Share

Capítulo 2: La intrusa

Author: Anne Mon
last update publish date: 2026-01-09 08:07:48

Capítulo 2: La intrusa

Al día siguiente. La noche de la cena con los inversores asiáticos fue un desastre. Damián salió del restaurante con el rostro desencajado, moviéndose con la torpeza de un hombre que no controlaba su propio cuerpo. 

—No sé qué me pasa... —murmuró con la voz espesa, apoyándose contra la pared fría—. Todo da vueltas...

—Tranquilo, yo me encargo de todo —Freddie apareció como una sombra, tomándolo del brazo con firmeza—. Mi chofer te llevará a casa. No te preocupes por nada.

Mientras acomodaba el cuerpo casi inconsciente de Damián en la limusina, Freddie intercambió una mirada elocuente con el conductor. Un simple gesto que confirmaba el destino final.

Apenas el auto desapareció en la noche, sacó su teléfono y marcó un número.

Del otro lado de la línea, Ariadne sintió la vibración como una descarga eléctrica. Sus manos temblorosas apretaron el dispositivo mientras una voz interior le gritaba que no respondiera.

Sin embargo, cedió.

—Es ahora. Ve a su apartamento. La llave está bajo el tapete. —La voz de Freddie era un hilo de serpiente. —Y no olvides ponerte lo que te envié. Es su favorita.

El frasco de perfume en su mano parecía arder. Un aroma sofisticado, carísimo, que se reconocía de lejos. No era el de Damián. Era... femenino.

—Señor Baker, yo... no puedo hacerle esto al señor Cox —tartamudeó, el pánico trepando por su garganta.

—¿Prefieres la cárcel a esto? —su voz se tiñó de cruel diversión—. Ja... Pobre ingenua. Piensa en tu madre enferma. ¿Quién pagará su tratamiento cuando estés entre rejas? Quizás cuando salgas, solo puedas llevarle flores a su tumba.

—¡Eres un monstruo!

—¡Basta! —cortó él, secamente—. Recuerda la filtración de NeuraTech. Fue tu correo. Tus credenciales. Tu libertad pende de un hilo, querida. ¿Realmente quieres jugarte todo?

La amenaza, ahora explícita, le arrancó el aire. Se sintió atrapada, acorralada sin salida.

—Está bien... —susurró, derrotada, aceptando finalmente aquel acto inhumano. —Lo haré.

[***]

El apartamento de Damián estaba a oscuras, solo iluminado por el tenue resplandor de la ciudad. Olía a él. A limón limpio y lino. Ariadne cerró los ojos, intentando calmar el temblor que recorría su cuerpo.

Hizo lo que Freddie le había dicho minutos atrás. Encendió las velas, trazando un camino de luz titilar hacia el dormitorio. Se quitó la ropa con movimientos mecánicos, se aplicó el perfume ajeno que le había entregado el director y se deslizó entre las sábanas de la cama enorme, sintiéndose como una intrusa.

Una impostora en un escenario armado para su propia perdición.

No supo cuánto tiempo pasó hasta que la puerta de entrada se abrió de golpe. Él entró tambaleándose, y con dificultad, se apoyó en el marco de la puerta.

―¿Ashley? —murmuró con una voz ronca, irreconocible, cargada de una pesadez.

Su figura alta y poderosa se recortó contra la penumbra del recibidor. Olfateó el aire, confundido.

—Ese perfume... —Sus pasos, inseguros y torpes, lo llevaron hasta el dormitorio y tan pronto, ya se encontraba en el borde de la cama. ―Ashley, estás aquí.

Antes de que pudiera reaccionar, su peso cayó sobre ella. Sus labios encontraron los suyos en un beso urgente y desesperado, marcado por una sustancia que nublaba su razón por completo.

Ella supo entonces que no estaba borracho. Ninguna embriaguez explicaba esta desconexión total, esta incapacidad para notar que su cuerpo, con sus curvas generosas, no se parecía en nada a la figura esbelta de Ashley.

En algún momento, entre el miedo paralizante y la devoción patética que le profesaba, Ariadne se rindió. Dejó que la mentira se la llevara por delante, entregándose a un paraíso artificial que le partía el alma.

Cayó dormida, exhausta, con el brazo de él anclado a su cintura, permitiéndose creer, por un instante frágil, que por fin había llegado a donde siempre quiso estar.

[***]

El estruendo la arrancó brutalmente del sueño.

La puerta del dormitorio se abrió de golpe, estrellándose contra la pared.

Un hombre mayor, con el rostro enrojecido por la furia, gritó desde el umbral:

—¡Damián! —pero al ver la escena, su enojo se mezcló con incredulidad—. ¡¿Qué indignidad es esta?!

Ariadne se incorporó de un salto, apretando las sábanas contra su pecho desnudo. Su corazón latía con tanta fuerza que sentía que se rompería.

Y entonces sus ojos se posaron en esa silueta alta y delgada. Justo detrás del abuelo, con una maleta de viaje en la mano y el rostro destrozado por lágrimas silenciosas, estaba Ashley. Había llegado antes. Su mirada, cargada de furia y decepción infinita, se clavó en Ariadne como un puñal.

El mundo se detuvo.

Damián se despertó de un salto, entrecerrando los ojos contra la luz de la mañana. Su mirada, nublada por la confusión y los residuos del alcohol mezclados con los de la droga, barrió la escena: a su abuelo furibundo, a Ashley destrozada, y finalmente, se posó en ella. En Ariadne, desnuda y acurrucada en el centro de su cama, con el cabello revuelto y la evidencia de su "crimen" escrita por todo su cuerpo.

La confusión en sus ojos se disipó para dar paso a un entendimiento lento y luego a un torrente de horror absoluto. Pero el horror duró apenas un segundo antes de transformarse en una rabia tan pura y gélida que Ariadne sintió que el aire se congelaba en sus pulmones.

—Tú —resolló, su voz un rugido cargado de desprecio infinito mientras la señalaba con un dedo que temblaba levemente—. ¿Qué brujería has hecho?

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • CASADA CON EL CEO QUE ME ODIA. BODA FALSA, AMOR VERDADERO   Capítulo 155: El contraataque

    Capítulo 155: El contraataqueLa mañana amaneció gris sobre la ciudad, con un cielo cubierto de nubes que amenazaban lluvia pero no terminaban de desatarse. Ariadne llevaba dos días en su nuevo apartamento, dos días aprendiendo a vivir sin el peso del penthouse, sin la mirada de Damián clavada en la nuca, sin la sombra de Ashley acechando en cada esquina. Había pasado las primeras horas después de la mudanza en un silencio casi absoluto, solo roto por el zumbido del tráfico allá abajo y los ruidos de los vecinos que se filtraban a través de las delgadas paredes.El primer día, se había despertado varias veces durante la noche, sobresaltada por el silencio. No escuchaba el zumbido del aire acondicionado central. Le costó conciliar el sueño, pero cuando finalmente cerró los ojos, durmió como no lo había hecho en meses. Sin pesadillas. Sin despertarse esperando el golpe de una puerta o una voz furiosa.El segundo día, ordenó sus pocas pertenencias. La ropa en el armario, los libros en un

  • CASADA CON EL CEO QUE ME ODIA. BODA FALSA, AMOR VERDADERO   Capítulo 153: Las consecuencias

    Capítulo 153: Las consecuenciasAriadne no se movió de la puerta hasta que el eco de los pasos de Damián desapareció por completo. Apoyó la frente en la madera fría y cerró los ojos. Las manos aún le temblaban, pero no era miedo. Era la descarga de adrenalina que seguía a haberse enfrentado a él sin retroceder.Respiró hondo una vez, dos veces, tres. Cuando abrió los ojos, la habitación le pareció diferente. Más pequeña, quizás. Más real. No había lujos ni alfombras de seda, pero tampoco había cadenas.Se apartó de la puerta y caminó hacia la ventana. La calle seguía igual de ruidosa, la gente seguía yendo y viniendo. Nada había cambiado fuera. Pero dentro de ella, todo estaba cambiando.El teléfono vibró sobre la pequeña mesa de la cocina. Evelyn.—¿Cómo ha ido todo? —preguntó su amiga, sin siquiera saludar.—¿Ya te enteraste?—André me llamó. Dijo que Damián estaba furioso. Que salió del edificio casi corriendo.—Vino a hacer una oferta —respondió Ariadne, dejándose caer en la única

  • CASADA CON EL CEO QUE ME ODIA. BODA FALSA, AMOR VERDADERO   Capítulo 152: El primer día del resto de su vida

    Capítulo 152: El primer día del resto de su vidaEl penthouse estaba vacío cuando Ariadne regresó de la cita con la abogada. No escuchó ni un ruido. No sintió su presencia en el salón. Supuso que se había ido a la oficina, o quizás estaba con Ashley. Ya no le importaba. Subió a su habitación, cerró la puerta y se quedó un momento de pie en el centro, mirando las paredes que la habían visto llorar tantas noches.Esa habitación nunca había sido suya. Era un espacio prestado, una celda dorada donde la habían mantenido encerrada mientras él decidía cuándo debía salir y cuándo debía esconderse. Pero ya no. Abrió el armario y sacó una maleta. La dejó sobre la cama y comenzó a guardar su ropa.No tenía mucha. Unas cuantas prendas que había comprado en los últimos meses. La ropa que Evelyn le había regalado. Algunos libros. Poco más. No se había permitido acumular cosas en ese lugar porque nunca se había sentido en casa.El teléfono vibró en el bolsillo de sus pantalones. Evelyn.—¿Ya estás l

  • CASADA CON EL CEO QUE ME ODIA. BODA FALSA, AMOR VERDADERO   Capítulo 151: El Regreso a Casa

    Capítulo 151: El Regreso a CasaLos días que quedaban de vacaciones pasaron como una niebla espesa. Ariadne los vivió en un estado de alerta constante, evitando los espacios comunes donde pudiera encontrarse con Ashley, esquivando las miradas de Damián cuando se cruzaban en los pasillos. No volvió a hablar con él. No volvió a pedirle nada. La nota que había dejado en su puerta seguía guardada en el bolsillo de su mochila, arrugada pero intacta, como un recordatorio de que la guerra apenas comenzaba.Evelyn no se separó de ella ni un momento. Fueron juntas a la playa, a la piscina, al restaurante. Cuando Ashley se acercaba, Evelyn interponía su cuerpo, hablaba más alto, reía más fuerte, como si quisiera cubrir a Ariadne con el escudo de su propia presencia. André las acompañaba en silencio, más observador que nunca, tomando nota de los movimientos de la rubia sin que nadie lo notara.Sebastián aparecía de vez en cuando. Un café por la mañana. Un té por la tarde. No hablaban de Damián n

  • CASADA CON EL CEO QUE ME ODIA. BODA FALSA, AMOR VERDADERO   Capítulo 150: Sin retroceder

    Capítulo 150: Sin retrocederLa noche se había instalado sobre el resort cuando Ariadne despertó de un sueño profundo, de esos que no recuerdas pero que te dejan la sensación de haber estado fuera por horas. Se incorporó en la cama y miró la hora en el reloj de la mesita. Las nueve de la noche. Había dormido casi seis horas seguidas, un lujo que no se permitía desde hacía semanas. El cuerpo le pedía más descanso, pero la mente ya estaba despierta, repasando todo lo que había dicho, todo lo que había hecho. No se arrepentía. Por primera vez en meses, no se arrepentía de nada.Se levantó y fue al baño. Se lavó la cara con agua fría y se quedó un momento mirándose en el espejo. La mujer que le devolvía la mirada tenía los ojos brillantes, no por las lágrimas, sino por una determinación que apenas comenzaba a reconocer como propia. Las ojeras seguían ahí, pero ya no la hacían parecer una fantasama. Eran solo una prueba de que había sobrevivido a días que pocos habrían podido soportar. Se

  • CASADA CON EL CEO QUE ME ODIA. BODA FALSA, AMOR VERDADERO   Capítulo 149: Petición exigente

    Capítulo 149: Petición exigenteEl sol se había desplazado hacia el oeste cuando Ariadne y Evelyn salieron del lobby. No hablaron durante el camino hacia la recepción del hotel. Los tacones de Evelyn golpeaban el suelo con determinación, mientras Ariadne caminaba a su lado con una calma que no sentía. En el fondo de su pecho, el miedo seguía ahí, pero lo había empujado hacia un rincón oscuro, donde no estorbara.La recepcionista las recibió con una sonrisa amable que se desvaneció cuando Evelyn le explicó que necesitaban hablar con el encargado de seguridad del hotel.—Es por el accidente en el barco —dijo Evelyn, con un tono que no admitía discusión—. Necesitamos una copia de las grabaciones de las cámaras.La mujer dudó un momento, pero el apellido Cox aún pesaba, aunque fuera por presión. Hizo una llamada y minutos después un hombre trajeado las condujo a una oficina pequeña en la parte trasera del edificio.Las pantallas mostraban ángulos distintos del barco, del muelle, de los pa

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status