FAZER LOGINPOV DE SOPHÍA FERRER
Los chicos y yo hemos bailado, reído y disfrutado. Pero esa sensación no se iba, me sentía igual que antes,observada. — ¿Sucede algo Sophy?— me pregunta Ayla al sentirme inquieta. Sophy era cómo ella me llamaba siempre y mi padre cuando era cariñoso lo hacía. Antes de responder el sujeto se acerca. No sé veía mal, pero era un hombre que no llamaba mi atención, es más que seguro que pertenece a ese mundo bajo de la mafia y a esa gente la quería lejos… muy lejos. —Preciosa, es de muy mala educación rechazar la amabilidad de un hombre, no te parece?— me susurró cerca del oído. Me tensé al instante, su sola presencia me provocaba náuseas. —Oiga, aléjese. No sabe quién es ella? Si no quiere verse con una demanda por acoso será mejor que se aleje— le advierte mi amiga enojada. —No hablaba contigo, aunque… eres hermosa también. — la mira de arriba abajo, me da asco y puedo jurar que a Ayla le cae de la patada. —Pueden venir las dos, a ambas las voy a satisfacer— dice con su voz áspera pero no termina bien cuando Harold, el novio de Ayla, lo golpea sin más. —Les dijo que se aleje!!— le grita pero eso no para ahí, se arma un lío tremendo ,sillas volando,botellas rotas, y vasos en el suelo. Era un caos. —Harold Vámonos!!- presiona Ayla a su novio, pero estaba muy cabreado y continuó en la pelea. — Ayla hay que salir de aquí ya!! —. Exclamé, me sentía desesperada por salir de allí. Otros tipos que andaban con el sujeto odioso se acercan y nos sujetan a mi y Ayla. —Oigan sueltennos ahora!!— les ordeno y eso solo alimenta sus ganas de querer sacarnos a la fuerza, unos disparos se escuchan y todos se tiran al piso. Muchos aprovecharon y salieron incluso Ayla que pensó que la seguía, pero yo no pude moverme por el miedo y la debilidad que empezaba a sentir. —¿No te dijo que la sueltes?— una voz fría y con autoridad se escucha, mi corazón dio un vuelco. —¿Qué te crees, imbécil? —dijo con un tono que cortaba el aire. Mi presencia instantáneamente atrajo la atención. Quedé en medio de un enfrentamiento, que carajos hago aquí? Debí salir con Ayla, pienso muy tarde. —¿Y tú quién te crees?— preguntó con gran arrogancia este estúpido infeliz. —Alguien que no tolerará que molestes a una mujer en mi club —respondió con voz fría y calmada. Sin quitarle los ojos de encima al sujeto. La forma en que abre sus ojos me dice que ya sabe quien es,porque le da una orden a los hombres que me sujetan con la cabeza. Aunque aún yo no se quien diablos es… bueno si, es dueño de Elysium… Y con un miedo que se le veía de lejos lo hacen, me sueltan. — Si vuelvo a ver este maldito escándalo en este club o cualquierotrode mi propiedad, no la van a contar. ¡Ahora largo! —Lo… lo lamento señor, no volverá a suceder. — le dice el tipo de antes tartamudeando y con un asentimiento de cabeza del recién llegado se va como si le urgiera llegar a algún lugar. ¿Quién diablos es este tipo que causa tanto miedo a ese fulano decrépito? Se acerca a mi y con sus ojos verdes me inspecciona, su mirada era intensa, como si quisiera leerme, él es fuerte no exagerado, camisa negra que se ajustaba a su torso y pantalones finos ajustados, era un tipo extremadamente sexy y guapo y con un aire de misterio y oscuridad en él. Un peligroso y sexy hombre que acelera mi corazón. ¡mierda, cálmate sophy controla esas hormonas! Me decía a mi misma. — Se encuentra bien señorita… — me pregunta acercándose más embriagando el aire con su fragancia masculina super adictiva. —Gra… gracias por ayudarme, creo que debería marcharme— le digo aun nerviosa. Pero la bebida empieza hacer efecto ya que siento que las piernas no me responden, me extraña, no tome tanto como… ¿me dieron una bebida alterada?…¡pero que idiota! —No te ves bien, dudo que llegues a la esquina siquiera. Debes tener cuidado, pequeña ¿tomaste alguna droga?— me dice muy cerca y solo niego mientras sigue interrogándome. —Por qué le importa?— no caeré en juegos y por muy guapo que se vea no debo fiarme. —Porque aquí, la seguridad de mis clientes es mi prioridad. No permito que nadie cruce la línea—. Me dice con firmeza. Y aparentemente preocupado No respondo, estoy ocupada en calmar mi respiración, estoy sudando y trato de moverme. Pero mi cuerpo no me responde “ Mataré a Ayla, me dejó sola la muy insensata” Vuelvo a intentar y me desplomo, pero antes de caer unos fuertes brazos me sostienen con cuidado y me trasladan hacia afuera. —¿Por qué no te alejas de mí? —le exijo a la defensiva, estoy muy débil, debo alejarme de él, que tal si es un loco asesino. —Porque no voy a dejarte sola en un lugar como este —respondió,percibí algo de enojo en él.— Escucha pequeña, no dejare que otro ponga sus sucias manos en ti… porque tú Sophía Ferrer, eres de mi propiedad— me susurra al oído algo que escucho por parte, sea lo que sea mi cuerpo responde a eso subiendo mi temperatura . ¿A qué se refiere con “su propiedad"? Mi mente está hecha un caos. Lo más seguro es que deba pagar algo de lo que se daño con la puta pelea,m****a mi padre me va a matar esta vez. Me ayuda a llegar hasta algún lugar donde la música es menos molesta. —Te has metido en un lío, y no lo sabes. Necesitas ser más cuidadosa — más cuidadosa, si no he hecho nada. A este que le pasa, acaso me amenaza. Pensé para mí. De qué habla ahora, en qué lío? —¿Y tú qué sabes de mí? —pregunto, intrigada e interesada, me da curiosidad. —Sé que este lugar puede ser peligroso, y que tienes amigos que no están aquí para protegerte. No te estoy diciendo que confíes en mí, pero considera esto una advertencia. — me advierte con ese tono frío y serio. supongo que tiene razón, pero no permitiré que quiera pasarse de listillo conmigo. —¿Qué pasa si no quiero tu protección?— pregunto con desafío, mi mirada sigue fija en él tratando de leer algo de lo que oculta. —Entonces te deseo buena suerte, porque no todos aquí son tan amables como yo. — me advierte,pero sé que detrás de esa fachada hay algo más. Lo mejor es no seguir provocando a este sujeto, podría ser algún loco peligroso. —A veces, lo que parece ser un problema se convierte en una oportunidad. Recuerda eso. — me dice al final, pero estoy demasiado ocupada en mantenerme despierta, veo borroso, el se aleja, veo solo una sombra cuando se gira y ya no puedo mantenerme en pie. Lo siguiente que sé es que estoy en una enorme habitación lujosa de algún lugar y totalmente… desnuda. “ Pero… pero… M****a, que he hecho? “ pienso mientras me agarro la cabeza, me duele demasiado. Observo la cama y es claro lo que sucedió, hay sangre,” m****a, m****a. Le di mi virginidad a un tipo que no conozco“? Mi mente es un caos, y no sé qué hacer más que salir de ahí antes de que llegue alguien. Me ducharé en casa de Ayla. Pero qué fue lo que hice, como llegué hasta aquí? Mi mente no daba con esa información y mientras más buscaba más lejos estaba de llegar a descubrir que había hecho la noche anterior.EPÍLOGO: EL ÚLTIMO REGALO DE GALADRIEL Las luces del hospital eran demasiado blancas, demasiado frías para alguien que acababa de volver del infierno. Sophía abrió los ojos después de lo que le parecieron siglos. Juanita estaba ahí, con los ojos hinchados de tanto llorar. No dijo nada, solo le tomó la mano con fuerza, como si temiera que desapareciera de nuevo. Del otro lado estaba Dante con una sonrisa en sus labios, le pareció que se veía feliz pero no lo creía. Dante sintió que su corazón se inflaba de emoción, quería abrazarla, besarla. Gritarle que la amaba, que ya no sé alejaría de ella. Pero le pareció prudente esperar a que se recupera por completo. La recuperación fue lenta. En su mente aún resonaban los gritos, la sangre, las cadenas, los susurros de Victoria y Valentina. A su alrededor, todos fingían normalidad. Dante iba cada día, le llevaba flores, besaba su frente como si eso pudiera borrar el pasado. Miranda… se comportaba como una mujer devota, ayudando, sir
La ciudad estaba en silencio, un silencio denso, calmado. Como si anunciara una tormenta que arrasaria todo a su paso.Dante aceleraba cada vez más, con los puños apretados sobre el volante. Estaba furioso, quería encender algo. Alguien iba a pagar muy caro el sufrimiento de Sophía.Siempre supo del odio de esa supuesta hermana hacia Sophía y de Victoria, pero nunca imaginó que llegarían tan lejos solo para deshacerse de Galadriel, si supieran con quien se estaban metiendo, dudaba mucho que ellas lo hicieran.Galadriel Montenegro, aunque en realidad ese no es su apellido. Esa mujer era tan fría y calculadora como Leonardo. A él lo engañó y quitó mucho de su poder. Ella busca acabar con la mafia italiana, no lo ha hecho porque tiene la esperanza de que él tomara el control absoluto. Le interesa una unión y la logro con el matrimonio de él y de Sophía, su única hija, Nunca llegó a descubrir quien era, ella misma le había dicho. Pero tampoco Dante era fácil de convencer, ella podia ser
NARRADOR OMNISCIENTE Unos pasos resonaron en el porche de madera.—Está aquí —anunció uno de los guardias.La puerta se abrió lentamente. No hubo gritos, ni armas levantadas. Solo una mujer entrando con una calma gélida, la misma que precede a una tormenta.Galadriel.Vestida de negro, con el cabello recogido en una cola y el rostro firme como el mármol. Su sola presencia hizo que hasta el aire pareciera contener la respiración.Sus ojos fueron directo a Sophía. La vio. La reconoció. El alma se le desgarró… pero no mostró emoción. No podía mostrarse débil frente a esa víbora de Victoria. Victoria dio un paso al frente.—Llegaste, aunque tarde, pero llegaste. Pensé que dejarias morir a tu princesa.Galadriel la miró, impasible.—Llegué justo a tiempo para ver cómo termina tu miseria.Valentina se cruzó de brazos, sonriendo.—Qué discurso tan valiente. ¿Sabes? Me preguntaba si llorarías. O rogarías. Pero no… sigues tan arrogante como siempre.—No vine a hablar con basura. Vine por mi
NARRADOR OMNISCIENTE Sophía seguía sin poder moverse. El efecto de la droga la mantenía atrapada en un cuerpo inútil, mientras su mente flotaba entre la confusión y el miedo. Escuchaba risas. Voces. Algunas nítidas. Otras, como ecos distorsionados que se le clavaban en el pecho.Lo que sí sabía es que ya no estaba en la mansión Ferrer, lo intuyó por el olor a humedad, la fuerte brisa del exterior y la poca luz del lugar.—¿Está viva? —preguntó Victoria, con tono impaciente.—Lo justo para que mire —respondió Valentina, jugueteando con un mechón del cabello de su hermana—. Quiero que vea cómo se hunde todo.Sophía quiso gritar, pero solo un leve murmullo salió de sus labios. Estaba más inconsciente que despierta. Estaba luchando contra el sedante, pero le era imposible. —No gastes fuerzas —susurró Victoria, acariciándole el rostro con esa frialdad escalofriante que la caracterizaba—. Aún nos sirves. Por eso sigues viva.Afuera, un auto se detuvo. El sonido apagado de una puerta cerrá
Me quedo inmóvil, con el teléfono aún en la mano. La voz resuena en mi mente como eco en una habitación vacía.“Ella no es lo que aparenta ser.”¿Valentina?No. No puede ser. Es mi hermana. La única que me queda. La que siempre…bueno no siempre, pero hasta ahora nos llevamos bien y ella parece haber cambiado... ¿o no?Me obligo a levantarme. Cierro la puerta con seguro y corro las cortinas. No quiero que nadie me vea. Ni siquiera los insectos del jardín.Camino por la habitación en círculos, tratando de pensar con claridad.Si es cierto lo que dijo ese hombre... entonces estoy en una casa rodeada de enemigos.Y entonces Tyler…no, no puedo aceptarlo. Victoria ya ha intentado destruirme antes, siempreme ha odiado, pero Valentina... ella, ella también me lastimó junto a su madre pero siempre pensé que lo hacia porque Victoria la aconsejaba en mi contra. Pero hoy…, ¿Me ha estado mintiendo todo este tiempo?Me siento de nuevo en la cama, esta vez con el corazón latiéndome tan fuerte que s
POV SOPHÍA No puedo creer que sea tan descarado. Me paseo de un lado a otro furiosas. Es que debí mandarle atrás mis tacones, así le reinicio la vida y empieza a pensar antes de actuar..Es que es tan distraído y ciego que no ve que sus verdaderos enemigos son las personas más cercanas a él. Maldito idiota.Mi celular vibra sobre la mesita de noche. Es un mensaje de Gabriel.Gabriel: Tengo una propuesta para ti, hermosa.Frunzo el ceño. ¿Una propuesta? ¿Ahora? En medio del caos, de todo lo que estoy arrastrando... ¿qué puede tener en mente?Sophía: ¿De qué se trata?Mientras espero su respuesta, me muerdo el labio. Tal vez tiene una salida. Una forma de irme, lejos de Dante y su padre enfermo. Estoy agotada. No quiero seguir siendo parte de esta pesadilla.¿Estaré siendo egoísta? ¿Dante merece saber la verdad sobre ellos?No. Porque si lo sabe, los matarán. No, no puedo correr ese riesgo. Lo siento, pero seré egoísta si con eso los mantengo a salvo.Mi celular vuelve a vibrar.Gabrie







