Partager

CAPÍTULO 2

Auteur: Cassandra L.
last update Date de publication: 2023-02-22 11:51:05

Necesito un analgésico y una varita mágica para deshacer todo este embrollo en el que yo misma me metí de cabeza.

Estoy sentada en la cama y siento la mirada de Damián que me taladra.

—¿Qué quieres que te diga? —gruño— tú viniste a mí.

—¿Cómo te casaste conmigo si estabas por casarte con otro? —dice, en cambio.

—Lucas y yo no estamos juntos—respondo—Obviamente, los medios no lo saben.

—¿Cuándo rompieron?

Resoplo.

—Anoche—gimo antes de poner mis manos en el rostro— Es un puto desastre. Mi vida planificada se ha ido al carajo.

—Sabes que en este momento tu imagen y la mía está por los suelos —habla —tú eres la mujer que acaba de plantar a su perfecto novio y yo el malvado que se metió en medio de la pareja del momento.

—Lucas me puso el cuerno con su asistente. Así que, está muy lejos de ser perfecto.

Sus ojos se abren como platos al escuchar mi confesión.

—¿Qué clase de idiota engaña a su prometida?

—Al parecer, Lucas Jones—murmuro—Necesito ir por mis cosas al hotel y pedir una anulación.

Se endereza y me mira seriamente.

—Uno. No vas a poder salir sin mi ayuda. Afuera está atestado de personas y segundo. Si nos divorciamos, sería un escándalo mucho más grande para mí.

—¿Y qué coño me importas tú? —gruño.

—Oye—se acerca—Ambos estamos en esto y lo vamos a resolver de la mejor manera, pero no me pongas a prueba, porque no soy alguien fácil y te haré el camino espinoso.

Resoplo molesto conmigo misma por exponerme a este idiota.

¿En qué estaba pensando?

—¿Qué sugieres entonces? —cuestiono.

—Primero. Enviaré a alguien por tus cosas y volaremos a Los Ángeles—continúa—Tengo una reunión con mi manager y partiremos de allí.

—Es decir, aquí solo importas tú.

—Aquí el famoso soy yo, ¿No?

—Vete a la mierda—siseo—No haré esto de nuevo.

—¿Qué no harás? —me mira con interés, de pie, con los brazos cruzados sobre su pecho.

—Hipotecar mi vida por un hombre.

Este bufa.

¿Por qué son tan básicos?

—Cara, ¿Cierto? —asiento—No seas dramática, solamente necesitamos encontrar la manera de salir de esto sin que nuestras imágenes queden más dañadas de lo que ya están.

Lo observo atentamente y pienso en sus palabras. La verdad es que no encuentro fallo en su lógica y es malditamente frustrantes que sea de esta manera.

Mi imagen está por los suelos en este momento.

Contengo la respiración al imaginarme a mi madre.

Lo más probable es que el pueblo ya sabe lo sucedido. Ella debe estar muy enojada, nuestros vecinos deben estar haciendo de ella, la comidilla. Algo que Linda Miller no puede soportar.

Mamá es una mujer tradicionalista e inflexible. De por sí, no me perdona que dejara el pueblo con Lucas siendo tan joven, ella me dijo que él no me amaba lo suficiente para apostar mi futuro.

—¿Qué me dices Cara? —la voz de Damián me saca de mi letargo y lamentaciones.

Observo sus ojos azules que me miran con intensidad.

—Creo que tienes un punto— murmuro de mala gana —Podrías enviar ahora a alguien por mis cosas—me pongo de pie sintiéndome un trapo por la resaca que tengo y mi vestido está arruinado—Necesito un baño.

Asiente visiblemente aliviado.

—Si quieres, dúchate. Ya te doy algo para que te pongas mientras traen tus cosas.

—Gracias—digo sin mirarle antes de pasar por su lado con destino al baño.

Cierro la puerta y me miro detenidamente al espejo.

—¿De verdad te has casado con Damián Anderson? —susurro con incredulidad.

Como Damián lo prometió, mi maleta junto a mi bolso y demás cosas llegaron una hora después. El hombre que dejo mi maleta no dijo nada. Sin embargo, en sus ojos noto la sorpresa cuando me vio llevando solo la camiseta que Damián me había prestado mientras mi maleta llegaba.

Revise mis pertenencias y respire aliviada cuando verifique que todo estaba en su lugar. En mi bolso encontré mi cargador del móvil, que de inmediato pongo a cargar.

Cuando lo enciendo de manera rápida llegan las notificaciones, llamadas y mensaje. Ignoro I*******m y Twitter de forma consciente.

Hago una mueca cuando un mensaje de mi madre se desplaza en la pantalla. De inmediato, lo quito y dejo el móvil en su sitio. Tomo un cambio de ropa y me voy al baño a cambiarme mientras Damián se queda hablando en voz baja con el hombre que, al parecer, trabaja para él.

—Salimos en una hora—anuncia Damián cuando salgo de nuevo del baño, esta vez vistiendo unos vaqueros desgastados ajustados y una camiseta básica blanca.

Me calzo mis zapatillas de deporte blancas y mi cabello lo ato en una desordenada coleta.

—Bien. ¿No crees que los paparazzi nos abordaran allí? —comento.

—Iremos directamente al hangar donde nos espera mi piloto.

¿Por qué no me sorprende que Damián Anderson tenga un avión privado?

Lucas posee uno que acaba de comprar hace unos meses. Es pequeño, pero muy cómodo para los constantes viajes. De repente, recuerdo algo en lo que no había reparado antes.

Brenda y Martín me ayudaron a escogerlo.

—¿No te parece que debería haber sido yo la que te acompañara? No tu asistente y manager.

Vamos Cara, era una sorpresa para ti.

Niego.

—Mentiroso de m****a —susurro.

—Perdón, ¿Dijiste algo? —levanto la vista y me encuentro con Damián.

—No importa—niego poniéndome de pie.

Tomo las gafas de sol junto a mi bolso. Sé cómo funciona esto, así que no me preocupo por las maletas que ahora descansan con otra mediana que obviamente pertenece a Damián.

—¿No vamos? —Cuestiono algo cansada de alargar tanto el momento en que la prensa obtenga un pedazo de nosotros como la nueva pareja escándalo.

Dejamos la habitación, entramos en silencio a un elevador privado que nos lleva a una salida trasera. Estamos flanqueados por dos hombres. Entre ellos, el que llevo mi maleta.

Cuando la puerta se abre los reflectores y la cantidad de paparazzi exasperante.

¿Desde cuándo se conocen?

Cara, ¿Es cierto que estás embarazada?

Damián. ¿Has dejado tu relación con Bella?

¡Somos team Lucas!

¿Hace cuánto engañas a Lucas?

Esto es un puto desastre.

Quiero gritarles a todos, pero sé que me vería como una loca y mentirosa. Además de avivar más el escándalo en el que ya nos encontramos metido. Damián me toma de la mano y prácticamente me arrastra hasta una camioneta que nos espera al final de la acera.

Subo de manera rápida y él se detiene en la puerta de la camioneta enfrentando a la prensa.

—Sin comentarios señores—dice este—Esperen nuestro comunicado oficial si quieren tener respuestas a sus preguntas—concluye antes de subir a la camioneta en medio del alboroto—Vamos—Ordena al conductor que se incorpora al tráfico.  

Continuez à lire ce livre gratuitement
Scanner le code pour télécharger l'application

Dernier chapitre

  • Casada con el millonario   CAPÍTULO 118

    Después de un desayuno caótico preparamos a los niños para su salida.Cuando el timbre suena ya los chicos están listos para salir y divertirse—¡Hola mi cielo! — Chiara me abraza antes de encaminarse al salón seguido de Orazio que deja un beso en mi mejilla antes de ir tras su esposa—Las niñas están emocionadas por salir un rato—les digo— ¿están seguros que quieren llevar a Pietro? —pregunto insegura ya que sería la primera salida sin mi —Podemos quedarnos con él—Aurora—me corta Orazio con una sonrisa mientras toma asiento en el salón—Cuidaremos a Pietro y a las niñas. Relájate un poco—¡Abuela! —Camila y Luz entran en el salón listas para irse. Ambas se arrojan al sofá que comparten Chiara y Orazio que las reciben encantados—Pero si son las niñas más hermosas de la abuela—Somos solo nosotras—dice con una risita Luz—Pero a veces parecen cien—dice Massimo entrando con Pietro y una pañalera que deja a un lado de su padre—¿Papá se está portando mal con mis princesas? —pongo los oj

  • Casada con el millonario   CAPÍTULO 117

    Siete años despuésRecorro con la vista el paisaje frente a mí y veo como el sol comienza a iluminar la mañana, no puedo evitar que una sonrisa se extienda por mi rostro. Sé que pronto la casa se convertirá en un campo de batalla y esta es mi hora de silencio.Sin embargo, no puedo decir que me moleste tener a mi familia alrededor. Massimo estaba profundo luego de haber llegado hace unas horas del casino, había disminuido su trabajo y solo se quedaba en el casino hasta tarde cuando era necesario. Pero, siempre estaba al pie del cañón para ayudarme con los niñosEl sonido atreves del monitor de bebé me hace saber que mi hijo de un año está despierto.Con cuidado subo las escaleras de mi casa y entro en la habitación donde encuentro a Pietro de pie en su cuna que me mira con una sonrisa en su rostro—Buenos días—murmuro mientras lo saco de su cuna y doy un beso en su mejilla.En silencio bajamos hasta el salón donde me siento con él en el sofá y me dedico un rato de mimos a mi bebé ante

  • Casada con el millonario   CAPÍTULO 116

    —Te traje el desayuno—Me remuevo en la cama la mañana siguiente. Massimo solo lleva ropa interior y una bandeja en las manos— ¿Dormiste bien? —pregunta mientras deja la bandeja en la cama y se inclina para darme un beso—Mejor que nunca—respondo con una tonta sonrisa que es el reflejo de la suya—Bien—dice satisfecho—Ni hoy ni mañana voy al casino—me informa—Me quiero quedar contigo ¿qué dices?—Me gusta la idea—respondo sentándome en la cama para tomar una tostada—Me gustaría comenzar a desocupar la habitación—¿Mi habitación? —pregunta con mofa y me rio—Sabes que te merecías eso— digo y de mala gana asiente— Podríamos desarmar la cama—Tu no vas a desarmar nada—me dice serio—Yo me encargo de dejar libre la habitación—parece entusiasmado—¿podemos empezar después de desayunar? —asiento feliz—¿Sabes? Creo que podremos con esto—digo sin perder mi sonrisa. Él bufa sin perder su sonrisa—Mientras tu estés allí para patearme cuando soy irracional, claro que podremos —asiento de acuerdo*

  • Casada con el millonario   CAPÍTULO 115

    Después de un día de trabajo me voy a casa y por la hora sé que Petra ya se fue a su casa. La tristeza me aplasta. El solo pensar en llegar y encontrar un silencio aterrador hace mella en mí.Cuando llego a casa me voy a la ducha, después de revisar el horno y ver que dejo Petra para cenar me encamino hasta la terraza a descansar un raro, preparo una taza de té y salgo a. Llevo unos pantalones de yoga y un top que me cubre lo justo y encima un suéter grueso. Mi cabello esta suelto dejando que se seque por sí solo. Me siento en uno de los amplios sofás que tenemos allí y bebo de mi té.La soledad del departamento hace que la falta de Massimo me afecte más. A estas alturas solo siento que Massimo no quiere estar conmigo o se cansó de mis constantes recriminaciones. Dejo la taza de té en la mesa de enfrente y me llevo las manos al vientre que aún no muestra signo evidente de mi estado, pero yo sé que los cambios están allí.Mis pechos están más grandes, mis caderas un poco más anchas, la

  • Casada con el millonario   CAPÍTULO 114

    —Bien ¿Vas decirme en realidad como va todo? —miro a Lissa sentada frente a mí. Habíamos quedado para almorzar solas y aprovechar que Conte se quedaría en casa con Ilyana.—Mal—digo jugando con los vegetales salteados que acompañan mi pechuga de pavo—Todo el tiempo me devano los sesos pensando en que momento mi esposo se volvió un idiota—ella solo me escucha en silencio— Hace unos días fue mi revisión y sentí que fue por obligación— le cuento.—Aurora— dice esta.—Es verdad—digo—Desde que tuve la amenaza de aborto todo se fue a la mierda y no reconozco al hombre con el que me case.—¿han hablado desde el día en la consulta? —niego.—No. Sigo en casa, pero estamos igual —le cuento— Bueno, él intenta estar Más en casa y trata de que hablemos, pero yo prácticamente huyo como puedo.—¿De que tienes miedo? —su tono es suave como si supiera que estoy a punto de derrumbarme, cosa que no está lejos de la realidad.—Tengo miedo que quiera separarse de mi —le digo —Por eso cuando quiere entabla

  • Casada con el millonario   CAPÍTULO 113

    Lo realmente jodido no era que hace días me habían exiliado de mi habitación. No, lo peor vino después, Aurora no me dirigía la palabra, ni siquiera me miraba y eso me estaba volviendo loco.La siguiente noche que llegué del casino encontré en la cama algunas de mis cosas incluyendo mis productos de baño.Todas las noches se encerraba en la habitación y no decía nada, me estaba matando, pero era realista, era lo minino que me merecía por no saber manejar la situación con mi esposa y alejarme por completo, de hecho, no me queje del asunto del exilio y ceo que eso la hirió más que nada. Me hacía parecer que no me interesaba y no era así.—Te ves como la mierda—me dice Conte mientras entra en la oficina. No solo me veo, sino que me siento pienso— ¿Qué haces todavía aquí? —pregunta y lo miro sin ánimos de aguantar sus bromas—Trabajo ¿no lo ves? —levanto unos papeles. Este frunce el ceño—Pensé que saldrías—Frunce el ceño—Lissa me comento que hoy era la cita de Aurora con la ginecóloga y

Plus de chapitres
Découvrez et lisez de bons romans gratuitement
Accédez gratuitement à un grand nombre de bons romans sur GoodNovel. Téléchargez les livres que vous aimez et lisez où et quand vous voulez.
Lisez des livres gratuitement sur l'APP
Scanner le code pour lire sur l'application
DMCA.com Protection Status