Home / Romance / Cautivado por una Embarazada / Capitulo 2. Se le volvió a perder

Share

Capitulo 2. Se le volvió a perder

Author: Viviana
last update Petsa ng paglalathala: 2024-01-22 21:02:13

Mira con lamento y a la vez felicidad la tumba de su madre, Fiorella sonríe un poco al ver aquella hermosa lapida que hicieron para su mamá, sin embargo nunca supo quién lo había hecho.

Cuando pregunto en la oficina nadie le dio razón alguna, y pensó que tendría que pagar algo, pero resulta que todo estaba cancelado. Frunce el ceño al recordar cuando unos días después de su entierro fue a visitar a su madre encontrándose con la sorpresa de que tenía una lápida muy hermosa y un enorme ramo de rosas rojas.

Era extraño, pero nadie apareció para decir nada el día de su funeral y de la nada alguien hizo algo por su madre. Hasta donde sabia, no supo que su madre tuviera algún amigo. Su padre había fallecido cuando ella era muy pequeña por ende no lo recordaba.

Fiorella suspira al mismo tiempo que una brisa fría golpea su rostro, ajusta un poco la chaqueta que lleva puesta para luego inclinarse para dejar unas flores a su madre.

—Te extraño mucho, mamá…

Desde que murió Laura no se tomaba la molestia de acompañarla al cementerio, siempre iba a visitarla ella sola. Le daba pesar que su hermana mayor se comportara de esa manera, era como si no le importase nada más que ella misma. Fiorella sonríe un poco al mirar el nombre de su madre gravado en aquella lapida.

—Ya debo irme, madre.

Solo estaba de paso, habían pasado 4 meses desde que su madre se marchó y ella no lograba encontrar un trabajo fijo. La mayoría que encontraba solo permanecía unas pocas semanas y con lo que recibía no podía hacer mucho.

Laura era muy dura con ella últimamente, y constantemente la presionaba con que buscara un empleo porque se iba a quedar en la calle. Fiorella baja la mirada y luego se da la vuelta para salir del cementerio.

Su preocupación iba en aumento a medida que los meses corrían, y Laura ya había sido muy clara con ella. Al menos tenía la casa de su madre, pensó con lamento.

Regresó a la ciudad agotada y algo desanimada, la verdad es que solo deseaba estar en casa, pero tenía responsabilidades que cumplir… Fiorella camina por la calle buscando algún empleo, pero en sus pensamientos sabía que eso iba a ser imposible.

Esa mañana no había desayunado absolutamente nada, de unos meses para acá su hermana le dijo que separarían los suministros. Y los de ellas se habían agotado el día anterior,  Laura era muy celosa y siempre mantenía todo en orden con respecto a sus cosas.

Si tomaba algo, era posible que se diera cuenta y ella no deseaba más problemas con su hermana. De por sí que el ambiente en casa era muy pesado como para agravarlo con una discusión con Laura.

Fiorella se detiene ante un cafetín muy lujoso viendo como detrás del mostrador habían muchos postes y bocadillos que le hizo rugir su estómago. Cierra los ojos y trata de ignorar los increíbles aromas.

—Necesito irme de aquí —musita bajo.

El frío no era misericordioso con ella, Fiorella intenta avanzar creyendo que quizás lo mejor era volver a casa. Se las arreglaría como pudiera.

[…]

Aurelio toma un sorbo de café completamente absorto en el documento que estaba leyendo, pero de un momento a otro el CEO levanta únicamente la mirada y entre el vapor que expedía de la taza y el cristal de la entrada de la cafetería fue que vio un rostro que le pareció bastante familiar.

Frunce el ceño mientras que baja la taza con café para poder mirar aquella castaña detenidamente, afina los ojos e intenta descifrar sus facciones. Concentrado en ella, repara que la joven estaba mirando algo específicamente.

Él busca con la vista lo que ella veía, pero no ve nada más que el mostrador de la cafetería. Luego busco a alguna persona en especial, pero nadie la estaba mirando. Ella estaba absorta en lo que mirada.

Aurelio volvió a sentir aquella sensación extraña por mirar a un extraño, era la misma impresión que vivió en el cementerio. No podía ser ¡Era esa chica!… sus ojos se abren un poco más puesto que habían transcurrido 4 meses desde la última vez que la vio.

Pero entonces, algo ocurre que lo hace baja la mirada. Una persona paso muy cerca de él consiguiendo que derramara un poco de café sobre su traje, Aurelio soltó los papeles y dejo la taza en la mesa al mismo tiempo que se pone en pie para evitar que el café lo quemase.

—Dios mio, como lo siento. Siento mucho lo que paso, déjeme ayudarlo —una mujer mayor empieza a limpiar su saco y es cuando se da cuenta que ya estaba hecho un desastre.

—No, no se preocupe —dice, para luego recordar a la castaña. Levanta la vista de inmediato y no la ve detrás del cristal —. Demonios, otra vez no.

Camina apresuradamente hacia la salida para intentar buscarla, razones no las tenía, sin embargo salió detrás de ella.

—Señor Ferretti, ¿A dónde va? —el sujeto que lo acompañaba se pone en pie al verlo salir apresurado del cafetín.

El castaño se asoma en el exterior mirando hacia ambos lado, pero no dio con ella. Vuelve a fruncir el ceño puesto que no entiende cómo es que ella desaparecía tan rápido. Estaba llegando a pensar si ella era producto de su imaginación o algo así.

—Señor Ferretti, el cliente lo está esperando —su mano derecha aparece detrás de él.

—Sí, ya vuelvo.

Mira fijamente la calle viendo a muchos peatones caminar, pero no a ella. Luego baja mirada y niega, e ingresa de nuevo al cafetín para terminar sus negocios.

[…]

Fiorella sube las largas escaleras que la llevan a su casa, la joven se detiene a mitad de camino puesto que ya estaba muy agotada y más el frio que estaba haciendo su respiración se volvía agitada.

En cuanto llego a su piso, camina hasta la puerta e intenta abrirla, pero los seguros estaban puestos. Fiorella frunce la mirada y empieza a tocar la puerta, al cabo de unos segundos su hermana se asoma por la hendidura de la entrada.

—¿Qué demonios haces aquí, Fiorella? —la castaña nota como su hermana la mira con desprecio.

—¿Qué es lo que te pasa? Esta es mi casa, aquí vivo, ¿lo recuerdas?

—Deberías de estar buscando trabajo.

—Laura abre la puerta, ¿Por qué le has puesto seguro?

—Vuelve más tarde.

Y con aquellas palabras cierra la puerta de un portazo dejando a Fiorella en el corredor, la castaña pestañea varias veces percibiendo que algo no estaba bien. Así que vuelve a tocar la puerta con fuerza consiguiendo que su hermana abriera una vez más con los seguros puestos.

—¿Qué es lo que estas intentando hacer? ¿Por qué no me dejas entrar?

—Ve a buscar un trabajo y no vuelvas hasta que no tengas uno.

—Hace mucho frío y estoy muy cansada.

—Ese es tu jodido problema, no el mio. Así que no me vengas a llorar porque tu sola te has metido en ese paquete. Haz algo útil y ve a buscar un trabajo, este mes toca pagar las facturas que mamá nos dejó.

La puerta fue cerrada con violencia consiguiendo que Fiorella derramara lágrimas de dolor, su hermana era muy cruel con ella. Siempre lo fue con ella y con su madre, cada día les hacía ver que no las quería y eso hizo sufrir mucho a su mamá.

—¿Fiorella? —la joven voltea a ver a una anciana muy amable que siempre la saluda, inmediatamente ella limpia sus mejillas y sonríe un poco.

—¿Cómo esta señora Liz?

—¿Te gustaría tomar un poco de chocolate caliente conmigo? Hace mucho frío y creo que necesitas un poco de calor.

Su invitación amusgo el corazón de la castaña, hacia tanto que nadie le ofrecía nada  de manera sincera. Las ganas de volver a llorar eran inevitables.

—Vamos, deja de llorar y entra en la casa. Este corredor está congelado.

Fiorella asiente y camina como una niña detrás de una abuela… al ingresar en la residencia de la señora la castaña se da cuenta que la casa que de la señora Liz era muy acogedora  y bastante hogareña.

—Siéntate, el chocolate ya esta listo.

—Muchas gracias, no debería de tomar tanta molestia conmigo.

—Tu madre fue muy buena conmigo cuando mi esposo murió, me apoyo mucho, ¿Por qué yo no haría lo mismo por una de sus hijas?

La joven muestra una expresión de compasión hacia la señora quien aparentaba ser como una abuela tierna. Fiorella la ve sentarse en un sofá pareciendo bastante cansada.

—Laura no se merece tenerte como hermana. Se está portando muy mal contigo, y pronto recibirá su castigo.

—Ella…—Fiorella mira la taza con chocolate y su estómago cruje de nuevo —. Quizás es su manera de pasar el duelo de mamá.

—Eres muy buena para seguir defendiéndola a pesar de que te ha dejado en la calle.

Ella mantiene la vista en su taza, cuando ve que la señora le acerca un plato con unos panecillos. Fiorella pestañea y levanta la mirada.

—Debes comer niña, lo necesitas —ella traga saliva y le acepta el plato, luego al bajar la vista sus ojos se nublan y siente que estaba llegando al límite —. Con llorar no consigues nada, pero entiendo porque lo haces. Fiorella, debes ser muy fuerte de ahora en adelante.

Solo logra asentir ante sus palabras, ella tenía muy claro que debía serlo con o sin su hermana.

—Ahora come algo, el chocolate no debe tomarte frío —ella levanta la mirada para ver a la señora mirarla con expresión maternal.

[…]

Al abrir los ojos al día siguiente, Fiorella escucha a su hermana merodear en el corredor de la casa. La tarde anterior se quedó muchas horas en la residencia de la señora Liz esperando a que su hermana decidiera abrir la puerta.

Sin embargo le seguía pareciendo absurdo que no la dejase entrar en ese momento. Así que esa mañana pretendía confrontarla. Se pone en pie y sale de su cuarto notando que su hermana iba perfectamente arreglada para ir al trabajo.

—Al fin despiertas, no encontraras empleo si no sales a la calle a buscarlo.

—¿Con quién estabas metida ayer aquí en la casa Laura? —la castaña mayor deja de maquillarse para mirar a su hermana atreves del espejo.

—Eso a ti que te importa…

—No puede ser que hayas metido a alguien en esta casa, te has vuelto loca Laura. Esta es la casa de mamá.

—¡Esta es mi casa!

Su hermana se da la vuelta para enfrentarla mirándola de una manera que no le gustaba.

—Yo he mantenido este apartamento por años, mamá solo traía problemas los cuales yo tuve que solucionar porque tú eras una mocosa que no podía trabajar.

—Esta casa es de ambas.

—Bájate de esa nube niña, no me interesa los problemas que tengas. Ya te dije que te has metido tu sola en ellos. Si no consigues empleo hoy, te vas a tener que ir de aquí. Tuve que mantenerte por años, y a mamá también con esa enfermedad de m****a que me quito muchos años de trabajo. No pretendas que haga lo mismo contigo y con…

Fiorella se tensa ante las palabras de su hermana…

—No me interesa Fiorella, no pienso cargar más lastre —Laura toma sus cosas, mira a su hermana de abajo hacia arriba y luego sale de la casa —. Resuelve tu problema tú sola, Fiorella. Ya eres una mujer.

Ella se queda paralizada y a la vez le dolía tanto lo que su hermana había dicho. Sus ojos no podían reprimir todas las lágrimas que estaba ahogándola. Es que ni paz tenía en su propia casa, bueno, al parecer ahora no era su casa.

Fiorella se daba cuenta de que no tenía absolutamente nada.

[…]                         

Laura cierra la puerta de la casa quedándose de pie en pleno corredor, suspira y siente tanta ira por dentro. Estaba harta de tener que llevar lastres todo el tiempo, ella solo quería vivir su vida.

—Algún lamentaras haberla tratado de esa manera —la voz de la vecina llamo su atención  llevándola a mirarla de soslayo.

—No se meta en lo que no le importa señora.

La joven camina apresuradamente dejando a Liz atrás… entre tanto la mujer niega y mira la puerta de la casa de Fiorella.

Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App

Pinakabagong kabanata

  • Cautivado por una Embarazada   Epilogo II

    Por otro lado, la mujer tuvo una fractura en su brazo que fue atendido de inmediato ya que no era tan grave lo que sufrió.La curiosidad de Bella fue tan grande que fue a visitar a esa mujer que acompañaba a Fabriccio, la mira de lejos mientras se mantiene de brazos cruzados y con el ceño fruncido.Acaso su cuñada se equivoco con su historia, él si tenia pareja. La verdad es que no estaba comprendiendo nada, aunque, ¿Por qué eso tendría que importarle? Que tuviera pareja o no, no era problema suyo.Niega.Cierra la cortina que la mantiene aislada de los demás, luego pasa a la siguiente y ve a Fabriccio aun dormido.El golpe en su cabeza tuvo que ser muy fuerte para mantenerlo dormido.Bella pasa a su cubículo, se acerca y siente como su corazón se acelera muchísimo, ella trata de tranquilizarse, pero era inútil.Parpadea un par de veces, toca sutilmente los puntos que ella misma le tomo, luego baja la mirada hacia sus labios, eran fuertes, tan atractivos.Ella relame sus propios labio

  • Cautivado por una Embarazada   Epilogo

    Bella despierta una tarde con el cuerpo un poco más descansado, después de haber trabajo por horas y sin descanso la joven pudo regresar a casa para dormir un poco. Pero nuevamente su alarma sonó y se vio obligada a despertar.Tratando de desperezarse se dirige al cuarto del baño, quizás el agua fría la reanimara para continuar con su labor, pronto entraría de turno, necesitaba estar activa.Después de una buena ducha, ya estaba mucho mejor, baja a la sala para despedirse de su familia. Ya estaba pensando que lo mejor seria mudarse, realmente como que para su edad necesitaba un poco más de privacidad.Aunque sus padres no se metían con ella, pero sus molestos hermanos pequeños sí.Mientras desciende por las escaleras escucha los gritos y correteo de sus hermanos gemelos, eran una pesadilla esos dos.Cuando llega al final de las escaleras uno de esos corre hacia ella para empujarla y seguido pasa el otro.—Pequeños traviesos, les voy a poner una inyección a cada uno para mandarlos a do

  • Cautivado por una Embarazada   Extra 36

    —No, no ha pasado nada. ¿algo tenía que pasar?—es que fui a buscar a Bella para decirle una cosa, pero he visto que le entregaste las llaves de tu coche.—ella tenía prisa.—Ha si, eso sí…—Su coche se quedó atrapado, así que vi su apuro y le ofrecí el mío para que pudiera ir a donde sea que tuviera que asistir.Greicy percibe ese tono sospechoso, era como si él estuviera pensando lo que no era de Bella.La chica afina un poco la mirada.—Seguro era algo muy importante, o se trataba de alguien importante—ahora la rubia lo entendía todo, él se estaba imaginando lo que no era.—Si, era algo muy importante lo que tenía que atender—Fabriccio confirma sus sospechas, Greicy era su cuñada, seguro sabia sus secretos.—Lo imagine.—Si—Greicy lo mira con recelo —. La doctora Bella tiene a muchos pacientes a quien atender esta noche.Fabriccio levanta la mirada al escuchar aquello.—¿Doctora?—¡Claro! Por eso la emergencia, la llamaron porque tiene que ir a atender a muchos pacientes esta noche

  • Cautivado por una Embarazada   Extra 35

    Bella se da cuenta que su amiga sabe mucho al respecto sobre ese hombre.—Greicy, yo…—se llama Fabriccio. La joven castaña se queda en silencio, tampoco conocía su nombre, sin embargo, no podía inmiscuirse con alguien que trabajara para su padre o para su hermano.—eso no tiene nada que ver conmigo —Bella niega.—¿Por qué no? Tú también estas soltera.—no se trata de eso, es que, me prometí no involucrarme con ningún hombre que trabajase para mi papá.—¿Por qué no?—Si no llegase a funcionar mi relación, podría arruinar los negocios de papá, es por eso que estudie medicina. Para alejarme de ese tipo de hombres, prefiero conocer a alguien que no tenga que ver con mi papá o con mi hermano.Greicy alza una ceja.Luego levanta la mirada y percibe que Fabriccio le dedica ciertas miradas a su cuñada que le indica que parece que también le había puesto el ojo.—No creo que le seas indiferente a él.—¿De qué hablas? —Bella alza la mirada y percibe como su cuñada le señala una parte de la fi

  • Cautivado por una Embarazada   Extra 34

    —El vestido aún sigue quedándote perfecto, amiga.Greicy sonríe ante el elogio de su amiga, ella también pensaba que aún le servía, total, solo lo iba a usar una noche.—Si, me queda bien, pero si lo siento algo ajustado.—Eso ya es culpa tuya, no culpes al vestido.—Si, ya lo sé. Solo será por esta noche.—¡Tienes suerte!Bella le da forma a la cola del vestido mientras que su amiga no para de mirarse en el espejo, la joven niega.—Ya deja de moverte o los botones saldrán expulsados.—te dije que me aprieta un poco.—Tienes que soportar. Es el día de tu boda, tienes que verte perfecta, Greicy.Greicy asiente y deja de mirarse en el espejo, luego gira y ve a su madre entrar en la habitación.—¡Oh! Hija, pero que hermosa estas.—Gracias madre.—ya todo está listo, puedes salir cuando quieras y te sientas lista.—Si.Con la ayuda de su amiga y su madre la joven se encamina hasta las escaleras, la boda resulto ser sencilla por petición de la misma Greicy, no deseaba escándalos, ni salir

  • Cautivado por una Embarazada   Extra 33

    Las dos llegaron a la clínica donde ven a lo lejos a Aureliano junto con su padre, las chicas se acercan a ellos con el corazón en la mano.—Papá, ¿Cómo está mi mamá?—acabamos de llegar, no sabemos nada todavía. Greicy abraza a Aureliano mientras escucha lo que sucedió, a la madre de Aureliano se le rompió fuente justo después de tomar el almuerzo, el esposo de ella estaba en la oficina, por suerte Aureliano estaba en casa buscando unos documentos que su padre le solicito.Fue él quien logro traer a su madre a la clínica para que la atendieran.—Todo saldrá bien.—Sí, claro que sí, tu madre es muy fuerte. Ya lo ha hecho en otras oportunidades—Aurelio le sonríe a su hija.—pero por favor, ya no más bebés—musita la joven.Aureliano lo sabía bien, su esposa ya estaba mayorcita para seguir teniendo más hijos. Los gemelos solo fueron parte de un descuido de ambos, pero en esta oportunidad ya no abran más descuidos.Ya estaban bendecidos con muchos hijos.[…]La espera fue bastante larga

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status