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last update publish date: 2026-09-27 23:26:01

Oriana sentía un vacío en el estómago. Hubiera dado su vida entera por pasar ese trago amargo en su vida. Suspiró profundo y decidió no ocultar más esa realidad. No podía tapar el sol con un dedo. El día había llegado.

-Mamita, ¿Dónde está esa pareja? ¿Quienes eran?

-Esa pareja esperaban un bebé. Nunca los conocí. Y yo los lleve a ustedes porque ella no podía, y entonces crecieron en mi pancita y nacieron ustedes.

-¿Tu nos elegiste mamá? -preguntó Isabella procesando cada palabra, para su edad
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  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    48

    El doctor Smith estaba sentado en el borde de la cama cuando ella entró. El se levantó.-Está en camino -dijo él.-Lo sé. Yo la vi salir. -respondió ella.-Sandra, esto ya fue suficiente. Lo que acordamos era temporal. Seis meses, dijiste. Ya van seis años y ella sigue...-Sigue exactamente como necesita seguir -dijo Sandra, dejando el abrigo a lado de la mesa con esa calma que no era indiferencia sino control absoluto. -El protocolo de sedación está funcionando. Los médicos de la clínica no tienen razones para cuestionarlo porque tú firmaste los informes.-Los médicos de la clínica van a hacer sus propios estudios. -dijo Smith. -No pueden depender indefinidamente de mis reportes. Eventualmente alguien va a ver algo que no cuadra.-Para entonces ya no importará.Smith la miró.-¿Qué significa eso?Sandra se sentó en la silla junto a la ventana con la calma de quien no tiene prisa porque el tiempo está de su lado.-Significa que el plan tiene etapas. -dijo. -Esta es la última. Maira

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    47

    Y por primera vez en mucho tiempo, esa sonrisa no tenía nada de miedo.Bruno, sentado en el comedor con Héctor, que ya se estaba recuperando, que miraba fijamente el plato de lasagna sin probarlo.Bruno lo observó de reojo.Héctor tenía esa expresión que Bruno había aprendido a reconocer en seis años de cenas juntas, la de cuando algo ocupaba demasiado espacio en su cabeza para dejar lugar a otras cosas, incluyendo la comida.Esperó.Héctor siguió mirando el plato.-¿No tienes hambre? -preguntó Bruno finalmente.-Tengo. -dijo Héctor. -Pero estoy pensando.-¿En qué?Héctor levantó la vista del plato y lo miró directamente con esa atención suya que no rodeaba las cosas.-En Guillermo -dijo. -Y en Isabella.Bruno dejó el tenedor sobre el plato con cuidado.-¿De dónde los conoces? -interrogó Bruno al escuchar esos nombres.-De la escuela de natación. -respondió Héctor.Bruno asintió levemente, al ver que su hijo y los de Oriana ya se conocían. -¿Qué piensas de ellos?-Que me gusta su c

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    46

    Oriana sentía un vacío en el estómago. Hubiera dado su vida entera por pasar ese trago amargo en su vida. Suspiró profundo y decidió no ocultar más esa realidad. No podía tapar el sol con un dedo. El día había llegado.-Mamita, ¿Dónde está esa pareja? ¿Quienes eran?-Esa pareja esperaban un bebé. Nunca los conocí. Y yo los lleve a ustedes porque ella no podía, y entonces crecieron en mi pancita y nacieron ustedes. -¿Tu nos elegiste mamá? -preguntó Isabella procesando cada palabra, para su edad era mucha información.Oriana continuó.-Ese día fue confuso y triste, mi madre murió y se adelantó su nacimiento, y cuando desperté, mi madre ya había Sido sepultada. Y ustedes.... -Continúa mamita.-Silo espero que esto no cambie mi imagen ante ti.-No mamita, crecimos en tu pancita y solo por eso eres nuestra madre. -dijo Isabella con toda la seriedad del caso.-Mi vida.-Continúa mamá.-No se qué pasó.-Esa mamá que no podía tenernos en su pancita no nos quiso. ¿ Verdad?-No lo sé mi amor,

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    45

    A la mañana siguiente, Isabella despertó, cogió su teléfono y escribió un mensaje a Guillermo ." Héctor está enfermo, hoy no irá a clases de natación ni a la escuela" En la mansión Franco. Bruno, miró dormir a su Héctor y salió. Fue a su habitación.El teléfono de Guillermo sonó. Y el abrió los ojos.El mensaje de que Héctor había enfermado lo dejó pensativo."Tenemos que vernos Isabella, tengo muchas cosas que contarte de papá" "¿Acaso no leíste que Héctor está enfermo? Mamá lo llevará al hospital" "Ahí nos cambiaremos entonces" Guillermo respondió él mensaje y volvió a la cama.Isabella se levantó y fue a la habitación de Guillermo. -¿Cómo te sientes hermanito? -preguntó en el momento en que entró y vio a Oriana a su lado.-Estoy mejor. -respondió con voz rasposa.-Aún así te llevaré al hospital. -dijo Oriana.-No...no quiero ir. Quiero seguir enfermo para que tú me concientas mamita. Oriana lo abrazó sintiendo ese abrazo de su Guillermo más intenso.-Yo siempre te consiento

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    44

    Oriana después de dejar dormido a Guillermo fue a su habitación.Se dejó caer sobre la cama y miró al cielo raso mientras pensaba en lo diferente que había sido esa noche. El timbre del teléfono sonó y miró la pantalla, el nombre le robó una sonrisa.Bruno.-Hola preciosa. ¿Cómo está la mujer más hermosa de mi vida?-Aquí, pensando en ti.-Eso me gusta. Quiero verte ahora.-Yo también. -respondió ella sonriendo.-Entonces te espero.-A las diez.Oriana colgó la llamada y se fue al baño, se duchó con esa ligereza específica de quien tiene algo que no pude esperar. Eligió la ropa con más cuidado del habitual. Se miró al espejo.Sonrió sola.Fue a la sala donde Ana María veía televisión en voz baja.-Voy a salir un momento. -dijo.Ana María la miró con esa expresión de quien sabe exactamente a dónde va pero tiene la decencia de no decirlo.-Ve tranquila mi niña . -respondió-Yo estoy aquí.Oriana sonrió tomó el abrigo.Y entonces escuchó.Desde la habitación donde debería estar durmiendo

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    43

    Isabella había hablado con tanta precaución y una idea se arraizó en su mente, más bien siempre estuvo ahí y era hora de materializar la.Héctor la miró.-Es raro. Tú no tienes mamá, y yo no tengo papá, pero tenemos un parecido tan grande los tres. -dijo Isabella -Sí. Eso. -dijo Héctor.Y en esa frase corta estaba contenido todo lo que una niña de seis años que nunca había tenido padre podía reconocer en un niño de seis años que nunca había tenido madre.Ana María apareció desde la cocina con dos vasos. Leche caliente para Héctor, leche fría para Isabella, sin comentar nada.Los dejó sobre la mesa y volvió a la cocina.Héctor e Isabella se sentaron y empezaron a disfrutar de la leche y el pastel de chocolate.Mientras tanto, en la mansión Franco, Guillermo, después de recorrer visualmente la enorme sala, el segundo piso donde estaba la habitación de Bruno, entró y miró cada detalle.La habitación tiene ese silencio particular de los espacios donde nadie rinde cuentas a nadie. La cama

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