ログインSi tú y el primer amor de tu esposo sufren un accidente al mismo tiempo, ¿a quién rescataría él? Alejandro García alzó a su primer amor en brazos y se marchó. La vida se desvaneció: el hijo se había perdido y, con él, murió por dentro Sofía Herrera. Un acuerdo le había dado a Sofía la oportunidad de casarse con el hombre al que más quería. Todos sabían que había conseguido ese matrimonio luego de romper la relación entre Alejandro y su primer amor. Todo para quedárselo. Ella creyó que el tiempo lo haría valorarla, que eventualmente llegaría el momento en que él la mirara de verdad. Hasta el día en que tuvo que enterrar con sus propias manos los restos del bebé de tres meses que nunca llegó a nacer. Fue entonces cuando finalmente abrió los ojos. —Divorciémonos. Un acuerdo sencillo, para quedar a mano. Tres meses más tarde, bajo las luces brillantes y entre el murmullo de la multitud, ella subió al escenario a recibir un reconocimiento. Él la miró con sorpresa por algunos segundos antes de voltearse hacia los presentes con calma y decir: —Así es, ella es mi esposa. —¿Esposa? Sofía dibujó una sonrisa en sus labios mientras le pasaba el acuerdo de divorcio. —Disculpe, señor García, ahora soy su exesposa. Ese hombre siempre tan sereno y frío perdió el control en ese instante. Con los ojos inyectados en sangre y la voz quebrada, gritó: —¿Exesposa? ¡Yo jamás acepté eso!
もっと見るSofía lo observó y sintió una mezcla de tristeza y vergüenza ajena por todo lo que había aguantado durante tanto tiempo.Tantos años siendo marginada, ridiculizada, despreciada, mientras Alejandro miraba para otro lado. Y ahora, antes siquiera de casarse con Florencia, ya le estaba allanando el camino.Qué lástima.Había dicho que todo había terminado, sí. Pero el plan para vengar a su hija apenas estaba empezando.No lo dijo en voz alta. Como Alejandro no la detuvo, se dio vuelta y se fue sin dudarlo.Al salir, Andrés acababa de sacar el auto.Sofía abrió la puerta y se sentó en el asiento del copiloto.Andrés la miró a la cara y en un momento entendió lo que había pasado.—¿Alejandro te buscó? —preguntó.Sofía se detuvo un instante y asintió.—¿Cómo lo sabes?Andrés sonrió suavemente.—En la tienda la manera en que te miraba no era normal. Me imaginé que iba a buscarte a solas.—Entonces, ¿por qué...? —Sofía empezó a preguntar, pero lo pensó mejor y se lo guardó.Andrés lo entendió d
Sofía se asustó un instante, pero reaccionó rápido y llevó los dedos al anillo, lista para sacar la hoja.Pero el hombre se detuvo. Le puso las manos en los hombros, la giró y la arrinconó contra la pared.Alejandro tenía los brazos apoyados a cada lado de ella.Respiraba agitadamente.Sofía se encontró con sus ojos enrojecidos y se paralizó por un momento.Era la primera... no, la segunda vez que lo veía así.La primera había sido años atrás, cuando quedaron atrapados en un elevador con las luces fundidas, completamente a oscuras. La claustrofobia de Alejandro se había desbordado y estaba demasiado tenso.Sofía hizo lo que pudo para calmarlo hasta que llegó el rescate, y cuando salieron, él tenía exactamente esa misma cara.Miedo. Pánico. Desamparo.Fragilidad.Sofía lo miró sin poder reaccionar.—Sofía, ¿qué quieres que haga? —dijo Alejandro, con la voz cargada, soltándola—. No quisiste volver, y ahora también lastimaste a Florencia por celos.Sofía entendió de golpe porque estaba ah
Dicho esto, le tomó la mano.Florencia sonreía, pero le apretó los dedos con intención.Sofía sintió un dolor agudo. Al ver la sonrisa retadora en su cara, entendió de inmediato que era a propósito.La rabia que ya cargaba contra ella estuvo a punto de desbordarse, pero se contuvo a tiempo. Esbozó una sonrisa y le sujetó la muñeca.—No hace falta.Lo dijo con calma, pero en silencio fue deslizando la mano por el brazo de Florencia y aplicó presión en el punto exacto.Andrés le había enseñado a usar la fuerza de manera discreta. Si la diferencia de poder era muy grande, podía dislocar un brazo o un hombro sin que nadie se diera cuenta, o presionar ciertos puntos para dejar a alguien paralizado por un momento.Florencia quería jugar sucio; pues ella también podía.Sofía encontró el punto y apretó con suavidad. Florencia soltó un grito ahogado y el brazo le cayó sin fuerza.—Sofía, ¿qué hiciste?Ella la miró con cara de no entender nada.—¿Yo? ¿Qué hice?Andrés se acercó, movió el brazo s
Sofía no esperaba encontrarse con Alejandro ahí.Él tampoco, por lo que se veía; al verla, su expresión vaciló un momento. Florencia notó que intentaba quitar el brazo y apretó sin que se notara, jalándolo hacia adelante.Los dedos de Sofía se cerraron en un puño.Antes solo había sospechado que lo del aborto había sido intencional, sin pruebas que lo confirmaran. Pero unos días atrás ya no le quedaba ninguna duda.Florencia había matado a su hija.Al volver a verla, sintió que algo ardía en su pecho.Miraba esa sonrisa en la cara de Florencia, que poco a poco se convertía en satisfacción, mientras que su mirada se iba volviendo cada vez más retadora.Sofía apretó los dientes. La rabia le subió de golpe hasta la garganta.Quería lanzarse contra ella ahí mismo y cobrarle lo de su hija.Temblaba de la pura rabia.Pero en el último momento, sintió el brazo de Andrés rodearle los hombros con suavidad, y se obligó a tragarse todo.Recordó lo que él le había dicho:“Si vas a golpear a tu ene






Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.
評価
レビューもっと