เข้าสู่ระบบSandra llegó y se estacionó a lo lejos donde podía visualizar muy bien.Una hora después de esperar pacientemente.Vio salir a Oriana, la siguió a distancia, la vió que llegó a una cafetería con una cantidad de personas donde podía mezclarse. Eligió una mesa y la vio mirar el reloj.-Es mi oportunidad. Pensó. Y se acercó. Oriana levantó la vista hacia y se quedó estática ante su presencia.-No puede ser. Es ella. -susurró sintiendo que el pasado volvía de golpe.Sandra la miró con frialdad. Oriana sintió un frío recorrer su espina dorsal. Parpadeó para ver si no era producto de su imaginación. Y no lo era.-Tú. -dijo al fin.Era ella, la mujer con porte elegante , con un abrigo oscuro, cabello recogido con esa pulcritud que recordó.La doctora Sandra Reyes estaba frente a ella.Seis años.Sandra la miró.Se acercó a la mesa y se sentó frente a Oriana sin que nadie la invitara-Sabía que este momento llegaría -dijo Sandra.Oriana la miró.No dijo nada durante tres segundos que fueron l
Sandra bajó el teléfono.Lo volvió a subir cuando un transeúnte pasó junto a su mesa.Los observó caminar juntos por la acera. Subieron cada uno a su auto. Doblaron la esquina.Sandra los perdió de vista.Se quedó mirando la esquina vacía.Calculó.Oriana Serra. Ese era el apellido que aparecía en los registros del contrato que Sandra había guardado por seis años. Seis años.El mismo tiempo que Sandra había necesitado para construir la segunda fase del plan. El mismo tiempo que Bruno había pasado criando solo a Héctor en Múnich. El mismo tiempo que Oriana había pasado en algún lugar que Sandra no había podido rastrear con los dos bebés que nunca debieron quedarse con ella.Y ahora están en la misma ciudad.Trabajando en el mismo edificio.Sandra sacó el teléfono y buscó el perfil profesional de Oriana Serra en la plataforma corporativa de Renard que era de acceso público.Foto de perfil. Cargo. Años de experiencia.Y debajo, en la sección de proyectos actuales.Proyecto de expansión
El doctor Smith estaba sentado en el borde de la cama cuando ella entró. El se levantó.-Está en camino -dijo él.-Lo sé. Yo la vi salir. -respondió ella.-Sandra, esto ya fue suficiente. Lo que acordamos era temporal. Seis meses, dijiste. Ya van seis años y ella sigue...-Sigue exactamente como necesita seguir -dijo Sandra, dejando el abrigo a lado de la mesa con esa calma que no era indiferencia sino control absoluto. -El protocolo de sedación está funcionando. Los médicos de la clínica no tienen razones para cuestionarlo porque tú firmaste los informes.-Los médicos de la clínica van a hacer sus propios estudios. -dijo Smith. -No pueden depender indefinidamente de mis reportes. Eventualmente alguien va a ver algo que no cuadra.-Para entonces ya no importará.Smith la miró.-¿Qué significa eso?Sandra se sentó en la silla junto a la ventana con la calma de quien no tiene prisa porque el tiempo está de su lado.-Significa que el plan tiene etapas. -dijo. -Esta es la última. Maira
Y por primera vez en mucho tiempo, esa sonrisa no tenía nada de miedo.Bruno, sentado en el comedor con Héctor, que ya se estaba recuperando, que miraba fijamente el plato de lasagna sin probarlo.Bruno lo observó de reojo.Héctor tenía esa expresión que Bruno había aprendido a reconocer en seis años de cenas juntas, la de cuando algo ocupaba demasiado espacio en su cabeza para dejar lugar a otras cosas, incluyendo la comida.Esperó.Héctor siguió mirando el plato.-¿No tienes hambre? -preguntó Bruno finalmente.-Tengo. -dijo Héctor. -Pero estoy pensando.-¿En qué?Héctor levantó la vista del plato y lo miró directamente con esa atención suya que no rodeaba las cosas.-En Guillermo -dijo. -Y en Isabella.Bruno dejó el tenedor sobre el plato con cuidado.-¿De dónde los conoces? -interrogó Bruno al escuchar esos nombres.-De la escuela de natación. -respondió Héctor.Bruno asintió levemente, al ver que su hijo y los de Oriana ya se conocían. -¿Qué piensas de ellos?-Que me gusta su c
Oriana sentía un vacío en el estómago. Hubiera dado su vida entera por pasar ese trago amargo en su vida. Suspiró profundo y decidió no ocultar más esa realidad. No podía tapar el sol con un dedo. El día había llegado.-Mamita, ¿Dónde está esa pareja? ¿Quienes eran?-Esa pareja esperaban un bebé. Nunca los conocí. Y yo los lleve a ustedes porque ella no podía, y entonces crecieron en mi pancita y nacieron ustedes. -¿Tu nos elegiste mamá? -preguntó Isabella procesando cada palabra, para su edad era mucha información.Oriana continuó.-Ese día fue confuso y triste, mi madre murió y se adelantó su nacimiento, y cuando desperté, mi madre ya había Sido sepultada. Y ustedes.... -Continúa mamita.-Silo espero que esto no cambie mi imagen ante ti.-No mamita, crecimos en tu pancita y solo por eso eres nuestra madre. -dijo Isabella con toda la seriedad del caso.-Mi vida.-Continúa mamá.-No se qué pasó.-Esa mamá que no podía tenernos en su pancita no nos quiso. ¿ Verdad?-No lo sé mi amor,
A la mañana siguiente, Isabella despertó, cogió su teléfono y escribió un mensaje a Guillermo ." Héctor está enfermo, hoy no irá a clases de natación ni a la escuela" En la mansión Franco. Bruno, miró dormir a su Héctor y salió. Fue a su habitación.El teléfono de Guillermo sonó. Y el abrió los ojos.El mensaje de que Héctor había enfermado lo dejó pensativo."Tenemos que vernos Isabella, tengo muchas cosas que contarte de papá" "¿Acaso no leíste que Héctor está enfermo? Mamá lo llevará al hospital" "Ahí nos cambiaremos entonces" Guillermo respondió él mensaje y volvió a la cama.Isabella se levantó y fue a la habitación de Guillermo. -¿Cómo te sientes hermanito? -preguntó en el momento en que entró y vio a Oriana a su lado.-Estoy mejor. -respondió con voz rasposa.-Aún así te llevaré al hospital. -dijo Oriana.-No...no quiero ir. Quiero seguir enfermo para que tú me concientas mamita. Oriana lo abrazó sintiendo ese abrazo de su Guillermo más intenso.-Yo siempre te consiento







