MasukA la mañana siguiente, muy temprano, Celia terminó vomitando todo el desayuno en el baño.Al escuchar el alboroto, Carlos fue su habitación y tocó a la puerta con urgencia.—¡Celia! ¿Estás bien?Como ella no respondió, él abrió la puerta y entró. Al verla apoyada junto al inodoro, completamente pálida y sin fuerzas, se apresuró a sostenerla.—¡Vámonos, te llevo al hospital ahora mismo!Justo cuando salía cargándola en brazos, se topó de frente con Lía, que estaba afuera de la puerta. Antes de que él pudiera reaccionar, Lía miró a Celia, quien lucía pálida y convaleciente, y preguntó de inmediato:—¿Qué le pasa?—No hay tiempo para explicaciones. ¡Tengo que llevarla a urgencias ya!La esquivó a toda prisa y salió de la casa.—¡Oye, espera, voy con ustedes! —Lía lo alcanzó de inmediato.***Ya en la sala de urgencias, Lía y Carlos aguardaban en el pasillo, esperando noticias con evidente ansiedad. Poco después, el médico salió del consultorio y preguntó en voz alta:—¿Quién es el familia
La noticia se propagó como la pólvora por todas las plataformas digitales. La imagen de César, manchado de sangre, pero sin perder un ápice de compostura, no solo se hizo viral, sino que desató una guerra de opiniones en la red."¿Los ricos siempre tienen tanta clase? Ni siquiera se inmutó"."Hay que admitir que su presencia es imponente. Si fuera yo, me habría puesto a llorar en el sitio"."¿Su exesposa es alguna especie de hechicera? ¿Cómo ha podido convertir a un magnate en un hombre tan ciego?""Ahí lo tienen. Eso es lo que pasa por ser un romántico empedernido"."La falta de conciencia es imperdonable. Por muy guapo que sea, no lo acepto. Sugiero que investiguen de dónde sale su dinero. Ganar tanto debe ser demasiado fácil para él. Definitivamente hay problemas detrás de su éxito".Mientras tanto, en un exclusivo club hípico a las afueras de la capital, David, Macarena y Zack brindaban frente a un televisor que emitía precisamente las noticias más candentes del día.—No esperaba q
—Firmen aquí, por favor —dijo el funcionario, deslizando el acuerdo de divorcio sobre la mesa—. Para que el proceso sea definitivo, existe un período de treinta días. Durante ese tiempo, cualquiera de las partes puede retirar la solicitud de forma unilateral.Celia tomó el bolígrafo, estampó su firma y deslizó el documento hacia César. Él se quedó mirando el papel en silencio durante un largo rato antes de firmar. En cuanto ella vio su nombre escrito, se levantó y se dispuso a irse sin mirar atrás. Sin embargo, él la detuvo justo antes de cruzar la puerta.—Celia.Ella se detuvo y se giró. Su expresión era neutra, ocultando cualquier rastro de debilidad.—¿Te vas a arrepentir? —preguntó ella.César la contempló durante un instante eterno. Entonces, en su cara asomó una leve y triste sonrisa.—Solo quiero que seas feliz, que vivas sin preocupaciones... aunque yo no esté a tu lado.A Celia se le cortó la respiración. Apartó la mirada por instinto para que él no viera cómo se le humedecía
Macarena regresó a casa hecha una furia. Fulminó a David con la mirada, incapaz de contener su resentimiento.—¿Por qué te quedaste callado? Si hubieras sabido presionar, Víctor, por pura consideración hacia ti, podría haber cambiado de opinión. ¡Pero no! ¡Ahora nos hemos quedado con las manos vacías!David se desplomó en el sofá, visiblemente irritado. Al notar que su hija seguía allí, bajó el tono de su voz.—Rocío, vete a tu habitación.En cuanto la joven subió las escaleras, David se arrancó la corbata, la arrojó sobre la mesa y estalló:—¡Mi mamá acaba de morir y tú solo piensas en cómo rapiñar su herencia!—¿Ahora la culpa es mía? —exclamó Macarena, fuera de sí—. Bien que esperabas este día cuando decidiste cambiarle la medicina a tu madre…El sonido de una cachetada cortó la frase en seco.Rocío, que se había quedado a mitad de la escalera, se ocultó tras una columna para observar la escena. Macarena se llevó la mano a la cara, con los ojos encendidos. Era la segunda vez que él
Tras el funeral de Valeria, los Herrera aguardaron un día antes de hacer pública la noticia. En cuanto se difundió, el suceso acaparó los titulares de todos los medios. Oficialmente, el accidente se atribuyó a un simple fallo en los frenos. Aunque en internet circularon innumerables especulaciones, la atención de la opinión pública se centró rápidamente en el destino de la herencia tras la muerte de la matriarca.En el salón de la casona de los Herrera, el abogado de Valeria entregó el testamento a Víctor. David y Macarena fingían indiferencia, pero sus ojos delataban una ansiedad incluso mayor que la de Víctor por conocer el contenido del documento.Víctor procedió a leer el testamento en voz alta. La anciana legaba la totalidad de las acciones de la empresa El Valle a César. En cuanto al patrimonio principal del Grupo Herrera, las acciones se repartirían a partes iguales entre César y Rocío.Macarena y David quedaron atónitos al escuchar el reparto. Rocío tampoco daba crédito a lo qu
Cuando Carlos regresó al salón y escuchó esas palabras, quedó petrificado. Retrocedió por instinto hasta ocultarse tras la pared, con el corazón acelerado.¿Un hijo? ¿Celia estaba embarazada?Ella no respondió. Se sumió en un silencio denso. Nicolás, al notar que la luz del día empezaba a desvanecerse, decidió romper la tensión.—Bueno, ya es tarde. Me voy al hotel.Carlos salió de su escondite.—Señor Gómez, tenemos habitaciones libres. ¿Por qué no se queda aquí?Nicolás declinó la oferta con un gesto amable, alegando que no sería apropiado, y se despidió. Carlos lo acompañó con la mirada hasta que la puerta se cerró y, de inmediato, se sentó frente a Celia. No pudo contenerse más.—Celia, ¿es verdad? ¿Estás embarazada?Ella lo miró. Él se apresuró a explicar:—Escuché su conversación sin querer. ¿Es de César?—Es mío —respondió ella tajante.—¿Qué?Carlos la miró, desconcertado, como si intentara procesar si era posible concebir por cuenta propia.—Fecundación in vitro —añadió ella.
Ante esa explicación, Celia pensó que César solo intentaba engañarla. Abrió el sobre sellado y, al palpar su contenido, descubrió que solo se trataba de una grabadora de voz. Tras asegurarse de que no había nada más en el sobre, presionó el botón de reproducción, subiendo un poco el volumen.Casi al
Sira volvió en sí y rio con desconfianza.—No hables como si pudieras sacarme de aquí.Beatriz se acercó a ella.—No puedo sacarte de aquí de manera directa, pero… ¿qué pasaría si tuvieras un informe de evaluación psiquiátrica?Al instante, un brillo de esperanza iluminó los ojos de Sira. Levantó la
Porque solo si la abuela moría, David podría obtener el control legítimamente… Celia recobró el sentido.—Sé lo que quiere decir. Le preocupa que, después de nuestro compromiso, las disputas internas de los Rojas involucren a César, ¿cierto?Marta no dijo nada, pero su silencio era una confirmación.
Al mencionar a Mirasol, la expresión de Simón se ensombreció visiblemente. En su expresión no había ni rastro de preocupación por su madre. Se limitó a mostrar una profunda indiferencia.—Parece que te preocupas más por ella que yo.—Ella te formó, te dio todo lo que tienes. Ahora que las cosas se l