FAZER LOGINLlegué al palacio de Icazar, y ya don Fernando me esperaba junto con su esposa Doña Leonor, me hicieron pasar la sala, don Fernando me ofreció sentarme en el asiento a su derecha, como muestra de reconocimiento a mí persona y doña Leonor me sirvió café personalmente.
Agradezco mucho su visita Don Maximiliano — dijo don Fernando, cruzando la pierna y mirándome de frente — Pero, sobre todo, agradezco lo amable que ha sido por atender a mi hija, gracias a sus cuidados, no ha tenido que sufrir más de lo debido y podrá continuar con la ilusión de su baile de cumpleaños.
— No tiene nada que agradecer don Fernando, es mi deber como médico y como amigo de la familia, espero que no le moleste que me considere amigo de la familia.
— Es precisamente de mi hija, de quien quiero hablarle, como usted sabe, en unos días será su presentación en sociedad, ella está ya en edad de comprometerse en matrimonio, y … bueno siendo usted soltero, pensé que tal vez estaría interesado en comprometerse con ella, la dote que estoy dispuesto a darle es muy considerable, porque como sabe usted, ella es mi única hija y en algún momento heredará todos mis bienes y por supuesto será su marido quien se haga cargo de los negocios, como usted comprenderá, debo elegir muy bien al hombre que ha de cuidar de mi única hija.
— Me siento muy honrado de que haya pensado en mí Don Fernando, y debo confesarle, que realmente estaba esperando esta propuesta, y admito, que me siento además de honrado, complacido, pero debo pedirle un favor, no se lo digan a Isabel por ahora, quiero pedirle su consentimiento para frecuentarla y quiero ser yo quien le proponga matrimonio el día de su cumpleaños y me gustaría que fuera ella quien tenga la última palabra, ya que no me gustaría que se casara conmigo en contra de su voluntad o por obedecer a su padre.
— ¡No podía esperar menos de un caballero como usted! y por supuesto, tiene mi autorización para frecuentarla con el acostumbrado chaperón por supuesto.
— No tiene de que preocuparse, yo nunca le faltaría al respeto a su casa, a su confianza y mucho menos a su hija; de eso puede estar seguro.
— Lo sé Don Maximiliano, claramente se ve que proviene usted de una familia decente, por cierto, en alguna ocasión tendremos oportunidad de conocer a su familia, supongo.
— Por supuesto, aunque debo decir que mis padres murieron hace ya muchos años, me sobrevive un hermano, él y su esposa estarán encantados de conocerlos, en cuanto les avise que pretendo casarme, seguramente vendrán inmediatamente a visitarme.
— Y nosotros estaremos encantados de recibirlos en esta su casa.
— ¿Antes de retirarme, me permitirían saludar a Isabel?, sólo si ella está dispuesta, no quisiera ser inoportuno.
— ¡Oh, no don Maximiliano! ─ Dijo inmediatamente doña Leonor ─ usted nunca es inoportuno, Isabel de hecho ahora está despierta ha sentido deseos de bordar y de sentarse junto a la ventana, sin apoyar el pie claro está.
— Me alegro mucho que esté de buen ánimo, es importante que guarde reposo, si queremos que esté lista para el día del baile.
— Estoy segura que será una gran noche, y celebraremos además de su cumpleaños, el compromiso matrimonial entre ustedes –Añadió
Me despedí de don Fernando quien me abrazó diciéndome que ya me sentía como un hijo, porque estaba seguro que pronto seríamos familia y yo también lo esperaba, se había convertido en un gran anhelo para mi desposar a tan hermosa criatura.
Doña Leonor me acompañó hasta la habitación, en cuanto entramos, y la vi allí sentada junto a la ventana entretenida con su bordado como era la costumbre entre las señoritas de sociedad, mi corazón comenzó a latir tan fuerte que en ese momento comprendí el significado de lo que los blancos llamaban “Amor”.
─ ¡Señorita Isabel, se ve usted encantadora esta tarde! Los rayos del sol que entran por esa ventana hacen brillar aún más su cándida belleza ─ dije disfrutando como sus mejillas se llenaban de rubor ante mis palabras.
─ Favor que usted me hace don Maximiliano ─ dijo bajando la mirada totalmente ruborizada si atreverse a mírame de frente.
Me acerqué hasta ella y tomé su mano, me estremecí al sentir como temblaba ante mi contacto, sin embargo, no la retiro, permitió que me quedara con su mano entre las mías.
─ Su padre, me ha autorizado a visitarla, pero sólo lo haré si usted me lo permite ─ dije buscando cruzar su mirada con la mía.
─ ¡Oh, por supuesto, me encantaría! ─dijo sin pensar y volteando a ver a su madre en cuanto se dio cuenta de su respuesta que se consideraba inapropiada.
─ Entonces me retiro feliz por su respuesta ─ dije besando sus manos nuevamente y por unos segundos ella se atrevió a mirarme con esos ojos grandes y expresivos que iluminaron mi existencia desde el primer momento en que los vi ─ Mañana vendré a visitarla, y si me lo permiten, la llevaré al jardín para que respire la brisa fresca de la mañana ─ dije mirando a Doña Leonor esperando su aprobación, quien asintió con la cabeza.
Salí de esa casa lleno de ilusión y de amor en mi corazón, pero una sombra se cruzó en mi camino, el sol ya estaba ocultándose y un brujo convertido en cuervo estaba posado sobre un árbol en la plaza …
Caminé hacia él como si fuera un imán atrayéndome, cuando al fin estuvimos frente a frente, mi corazón comenzó a palpitar rápidamente, un revoloteo de mariposas en mi estómago me hacía sentir un cosquilleo en el pecho. Nos miramos fijamente e inmediatamente reconocí esos hermosos ojos castaños que me transmitían una profunda paz, su rostro era perfecto, intenté acariciar su rostro para saber si era real, pero detuvo mi mano para que no lo hiciera, quise hablarle, pero con su mano me indicó que guardara silencio; Tomó mi mano y me condujo suavemente hacia la playa.Caminamos en silencio tomados de la mano, yo sentí que mis pies no tocaban el suelo, me sentí flotar entre las nubes, cuando llegamos a la playa, me sorprendí al mirar el espectáculo luminiscente sobre el agua, me tomó en sus brazos y yo me sentí como una princesa, nunca nadie me había cargado de esa manera, caminó hacia el mar y giró sobre su eje conmigo en brazos, yo comencé a jugar con el agua formando estelas luminiscent
Era domingo y mi último día libre, porque al día siguiente tendría que iniciar con mi nuevo trabajo, así que tenía ganas de salir y de ir a la ciudad a dar un paseo; Llamé a Lola para ver si querría acompañarme, pero Zazil me dijo que había ido al hospital a ver un paciente grave.Decidí darme una ducha y pedir una seguridad que me llamaran un Uber, pensé en desayunar en algún lugar de la ciudad.Entré en el baño y puse música que tenía grabada en mi celular y comencé a bailar, mientras me desnudaba para meterme a la ducha, me sorprendí cuando vi a «Maxi» mirándome atentamente, e inexplicablemente, sentí mucha vergüenza, lo saqué del baño y cerré la puerta, después me reí de mi misma por haberme sentido cohibida por un perro.Me llevé una gran sorpresa al darme cuenta que mi conductor, era nuevamente Iván, se bajó del auto y me abrió la puerta del copiloto.— ¿Me permite señorita? Es un placer para mí ser nuevamente su conductor—dijo con la sonrisa más encantadora de su repertorio.—
Extrañamente, «Maxi» comenzó a caminar junto a mí.— Por cierto, Zazil me comentó que comenzarías a buscar trabajo.—Ah sí, le dije que lo haré a partir del lunes.— Justamente, es por eso que te estaba buscando, tenemos una vacante en la administración del hospital, ¿Te gustaría trabajar con nosotros?, voy a solicitar a recursos humanos que te haga una oferta laboral, y si estás dispuesta, te puedes considerar contratada.— ¿De verdad Lola? ¡Claro que lo voy a considerar! no sabes que feliz me haces, conseguir trabajo era mi mayor preocupación.No esperaba respuesta de mi parte, simplemente me encaminó hacia la cabaña y se fue, entré en la casa y cerré la puerta, «Maxi» se fue caminando tras ella moviendo su cola.Esa tarde, mi deseo de curiosear por la propiedad, se frustro, así que tomé un libro que me habían obsequiado días atrás, subí a la terraza y me recosté en la hamaca y comencé a leer, se trataba de una novela romántica; después de un rato de lectura, me quedé dormida en la
El hombre salió, me miró y me hizo un gesto para que entrara.Almorzamos en un restaurante y Lola pidió el filete más grande medium-Rare yo no podía dejar de mirar cómo lo saboreaba en ese término casi crudo.Regresamos a casa un poco antes de las 6:00 pm y apenas llegamos bajó del auto y le ordenó al guardia que me ayudara con las compras.- Nos vemos mañana - dijo – tengo algo importante que hacer- y se fue rápidamente.Llegué a la cabaña y Zazil estaba allí esperándome, para ayudarme a ordenar todo lo que había comprado.- Voy a prepararle una cena ligera y un té para que descanse señorita –- Gracias Zazil, lo voy a necesitar, porque esto de ir de compras fue bastante cansado – le contestéSabía que no aceptaría una negativa por respuesta así que decidí dejarme consentir.- ¿Sabes Zazil? A partir del lunes voy a empezar a buscar trabajo, así que necesitaré desayunar muy temprano, voy a buscar en internet, pero también vi en la ciudad una agencia de empleos así que quiero ir allí a
El ruido de la puerta me sacó de mis pensamientos bajé rápidamente las escaleras y me encontré con la señora del servicio, la misma que había visto el día anterior en la casa de Lola.- Buen día señorita Isabel, espero no haberla despertado – me dijo al tiempo que puso una bandeja con un delicioso desayuno en la barra de la cocina- La doctora, me pidió que le trajera el desayuno porque usted aún tiene su refrigerador vacío- continuó – también me dijo que me pusiera a sus órdenes, si usted está de acuerdo, yo me haré cargo de la limpieza de la cabaña y de atenderla a usted –—Gracias — contesté – pero no quiero dar molestias, yo misma puedo hacer la limpieza y atender mis necesidades por lo pronto dispongo de todo el tiempo del mundo. ¿Cuál es su nombre? –pregunté-—Mi nombre es Zazil señorita — contestó – y no es molestia, venir a limpiar la cabaña dos veces por semana es parte de mi trabajo y también puedo encargarme de preparar sus alimentos.— Está bien Zazil, se lo agradezco mucho
Subí las escaleras y llegué a la terraza, me acerqué al barandal a mirar la inmensidad de la oscuridad, con la luz de la luna podía ver el jardín encantado y después la nada, la selva y el mar eran solamente oscuridad. Me disponía a entrar en la habitación cuando escuché un sonido extraño que me hizo voltear rápidamente, era el perro que salió de entre la maleza por un momento se quedó mirando fijamente hacia la cabaña, mi corazón comenzó a latir con fuerza, no sabía que era lo que sentía, pero sin duda podría jurar que el perro me estaba mirando fijamente mi estómago se contrajo cuando emitió un aullido, no sentí miedo su aullido no parecía de dolor era más bien como si me estuviera dando la bienvenida, luego se fue corriendo y se perdió entre la selva.Miré hacia la cama y me di cuenta que la maleta que había dejado encima no estaba y en su lugar había una cesta, en su interior había shampú, jabón de tocador, pasta dental, gel de baño, crema corporal y facial con bloqueador solar y







