Mag-log inCon la decisión tomada, Alessio y yo discutimos de forma tendida sobre lo que deberíamos hacer para empezar a introducir a las otras razas a nuestro reino, sabíamos que habría resistencia por parte de los humanos, siempre temiendo lo desconocido y rechazando lo que es diferente, pero quiero tener fe que los habitantes de Reino de la Luna son más flexibles en este aspecto, es decir, han convivido con licántropos durante un tiempo, saben que su rey es uno de ellos y aun así viven cómodamente en este reino.La conversación nos lleva a posibles aliados, muchos reinos han permanecido inflexibles ante su ley “No licántropos” pero algunos han cambiado conforme han pasado de rey en rey. Durante nuestra charla, sale un nombre... alguien a quien Alessio aún no perdona.—Doran podría ser un aliado formidable, me dijiste que seguía vivo y que sigue siendo rey de Solem ¿no?El gruñido de disgusto de Alessio lo dijo todo, la forma en como frunció el ceño y como entrecerró los ojos; diría que me sor
—Silva siempre fue clara en ese aspecto. Ella no es mi madre y, si bien es cierto que gran parte de mi educación fue llevada por ella, Silva nunca quiso tomar tu lugar, ni lo intentó —se quedó callado unos momentos y suspiró—. Crecí sabiendo quién eras; Silva me hablaba mucho de ti y de cómo luchaste por adaptarte a nuestra cultura, algo admirable cuando fuiste humana… al menos eso decía ella —sonrió ampliamente—. Por eso no le digo “madre” ni sus derivados. Honestamente, tampoco es algo que me nazca hacerlo. Le doy gracias por cuidarme y protegerme, pero sé que, si la guerra no hubiera llegado a nuestra puerta, las cosas habrían sido diferentes.Al oír las palabras de mi hijo, una pequeña lágrima rodó por mi mejilla derecha sin que me diera cuenta a tiempo; solo la sentí cuando ya caía. Honestamente, nunca pensé que Silva conservaría mi memoria viva en él, pero le estoy eternamente agradecida por hacerlo… y por cuidarlo como si fuera suyo.Rápidamente me limpié la lágrima y tomé aire
—Abrir un camino— Contesté casi enseguida, puedo sentir el entusiasmo brotando de cada poro de mi piel. —Piénsalo, abrir un camino aqui para que la gente pueda ir y venir— Voltee a ver a Alexander. —Queremos que nuestra gente se integre, pero no podemos conseguirlo si seguimos marcando estos límites, todos pertenecen a Soren y como tal debemos romper las barreras entre nuestra gente para que aprendan a convivir.Mi hijo me mira, luego al muro, repitiendo esta acción dos veces más para después sonreír ampliamente y asentir con la cabeza; me alegra saber que está de acuerdo con mi idea y seguramente Alessio tambien estará de acuerdo con esto. Ambos miramos el muro, pero de una forma diferente... un nuevo comienzo, una oportunidad para que nuestros mundos se encuentren y se relacionen de verdad, no como hasta ahora, que pertenecemos a un mismo reino, pero vivimos separados por muros de piedra.Luego de dar un largo paseo y de ver como algunos humanos empezaron a convivir con los hijos de
—Bueno, he decidido que quiero volver a mis raíces— Su voz era calmada y suave, gentil incluso. —Chandra me dijo algo que me hizo pensar... “No somos humanos, sino hombres lobo” — hizo una breve pausa y suspiró suavemente, aun recordando las palabras que compartió con nuestro Dios. —Por eso decidí volver a lo que era antes, no es que desprecie los lujos ni nada, pero... él tiene razón, la naturaleza es parte de nuestra vida, nosotros no tenemos por qué cambiar para encajar en el mundo de los humanos, todos somos diferentes y debemos acepar nuestras raíces, amarlas y abrazarlas...Al escuchar sus palabras, algo en mí se sintió cálido y acogedor, era verdad... mi realidad ahora era otra, ya no era una humana, sino una licántropa y como tal, debía acostumbrarme a mi nueva forma de vivir y ver la vida, aún tengo recuerdos vagos de mi vida pasada para guiarme en mi camino por delante, pero quiero vivir mi vida de ahora, la que tengo con Alessio.—Me alegro que haya decidido volver a tus ra
Nos quedamos un rato hablando, Alessio me puso al corriente de todo lo que había ocurrido durante todos estos años. Me dijo que Dorian se había vuelto un rey más... comprensivo, si es que se le puede decir así, nunca se casó, pero tuvo varias concubinas con las que tuvo muchos hijos, él sigue siendo rey aun a su avanzada edad, es sorprendente, Raulo siguió al servicio de la corona y ahora es el consejero de guerra de Alessio, pero él se mantuvo siempre sumergido en su trabajo. Alessio me dijo que Raulo no pudo superar mi muerte y se cerró al amor; es una pena, él es un buen hombre que merece ser amando y amar.—Es triste... — Susurré en voz baja, mirando el piso, apenada por la situación de Raulo, sintiéndome culpable por lo que ha vivido.—No, es su decisión— Contestó de forma tajante. —Él quiso seguir ese camino y cerrarse al mundo, respeto su decisión y tú debes hacer lo mismo.Voltee a ver a Alessio, parece que sospechaba que iba a persuadirlo a tener pareja, aunque a sus 65 años
—¿¡Que?! — Exclamé sorprendida y agitada, no esperaba que hubieran pasado tantos años. —¿¡Medio siglo?! — Jadee aun sin poder creer lo que estaba escuchando de las palabras de Alessio.—Así es, amor mío... he estado aquí, esperando el milagro que Chandra me prometió hace 50 años atrás y creeme... valió la pena.Abrazó más fuerte a Alessio, aferrándome a él con todas sus mis fuerzas, todo esto es tan abrumador para mí, no solo por el hecho de haber recuperado mi alma de loba, sino tambien porque estuve tantos años apartada de mi familia, de mi amado... de mi pequeño niño.—Alexander— Dije asustada y aterrada, mi niño ya debe ser un hombre adulto y me he perdido tantas etapas de él.—Está bien, es un joven demasiado enérgico, pero sobre todo— Acuna mi rostro entre sus enormes manos con delicadeza y me dedica una pequeña sonrisa. —Te ama mucho, ha esperado a poder verte una vez más.—Me he perdido toda su vida, Alessio... no estuve ahí cuando creció, ni cuando aprendió a hablar ni nada—







