Share

Un milagro

Author: Danger Nigga
last update publish date: 2025-01-17 19:07:52

Asiento y nos vamos juntos al quirófano, entramos al cuarto y antes de entrar a la cabina quirúrgica que queda en el mismo cuarto, nos lavamos las manos y nos ponemos batas, gorros, guantes y tapabocas, esa sección siempre va o debería ir junta.

Luego entramos a la cabina y nos preparamos con lo poco que estamos.

—Enfermera, diagnostíquelo —me pide el doctor y voy chequeando el paciente, quien aún parece estar consciente.

—Tiene heridas de bala, alrededor de 4 —digo examinando su cuerpo.

—Vale, anestesien al hombre para comenzar la operación. —ordena y antes de que me vaya para buscar las herramientas y estar preparada, el hombre de la camilla me sostiene la mano.

—¿Ángel? ¿Qué haces aquí? ¿Acaso estoy en el cielo? —dice con los ojos entrecerrados.

Yo me quito el tapabocas para que pueda escucharme mejor.

—Tranquilo señor, lo ayudaremos —digo para que se tranquilice y coopere.

—Está perdiendo mucha sangre, necesitamos más manos —dice el doctor y aunque intento zafarme del paciente, este no me suelta.

—Las manos de ella son más que suficiente, porque es mi ángel —dice con cierto enamoramiento hacia a mí o eso es lo que siento.

Nicolás me queda mirando, enojado tal vez y yo ladeo mi rostro detallando el perfil del hombre, ¿De dónde lo conozco?

Finalmente, el hombre me suelta y la maquina suena, lo estamos perdiendo, busco las herramientas rápido y trato de reanimarlo, no voy a perderlo, no le causaré daño a su familiar, que seguramente me ha confundido por uno.

Pasan el tiempo prolongado de lo que significa que ya está muerto, pero ignoro eso.

—Enfermera, perdió mucha sangre en el camino, hicimos lo que pudimos.

—No pudimos hacer nada —le respondí.

—No nos dio tiempo. —trata de hacerme entender, pero yo continúo reanimándolo—. Enfermera. —insiste y él me separa obligándome, sujetándome por la cintura y separándome de él.

—No, doctor, aún hay tiempo —me quejo y forzó mi salida.

—¿Qué pasa enfermera? Actúe como tal, ni que fuera la primera vez que alguien se nos muere —me dice con un tono de regaño.

—No, ¿Qué le pasa a usted? Ese hombre estaba buscando a alguien, ¿Y si tiene una hija? ¿Es padre soltero? ¿O si tiene esposa? Hay que intentarlo.

—Vino con heridas de balas, fue imposible actuar, ya venía perdiendo mucha sangre —me suelta y me coloco frente a él—, además las cosas pasan por algo, ¿no? Si tenía familia, ¿Qué hizo para recibir esas heridas o en donde estuvo?

—Usted no es nadie para juzgar a los demás, mejor júzguese a sí mismo, que importa lo que hizo ese hombre o dónde estuvo, tal vez ni siquiera le es infiel a su familia, tal vez a quién realmente debería pasarle algo, es a personas malas.

—¿Y es que usted lo conoce? ¿Acaso es una buena persona?

Me quedo callada, estaba diciendo cosas que no sabía solo porque estaba descargando mi ira con Nicolás. No conozco al hombre, me volteo a verlo, pero algo me dice que la persona con la que me confundió es alguien muy importante para él, posiblemente tal vez sea una amante o su esposa o una hija, no lo sé, pero sentía que debía salvarlo para que no se separará de quien sea a quien haya mencionado.

De repente la maquina vuelve a sonar, los latidos de su corazón, él está estable.

—Enfermera, lo logró, es un milagro.

Varios compañeros me aplauden, ¿Lo logré? Pero si hace minutos que dejé de reanimarlo, pienso más en que es un milagro, o puede que tal vez si no lo hubiese intentado, el hombre no habría tenido oportunidad, solo necesitaba que alguien tuviera fe, un apoyo, motivación, esperanza...

—Muy bien, no se queden ahí, a trabajar —ordena Nicolás y dejo de estar en shock.

Dios nos ha dado una segunda oportunidad y necesito aprovecharla. Nos pusimos manos a la obra y el hombre n o tenía 4 heridas, sino 5, pero solo había 4 balas en su cuerpo, esto sí que es un milagro y él es demasiado fuerte, esto me prueba que quiere continuar su vida para la persona que estaba buscando.

Horas más tarde, la operación sale exitosa y recibo muchas felicitaciones, aunque fue el doctor quien lideró todo, pero creo que lo hacían por haber reanimado aquel hombre.

Nicolás y yo salimos de la cabina y nos limpiamos enseguida, mientras que nuestros compañeros llevan al paciente a una habitación más cómoda mientras se rehabilita.

—¿Lo conocías? —me pregunta Nicolás en lo que nos lavamos las manos.

—No —respondo sin mirarlo.

—¿Y que fueron esas miradas y ese discurso?

—Estás celoso porque temes que te haga lo mismo que me hiciste a mí, aunque no sé porque temerías, se nota que no me quieres, ¿Y cómo ibas a quererme? Si apenas estamos empezando.

Sacudo mis manos y trato de irme, pero él me detiene.

—Valentina, por favor —me pide—, ¿ya podemos hablar sobre lo que te está sucediendo?

—¿A mí? Nada, a ti mucho —me suelto de él—, ¿Cómo a mi novio se le olvido decirme que realmente está casado y tiene hijos?

Nicolás traga en seco y no me responde, solo doy un suspiro y me voy, está vez, no me ha seguido quitándome una pequeña esperanza de que todo pudo haber sido una mentira.

Salgo de urgencias y vuelvo a tener esos aplausos entre compañeros, se corrió la voz muy rápido, yo les agradezco, pero solo estaba haciendo mi trabajo, veo a Evelyn aplaudiéndome y le hago una seña para que se acerque, necesito seguir con mi día, está situación con Nicolás puede que me tenga muy alterada y la verdad es que necesito ocuparme, junto con Evelyn chequeo a los pacientes de la lista y ya solo nos faltaba uno.

—¿Podemos ver al que salvó? —pregunta Evelyn—, una enfermera que estuvo en cirugía dijo que estaba guapísimo y con el cuerpo musculoso.

—Aunque también debió comentarte que debe tener novia, andaba buscando a alguien y creo que me confundió, seguramente por la pérdida de sangre —le recuerdo.

—Solo quiero ver si es guapo, no voy a comérmelo, no hay nada de malo en ver —bromea y me hace reír.

—De acuerdo, podemos hacerle un chequeo rápido.

Acepto y primero checamos al último de la lista y luego vamos al hombre reciente, entramos a su habitación asignada y Evelyn se acerca inmediatamente a verlo, mientras que yo reviso que todo esté en orden.

—Wouh, si qué es guapo —admira y me hace reír.

—Hace frío, arrópalo bien —le digo y ella lo hace sin dejar de verlo.

Mi walkie talkie suena y me anuncian que necesitan a Evelyn, ella sigue hechizada por la belleza del hombre y es que la entiendo, porque es de un atractivo muy varonil, sin embargo, no es mi tipo, parece que me gusta infieles.

Llamo a Evelyn para hacerla reaccionar y le digo que la necesitan, por lo que se va y yo me quedo, empiezo a revisar si hay toallas necesarias y me toca darle la espalda al paciente.

—Ah —se queja el paciente.

Sé que la anestesia ya debió haber salido de su cuerpo, pero creí que tardaría más en despertar.

—No se mueva, necesita reposar —me volteo y me aproximo para evitar que se mueva.

—Es que necesito verla —dice sin prestarme atención.

—Seguramente ella vendrá —le aseguro y se queda tranquilo y me presta atención.

Me mira con impresión.

—No sabía que era enfermera —frunce el ceño.

—¿Acaso debería saber algo más de mí? —pregunto divertida mientras arreglo su sabana nuevamente.

—Tiene razón, apenas la conozco, pero eres mi ángel, solo gracias a ti estoy vivo. —Quedo confundida.

—Un placer, solo hice mi trabajo —le doy media sonrisa.

Me quedo viendo al hombre, él me veía con una sonrisa perdida. Alguien abre la puerta e interrumpe nuestra conexión, pienso que es Evelyn, pero realmente es Nicolás.

—Sigues aquí… —dice en un tono celoso.

—¿Cómo? —Estoy confundida.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Bailando con la mafia    No pienso vivir con él

    —No, tu cuerpo también me lo hizo saber, estabas exaltada y tus piernas temblaban, ahí no negabas nada, y ahora sí. Te enojabas cuando había interrupciones y lamento haber puesto el negocio como prioridad, pero a ti te encantaba estar conmigo.—¡Pues me arrepiento! —alzo un poco la voz y abro mis ojos.Moretti estaba impresionado, corre la silla y se levanta, joder, lo he hecho enojar, se acerca a mí y miro a otro lado, con miedo y mostrando respeto creo. Escucho que corre otra silla y lo siento muy cerca, él toma mi barbilla y me hace verlo, con su otra mano, me seca las pequeñas lagrimas que brotan de mis ojos.—Perdóname, no quise hacerla llorar. —Lo veo borroso, pero noto que saca un pañuelo de su saco y me lo da—. ¿Por qué se arrepiente de todo lo que pasamos?Seco mis lágrimas y soplo mi nariz.—Porque usted me puso en peligro la última vez —le confieso y tengo toda su atención.—¿Qué?—Así es, no entendí muy bien lo que pasó, pero tenía esperanzas de que usted no recordará mi r

  • Bailando con la mafia    Nunca te obligué

    —Excelente estrategia para hacer querer que me acerque.—No era una estrategia, solo quiero hacerle entender que puedo hacerlo sola.Él asiente detenidamente y me siento analizada por él.—¿Y es por eso también que no aceptaste mi dinero para que te comprarás algo?El señor Moretti se ve severo, más no enojado, es como si estuviera disgustado con ello.—Soy sencilla, y aunque el tiempo de enfermera no me dé tiempo de hacer algunas cosas por mí, como ir de compras, puedo sola.—Pero le di la oportunidad de que tuviera tiempo.—No me gustó ningún atuendo.—Pues me sentí rechazado, sé que no puedo comprarla, pero el hecho de que no gasté mi dinero, me hace creer que no es suficiente para usted, puedo pagar lo que sea que usted desea, así que no tenga pena en pedirlo —insiste.—Gracias por decírmelo, pero de verdad, no me gustó nada.—Pues a la próxima iré y me aseguraré de que le guste algo.—¿Quiere que se repita? —pregunto y él asiente—. ¿Y cómo piensa hacer que algo me guste?—La llev

  • Bailando con la mafia    La cena

    Vincenzo Moretti.La venta fue un éxito, se llevaron 8 cajas, 96 botellas en total y hay que celebrarlo, cada venta es un éxito, por mínima que sea.Ya estoy en pent-house y todo esta como quería que fuera, no es tan romántico, es sencillo, solo será una cena privada de solo charla, aunque quisiera algo más, muero por uno de sus besos, pero será a su tiempo.Veo la hora en mi reloj y ya falta poco para que la cita o reunión entre ella y yo comience, también noto que Eduardo sigue sin aparecer, ¿tanta información tiene? Espero que sea algo de lo que me tenga que preocupar.Saco mi móvil y llamo a Luca, para asegurarme de que todo está en orden, este no tarda en responderme la llamada.—Señor —saluda en forma de respeto.—¿Cómo va todo por allá? ¿ya se están dirigiendo hacia acá?Estoy muy ansioso la verdad, estuve esperando este momento todos estos días y solo me alejé hoy para darle su espacio, además de que tenía asuntos que resolver.—No señor, me encuentro fuera de su departamento,

  • Bailando con la mafia    Debo complacerlo

    —¿Y yo que? Si no sé nada.—Pues ya sabes quién soy, es suficiente para deshacerme de ti, así que, a cambio de tu vida, dame información.—Usted no me dejará ir, así como así. —Niega sin creerme y tiene razón.Pero aquí no importa si él me cree, lo que importa es que si yo creo en él.—Te pondría a trabajar para mí, así tengo control sobre ti.—Solo supuse que era usted, pues porque Kennan me advirtió que esto pasaría y solo me dijo que me cuidara, y que dijera que no lo he visto, no me dijo más, se lo juro.Me coloco en frente de él y trato de analizarlo para ver sí dice la verdad o necesito recurrir a otras herramientas.—¿Y sabes quién podría tener la respuesta sobre dónde está? —pregunto y él se encoge de hombros.Entrecierro mis ojos desconfiado, por mí ya estaría muerto este imbécil, pero sé que tiene información, y no pienso matarlo hasta obtener toda la información de él.—No soy reconocido por mi paciencia Live.—Lo sé, y... —lo interrumpe el sonido de un móvil y veo a Eduard

  • Bailando con la mafia    Era bueno y me hicieron malo

    —¿Nos vamos? —Me pregunta cambiando de tema.—¿De verdad no piensa decir nada ante lo que dije?—Pues ya le dije y si aun así no me cree, entonces que se lo confirme él, por nuestro bien —me asegura y se hace a un lado para que pueda salir.—Él me dijo que, si necesitaba cualquier cosa, podía pedírselo.—Sí, pero cualquier cosa que quieras saber de él, tendrás que preguntárselo a él esta noche.Insiste el hombre y me rindo, podría parecer muy sospechosa.—Vale, no quiero meterte en problema, vayamos de compras, ¿no? Es lo que sigue. —le digo y él está de acuerdo con eso.—La esperaré en la salida.Me indica y hace una reverencia, en lo que se va, me dirijo a la primera habitación a la que me ingresaron cuando entre aquí para cambiar mi ropa.Cuando termino de colocarme la ropa, chequeo mi móvil y veo un mensaje de mi padre, “Llámame cuando leas esto”. Y algo me dice que ya sabe, así que le marco para explicarle y enseguida me responde.—¿Por qué no me dijiste que comenzaste a salir co

  • Bailando con la mafia    Un jefe importante

    —Eduardo, detén el auto —pide y este hace caso, a pesar de que somos un obstáculo para otros autos—, vio eso, todos hacen lo que yo diga sin chistar, ¿Acaso usted lo ha hecho? No, le di espacio, demasiado para mi gusto, lo único que quiero es una oportunidad, porque sé que, si me lo da, se casará conmigo. Contralaré a cualquiera que esté a su alrededor para que pueda tener tiempo para mí, eso es todo, pero no la obligaré a amarme.—Pues... —me lo pienso muy bien— usted está muy seguro.—Siento que tengo ventaja, eso es todo.—¿Y cuál es? —arqueo una ceja.—La intimidad, ustedes las mujeres ligan sus emociones en el acto.Parpadeo con rapidez y me reí en su cara.—Usted y yo no tendremos sexo, jamás tendría sexo con usted.Él me mira extraño, rayos, metí la pata, mi hermana y él han tenido sexo, se me olvidaba, creo será difícil actuar como ella sin que quiera dejarle en claro que con esta gemela no podrá lograrlo, pero a la vez es ventaja, ¿No?—Digo, ahora conociéndolo un poco más, n

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status