LOGINPunto de vista de KaelLevanté la vista de mi documento cuando Dorian entró con esa mirada impasible y severa tan característica de él. ¿Acaso este tipo sonríe alguna vez?Últimamente, sumergirme en mi trabajo era lo único que me mantenía cuerdo.Tenía que despertar del hechizo que Arwen me había lanzado, por eso estaba repasando mis pasos; buscando el punto en el que me había desviado de mi verdadera esencia.Gracias a todo lo sucedido, he despertado de mi sueño. ¿Amor? ¿Felicidad? No estaban destinados para mí; una cruz que debo cargar por ser Kael Draven.—Alto. A diez metros de distancia —le ordené a Dorian en cuanto intentó dar un paso más. Observé cómo fruncía el ceño, confundido, y finalmente, comprendió.Abrí el cajón y saqué el desinfectante, que usé para rociar el aire y mis manos.—Estoy inmunizado, ¿sabes? —dijo Dorian con sequedad.—Mi hija también recibió el tratamiento preventivo.Dejé el
Punto de vista de ArwenKayla era un torbellino.Una pequeña tormenta con ojos grises.Pasé toda la noche cuidándola hasta que finalmente la fiebre bajó y pudo dormir tranquila.Por unas horas, dejé de ser Arwen Holmes y me convertí oficialmente en la sirvienta personal de la princesa heredera de Blackmoon.Gracias a ella, pasé la noche en vela atendiendo a su alteza real y me acosté temprano por la mañana después de que ella se durmiera completamente sin despertarse y quejarse del picor.Cuando por fin comprobé que Kayla dormía profundamente y que había dejado de quejarse por la picazón, me acosté.Horas después, gemí y me giré de lado cuando el sol abrasador que se filtraba por la ventana me dio en la cara.¿Sol intenso? ¿Era por la tarde? Quiero seguir durmiendo.Sin duda, me quedé dormida, pero un rato después sentí un cosquilleo en la oreja. Murmuré palabras incomprensibles y me rasqué la zona que m
Punto de vista de ArwenAl caer la noche, Isabella se había convertido en una versión terrorífica de Anabelle.—¡Arwen!— Kayla gritó tan fuerte que me dolían los oídos; cualquiera que la escuchara desde fuera pensaría que la pequeña heredera de Blackmoon estaba siendo torturada.—¡Dame un segundo!—, grité desde el baño mientras comprobaba la temperatura del agua; tenía que estar tibia.Había preparado un baño de avena para aliviar la irritación de su piel. Las pequeñas ampollas se habían extendido durante el día y, cuanto más le picaban, más difícil era impedir que se rascara.—¡Me pica muchísimo! ¡Quiero rascarme!Podía imaginar perfectamente su cara de frustración.—Te juro por la Diosa Luna, Kayla, que si te rascas esas ampollas te voy a dar una buena nalgada—, le advertí.El baño de avena alivia la piel irritada al adherirse a ella y formar una capa protectora. Esperemos que Kayla aguante bien.—¿Por qué no puedo rascarme? ¡Me estoy muriendo!,— gritó Kayla con una angustia que me
Punto de vista de KaelQuedarme en la fortaleza era deprimente.No tenía verdaderos amigos con quienes pudiera sentarme a beber y olvidar mis problemas. La mayoría de los que me rodeaban eran guerreros, consejeros o miembros de la manada que jamás se atreverían a tratarme como a un hombre común.Intenté contactar a Ragnar, pero estaba ocupado con asuntos de la manada.Así que, en lugar de quedarme encerrado en mis habitaciones, fui a la torre administrativa de Blackmoon.Era domingo, pero me daba igual.Necesitaba trabajar.Necesitaba mantener la mente ocupada.Porque cada vez que había silencio, pensaba en ella.En Arwen.Estaba revisando un documento en mi oficina cuando Dorian entró.No pude evitar sentirme culpable; era obvio que también estaba estresando a mi Beta. Dorian tenía que asegurarse de mi seguridad antes de hacer lo que quisiera.Hizo una reverencia y yo asentí en señal de reconocimiento antes de indicarle que tomara asiento.Levanté la mirada y señalé la silla frente a
Punto de vista de LucienQuería bromear con ella, no desnudarme delante de ella. ¿Qué pasó? Un momento tenía la toalla puesta, al siguiente estaba en el suelo.Arwen gritó, llevándose las manos a la cara mientras se giraba inmediatamente.Desconcertado, agarré la toalla con la rapidez del rayo y tapé la vista Sentí el calor subir desde mi cuello hasta las orejas.Perfecto.Simplemente perfecto.Lucien Nightbane, un Alfa que había sobrevivido a guerras entre manadas, conspiraciones y amenazas de otros Alfas... acababa de enseñarle el trasero y todo lo demás a Arwen. ¿En serio, Lucien?No podía distinguir si estaba simplemente agitada o llorando, porque podía oír unos sollozos que salían de ella.Bueno, lo hecho, hecho está; lo único que quedaba por hacer era rescatar el resto de mi dignidad.Esta vez ni siquiera se atrevió a darse la vuelta, ni siquiera cuando entré en mi vestidor y me vestí.—Vale, ya puedes mirar. Estoy presentable.Pero ella negó con la cabeza: —¿Cómo sé que no mien
Punto de vista de ArwenIsabella estaba empeñada en hacerme envejecer más rápido. Al principio, juzgué a Kael con dureza, pero ahora entendía por qué tuvo que entregarle a Kayla a Magnus; la niña es un verdadero terror.Por no hablar de sus niñeras, oí que ninguna sobrevivió un día, lo cual fue todo un milagro y un gran logro cuando yo sobreviví al primer día como su cuidadora.Al principio, me froté la piel hasta que se puso rosada para quitar la mancha del rotulador, hasta que Lucien me sugirió usar alcohol isopropílico.Era de conocimiento público que Kayla tenía talento para las travesuras. El dibujo estaba tan bien hecho que incluso me pregunté cómo demonios había conseguido dibujarme la cara mientras yo dormía.Lo peor era que había dormido profundamente.Aquello era preocupante.Lucien se ofreció a limpiar las manchas, pero lo eché de mi habitación; no fui tan tonta como para caer en su trampa.Tras haber pasado tiempo con Kael, que era muy bueno tendiéndome trampas que al fin







