INICIAR SESIÓNAcabamos de comer y estabamos sentados todos en el jardín tranquilamente, pero de pronto vimos a Duncan un amigo de Marta y mío desde que éramos niños, acercándose a la mesa donde estabamos, primero saludo a mis padres, dándome a mí y a Marta un beso en la mejilla, fijándome en como Mario fruncía el ceño mirándolo. Duncan se sentó en el sillon en medio de nosotras dos y noté como al sentarse Duncan incomodó bastante a Mario, como si estuviera algo celoso de nuestro amigo.
—- ¿Qué tal muchacho? anoche no te vimos en la fiesta, ¿está todo bien? — preguntó mi padre.
—- Anoche llegué tarde de un viaje y por eso no fui con mis padres, estaba cansado, !!que chicas¡¡ ¿os apetece ir de fiesta? han abierto un club nuevo y me gustaría que me acompañarais las dos ¿que me decis? —- pregunto.
—- Rebeca no puede ir hoy, lo siento, qué despiste que tengo Mario, no te he presentado, Duncan hijo este gran hombre que está con nosotros, es el CEO que anoche premiaron en la convención, el empresario más joven en conseguir ese reconocimiento, a ver si al año que viene eres tu, seria todo un honor para tus padres ¿no crees? —- comentó mi padre, mientras Duncan y Mario se saludaban.
—- Papá ¿de verdad tengo que quedarme? yo también quiero ir a conocer ese club —- le respondí.
—- Dejala ir Lorenzo si le hace ilusión, podemos hablar más tarde Rebeca y yo—- comentó Mario.
—- Tú también eres joven, acompañalos y disfruta con ellos de esa inauguración —- mi papá dijo
Marta y yo nos levantamos de lo sillones, entramos en la casa subiendo a los dormitorios, me di una ducha rápida, me sequé el cuerpo y el pelo, me pinte sencillo, vistiéndome con un vestido de seda color ocre, de talla corta por encima de la rodilla, me puse los zapatos de tacón, y baje hasta el jardín con mi bolso y mi teléfono en la mano.
Al llegar donde estaban mis padres, Duncan y Mario, este me miró de arriba abajo con algo de deseo. Mi amiga Marta llegó a nosotros minutos después, le dimos un beso a mis padres levantandose Mario de su sillon, marchandonos todos hacia la entrada de la casa.
—- Rebeca ¿vienes conmigo en mi coche? vamos a mi casa un momento, me cambio y nos volvemos con ellos así de paso podemos hablar del viaje —- me comentó.
—- Dejalo para mañana, ahora quiero divertirme, te esperamos en el club, chaito Mario — le dije mientras subía al coche de mi amigo.,
Entramos en Club cuando llegamos, viendo que había un buen ambiente para ser una inauguración como era, gente joven, música alta, luces que se movían por toda la sala, gente bailando y bebiendo mientras se reían y hablaban. Nos fuimos primero a la barra para pedir nuestras bebidas, después nos fuimos esquivando a la gente a un lugar donde se estaba más o menos bien, sentandonos en unos sillones que dio la casualidad se quedaron libres. Duncan y yo nos fuimos a la pista de baile, pues la música que ponían hacía que se moviera tu cuerpo solo.
—- Perdona, pero ella es mía — escuche al mismo tiempo que sentía como me ponían las manos en mi cintura.
Me giré enseguida para ver quien era, pues la música estaba muy alta y no conoci en un principio la voz, vi que era Mario el que me cogió como si fuera de su posesión. Seguimos bailando y bebiendo, pero me empecé a encontrar algo mal por el alcohol que había bebido acompañándome Mario al cuarto de baño. Vomite todo lo que tenía en mi estómago mientras el me cogía el pelo, me fui al lavabo para lavarme un poco, pero tropecé con Mario, juntando los dos nuestras bocas, besándonos los dos como si tuviéramos sed el uno del otro. Me cogió en sus brazos, marchandonos de aquel lugar, situación que agradecí cuando el fresco de la noche me dio en mi rostro.
—- Bájame ya, sé andar ¿sabes? — le dije.
—- Cállate y sube al coche, te voy a llevar a tu casa, por hoy ya te divertiste bastante — me dijo algo enfadado.
—- Noooo, no quiero ir a casa no quiero que me vean mis padres así, anda llévame contigo —- le die rodeando su cuello con mis brazos mirandome Mario con lujuria.
—- Rebeca estás borracha, es mejor que te lleve a tu casa, anda entra en el coche y vámonos —- me dijo dando un portazo a la puerta cuando ya me sentó en el asiento en el coche.
Llegamos a mi casa y aunque yo no quería entrar, él cogió mi bolso para sacar las llaves dándome cuenta de que la casa ya estaba a oscuras. Mario me ayudó a subir a mi dormitorio, entramos los dos, me llevó al cuarto de baño, metiendome en la ducha acabando por abrir los grifos del agua fría poniendome a mi debajo del agua. No grité, pero me puse las manos en mi cabeza blasfemando lo impensable. Salí de la ducha viendo a Mario con una toalla en sus manos.
—-- !! Serás ¡¡ ___ puso sus dedos en mi boca mientras sonreía.
—- Tus padres estan durmiendo, no grites ni blasfemes mas, anda cambiate de ropa y acuéstate —- me dijo viendo como se acercaba a la puerta del dormitorio.
—- ¿No te apetece verme desnuda? ya que me has metido debajo de la ducha, por lo menos ayúdame a quitarme la ropa mojada —- le dije con sarcasmo.
Mario retrocede acercándose a mí, puso sus dedos en mi barbilla haciendo que lo mirara a los ojos.
—- Ahora no, pero no creas que tardaré mucho en quitarte la ropa yo mismo esté seca o mojada, no me acuesto con mujeres que están borrachas, adios mi amor —- me dio un pequeño beso en los labios, marchándose de mi dormitorio,
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Tenía arropando mi cuerpo los brazos de mi esposo, cuando la pesadilla que tenía me despertó llorando y gritando.—-- Cariño Rebeca. despierta, estoy a tu lado, ¿qué sucede? —- me preguntaba una y otra vez Mario.—-- He tenido una pesadilla, Mario tu y Alex no paraban de penetrarme y tocarme por todas partes hay en el salón de esta habitación, mientras yo os pedía que no lo hicierais, —- le decía llorando.—-- Cariño sabes que nunca permitiría que te hiciera nada, antes le rompería cada hueso de su cuerpo, venga mi amor, estoy aquí contigo y nadie te hará daño, duérmete yo me quedo despierto a tu lado, velando tus sueños —-me dijo mi esposo. Esa noche dormí abrazada a Mario, mi cuerpo no dejaba de temblar, pero la calidez de sus brazos me dejaron completamente relajada y así pude dormir tranquilamente toda la noche. Al día siguiente me despertó mi esposo al llevarme a la cama una bandeja con el desayuno, viendo que también había puesto tres rosas rojas en la bandeja.—-- Buenos dí
Alexandro seguidamente se separó de mi cuerpo, poniendose a nadar, acercándose después mi esposo.—-- ¿Qué ha pasado? — me preguntó mi marido.—- Lo de siempre, ¿porque no te has acercado? te he visto huir como los cobardes —- grite.—- Para cariño, ¿que quedamos ayer tu y yo? no te enfades por favor, llevas a su hijo en tu vientre, tu eres la única que puede hacer algo —- me dijo cogiendo mis brazos.—- No se Mario algo anda mal, no se que pensar de él, la verdad —- le dije a mi esposo mirándolo, mientras él me abrazaba con amor.Nos fuimos los dos del agua tumbandonos en las toallas, Poco después Alexandre se acercó a nosotros para saludarnos.—-- Mario veo que te has puesto moreno, me gusta el bronceado que tienes — le dijo Alex.—- Yo también me alegro de verte, ¿cuánto tiempo hace que no nos vemos?¿desde mi noche de bodas? por ejemplo — contestó riendo Mario.—- No lo pasaste mal, tu mujer tiene una linda y caliente boca que hace que te corras enseguida, ¿no me lo negarás? La par
Mario se quedó mirandome algo incrédulo, pero creo que el conocia mejor a Alexandre y sabía que yo no mentía.. Se tumbó a mi lado con el codo apoyado en la almohada mirandome.—- ¿Por eso dejas que te manipule? —-me pregunto.—- Porque no quiero que os pase nada, ni a ti porque no podría vivir sin ti a mi lado, ni porque no quiero que les suceda nada a mis padres, por eso le obedezco,, él no sabe que me he enterado de todo, porque tiene que haber algo más, pero aún no se que es — explique.—-- No me gusta decirte esto, pero tu eres la única que los planes se los puedes romper, ¿dónde está entonces su hija? —- me pregunto.— La mandó al país donde vive el padre de sus mellizos, pero a su esposa la asesinaron y la enterraron en un lugar donde nadie la encontrara según Alex — respondi.—-Rebeca entonces tú tendrás que espiarle, tienes que saber fechas, movimientos y todo lo que puedas sacarle aunque tengas que estar las veinticuatro horas con él en la cama —- me dijo haciéndome reír.—-
Me desperté con dolores en todo mi cuerpo, pero sobre todo en mis partes sexuales ya que estaba completamente irritada, me gire en la cama viendo que estaba sola, que mi esposo y Alex ya no estaban en la habitacion, me levante de la cama dirigiendome al cuarto de baño, necesitaba una ducha después de la noche que me hizo pasar Alexandre. Después de la ducha, volví a la habitación, abri el armario que había, y vi una maleta en el suelo, la cogi para ver si tenía algo de mi ropa dentro. viendo que sí, que había ropa pero también estaba mi bolso y mi móvil aunque estaba apagado. Una vez vestida, cogi nada mas que mi movil marchandome de la habitacion hacia el ascensor. Baje hasta la cafetería viendo a Mario sentado en una silla en la barra con un vaso de whisky en su mano. Me acerqué a él, me miró pero no me dijo nada.—-- Señora buenos días –sonrió Mario– ¿que desea que le ponga? —- preguntó el camarero.—- Un café con leche por favor – se volvió a reir mi esposo– —-¿ No tuviste anoc
Cuando di la noticia, Alex sonreía mientras cogía mi mano y besaba el dorso, mis padres me miraban sintiéndome repudiada por ellos, Duncan miró al suelo mientras se marchaba, aunque él lo sabía todo. Los invitados entre sorprendidos e incrédulos nos se movían de sus asientos. Mi madre se acercó a mí, me miró llorando dándome un fuerte bofetón en mis mejillas.—-- Es bastardo que llevas en tu vientre, nunca será parte de mi familia —- me dijo viendo como se marchaba con mi padre. Me gire abrazandome mi ya esposo, mientras él miraba furioso a Alexandre.—-- Estarás contento, ella ha hecho lo que le pedistes, ahora desaparece de nuestras vidas — le dijo Mario.—- Oh querido amigo, aun falta lo mejor para terminar el día de hoy—- contesto Alex, marchándose orgulloso del altar.Los invitados que quedaron, eran todos los socios de Alex, aunque me quise marchar por la vergüenza y lo sucia que me sentía, Alex nos obligó a seguir con el ritual de una boda. Comimos aunque después me tuve que i
El sicario entró en la casa llevandome en su hombro dejandome en el sofa—- !! JEFE ¡¡ –grito– Su protegida a intentado huir — siguio gritando viendo como Alex salió del dormitorio y bajaba las escaleras acercándose a mi,Cuando ya estaba enfrente de mí, levantó el brazo, dándome dos bofetones, los más fuertes que había sentido de él.—- ¿Por qué querías irte? ¿no estás bien conmigo? la próxima vez te tiraré al río, a ver cómo sales del agua fría, atarla a un árbol, el que más bichos tenga, te quedaras hasta mañana atada — me dijo.—- Alex por favor no, haré lo que me pidas, piensa en nuestro hijo, si yo muero él también, aún es muy pequeño para nacer — le rogué.—- Está bien, lo hago por mi hijo, ponte a fregar, no hay platos ni vasos para comer —- me dijo.El día fue así, yo sentada en el sofá mientras ellos comían, dándome permiso luego para comer yo sola, Me encerraban en el dormitorio cuando tenían reunión, pero siempre vigilada por uno de los sicarios. Por la noche, Alex entró







