INICIAR SESIÓNEdward.
Este día ha sido muy ajetreado toda la mañana he estado recibiendo órdenes de mi padre, de mi madre, incluso hasta de mi hermana y todos me piden lo mismos que por favor me comporte lo mejor posible como si no lo supiera de antemano todos me subestiman y me tratan como si fuera solo un mueble más del palacio se que soy el tercer hijo y el menos apreciado pero soy tan bueno como mi hermano mayor aunque el único beneficio qué tengo es tener la pequeña libertad de pasar las tardes tomando el té en compañía de las hermosas señoritas que están más que dispuestas a brincar de un puente con solo el hecho de que les dé mi favor todas anhelan pertenecer a la familia real vestir elegantemente y tener la vida resuelta si supieran que fastidio es tener que mantener las apariencias para todo el mundo, después de ponerme mi traje mandado hacer para este evento me dirijo a la puerta pero me detengo un momento en una de las ventanas para ver qué es lo que está pasando afuera, veo a mucha gente reunida viéndo asía la calle incluso algunos nobles también están viendo por las ventanas al parecer es el sultán que ha llegado por final al palacio es uno de los hombres que mi padre tenía tanta importancia de hablar, me pregunto cómo será un hombre del cual dicen que tiene un sinfín de mujeres conviviendo pacíficamente en su casa si yo viviendo un rato con mi hermana siento que quiero saltar a la fuente, el sultán vienen sentados en algo que había visto en un libro creo que se llama palanquin, el sultán viene vestido de rojo con lo que parece un sombrero redondo en la cabeza, pensé que también usaría corona como mi padre detrás de él vieron una chica de piel morena, cabello negro y ondulado también está vestida de rojo y detrás de ella una de verde, qué extraño por lo general las mujeres están acompañadas de damas y no vienen solas, me apresuro a llegar a la puerta ya que sí llego tarde mi papá me matarán llego por fin y me paro detrás de mi hermano este me ve sobre su hombro con molestia. -¿ Dónde diablos andabas ? Estabas a punto de llegar tarde el sultán acaba de llegar, papá quiere que estuviéramos aquí. -Sí, lo sé, se me hizo un poco tarde y ¿ Dónde está Elizabeth ? -Ella está en el salón, ella los recibirá en el salon -¿ Qué suerte tienen algunos ? Por fin veo de frente al sultán y nos presenta a sus hijas, la de tráje rojo con adornos dorados su rostro lo oculta un velo del mismo color, tiene unos hermosos ojos verdes o creo que son azules, es un extraño color de ojos pero son muy intensos y hermosos, su traje es muy llamativo y diferente de las mujeres de aquí en vez de usar un vestido ajustado y de faldas muy amplias viste una especie de chaleco pegado al cuerpo y que deja ver su estómago pero lo más diferente es que usa pantalón justo a la cintura con un cinturón dorado el resto es suelto asta llegar a los tobillos, es una tela que parece ligera, jamás había visto una mujer vestida de esa forma tan provocativa, al verla siento como mis mejillas se ruborizan pero no se por que si no es la primera ves que miro a una mujer bonita, cuando ella fija su mirada en mí siento como mi corazón pompea demasiado fuerte que siento que se me saldra del pecho en cualquier momento, al irse puedo percibir un delicioso aroma a jazmín, qué mujer tan hermosa y exótica, siento que alguien me da un golpe leve en la espalda y regreso a mi realidad volteó a ver a mi hermano con molestio. -Camina bobó actúas como si nunca hubieras visto una mujer. -¿ Tu habías visto a una mujer así ? -Siendo sincero no, son muy hermosas. -Ambas son sus hijas ¿ Verdad ? -Si aunque en los papeles decía que iba a venir la sultana pero no veo a nadie más. -Tal vez leímos mal. Nos apresuramos a seguir a mi padre y a mi madre pero no puedo dejar de pensar en esa mujer incluso no despegó la vista de ella, tan cautivado estoy que ni siquiera escuché su nombre.Amira.Después de la fiesta tengo unos días donde me la paso en juntas con diplomáticos pero no pierdo de vista a mis visitas le he pedido a Dina que ponga más atención en Ana y Erik para saber si están interesados uno en el otro ya que si se confirman mis sospechas debo de buscar otro pretendiente para Jazmín que la deje vigilando a Edward y que siga intentando seducirlo aunque tengo mis sospechas de que ya sabe lo que quiero lograr, me enfoco en mi trabajo cuando veo que entra el sultán Raja siempre e tenido problemas con él y solo empeoró todo cuando me negué a casarme con su hijo.-Sultana Amira los dioses la han bendiciones de una forma admirable encontró un heredero para su reinó sin tener que tener a un hombre a su lado y ahora tiene como sirviente a un príncipe extranjero. ¿ Que abra hecho para ser tan afortunada ?El tono en la que dice esa última frase no me gusta para nada se muy bien que a pesar de que sus palabras pueden sonar buenas pero tienen otro sentido.-Solo es bue
Amira.No me gustó para nada decirle a Edward sobre la existencia de Edamir pero no lo puedo ocultar para siempre, me pareció tierno que lo aceptará sin preguntar nada más que su nombre y que lo aceptará como suyo sin pensarlo dos veces, mientras me preparo para la fiesta de Edamir meditó en todo lo que me dijo sobre sus planes y su relación con su prometida, me sentí bien cuando me dijo que rompió su compromiso pero no pienso caer en sus encantos de nuevo no importa que me mire de forma suplicante con sus hermosos ojos azules y su cuerpo que a madurado con el tiempo, sacudo la cabeza al pensé que es hermoso, no puedo dejarme sentir nada por el hay una gran nación sobre mis hombros y no me puedo dar el lujo de seder a mis sentimientos de nuevo.-Le gusta su aspecto sultana.La voz de mi sirvienta me saca de mis pensamientos y me miro al espejo llevo un traje tradicional de tres piezas de un color rojo vivo con adornos en oro, mi cabello lo han dejado suelto adornado con algunas flores
Edward.Me mantiene encerrado en mi habitación creo que pase los límites pero apenas así hice que ella me mirará de nuevo, después de la comida miro por la ventana el pueblo que es muy diferente al mio las casas no tiene colores llamativos son más sencillas y veo que por fuera de la ventana hay una lona que ase sombra, escucho la puerta abrirse y me dijo con rapidez por que no se que tan molesta esta Amira pero para mi sorpresa es ella que me mira con desprecio, hago una reverencia y ruego por que no me expulse del reino.-Quería mi atención príncipe Edward y ahora la tiene.Esas palabras me emocionan y me apresuró a invitarla a sentarse para poder hablar mas cómodamente con ella.-Lo primero que quiero decir es que me perdone por mi acto de esta mañana pero en verdad quiero su perdón.-¿ Si se lo otorgó se ira y no volverá ?-No se lo puedo asegurar en verdad quisiera poder permanecer en su reino por un tiempo.-¿ Para que ?Miro mis manos y mi mirada rápidamente va asía el anillo en
Amira.Después de esa molesta conversación con Edward atiendo a los mercantes que solicitaron una audiencia para tratar asuntos importantes y lo que más me interesó de esta reunión es que varios se quejaron de un grupo de ladrones que estan fuera del reino tendré que buscar un método para lidiar con ellos no me puedo dar el lujo de tener ladrones fuera de mis muros podrían asaltar a alguien importante, uno de los guardias entra al salón de forma brusca y su rostro refleja preocupación, ase una reverencia rápida y se arrodilla frente a mí.-Disculpe que la interrumpa de esta manera sultana pero alguien a entrado al foso de los leones, es el príncipe extranjero y a cerrado la puerta por dentro impidiendo nos entrar.-¡ QUE ! Ese maldito.Me levanto del trono rápido para dirigirme al posó de los leones, como carajos fue hacer eso que esta demente de a ver sabido que me aria caso le pido que se largue de aquí para no tener que estar lidiando con él, al llegar a las puertas encuentro un gr
Amira.A primera hora del día voy a la habitación de Jazmín con prisa para saber si logro su cometido, abro las puertas de golpe y sin tocar asustándola.-Dios, sultana que susto me dio, ¿ A que debo su visita esta mañan ?Jazmín me da una sonrisa burlona como si no supiera a que vengo, camino por su habitación mirando sus cosas muchas de ellas son presentes que a recibido de algunos pretendientes.-Quiero saber si lograste tu cometido, quiero saber si pudiste llevar a cabo el encargo qué te di el día de ayer.-Me encantaría decirle que si pero temo que la voy a decepcionar el hombre en ningún momento me toco incluso cuando me deznude sobre su cama.Me sorprende mucho eso, pensé que con los atributos de Jazmín el caería como piedra en un lago.-Lo intente pero ese hombre solo quería saber sobre usted.Esas palabras me alarma un poco, no creo que esta mujer sea tan tonta como para soltar la lengua.-¿ Que le dijiste ? ¿ No le hablas contado sobre Edamir ?-Si, que tiene de malo de tod
Amira.Queria que esto fuera una sorpresa para el dia de mañana en la fiesta pero por las cosas que pasaron debe de hablar con ellas a solas, abro la puerta y camino asta la cuna donde esta dormido le hago una señal a la nana de que nos deje solos y se los muestro.-Por esto.Dina abre la boca sorprendida mientras Ana sonríe dulcemente.-Que lindo niño se parece al príncipe.....Ana deja la oracion a medias y su sonrisa desaparece siendo reemplazada por un de asombró.-Amira ¿ De quién es el niño ?-Mio -¡ Oooh por dios ! ¿ Como sucedió esto ?-En serio no sabes.-Si ya lo se pero... No complendo.-No hay que ser un genio Dina para saber lo que pasó y la fiesta es para este niño tan hermoso.Dejo con cuidado a Edamir sobre su cunero y le hago una seña de que me sigan asía afuera para poder hablar con más calma, las llevo asta mi habitación y despido a todas las sirvientas para que no haya oídos indiscretos. -Los súbditos creen que lo encontré en las calles pero creo que las tres sab







