Compartilhar

Capítulo 4

Autor: M.T
last update Data de publicação: 2023-12-17 08:28:52

Tessa despertó con un horrible dolor de espalda después de dormir inclinada sobre la silla para apoyarse sobre la mesa de interrogatorio. Había sido una noche bastante difícil y es que había repetido una y otra vez aquella misma declaración qué le había dado a los policías, qué habían ido a revisar el bosque y para variar su casa.

La habían interrogado como si ella fuese cómplice de ese horrible crimen, o al menos así la habían hecho sentir después de preguntarle una y otra vez porque había esperado tanto tiempo antes de ir a buscar a su padre al bosque.

A Pesar de lo mal que se sentía de estar ahí, Tessa respondió cada una de sus preguntas sin vacilar, por lo que los policías no tuvieron otra opción qué soltarla.

—Puede irse, señorita Hale—le indico uno de los policías qué había permanecido con ella casi toda la noche. El hombre llevaba un vaso de café en las manos, más no para Tessa, sino para él.

—¿Y mi papá? —cuestionó enseguida. Había preguntado varias veces por él durante el interrogatorio, pero nadie había querido decirle nada sobre él, si el calmante había funcionado o si habían conseguido qué dijera algo acerca de lo que había pasado.

—Él aún no ha dicho nada—reveló el hombre algo decepcionado.

—¿Qué? —preguntó Tessa algo desconcertada—¿Por qué?

—Eso quisiéramos saber—le explico el hombre, entonces Tessa tomo su impermeable, lo único que había traído como abrigo y salió de aquella incómoda habitación.

Cruzo el pasillo hasta una oficina donde había varios escritorios, una vez ahí busco el paradero del Sheriff, pero no lo encontró, así que busco entre los presentes a la siguiente persona al mando.

—Disculpe— se acercó a una policía que Tessa muy bien conocía. Aquella mujer llevaba años en el cuerpo de policía del pueblo y había sido ella, quien había acudido a su llamado aquella tarde en que su madre la había abandonado.

Tessa aún recordaba aquel día con dolor y rencor, pero en ese momento, esa mujer significaba esperanza, puesto que no entendía que pasaba y porque todo el mundo se comportaba de forma recelosa, como si ella y su padre fuesen sospechosos.

La mujer le dirigió la mirada, una que evidencia aquella conexión que habían tenido algunos años atrás y es que esa mujer le tenía cierto cariño a Tessa, puesto que aún veía en su mirar a esa niña indefensa que había llorado durante varias horas encerrada en casa hasta que alguien escucho su llanto en medio de la noche.

—Tessa Hale—expreso la mujer extendiéndole la mano para saludarla— qué pena verte en esta situación.

Tessa hizo una mueca algo parecida a una sonrisa tímida, agacho la mirada y tomo la mano de la oficial Kennedy, entendiendo a que se refería. Ninguna creía que volverían a verse en circunstancias tan extrañas como esa.

—Sí, es muy… extraño—dijo Tessa al no saber qué responder—¿Usted sabe por qué mantienen a mi padre aún retenido?

La oficial Kennedy alzó ligeramente las cejas, algo impresionada y al mismo tiempo algo apenada con Tessa.

—¿Así que nadie te lo ha dicho?—cuestiono la oficial, cambiando el tono de su voz por uno más severo y conforme a lo que su profesión exigía en esas circunstancias, para poder hablarle a Tessa con la verdad— Tessa, lamento ser yo quien te diga esto, pero hemos encontrado alguna pruebas que incriminan a tu padre.

Tessa frunció el ceño bastante confundida, así que enseguida negó con la cabeza.

—¿Cómo qué pruebas?—cuestiono tratando de entender que tipo de investigación se estaba llevando a cabo para que inculparan a su padre por algo que claramente había hecho un animal— no entiendo. ¿A qué se refiere?

—Lo siento, Tessa, pero durante el peritaje se encontraron algunas cosas que implican a tu padre, además no hemos obtenido su declaración y hasta que no hable con nosotros, por el momento permanecerá bajo custodia hasta que tenga noción de su propia consciencia.

—¡Mi padre sufre un trastorno de estrés postraumático!—expreso justificando el porqué de la actitud de su padre, pero Tessa sabía muy bien que esa mujer tenía conocimiento de ello, de hecho, todos en esa comisaria lo sabían, todo el pueblo lo sabía, sabían que su padre no había vuelto por completo de la guerra. Tessa sabía que consideraban a su padre como el loco del pueblo, pero nunca llego a creer que estaría bajo una investigación policial, por ello— pero eso no significa que él matara a Avery Midleton, yo estaba con él, yo habría visto algo, escuchado sus gritos. ¡Él no lo hizo! ¡Fue un animal!

Tessa no consideraba que su padre hubiese hecho un buen trabajo criándola, de hecho, le tenía cierto rencor, por el simple hecho de haberse enlistado en el ejército. Tessa consideraba que esa había sido la peor estupidez que había cometido en su vida, porque de lo contrario, su madre nunca se habría ido y él no tendría un tornillo suelto, pero el hecho de que, de pronto, todo el mundo considerara a su padre un peligro, la indigno en exceso.

—Tessa—intento calmarla la oficial Kennedy— este no es momento para que hagas escándalo en la comisaria, tranquilízate o de lo contrario tendré que pedir que te saquen de aquí.

Tessa cerro su puño, no para golpearla, sino para tratar de sostener ahí, en la palma de su mano, la furia que su cuerpo emanaba.

—Llama al amigo de tu padre, Stan Miller, él es un buen abogado, estoy segura de que podrá hacer algo por él antes de que esto se agrave— le sugirió esperando que Tessa se tranquilizara y tomara en serio su consejo, pero ella no podía pensar con claridad, no después de escuchar semejante estupidez. ¿De dónde habían sacado las pruebas para implicar a su padre?

—¿Cómo pueden hacer esto?—reclamo Tessa mientras un par de lágrimas se le juntaban en los ojos, pero después de reflexionar sus propias palabras soltó una pequeña risa melancólica, puesto que nada bueno se podía esperar de ese jodido pueblo en el que había vivido por años escuchando murmullos detrás de ella. Podía ser que su padre fingiera no escuchar a la gente, pero ella no era como él, Tessa quiso quemar en ese instante esa comisaria y largarse de una buena vez, tal cual lo había hecho su madre, pero de pronto se dijo a sí misma que no podía hacer nada de lo que su mente imaginaba, no le iba a dar razones a la policía para que siguieran sospechando de su padre o de ella, así que se limpió las lágrimas y no espero a que la oficial Kennedy respondiera a su pregunta, sino que salió de la comisaria empujando a cualquiera que se cruzara en su camino.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Cazadora   Capítulo 31

    —¿No imagino el dolor que la amiga de tu mamá debe sentir en este momento?—menciono Tessa en un intento de decir algo cortes, aunque interiormente sentía un aire de satisfacción. Al final el pueblo se daría cuenta de que su padre no había sido el culpable como todos lo habían señalado, pero ¿A qué costo?Darse cuenta de que esa chica podría estar tirada en alguna parte del bosque sin vida, la hizo sentirse culpable por sentirse feliz.—Al menos el pueblo ahora sabe que no fue tu papá—pronuncio Magie en un intento por darle algo de ánimo a su amiga y mejora la extraña conversación, últimamente sus pláticas tenían que ver con algún misterio o alguna persona fallecida, pero ya nada era normal.—Eso no los redime por haberlo acusado sin pruebas—se quejó Tessa soltando un suspiro. Siempre se había sentido algo oprimida por ese lugar, quizás porque los secretos no siempre duraban en un pueblo tan pequeño como el suyo, donde al más mínimo tropiezo la gente juzgaba y señalaban sin ver más all

  • Cazadora   Capítulo 30

    Tessa regreso a la cama, apago la luz y se quedó a oscuras mirando el techo de la habitación del hospital, no se sentía cómoda durmiendo en una cama que no fuera la suya, el colchón se sentía duro y la manta demasiado liviana. Tenía frío, por eso, aunque odiaba los calcetines, esta vez no se los quito. Intento acurrucarse, se encogió y se abrazó a sí misma hasta que el sueño vino por sí solo, vino por ella, pero no como regularmente ocurría, esta vez tuvo un sueño o quizás una pesadilla.Corría en el bosque, con la respiración entrecortada, mirando en la oscuridad, escapando de un par de ojos electrificantes que la seguían, como si estuvieran persiguiéndola. Tessa corría con toda su fuerza, temiendo ser la tercera víctima de aquel terrible animal, pero aquel lobo se aproximaba a toda prisa y ella, en su pequeñez, no pudo evitar que el lobo la alcanzara, pero cuando ella se giró esperando un final abrupto, doloroso y desgarrador, pero en realidad, paso algo diferente, algo que ni ella

  • Cazadora   Capítulo 29

    Luego de que Magie y su madre se marcharan luego de un par de horas acompañándola. Tessa se sintió más sola que nunca en su vida, no exactamente porque estuviera en un hospital, sino porque nadie la comprendía. Guardaba cosas que no podía contarle a nadie más porque creerían que tal vez ese golpe en la cabeza le habría afectado más de lo esperado. Creerían que estaba loca o quizás demasiado sola para imaginar lobos gigantes habitando el bosque, pero no lo estaba y la prueba era ese hombre.Eran las siete y cuarenta y cinco cuando Tessa decidió levantarse de su cama, podía caminar, el mareo había cesado gracias al medicamento que los doctores le habrían proporcionado, pero su ánimo estaba un poco descompuesto o tal vez roto, porque tenía muchas dudas y quizás no habría nadie quien pudiera responder todas sus preguntas.Miro por la ventana, pero no para mirar afuera, sino para ver su propio reflejo, sintió que hacía mucho que no lo hacía, su cara lucia un tanto demacrada y cansada. Nece

  • Cazadora   Capítulo 28

    —¡Tessy!—entro Magie a la habitación que el personal de salud le había asignado luego de hacerle algunas pruebas solo para descartar una hemorragia interna, luego de que Tessa describiera que un oso la había golpeado al pasar corriendo al lado de ella. Había sido la explicación más extraña que había dado en toda su vida, pero por como estaba la situación en la zona, los doctores no dudaron de su versión, ya que no era la primera persona que había llegado esos últimos días por un avistamiento de oso.—¿Cómo que un maldito, oso? ¿Qué rayos estabas haciendo en el bosque? ¿Qué no sabes que hay toque de queda?—Lo sé, solo no quiero quedarme quieta mientras acusan a mi papá de algo que no cometió—se cruzó de brazos mientras soltaba un suspiro— dime ¿Es cierto lo que escuche? ¿Encontraron a otra víctima?Hasta ese momento, Tessa no había podido averiguar absolutamente nada porque no había podido levantarse de su cama y el poco personal que llegaba a presentarse a su habitación, solo lo hacía

  • Cazadora   Capítulo 27

    Un zumbido sordo la hizo despertar, pero su vista, su jodida vista no estaba del todo clara. Todo a su alrededor estaba borroso y además de eso estaba oscuro. Solo la tenue luz de la luna iluminaba el lugar donde se encontraba recostada.Parpadeo varias veces, tratando de mirar en donde se encontraba. Pasaron varios segundos antes de que sus ojos le brindaran una mejor visión y solo en ese momento descubrió que no sabía en donde estaba. Intento levantarse, pero su cabeza le imploro piedad, el dolor fue punzante, tanto como para devolverla a la suave tela que tenía debajo de la cabeza.Eso la desconcertó, darse cuenta de que había algo, una tela cómoda y caliente en donde descansaba su cabeza y tenía un aroma peculiar. Tessa se dio la vuelta o al menos lo intento, no solo para intentar ver la tela, sino para tener mayor acceso al olor que emanaba. Olía extraño, no era exactamente el aroma de un perfume masculino, pero era claro que era de hombre, olía a madera de pino y también a algo

  • Cazadora   Capítulo 26

    Tessa camino con cuidado, el piso estaba algo resbaloso, así que mantuvo la mirada sobre el suelo para no caerse hasta que recordó en donde había visto al chico, aún había sangre y también había pelo de un animal.Tessa se acercó a una de las más del árbol en donde había quedado incrustado un mechón grande, casi como si fuera una bola de pelos de un gato, solo que este pelo no parecía exactamente el de un gato ni mucho menos el de un perro, sino que cada pelo tenia un grosor ancho, casi parecía ser como el de las cerdas de una escoba, muy grueso y duro para ser el de un animal común, quizás de no intuir de que se trataba, ella habría jurado qué eran las espinas de un puercoespín, pero ella sabía que era el de un lobo gigante.Tomo el mechón de pelo y lo guardo en uno de los bolsillo de la mochila, no sabia si aquello serviría de prueba, pero quería llevarla consigo para tener algo que comprobará qué no estaba siguiendo la huellas de un fantasma, sino un animal, quizás alguna especie a

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status