FAZER LOGIN<Extra. Rowan.>
Había pasado más de medio año desde que dejé mi manada y vine a los territorios centrales.Ni siquiera sabía qué m****a era lo que estaba buscando aquí, pero eso no me impidió observar a la distancia mientras acampaba en el bosque.Sorprendentemente aun recordaba cómo sobrevivir solo y sin las comodidades básicas; Cazar, comer, buscar agua y refugio era algo a lo que había tenido que adaptarme cuando era pequeño.Ahora, con veintiséis años, me consideraba un lobo superviviente y capaz de superar cualquier obstáculo.Eso no quería decir que disfrutara particularmente la situación.-Joder. - Murmuró el Alfa Frederick frunciendo el ceño ante nuestra fogata.Hace un par de meses había venido hasta mi refugio para anunciar que me ayudaría con la vigilancia.¿Cómo me había encontrado cuando ni siquiera le había hablado de mi ubicación a Bastian? Un misterio, pero no estaba yo por la labor de decirle que su presencia no era requerida. Agradecía el acompañamiento, era solo que el Alfa siempre me ha dado escalofríos. Era como si él supiese un montón de cosas y no creía necesarias compartirlas; algo así como un lobo vidente.De hecho, lo investigué hacía un par de años. No había registros de lobos con habilidades de clarividencia.Como sea, el Alfa me provocaba sudores fríos.Yo había estado investigando el "Campamento del horror" cuando él llegó y me incitó a que juntos siguiéramos las usuales carreras de uno de los Alfas que iba y venía del lugar. ¿Quién iba a pensar que no encontraríamos algunos senderos divertidos para explorar?
No. Nosotros llegamos directamente a una fogata.Y el transfondo era mucho más siniestro de lo que ambos pudimos imaginar.Yo me consideraba un lobo fuerte que había pasado por mierdas serias y nada podría hacerme quedar sin palabras, sin embargo lo que vimos esa noche me tuvo teniendo pesadillas por la siguiente semana. Incluso tuve que ir lejos para vaciar el contenido de mi estómago varias veces después de despartar en medio de la noche.
La m****a era... era mala. Meses de espiar a las manadas y nunca vi mi misión más clara como en ese momento.
El Alfa al que seguimos era Titus. Un lobo calvo y cobarde cuya única fuente de ingresos pensábamos que era una cadena de restaurantes en las ciudades humanas cercanas.
Teníamos que revisar la información de todas las manadas. En cuanto regresara a mi manada yo... yo no haría una m****a porque ya no tenía manada y debía recordarme constantemente que tampoco era un Beta y no necesitaba hacer otra cosa que no fuera cumplir con la misión que me encomendó Nuestra Gran Madre.
Como sea, me prometí que si un día tenía la oportunidad, yo mismo haría que el Alfa Titus pagara lo que había sucedido en esa fogata.
"Hijo mío"
Salté del tronco asustado antes de que reaccionara y me arrodillara en el suelo con respeto.
-Si, Gran Madre.
"Debes de ir al lugar en donde tienen presos a mis hijos más pequeños de inmediato."
-Si, Gran Madre. ¿Necesita que haga algo en específico?
"Salva a mi hijo de una muerte segura y llévalo a su hogar".
Yo asentí y el Alfa Frederick se levantó conmigo para comenzar a correr en una loca carrera hasta el lugar. Suponía que a él también le habían dado la misma misión porque ni siquiera me preguntó qué m****a hacíamos.
Nuestro campamento improvisado estaba a cinco kilómetros más o menos del sitio; llevábamos días planeando cómo m****a asaltar el lugar, matar a todos los adultos que parecían felicies por estar ahí y liberar al resto. No teníamos nada sólido, por lo que no nos habíamos apresurado a hacer ningún movimiento.
Rodeamos el lugar para ver cómo colarnos. En mi opinión, todos aquí estaban al borde de una muerte segura. ¿Cómo distinguiríamos al...?
-Quieto, Rowan. - Dijo el señor Frederick empujando uno de mis hombros hacia abajo para escondernos detrás de unos arbustos.
En ese momento se abrió una de las puertas de hierro y salieron algunos lobos empujando e insultando a un niño pequeño. El chico los seguía en silencio mirando hacia el suelo y poco reaccionaba ante los malos tratos.
Tomaron dirección hacia un sitio que hizo que los vellos de mi cuerpo se erizaran y sintiera el repentino impulso de vomitar de nuevo.
La zona de la hoguera se encontraba cerca de un kilómetro hacia el sur, a unos metros de un camino de terracería por el que los cautivos llegaban. En nuestro tiempo por las cercanías no habíamos visto a nadie llegar, pero la información la conseguimos durante nuestro primer día siguiendo al Alfa desgraciado.
Volviendo al presente, el Alfa Frederick y yo seguimos al grupo en silencio.
-¿Por qué m****a me levantaron de la cama? - Dijo uno de ellos con fastidio.
-Porque ésta estúpida cosa - Gruñó uno de los lobos en dirección al niño. - no grita sin importar los latigazos que le dé.
-¿Y ese por qué ese es mi problema?
-Porque estoy harto del chico y la orden es que para deshacernos de cualquiera de estas ratas no podemos ir en un grupo menor a tres lobos y, tristemente para ti, se supone que es tu turno en nuestro alegre grupo. - Dijo el primero con fastidio. - Ni siquiera sé por qué simplemente no los empalamos en medio del campo de entrenamiento. Así los otros mocosos se lo pensarían dos veces antes de intentar robar nuestra comida.
-Porque comenzarían a apestar, idiota. - Dijo con ironía el tercer lobo.
-¿Es en serio? ¿Me levantaron solo porque no pueden tener controlados a los cachorros? Joder, cada día se vuelven más estúpidos.
Alfa Frederick me volvió a tocar mi hombro, pero solo para hacerme algunos gestos para informarme que él se adelantaría y los atacaría por el frente. No esperó una respuesta, simplemente desapareció.
Escalofriante. Menos mal que estaba de mi lado.
Los seguí de cerca atento a la señal del Alfa Frederick mientras los lobos seguían diciendo un montón de estupideces.
Entonces, desde un árbol cayó el lobo en su forma humana encima de uno de los idiotas y con facilidad le quebró el cuello.
Los otros lobos tardaron dos segundos en reaccionar yo aproveché ese momento para atacar al más cercano en mi forma animal.
La última vez que había peleado fue hacía unos meses en el territorio del Norte donde un Alfa, siendo sinceros, me dió una paliza. Eso no significaba yo fuera malo para la lucha, sino que el Alfa Alan era mejor.
Carajo, yo había peleado contra Bastian descontrolado y puedo decir que Alfa Alan era diez veces más mortífero.
Alfa Frederick terminó de rematar al último lobo y solo quedamos dos adultos y un cachorro en el bosque. Era procupante que el cachorro ni siquiera se encogiera de miedo por la carnicería a su al rededor, tampoco intentaba huir. Él solo se quedó quieto mirando a la nada.
-Cachorro. - Dijo Alfa Frederick. - Hemos venido para llevarte a casa, ¿Nos seguirías?
Él solo asintió y en cuanto el Alfa comenzó a caminar con rumbo al camino de tierra, lo siguió con dificultad. Entonces simplemente se derrumbó al dar un par de pasos.
M****a, ¿Cuándo fue la última vez que comió? Ni siquiera podía sostener el peso de su cuerpo. O eso pensé hasta que lo tomé en brazos.
No podría tener más de siete u ocho años, la misma edad de Chase. A pesar de la semi oscuridad del bosque, a través de las telas desgarradas de su escasa vestimenta se podían ver múltiples heridas en su cuerpo.
-Lo siento. - Dije tratando de no moverlo demasiado al caminar. - Solo será por unos minutos.
Seguimos el camino de tierra hasta llegar a un camino principal. Alfa Frederick se puso en la retaguardia y estaba en alerta por si los lobos ya se habían dado cuenta de que faltaban algunos de sus amigos.
-Dame al cachorro, tú consigue transporte.
Entonces me tocaba a mi robar nuestro vehículo.
No fue difícil. Solo tuve que sacar mis garras y pararme en medio de la carretera.
Para mi suerte, el humano se detuvo de golpe y salió del vehículo asustado. Corrí detrás de él y lo alcancé para golpearlo ligeramente en el cuello y dejarlo inconsciente. Luego lo subí en la parte trasera del auto para seguido ir por el cachorro y el Alfa.
-¿A dónde?
-Al Norte. Primero debemos hacer una escala en la manada de Alan.
-No puedo entrar ahí. - Dije con medio gruñido al recordar por qué m****a reté a duelo al lobo en primer lugar.
Paula. La loba más jodidamente confusa con la que me había topado en todos mis años. Una loba a la que quería pedirle disculpas por ser tan idiota con ella y una loba que dejó la manada sin mirar atrás. Una loba que fue hacia el Norte y ahora se encuentra en la cama de...
Si, bien, lo que sea.
-Quédate a un par de kilómetros de distancia. De todas formas soy yo el que tiene que ir hacia allí. - Dijo sin darle demasiada importancia al asunto. Luego murmuró algo sobre el por qué ahora tenía que hacer de m*****a casamentera.
Dejamos al humano en un hospital a un par de horas de distancia alegando que lo encontramos en medio de la carretera así. También aprovechamos para comprar comida, botiquín de primeros auxilios y algo de ropa abrigadora y decente para el cachorro.
Menos mal que la tarjeta de Edson era la unica con la que Rose disfrutaba hacer las compras. De otro modo hubiera acabado con mis ahorros en poco tiempo.
Ahorros de toda mi vida adulta, literalmente.
Nos detuvimos solo el tiempo suficiente para cargar gasolina y curar un poco las heridas del cachorro. No era un doctor, pero si tenía experiencia curando heridas leves.
Entonces emprendimos el viaje hacia el Norte.
Adom.Me elevé al cielo probando mis alas.No sé qué me dieron los lobos a comer, pero me sentía renovado.Aprovechando este milagro, aleteé fuertemente para ir más rápido.Regresaría al Nido ahora que mi hermana se encontraba a salvo. Me hubiera gustado quedarme y cuidarla yo mismo, pero mi consciencia no me hubiera dejado dormir si no iba y comprobaba que efectivamente nadie hubiera sobrevivido. En cuanto divisé la montaña, mi corazón tronó dolorosamente en mi pecho. No me preocupaba que los Bersakers aun se encontraran rondando ya que sin mi Matriarca, yo era un Halcón libre que no estaba atado al Nido. Podría escapar si ese era mi deseo.Yo no quería escapar.El olor a sangre y madera quemada de las antiguas hogueras aun permanecía en el aire mientras la noche se iba tornando cada vez más oscura.No vi ningún movimiento desde mi posición; aun así, di un par de vueltas por todo al rededor del Nido.Quizá las imágenes de los cadáveres de mis compañeros se quedarían conmigo para sie
Él asintió pero parecía perdido en sus pensamientos mientras acariciaba suavemente al pequeño polluelo en sus manos.-¿Qué ha pasado? - Pregunté suavemente.Parpadeó y luego estiró sus manos hacia mí.El polluelo saltó hacia el pecho de Patita quien se encontraba en mis brazos y se acurrucó en su cuello. Mi bebé rió divertido.-Prometo contarles toda la historia en cuanto regrese.-¿Regresar...? Ya se había transformado y salido por una de las aberturas del lugar. Suponía que ya se había recuperado lo suficiente como para volar.Sentí un poco de envidia. Tristemente, los pollos no volaban.Miré hacia abajo a la pequeña cosita temblorosa con plumas que se restregaba contra la carita de mi bebé.Oh, bueno, no es la primera vez que me dejan a cargo de un pequeño cambiaformas. Me encogí de hombros y seguí mi camino dando algunas palabras reconfortantes a la manada en mi ruta buscando al señor Frederick.Lo encontré dormido, con la lengua de fuera y rodeado de algunos cachorros que corret
Rose.Habíamos dejado algunas flores "por si acaso" así que mientras Bastian y Edson discutían lo que había pasado ahí, yo había ido a explorar esta nueva fortaleza creada por Alfa Noa.¿Me dieron escalofríos durante todo el camino al árbol ? Muchos.No dejaba de darme repelús toda esta cosa mística. -Hey Alfa Noa. - Dije acariciando con una mano temblorosa el tronco. - ¿Puedo subir con mis cachorros?Las barreras de madera bajaron por completo y reveló el camino que había seguido el señor Fred cuando se aburrió de nosotros.-Vaya... creí que Edson había fumado hierba cuando me habló del árbol. - Dijo una voz femenina a mi espalda.-Ojalá yo estuviera fumando hierba. - Dije encogiéndome de hombros. - Lo superaremos en un par de años más. Tú debes de ser Jo. -Lizzie. - Dijo ella asintiendo. - Edson es proclive a cambiar los nombres.-Bien, Lizzie Jo, ¿Sientes curiosidad?-Quizá.Le sonreí y comencé a caminar como el pollo valiente que no era. Ella me siguió.Le concedería que tenía ov
-... Si.-Bien. Te daré los detalles por el camino, no pienso correr de regreso.La humana comenzó a reír.-¿Cómo sabe que ayudaremos?-Yo sé cosas. - Dije de la forma misteriosa en la que hablaba a veces solo para reírme de sus caras después. Edson envió a la loba que conducía para la parte trasera y yo le conté en el camino las partes importantes.-M****a, debe ser suerte. - Murmuró apretando el acelerador. - Hemos matado a un par de ellos que rondaban en nuestro nuevo territorio. Lo unico efectivo para matar a esas cosas rápidamente es un buen tiro a la cabeza, garganta o corazón. Mi pareja de hecho es una experta y les ha dado un par de clases a los lobos que van atrás; quería presumirle un poco a Rose, así que hemos traído algunas armas y balas por montón. De hecho íbamos a pasar la noche en la Ciudad humana cercana para comprar algunos regalos y luego ir hacia la manada.Bueno, eso resolvía por qué Nuestra Gran Madre había pedido que viniera por él. Quince minutos después nos a
Frederick."Será tu última misión, hijo mío" Había dicho Nuestra Gran Madre.Siempre era la "última" y luego me encontraba corriendo por la noche para darles mensajes a sus Alfas, dejando mi novela para patear Bersakers, alejado del sillón para llevar a humanas al Altar... en fin.Apresuré el paso en mi forma de lobo por la carretera. Gran Madre me había dicho mientras estaba a un paso del mundo de los muertos, que guiara a Edson hacia aquí.¿Por qué mierda? No lo sé, no es como si el cachorro necesitara ayuda para encontrar el camino hacia el lugar en donde vivió practicamente la mayor parte de su vida, pero yo solo obedecía.También en esa conversación, durante la que me aseguró que era mi "última misión", me explicó que para que yo fuera capaz de escucharla desde hacía tantos años había requerido darme una muy pequeña cantidad de su escencia. Creo que era perfectamente válido preguntar si eso me hacía una Luna.No lo era, cosa que francamente me daba igual. A mi edad, eran pocas
Chase.Inhalé y exhalé para tranquilizar los latidos de mi corazón. En cuanto estuve más tranquilo, volví a asomarme.Los quince se encontraban rodeando el árbol. Casi podía leer sus mentes: Estaban buscando la mejor manera de subir. El primer Bersaker que se aproximó comenzó a palpar la madera como si buscara un hueco. Despues de tensos segundos solo sacó sus garras y las clavo en el árbol para comenzar a subir.Me di cuenta, por el chillido de mi derecha, que la civil también se había asomado. Comenzó a rezar frenéticamente. Más Bersakers se unieron al primero en el tronco.-Están subiendo... están subiendo... -Murmuraban los guardias con diferentes niveles de miedo.¿Yo? Bueno, confiaba en el Alfa Noa y solo tenía un poquito de miedo.En cuanto los quince estuvieron en el tronco, las estacas que me había mostrado más temprano salieron de repente empalando a más de uno.Aquellos con mejor velocidad de reacción, lograron mover sus cuerpos para evitar los puntos vitales. Un segundo







