INICIAR SESIÓNEmily llega a su casa cansada física y espiritualmente, llama a su abogado para saber si existe alguna posibilidad que su padre salga de la cárcel, pero solo recibe negativas.
Ella se sienta en el sofá y cierra los ojos, comienza a recordar todos los momentos vividos junto a su padre desde que era una niña, todo lo que él había hecho por ella, todo el amor que le había entregado, todos los sacrificios que había hecho, en ese momento Emily tomó una decisión que le cambiaría la vida para siempre, que le robaría su libertad y que iba en contra de todo lo que ella quería para su vida.A la mañana siguiente, con mucho miedo, pero segura de lo que iba a hacer, espera al CEO a la entrada de su edificio, y apenas lo tiene frente a ella, le dice:_Acepto, acepto ser suya a cambio de la libertad de mi padre.Alexander la mira y sonríe, era justo lo que él quería, sin embargo, sigue su camino ignorando lo que había escuchado._¿No me escucho?¡Acepto su trato!_ Le grita ella.Pero él sigue como si nada, Emily queda desconcertada ¿Acaso todo era una burla? Se preguntó confundida, luego se va a ver a su padre a la cárcel, al Llegar, lo encuentra despierto, en su mirada se reflejaba miedo y tristeza, eso le parte a ella el corazón._papá_ Le dice ella con ternura_ Mientras se acerca a él._Hija.... Le dice él con dificultad_ Aún estaba muy adolorido._No hables papá, estarás bien, yo te lo prometo.Él la miraba con preocupación, tenía golpes por todos lados y eso no lo dejaba hablar, ella solo acaricia su pelo con ternura.Después de visitar a su padre, Emily llega a su casa muy desanimada, ella pensó que Alexander iba a decirle algo, pero solo su indiferencia fue la respuesta.Ahora no sabía que hacer, las horas iban pasando y tenía que desocupar la casa que fue su hogar desde que ella tenía memoria.De repente golpean a la puerta, ella se asombra, no esperaba a nadie, se dirige a ella y abre.Un hombre de traje elegante, trae con él varias bolsas de tiendas exclusivas de ropa, entregándole las bolsas le dice:_El señor Di Valdi la quiere esta noche en el hotel Imperial, vendré por usted a las 9:00 Pm.Emily queda sorprendida, cierra la puerta y abre las bolsas, en ellas había zapatos y varios vestidos de diseñador, también joyas y hasta lencería.Respira profundo y mira el reloj, este marcaba las 12:00 Pm aún tenía tiempo de echarse para atrás, pero no lo iba a hacer, ella tenía que sacar a su padre de ese lugar al precio que fuera.Las horas pasaron rápido, las 9:00 Pm llegaron demasiado pronto, nuevamente tocaron a la puerta, ella abre y el hombre estaba allí puntual para llevarla a su infierno.Al llegar al hotel, una mujer la esperaba y le entrega la llave de la habitación._¿Él está.....__Suba_ Interrumpe la mujer.Emily sube hasta a la habitación, parada frente a ella respira tratando de calmarse, le tiemblan las manos y el corazón le late muy fuerte.Pasa la llave y la puerta se abre, pone la mano en la perilla y entra lenta y tímidamente, la habitación está llena de velas y flores por todas partes, era definitivo, el juego cruel del CEO había empezado.Ella queda sorprendida, también ve una botella de champagne reposando en hielo y dos copas al lado._¿Lista para firmar?_Pregunta Alexander tranquilamente _ Sentado detrás de ella con las piernas cruzadas.Emily voltea inmediatamente hacía él, tartamudeando le pregunta:_¿Firmar?._Si, a mi me gusta hacer todo oficial ¿No haces un trato sin firmar, o si?._No_ Contesta ella tímidamente._ Aquí tienes_ Él extiende su mano para darle el contrato.Ella lo recibe y empieza a leerlo, allí estaba estipulado que él retiraría los cargos en contra de Gregorio, a cambio de qué ella se casará con él hasta que él quisiera._¿Esto que es? Yo no dije que sería su esposa_ Dice ella extrañada._Para un hombre como yo, vivir con alguien sin estar casado es muy mal visto y yo quiero que tú estés totalmente a mi disposición, en todo, en lo que yo quiera, pero sin ser tachado por la sociedad_ Dice él levantándose de la silla y tomando la botella de champagne._¿Pero es que .....__Si no quieres está bien, tu padre seguirá en la cárcel y mañana temprano quiero la casa_ Le dice Alexander quitado de la pena_ Mientras destapa la botella._Esta bien, voy a firmar, pero mi padre tiene que ser traslado a una clínica ahora mismo y debe estar libre de toda culpa._Soy un hombre de palabra_ Contesta él.Emily pone el contrato sobre la mesa de noche y firma, Alexander se acerca y extiende hacía ella una copa de champagne, Pero ella la rechaza.Él se ríe y se toma las dos copas, luego las pone vacía al lado de la botella, y se acerca a ella mirándola fijamente._Bueno, ahora vamos a adelantar la luna de miel ¿Qué te parece?_ Le Pregunta a Emily burlescamente.Esa noche, Emily le entrega su pureza, su primera vez, ella se sentía sucia, como si ya no valiera nada.Alexander fue brusco, no tuvo ninguna consideración con ella, para él, ella era como un trofeo nada más.Mientras le hacía el amor, Emily solo podía dejar caer las lágrimas de sus ojos.A la mañana siguiente, él la envía sin decirle nada a su casa, al llegar, la mujer que le había entregado la llave en el hotel, la esperaba fuera de la casa._Estoy aquí para llevarla a comprar su vestido de novia, la boda será está noche en la mansión Di Valdi._¿Cómo? ¿Está noche? Pero él no me dijo nada_ Le contesta Emily._Usted solo obedezca_ Le dice la mujer.Después de darse una ducha, Emily es llevada por la mujer a la mejor tienda de vestidos de novia, allí Emily se mira frente al espejo con el vestido mas horrible que había usado, no por su diseño, si no por el significado tan triste que tenía.Al salir de la tienda, la mujer recibe una llamada, al colgar le dice a Emily:_Su padre está en la clínica y ya han sido retirados los cargos.Emily sintió un alivio tan grande, que parecía sentir la brisa más fresca, en ese momento, sintió que todo estaba valiendo la pena.Miley llegó a Japón con el cansancio del viaje reflejado en el rostro, lista para presentarse ante miles de fanáticos. Al entrar a su suite de hotel, un sonido proveniente de la habitación contigua la hizo detenerse: eran risas y murmullos desinhibidos. Sabiendo que ese era el cuarto asignado a Dereck, la curiosidad y una punzada de sospecha la impulsaron a acercarse y llamar a la puerta. Para su sorpresa, la puerta se abrió y apareció una mujer alta, rubia y prácticamente desvestida, que se tambaleaba con la mirada perdida. —¡Wow! Eres Miley... la gran estrella —balbuceó la mujer con evidente estado de ebriedad—. Me encanta tu música... —añadió, casi perdiendo el equilibrio. Miley, conteniendo la respiración por la sorpresa, entró a la habitación. Al otro lado de la cama, vio a Dereck tirado, completamente desnudo y sumido en un profundo sueño. —¿Tú y él se acostaron? —preguntó Miley a la mujer, manteniendo una frialdad que la sorprendió a sí misma. —Sí... varias vec
Miley, con el alma desgarrada por la firmeza de Liam y asfixiada por la implacable presión de su padre, tomó la decisión de regresar a su realidad. Sin embargo, antes de subir al transporte que la alejaría de Santa Elena, caminó con paso pesado hacia el consultorio improvisado. Liam se encontraba de espaldas, fingiendo una absoluta concentración mientras ordenaba unos frascos de medicamentos para ocultar el temblor de sus manos. —¿Sabes?... Pensé que me amabas —le dijo Miley, con una tristeza que calaba los huesos. —Te amo —respondió él de inmediato, sin girarse, con la voz ahogada por un nudo en la garganta. —¿Entonces por qué no vienes conmigo? —inquirió ella, dando un paso al frente, con los ojos cristalizados. Liam soltó los frascos y se dio la vuelta despacio, sosteniéndole la mirada con una seriedad melancólica. —Porque allá afuera no hay nada real, Miley. Tú y yo vemos la vida de formas muy diferentes y, aunque nos amamos con el corazón, no pensamos igual. —Tienes mi
Miley y Liam quedaron paralizados, mirándose el uno al otro con la respiración entrecortada justo después de que sus labios se separaran. Ella, abrumada por la intensidad del momento, bajó la mirada por un instante antes de volver a alzar los ojos hacia él. —¿Tú crees que entre los dos pueda existir algo? —preguntó Liam en un susurro, rompiendo el silencio. —¿Por qué no? —respondió ella, sosteniéndole la mirada. —Porque tú y yo somos muy diferentes —explicó él, acortando la distancia—. Tú eres una superestrella, Miley, como esas luces que brillan allá arriba. Y yo... yo solo soy Liam, un médico sin fama. Miley no lo dejó terminar; se acercó y lo silenció con un beso tierno pero firme. Al separarse, lo miró con una sonrisa traviesa. —¿Sabes? Eres lo mejor que me ha pasado. Y bueno... sé que no eres un galán de Hollywood como los que acostumbro a ver, ¡y además eres tan engreído! Pero... Al ver que Liam la miraba con una seriedad fingida, Miley soltó una carcajada. —¡Es una
Liam se encontraba atendiendo a los pacientes de la aldea cuando Miley, caminando con paso lento y aún muy adolorida, se le acercó. —¡Tengo hambre! —le reclamó de manera exigente, cruzándose de brazos. El médico hizo como si no la escuchara y continuó concentrado en su labor. Miley suspiró con frustración y, elevando la voz, volvió a repetir: —¡Que tengo hambre! Liam se detuvo, se dio la vuelta despacio y la miró fijamente. —¿Sabes? Aquí hay una palabra que usamos mucho. Es «por favor». Miley lo sostuvo con una mirada encendida de enojo, pero el rugido de su estómago la obligó a ceder. Con evidente inconformidad, masculló: —Tengo hambre... ¿Por favor, me puedes dar algo de comer? —Pero ¿acaso no te han llevado nada? —preguntó él, conteniendo una sonrisa—. Doña Flor ya repartió el almuerzo para todos. —¡Pero esa comida no me gusta! No es saludable. Además, me llevó carne de cordero y yo soy vegana, ya te lo había dicho. —Ay, lo lamento mucho, estrellita de
Miley inició su carrera como solista y su primer álbum fue un éxito rotundo. El primer sencillo logró posicionarse en el puesto número uno en todo el país de forma inmediata. A partir de ese momento, su carrera subió como la espuma; todos en la industria querían estar cerca de ella, colaborar con ella o simplemente ser vistos a su lado. Cuando comenzó su primera gira en solitario, el impacto fue impresionante. Todos los conciertos se abarrotaban y las entradas se agotaban meses antes de las fechas programadas. Miley estaba feliz. Sus cuentas bancarias no paraban de crecer y se había convertido en una estrella que brillaba con luz propia, dejando atrás las sombras de la envidia que tanto la habían herido en el pasado. Los años pasaban, la fama crecía y el dinero aumentaba, pero algo en su corazón no la dejaba ser completamente feliz. A sus veintitrés años, rodeada de lujos y aclamada por millones, nunca había podido enamorarse verdaderamente. Las pocas relaciones que había intent
El tiempo pasó rápidamente y Miley se convirtió en una de las estrellas juveniles más reconocidas, no solo en Estados Unidos, sino en prácticamente toda América. El proyecto musical que había comenzado como un grupo de niñas era ahora una banda de jovencitas que cautivaba a multitudes con sus canciones y coreografías. Entre todas ellas, Miley destacaba con luz propia. Definitivamente, sus sueños se estaban volviendo realidad y sus padres se sentían profundamente orgullosos. El grupo viajaba de ciudad en ciudad y recorría varios países del continente en exitosas giras y conciertos. El público estaba fascinado: las chicas querían ser como ellas y los jóvenes quedaban deslumbrados por la belleza de cada una de las integrantes. Con tan solo catorce años, Miley ya sabía perfectamente lo que era dominar un escenario, sostener un micrófono con seguridad y conmover a miles de personas con su voz. A pesar de la secuela física de su accidente, jamás se rindió; con disciplina y entrega,







