MasukEstimadas lectoras y lectores Alejandro quiere que las cosas se muevan de manera muy rápida, pero no puede negar que Eva ya no cree en todas las palabras que el le dice.
- ¡Jamás pude agradecerte por la ayuda! -dijo Alejandro acercándose a Oriol. Oriol volteó a verlo y se levantó de su silla, le extendió la mano y le dio un fuerte abrazo. - Antes que nada, ¡Felicidades! Y ahora, te digo algo, era lo mínimo que podía hacer por ella… -dijo Oriol mirando a la mujer que bailaba con sus hijos en la pista. - ¡No! ¡No! Sin tu ayuda… Definitivamente, ni Eva, ni yo, estaríamos aquí. -dijo Alejandro mirándole con algo que Oriol no podía describir. - No pude hacer nada cuando se la llevó ese animal, menos cuando secuestró y mató a su hermano y la madre de tu hija… Pero, cuando supe que ibas en búsqueda de Eva, sabía que no podía hacer ruido, pero debía seguir tus pasos con cautela. - Llegaste en el momento oportuno… -dijo Alejandro recordando lo sucedido luego de que Eva terminara matando a Sergio. - Hubiera preferido llegar antes, pero la gente del gobierno de Rusia no estaba segura de intervenir, pues, según, ese tal Sergei era intocable en aquel país. -
Un año después, en el jardín de la casa, los Monroy y los Mendoza estaban de fiesta, pues hoy finalmente Eva y Alejandro unirían sus vidas tal como debía ser. En esta ocasión, sí había ceremonia, aunque era algo íntimo donde solo los más allegados habían sido invitados.Hoy en aquel jardín, Eva y Alejandro se casaban por la iglesia y por el civil, además de que, oficialmente, hoy Svetlana, Galica e Ivan eran registrados como hijos de ambos, pues, con todo lo ocurrido, los niños solo habían adoptado el apellido Díaz.No obstante, hoy ya no serían ni Díaz ni Volkov; hoy serían Mendoza Monroy, pues oficialmente, Eva había sido registrada como hija de Martina y Sebastian Monroy.Eva y Alejandro habían decidido llevar un año de relación antes de casarse, pues no sabían cómo llevarían esa convivencia y no querían llevar a los niños a una situación aún más complicada en caso de no funcionar.Algo que era cierto y real es que ambos estaban en terapia e incluían poco a poco a los niños, pues la
Eva y Alejandro conversaron por largo rato en el estudio o al menos eso era lo que la familia creía, para cuando ellos regresaron al comedor, los niños ya estaban afuera jugando en el jardín, Eva parecía haber sido devorada por completo en los labios.Alejandro lucía más relajado y ambos iban tomados de las manos, sonreían de una manera que hace mucho tiempo no lo hacían, aquella visión le dio un poco de tranquilidad a Martina, quien definitivamente anhelaba que Alejandro entrara en razón y aceptara la familia que se había formado.- ¿Café? -preguntó Martina meciendo a Ivan, que estaba por quedarse dormido.- Sí… -dijo Eva un tanto apenada, pues sabía bien lo que había pasado y se sentía como una chiquilla que podía ser reprendida en cualquier momento.- Entonces, Alejandro ¿Cuál es tu decisión? -dijo Sebastian con la seriedad de un padre sobreprotector.- Amo a Eva y quiero una familia con ella… -dijo Alejandro muy seguro de su respuesta.- ¡Perfecto! Siendo así, tenemos mucho que pla
Alejandro se sorprendió ante aquella pregunta, pues pareciera obvia la respuesta, pero ¿Qué tan obvia era en verdad?- ¿Por qué me preguntas esas cosas, Sebastian?- Por qué desde que regresaron a México te noto cambiado, te noto distante, este no es el Alejandro que movió cielo, mar y tierra para ir a buscar a Eva y traerla desde el lugar donde estaba.Si para esto la trajiste, mejor la hubieras dejado ahí, pues tal como me dices, Sergio no la trataba mal, vivía en una bella casa, sus hijos estudiaban, ella estaba en casa cuidando del bebé y el hombre la amaba hasta el punto de matar por ella.- ¿Te estás escuchando? ¿Acaso no recuerdas que ese maldito mató a tu hijo y mi mejor amigo? -dijo Alejandro molesto.- Me escucho claro y fuerte, pero tú, ¿Te has visto? Eva se la vive pensando que tú eres su salvador, tú fuiste quien la rescató, tú eres quien cruzó el mundo por ir en su rescate, entonces, ¿Por qué ahora no puedes ni verla?¿Has pensado acaso que estás siendo muy duro con ella?
- ¡Anda mi cielo! ¡Vamos al jardín a jugar! ¡Dejemos descansar a mamá! -dijo Sebastian bajando las escaleras y llevando en brazos al pequeño Ivan.Al final de las escaleras, estaba Martina, quien, al verlo venir con el pequeño Ivan, los esperó.- ¿Cómo está la niña? -preguntó Martina preocupada.- Bien, solo algo cansada… -dijo Sebastian tranquilamente. – ¡Anda, mujer! Sabíamos que esto sería un proceso largo, así que, vamos poco a poco, un día a la vez.- Me preocupa Eva, ya ha pasado un mes desde que regresaron y ella pareciera no acostumbrarse.- Nadie se ha acostumbrado aún, si ella no se acostumbra, imagínate cuánto y más todos los niños. Nosotros debemos hacer todo lo posible porque esto fluya de un modo normal.- ¿Has hablado con Alejandro? -preguntó Martina con una voz que trataba de fingir no estar preocupada.- No, pero hoy voy a ir a la empresa por la tarde, tenemos una reunión y después de ahí, hablaré con él. -dijo Sebastian con seriedad.- Para nadie es fácil lo que está
Alejandro, por instinto, llevó a Eva detrás de él mientras veía la camioneta donde estaba ya su hija y los otros niños.- ¡Vengo por Eva! ¡Tú la secuestraste! No sé qué hayas hecho con ella, pero ella no se llama María, ella es Eva y es mi esposa… -dijo Alejandro mirando de reojo a Eva, que mostraba una gran confusión.Pues si bien parecía no entender lo que sucedía, claramente escuchó que su esposo sí conocía al hombre que ahora la tenía detrás de él.- ¿Tú esposa? ¡Por Dios, Alejandro! ¡Admítelo! ¡Te gané! María, ven para acá, todo está bien, cielo, solo camina hacia mí…Los ojos de aquel hombre que la llamaba mostraban una ira retenida que nunca había visto, ¿o sí?- ¡Eva no vayas! ¡Él no es tu esposo! ¡Debes recordar! Ya se han perdido muchas vidas por esto; Demian tu hermano, murió al venir a buscarte aquí, Serena, la madre de Natalia, murió cuando vinieron a buscarla. ¡No puedes ir con él! ¡Él es peligroso, por favor! -suplicó Alejandro al sentir que ella se soltaba de sus manos







