Me preparé y me dirigí al hospital donde estaba mi abuelo para comprobar cómo se encontraba.Me reuní con el médico, quien me informó de que el estado de mi abuelo había mejorado considerablemente.Suspiré lentamente, aliviada. Me alegraba de que hubiéramos trasladado a mi abuelo a aquel hospital especializado.Mientras me dirigía a su habitación, sentí que me sudaban las palmas de las manos.Me preguntaba si se alegraría de verme.Abrí la puerta lentamente. Mi abuelo estaba acostado y volvió la mirada hacia mí.Me quedé paralizada.Durante un
Capítulo 66 Al día siguiente, fui a asistir a la clase prenatal. Lucas me había explicado por qué no podía acompañarme y, sinceramente, su razón era válida. Tenía que viajar por negocios.Me duché y me dirigí al hospital. El trayecto fue tranquilo. Cuando entré en la sala, vi a Clara. Esta vez estaba sola. Suspiré aliviada. No era la única cuyo esposo no había podido acompañarla.Nos saludamos y, mientras conversábamos, ella comenzó a justificarse por la ausencia de Michael, explicándome por qué no había podido acompañarla ese día. Yo no le había preguntado nada y tampoco necesitaba esa información.Simplemente asentí con la cabeza.Terminamos la clase y decidí llevarla a casa antes de regresar a la mía. Entonces, comenzó a contarme todos los detalles de su matrimonio.Me habló de lo mucho que Michael la presionaba para que le diera un hijo varón.Me quedé tan sorprendida que no pude cerrar la boca.—¿No sabe que es el hombre, y no la mujer, quien determina el sexo del bebé? —pregunt
Capítulo Sesenta y cinco Me odiaba por no haberle creído a Lucas cuando me habló por primera vez de lo que Ashley había hecho.Ashley no solo había traicionado mi confianza. Me había herido de una manera que ni siquiera podía explicar adecuadamente.Dios mío. ¿Cómo había podido traicionarme así?¿Qué motivo podía tener? Ese pensamiento permaneció en mi mente mucho más tiempo del que esperaba.Tragué saliva con dificultad.—Tienes que dejar de culparte —dijo Lucas mientras se acercaba y me abrazaba suavemente.Negué ligeramente con la cabeza. No era tan fácil como parecía.—Ashley era alguien a quien conocía desde hacía años… Era como una familia para mí —dije.Él me interrumpió.—Puede que ella te pareciera como de la familia, Diana, pero yo soy tu familia.Sus palabras me hicieron comprender lo que necesitaba para empezar a tomar en serio lo que estábamos construyendo juntos.—Lo siento —susurré.—Está bien… No lo sabías —dijo.Lo abracé con fuerza, encontrando consuelo en el hecho







