LOGIN10:15 A. M. – Sede del Grupo WalterLas puertas de cristal se abrieron con un fuerte siseo.Aria entró como una tormenta.Sus tacones golpeaban el suelo de mármol con una furia decidida.Los empleados intercambiaron miradas nerviosas.Nadie se atrevió a detenerla.Caminó directamente hacia el piso ejecutivo.La asistente personal de Lucas se levantó de inmediato.—Señora Cross...—El señor Walter está en una reunión.—Tendrá que...—Muévete.La voz gélida de Aria hizo que la mujer se quedara paralizada.—Lo siento, señora, pero no puede...—¿Dónde está?Exigió Aria.—¿Dónde está ese hijo de puta?Todo el piso quedó en silencio.La asistente corrió detrás de ella.—¡Señora, por favor!—El señor Walter dio instrucciones específicas de que nadie lo interrumpiera.Aria ni siquiera redujo el paso.Llegó a la oficina de Lucas y abrió las puertas de golpe.¡Bang!El sonido resonó por toda la lujosa oficina.Lucas levantó la mirada de su escritorio.Por un breve instante...Pareció sorprendid
12:40 P. M. – Mansión CrossEl trayecto de regreso desde Garden Court Café pareció interminable.Aria apenas recordaba cómo había llegado a casa.Las palabras de Ethan se repetían una y otra vez en su mente.—Ella era tu madre.—Richard Carter robó tu identidad.—Lee las pruebas.El grueso expediente descansaba en el asiento del copiloto, junto a ella.Varias veces lo miró...Varias veces apartó la mirada.—No...Susurró mientras apretaba con más fuerza el volante.—Mi padre no haría eso.—No lo haría.Quería creerlo.Necesitaba creerlo.Richard Carter la había criado.La había consolado cuando lloraba.Había celebrado sus cumpleaños.La había protegido.¿No era así?Y, sin embargo...Los ojos de Ethan la perseguían.No había odio en ellos.Solo dolor.Solo veinticuatro años de espera.Entró en la mansión distraída.La señora Helen la recibió con una sonrisa.—Bienvenida a casa, señora.Aria forzó una sonrisa.—Gracias.Subió directamente a su habitación.Una vez dentro, colocó cuidad
Café Garden CourtLa taza de porcelana rota yacía esparcida por el suelo pulido.Todo el café había quedado en silencio.Incluso la camarera se había quedado paralizada.La respiración de Aria se volvió irregular.Miró fijamente a Ethan como si se hubiera vuelto loco.Entonces...Se rio.Una risa breve...Incrédula.—No.Sacudió lentamente la cabeza.—No...—Estás mintiendo.Ethan no dijo nada.—Mi padre me dijo que Clara Lawrence era mi tía.—Me dijo que murió cuando yo era pequeña.—¡Me dijo que tú la asesinaste!Su voz se elevaba con cada frase.—¿Y ahora esperas que crea que ella era mi madre?—¿Qué clase de broma enfermiza es esta?Varios clientes se giraron para mirar.El gerente del café hizo una discreta señal al personal para que no interviniera.Ethan permaneció sentado.Sus ojos nunca abandonaron el rostro de Aria.—Sabía que no me creerías.—Porque Richard Carter pasó veinticuatro años asegurándose de que nunca lo hicieras.Aria golpeó la mesa con ambas manos.—¡No digas e
9:40 P. M. – Mansión CarterLa Mansión Carter estaba inusualmente silenciosa.La mayoría de las luces ya se habían apagado, dejando solo el suave resplandor de las lámparas de pared iluminando el interminable pasillo.Dentro de su habitación...Vivienne Carter estaba de pie frente a las ventanas de piso a techo, con una copa de vino de cristal descansando ligeramente entre sus dedos.Más allá del cristal, la ciudad brillaba bajo el cielo nocturno.Una sonrisa amarga se dibujó en sus labios.—Así que...—Aria realmente se va a casar.Bebió lentamente antes de soltar una risa carente de humor.—Si alguien merece destruir esa boda...—Debería ser yo.Miró el anuncio del compromiso de Aria y Damian en su teléfono.La sonrisa en el rostro de Aria la irritaba.—Entonces, ¿por qué Selene tiene que dar el primer paso?Dejó lentamente el teléfono sobre la mesita de noche.—No...—No puedo.No porque hubiera perdonado a Aria.Nunca lo haría.Era por Richard Carter.Por el secreto que él había e
1:45 P. M. – Estacionamiento del Imperial Shopping MallEl camino de regreso a la Mansión Cross estuvo inusualmente silencioso.Eleanor miró a Aria de reojo varias veces.Normalmente...Aria hablaría emocionada sobre todo lo que habían comprado.Pero hoy...Simplemente miraba por la ventana.Perdida en sus pensamientos.Finalmente, Eleanor extendió la mano y acarició suavemente la de ella.—Mi niña...—¿Quieres contarme qué pasó allí dentro?Aria permaneció en silencio durante varios segundos.Luego suspiró.—Mi padre me dijo que ese hombre asesinó a mi tía.Eleanor frunció el ceño.—Y, sin embargo...—No pareces convencida.Aria bajó la mirada hacia la tarjeta de presentación escondida dentro de su bolso.—No lo sé.—No parecía un asesino.Parecía...Le costó encontrar las palabras.—...destrozado.Eleanor asintió pensativamente.—He vivido lo suficiente para saber una cosa.—¿Qué?—La verdad y las apariencias rara vez son lo mismo.Aria no respondió.---3:10 P. M. – Mansión CrossD
Dos días después10:00 A. M. – Spa Azure BlissUna suave música instrumental flotaba por el lujoso spa.El aroma de lavanda y jazmín llenaba el ambiente.Aria estaba cómodamente recostada sobre una camilla de masaje mientras Eleanor descansaba a su lado, con rodajas de pepino cubriendo sus ojos.Una esteticista masajeaba suavemente los hombros de Eleanor.Ella suspiró satisfecha.—Podría acostumbrarme a esto.Aria rio.—Sabía que te gustaría.Eleanor se quitó una de las rodajas de pepino y la miró.—Mi querida...—Me has malcriado.—Te lo mereces.Aria sonrió con cariño.—Has pasado toda tu vida cuidando de los demás.—Ahora déjame cuidar de ti.Eleanor extendió la mano y acarició afectuosamente la de Aria.—De verdad eres demasiado dulce.De repente frunció el ceño.—Pero no se lo digas a Cabeza de Coco.Aria soltó una risita.—Se pondrá celoso.—Debería estarlo.Eleanor levantó la barbilla con orgullo.—Ahora eres mi nieta.—La boda ni siquiera ha sucedido todavía.—Ya te he reclama







