ANMELDENVictoria se encontraba junto a Nathan Bennett en la División de Delitos contra la Propiedad del Departamento de Policía de Los Ángeles.El edificio estaba más concurrido de lo habitual. Varias personas esperaban turno mientras un oficial llamaba expedientes desde el mostrador.Nathan le sostuvo la puerta para que entrara a una oficina de declaraciones.Victoria respiró hondo.—Quiero presentar una denuncia contra Scarlett Collins. Estrelló su automóvil contra mi propiedad y todo indica que es la persona que me ha estado acosando.Colocó sobre la mesa una carpeta con copias de todos los reportes anteriores.El grafiti, el ingreso a la casa, las flores negras, los mensajes.Las cámaras dañadas.La vandalización del vehículo de Kate, la visita de Scarlett al canal gritando que la iba a matar gentileza de kate.Y finalmente el ataque contra el portón.El oficial fue revisando cada documento mientras tomaba notas.La declaración tomó casi una hora.Al terminar, Victoria salió junto a Nath
El sábado por la mañana, Victoria se encontraba en la oficina que habían improvisado en el estudio de Houston, comprobando que todo estuviera listo y en orden antes de abandonar Texas.El equipo ya trabajaba en el montaje de escenografías mientras ella repasaba una lista interminable de permisos, contratos y horarios.Había intentado mantenerse alejada de las noticias sobre Scarlett y Ethan.Pero las personas a su alrededor no colaboraban.Primero recibió la llamada de Eleanor y Thomas, sus padres.La preocupación era tan evidente que terminó haciendo una videollamada desde la oficina.—Mamá, papá, de verdad estoy bien —dijo Victoria sonriendo, intentando transmitir una tranquilidad que no sentía del todo.Giró el teléfono para mostrarles el estudio lleno de técnicos moviendo focos, cámaras y decorados.—¿Ven? Estoy en Texas. Se me olvidó contarles algo importante...Hizo una pausa con una sonrisa más sincera.—Me ascendieron.Thomas abrió los ojos con orgullo.—¿Ascendieron?—A produ
Arthur Brigman frunció el ceño mientras observaba a Kate.Ella, completamente tranquila, se miró las uñas como si nada hubiera ocurrido.—A mí ni me mires. ¿Qué culpa tengo yo si vienen a buscar problemas aquí? —dijo con total desparpajo.Eric resopló, todavía alterado por el escándalo de la entrada.—Su actitud es reprochable. Parecía una pelea de gatas.Kate levantó lentamente la vista.—¿Quieres que me comporte como una gata?Eric abrió la boca para responder, pero Arthur intervino.—Kate, si alguien te filmó, tu imagen puede verse afectada.Félix, que permanecía unos pasos atrás con el teléfono en la mano, carraspeó incómodo.—Ah, es que me había olvidado. Aquí el asistente fue quien filmó —comentó Eric señalándolo.Félix levantó inmediatamente las manos mirando a Kate.—Con propósitos legales.Miró a Arthur antes de continuar.—Se olvidan de que mi auto fue destruido aquí enfrente. Era evidente que esa loca estaba acechando a Victoria. Se lo dije en su momento a Ethan y hoy quedó
Eran las cinco menos cuarto cuando Victoria salió de la habitación y se dirigió a la recepción del hotel.El lobby estaba casi vacío. Afuera todavía era de noche y, tras los ventanales, el frío de Texas empañaba los cristales.Se sirvió un café de la máquina automática y esperó a Jean Paul, que viajaría con ella. El resto del equipo se ocuparía de trabajar en el estudio de Houston, mientras ellos visitarían la locación de Dallas y otras dos locaciones exteriores que requerían permisos especiales y una ampliación de autorización.Por ese motivo debían pasar por las alcaldías correspondientes.Victoria quería dejar absolutamente todo resuelto en Texas antes de cruzar a Luisiana.Jean Paul apareció faltando cinco minutos, con el cabello todavía algo revuelto y una taza vacía en la mano.—Buenos días, mamá. Dime, ¿has dormido aquí en la recepción?Victoria soltó una sonrisa.—Y yo que pensé que por dormir solo te levantarías de mal humor.—Dormí perfectamente.—Entonces no quiero imaginar
Ethan estaba en casa de sus padres cuando su teléfono sonó.Había decidido ir a visitar a su madre después de que esta lo llamara furiosa para reclamarle por las declaraciones de Scarlett diciendo que tendrían un hijo.—La madre de mis nietos debió ser Victoria, no esa cosita. ¿Qué valores puede darles a sus hijos una mujer que empezó siendo una amante? Con las amantes no se forma una familia —dijo Susan.—Puedes estar tranquila, no habrá ningún nieto —le aseguró Ethan.—Tranquila estaré el día que recobres el sentido común y regreses con Victoria.Ethan se paso una mano por el pelo, su vida era un caos.El teléfono de Ethan volvió a sonar.No reconoció el número.Era un oficial de policía que se había acercado a su casa de Malibú porque la alarma del Audi R8 no dejaba de sonar.—Según la empleada, la señora Collins fue quien vandalizó su coche.Ethan no podía creerlo.Se llevó una mano al puente de la nariz.—No presentaré cargos. Lo manejaré como lo que es: un asunto privado.Cortó
Gabriel observó a Victoria por encima del monitor.Ella permanecía sentada en su escritorio, completamente concentrada.Si era sincero consigo mismo...Extrañaba a Vicky.Extrañaba su caos.Ya no se quitaba los zapatos.Ya no ponía heavy metal a todo volumen.Ya no discutía con personajes imaginarios ni se burlaba de su café.Todo era educado.Respetuoso.Y frío.—Señor Knight, a no ser que necesite otra cosa, iré a revisar la agenda de mañana —dijo ella sin apartar la vista de la tableta donde organizaba el cronograma.Gabriel iba a preguntarle por un documento.Ella se adelantó.—Ya se lo envié por correo hace unos minutos.Él soltó el aire con resignación.—Puedes ir.Victoria asintió, guardó la agenda, el portátil y el teléfono en el bolso.Estaba a punto de salir cuando la voz de Gabriel volvió a detenerla.—Victoria.Ella giró apenas.—Te quiero en una hora en el estudio tres.—Como ordene, señor Knight.La puerta se cerró.Gabriel dejó caer la cabeza sobre el escritorio.—Extra







