Inicio / Romance / Destinados / EPISODIO 7: Eres Una Decepción

Compartir

EPISODIO 7: Eres Una Decepción

Autor: Rumi Baslan
last update Fecha de publicación: 2022-08-12 21:08:15

AMÉRICA

—Bryce —susurro cuando soy consciente de su presencia.

Estoy algo ebria como para darme cuenta de que estoy encima de una mesa en ropa interior, y no sentirme con vergüenza. Luego de que Alene me insistiera en ir a la estúpida despedida de soltera, a su estilo, corrí a todo el mundo, quería estar sola, beber la miseria que me causó el cometer el error de meter mis documentos reales.

Es decir, no es Alene quien está casada con él, sino, yo, América, me he casado con el hombre de mi hermana, de quien no siento nada. Aun así, eso no es lo peor que me pudiera pasar, sino, el hecho de tener que soportar un par de semanas esto.

Todo estaba pagado, así que le dije a la organizadora que se fuera a la m****a y me dejara sola, lo hizo al ver mi estado de enfado, tomé un par de tragos, puse música a alto volumen y no sé cómo m****a, pero terminé encima de esta mesa. Y ahora Bryce Henderson está parado frente a mí, observando cada uno de mis movimientos como un depredador a su presa.

—¿Qué haces? —se afloja la corbata.

Suelto un suspiro lleno de exasperación.

—Se supone que en las despedidas de solteros no debe estar la persona con la que te casas —resoplo—. ¿No tendrías que estar follando a alguna puta o algo por el estilo?

Ni siquiera me detengo cuando sé que acabo de hablar de un modo en el que Alene jamás haría.

—Ese lenguaje —sentencia Bryce.

Blanqueo los ojos.

—No seas remilgado, por Dios, no te queda, a leguas se ve que eres de esos hombres que follan sucio y…

En menos de dos segundos, lo tengo rodeando mi cintura y atrayéndome a su cuerpo, mis pechos se aplastan y agarro su saco con rabia.

—¿Te gustaría que te folle duro y sucio? —me susurra al oído—. ¿Quieres que te haga venir hasta que dejes cremosa mi polla?

Muerde el lóbulo de mi oreja, haciendo que una descarga de electricidad recorra mi cuerpo, de pies a cabeza. Trago grueso al levantarme sin dificultad, mis estúpidas piernas reaccionan sin mi permiso y rodeo su torso mientras me lleva a uno de los sofás, sus manos agarran mis nalgas con fuerza y me excito de sobremanera.

«Esto está mal, pero se siente demasiado bien»

Me digo a mí misma, él se coloca en medio de mis piernas aplastando mi cuerpo, nuestras miradas se cruzan y siento que todo me da vueltas, pero me quedo hipnotizada por el magnetismo que hay en su mirada oscura y salvaje.

Estoy ebria, pero no tanto como para saber que hay un límite que no pienso cruzar, y eso es el follar, uno, porque Alene me mataría, y dos, porque… soy virgen. Sí, me contradigo yo misma, no obstante, estoy cabreada con mi hermana en estos momentos, por meterme en problemas que yo no pedí.

—No voy a dejar que me folles —dejo claro.

—Y yo no voy a permitir que me dejes sin placer.

Sus manos se deslizan por mi pecho hasta encontrar el pequeño broche en medio que los libera, mis tetas saltan a su vista y enseguida mis pezones duros parecen dos clavos sólidos. Su mirada brilla con lujuria.

—Son más grandes de lo que recordaba —dice para luego capturar un pezón con su boca.

De mi boca sale un sonido gutural brota de mi garganta al succionar con fuerza y morder.

—Te sientes bien —susurra con voz gélida.

—Mmmm.

Pasa su atención hacia mi otro pezón, haciendo lo mismo, se da un festín y yo tengo la osadía de enredar los dedos de mi mano entre las hebras rubias de su cabello. Solo basta eso para que moje completo mis bragas, la cremosidad es algo que siento derramarse por los bordes de mis pliegues, sintiendo la tela pegajosa en segundos.

—Sabes demasiado bien —comienza a besar mi cuello—. Debería mandar a la m****a tus exigencias y follarte duro, profundo, ¿crees poder aguantar mi tamaño esta vez?

Me muerdo la lengua, ¿Alene nunca ha… ? Me remuevo inquieta.

—Tu cuerpo reacciona ante mis palabras sucias, eh —ladea una sonrisa de media luna—. Interesante.

Empuja las caderas haciendo que sienta lo duro que está ahí abajo. Este hombre no quiere darse por vencido y necesito que borre de su puta cabeza la idea donde su polla es la protagonista que va a irrumpir mi coño virgen, por lo que hago una nueva estrategia.

—No —suelto cuando intenta bajarme las bragas.

Gruñe y me mira mal.

—¿Qué?

Me muerdo el labio inferior.

—Quiero hacerte una mamada —las palabras se deslizan de mis labios como río sin freno.

No tengo problema alguno en pedir o decir lo que tengo ganas de hacer, o que me den, pero a juzgar por la cara oscura y penetrante de Bryce, imagino que Alene nunca le ha chupado la polla. Lo que me hace soltar una intensa carcajada.

—No me veas así, era broma —maldigo por dentro.

En mi vida solo le he hecho una a dos chicos, ambos idiotas que me gustaban en el pasado, digamos que mi vida en preparatoria no fue exactamente una mojigatez.

—Mala idea —pasa sus dedos por mis labios—. Porque ahora quiero follarte esta sucia boca que de la nada ha resurgido.

Mi sonrisa se marcha y trago grueso.

—Te lo dije, era una broma.

—Y yo te dije que no se juega conmigo.

Dicho esto, se pone de pie y comienza a desabotonar su camisa. Su perfecto pecho marcado me deja sin aliento.

—De rodillas —espeta con un tono cero negociable.

Me lo pienso dos veces, sin embargo, hago lo que me pide por qué quiero hacerlo, tan pronto como mis rodillas tocan el suelo, él libera su polla y la garganta se me cierra, su grueso tronco es enorme, venoso, la punta de un morado que debería ser irreal, levanto la mirada y su rubio cabello hace que sus ojos se tiñan de un verde tropical que me intimida.

—Ahora, quiero esos labios alrededor de mi polla —arguye.

Joder, joder, salivo, es tan grande y gruesa, dudo que me la pueda meter toda, así que lo miro con desafío aceptando el reto. Saco la lengua y la paso por encima de su cabeza, él tensa el cuerpo, poco a poco me la voy metiendo, como sabía, es enorme, por lo que comienzo a subir y bajar ayudándome con la mano para hacer fricción.

—Maldita sea —gruñe con intenso deseo—. No tienes idea de lo mucho que soñé con esto, con tus labios alrededor de mí.

Intensifico los movimientos, usando mi lengua para repasar su entorno, sus venas resaltan y en un abrir y cerrar de ojos, pierde el control, me toma del cabello, siendo ahora él quien proclama el control. Empuja sus caderas hasta que golpea literalmente mi garganta, la reacción nauseabunda me invade y mis ojos comienzan a lagrimear.

—Eso es, eres mi puta, quiero que seas mía, para siempre —jadea.

Soy como una muñeca que maneja a su gusto, sus embistes son más duros con la pizca necesaria de crueldad hasta que de pronto suelta un gruñido y se vacía en mi boca. Trago todo lo que puedo, es tanto, que gotas de su semen se derraman en hilos por las comisuras de mi boca al salir de mí.

—Joder —levanta los restos con sus dedos y los vuelve a meter a mi boca.

Lamo como hambrienta sin cortar contacto visual del verde intenso de su mirada.

—Esta boca es mía, me pertenece ahora —dice en tono posesivo.

No respondo, las palabras simplemente se amontonan en mi garganta y pican mi lengua, me ayuda a ponerme de pie, las piernas se tambalean haciendo que casi pierda el equilibrio, respirar duele.

—Mierda —me levanta al estilo princesa y me devuelve al sofá—. Lo siento, no me contuve, verte así hizo que perdiera el control.

Una de las cosas que admiro de Bryce Henderson es la sinceridad con la que suelta lo que tiene que decir. Enseguida me ofrece un vaso de agua que bebo rápidamente.

—Lo siento —musito por lo bajo.

—Eh —levanta mi mentón—. Para ser tu primera vez, lo hiciste bien.

Me da un beso en la frente, luego uno en la punta de mi nariz respingona y la culpa me aplasta el pecho, por un nanosegundo me atrevo a imaginar cómo sería si Bryce no fuera el enemigo y estuviera enamorado de mí, lo que me lleva a que todo esto, las palabras, el trato, todo es porque piensa que soy Alene, es a ella a quien desea de esta manera, yo soy solo una usurpadora temporal.

Porque cuando mi hermana mejore, la magia se acabará y yo volveré a las sombras de una vida libre que he construido y guardado en el cajón por unos meses.

—Quiero irme a casa —pido.

Asiente, me ayuda a vestirme porque mi estado es deplorable y todo lo que quiero es llegar a casa y llorar a gusto en la comodidad de mi cama. Para cuando llegamos, el silencio sigue estando a nuestro alrededor.

—Gracias por traerme —me quito el cinturón de seguridad.

—Si te arrepientes por lo que pasó…

Volteo a verlo y frunzo el ceño.

—No me arrepiento de nada —digo la verdad—. Solo estoy mareada, y cansada.

Su gesto se relaja.

—¿De verdad? —enarca una ceja con incredulidad.

—Me gustó —sonrío y es real—. Tienes una polla brutal, lo digo en el buen sentido.

Se acerca a mí y me besa, muerdo su labio inferior.

—Me alegra, porque así como llevé mi polla a tus labios, lo haré con tu culo —me amenaza y la piel se me eriza.

El sexo anal está tachado de mi lista, he escuchado que duele una m****a, así que no, eso nunca va a suceder.

—Buenas noches —le devuelvo el beso.

Salgo de su auto sintiendo llamas en mi estómago, le veo marcharse y camino hacia mi casa, busco las llaves con torpeza dentro de mi bolso, entro, estoy a nada de subir las escaleras, cuando un olor familiar inunda mis fosas nasales. El aroma de papá.

—Llegas tarde.

Doy un respingo, volteo, papá está de pie junto a mi hermana, quien al parecer se ha decidido a salir de su cueva y ahora está sentada en una silla de ruedas nueva, pero eso no es lo que me llama la atención, sino, el que sus ojos estén llenos de lágrimas, odio y venganza rota.

—¡Eres una idiota! —mi hermana se acerca girando las ruedas y me avienta la carpeta con los documentos que firmé por error en el Ayuntamiento.

Abro la boca para replicar, sin embargo, es mi padre quien me abofetea con odio que destila en su mirada dura.

—Eres una decepción, América.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Comentarios (1)
goodnovel comment avatar
miosoty fulcar ramirez
no quiere abrir
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • Destinados    EXTRA: Somos Uno

    BRYCEHace años creí haber encontrado a la mujer de mi vida, Alene, estaba equivocado, porque ahora, teniendo a América desnuda a mi lado, dormida como en un sueño, me siento el hombre más afortunado del mundo. Han pasado dos años y siento que no la merezco, cada día que transcurre hace que mi amor por ella incremente, me levanto, está agotada, hace un mes me dio el mejor regalo, dio a luz a dos hijos míos. Porque sí, luego de que perdiéramos a nuestro bebé, no dejamos de intentar y es como quedó embarazada de gemelos, un varón y una niña, sacaron su color de cabello, pero ambos mantienen mis ojos verdes, al igual que los de su hermana mayor; Madeline, mi pequeña de cuatro años. No sé qué mierda hice para merecer a esta familia, pero la cuido día con día. Me incorporo, me doy una ducha de agua caliente y al salir, me encuentro con un par de pequeños brazos que se aferran a mis piernas. —¡Papi! Madeline ríe con la boca llena de chocolate. —¿Qué ha sucedido aquí? —la cargo. —Enc

  • Destinados    EPÍLOGO

    AMÉRICAMiro a Bryce hablando con el doctor, luego de todo el revuelo con Vanesa, llegó la policía y la llevaron al hospital, no murió, pero si quedó gravemente herida, él dice que su familia piensa internarla en un centro psiquiátrico para ayudarla, es lo mejor, eso creo, y ahora, luego de dos días de todo el revuelo con la prensa, estamos en casa. Mandó llamar a su doctor de cabecera para que me revisara y verificar que todo esté bien. Lo estoy, pero es como si no escuchara razones. Miro a Bryce y siento que no lo merezco, es decir, todo lo que inició fue por la sed de venganza de mi padre y hermana, él iba a ser mi cuñado y terminó siendo mi marido, el padre de mi hijo. Quien en estos momentos frunce el ceño con algo que le dice el doctor. Luego lo despide y cierra la puerta. —¿Todo bien? —inquiero con cautela. —Tienes un poco de anemia, al parecer mi trabajo es que comas mucho, estás demasiado delgada —anuncia con disgusto. Un silencio incómodo se aloja entre los dos. —Cre

  • Destinados    EPISODIO 68: Estamos a Mano

    AMÉRICABusco algún indicio de que sea una habitación como la de la pareja que quiere ser vista, pero no, esta solo tiene un sofá, las paredes están cerradas, no hay manera de que escape de esto. —Si lo que buscas son cámaras, no las vas a encontrar —me dice Bryce, quitándose la ropa. —¿Qué haces? —inquiero con cautela. —Lo que debí haber hecho desde que llegaste a la conclusión de que haciendo que Alarik te besara y te tocara, ibas a lograr que te diera el divorcio —espeta con firmeza. —Ya no podemos estar juntos —declaro—. ¿Acaso no lo ves? Soy la hermana de la mujer que te iba a destruir, te he engañado todo este tiempo, te oculté una hija, perdí a tu bebé, estamos casados solo por contrato, uno que no debió ser. Trato de que entre en razón, pero al parecer no lo logro. Se queda desnudo, solo con los bóxer, retrocedo, sin embargo, él me jala con fuerza haciendo que mis pechos se aplasten contra su duro tórax. —¿A dónde vas? —baja sus manos hasta mi trasero y lo apretuja. —B

  • Destinados    EPISODIO 67: Vamos a Jugar De Verdad

    BRYCEAmérica cree que puede jugar conmigo a su antojo. Bien, le voy a demostrar que no puede, que soy mejor jugador que ella, por lo que decido ignorarla y concentrarme en la rubia que me mira como si fuese lo único que está en su mundo. No me agrada, ella se lame los labios al tiempo que ancla sus ojos sobre los míos, luego, ligeramente viajan hasta mi polla, la cual no puede estar más muerta, ya que el único coño que deseo probar es el de la malcriada que me ignora y que no para de reír a propósito, con Alarik. —Bien, comencemos —anuncia uno de mis socios. Veamos hasta qué punto es capaz de llegar América, con tal de matar esto que siento por ella. No va a lograr que le dé el maldito divorcio, eso ya debe saberlo más que de sobra. —Como saben —habla Ricardo, un socio y amigo—. Este juego es exclusivo, todos los que estamos aquí, es porque lo queremos, a nadie se le obliga, se ha hecho ya el intercambio de parejas y por ende, solo nos queda disfrutar, no hay límite, a menos de

  • Destinados    EPISODIO 66: Soy Tu Marido

    AMÉRICAHan pasado tres semanas desde que perdí a mi bebé, por mi error, por Bryce, por Vanesa, y en todo este tiempo he descubierto dos cosas, soy buena haciendo que él se enfade, y que puedo llevarlo hasta el límite. En estos días he sido distante solo con él, lo ignoro la mayor parte del tiempo, hablamos solo cuando lo creo necesario y siempre que el tema se trate de Madeline, quien le ha tomado un cariño sorprendente. No es que esté celosa, después de todo es su padre, pero hay veces en las que por las noches me mantiene despierta el miedo de perderla para siempre, y que cuando crezca me haga a un lado para estar con su padre. Debby dice que son miedos normales, que ella me ama y que soy su mamá. Pero esa espina de confusión, sigue ahí, en alguna parte de mi pecho, lista para atormentarme una noche más. Me pongo de pie, me levanto con el corazón latiendo fuertemente. Me pongo de pie y salgo de la habitación para ir a la cocina por un vaso de agua, Vanesa no se ha aparecido y

  • Destinados    EPISODIO 65: Muéstrame Lo Peor

    BRYCEA lo largo de mi vida me he enfrentado a varios obstáculos, pero ninguno se compara con la batalla interna a la que me estoy enfrentando, amo a América, ella es mi vida, ni muerto pienso dejarla, eso es un hecho, pero al mismo tiempo quiero asesinarla. La pérdida de nuestro hijo me tambalea, era mío, pero todo esto es culpa de Vanesa, si ella no hubiera mentido y enfrentado a mi jodida esposa para ocasionar una ruptura, América no hubiera reaccionado de ese modo tan imprudente. Y ahora, verla como si la luz se le hubiera muerto en los ojos, hace que las entrañas se me revuelvan, sus ojos no tardan en llenarse de lágrimas cuando le digo que ha perdido a nuestro hijo, comienza a sollozar con fuerza. —¡Dios, es mi culpa, mi culpa! —chilla con fuerza. —No lo es —intento acercarme a ella, no obstante, me detengo en el último momento—. Fue un accidente. Ella levanta la mirada llena de rabia. —¿Eso te repites para no odiarme más de lo que ya debes hacer? —inquiere en medio de un

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status