FAZER LOGINLos primeros días de octubre llegaron acompañados de una actividad inusual en el campamento de producción. El calendario de grabación de Las Crónicas de Aether estaba llegando a su fin. Después de varios meses de trabajo en Irlanda, el equipo comenzaba a cerrar una etapa que había exigido una planificación minuciosa, jornadas interminables y una coordinación constante entre los distintos departamentos. Victoria revisaba los últimos informes en su oficina provisional. Sobre el escritorio tenía carpetas con contratos, facturas pendientes, inventarios de equipos y documentos que debían quedar resueltos antes de abandonar el país. No podía marcharse dejando asuntos sin cerrar. —¿Ya terminaste con los proveedores de transporte? —preguntó Sean, asomándose por la puerta. —Me falta confirmar la devolución de dos vehículos y revisar el último estado de cuenta. También quiero que me envíen el inventario definitivo de los materiales que se quedan en Irlanda. —Pensé que después de tantos me
La primera semana de julio llegó y, con ella, el equipo de Las Crónicas de Aether.El hotel comenzó a llenarse de actores, directores, productores, técnicos y personal de las distintas áreas de la producción. Después de semanas de preparación, finalmente había llegado el momento de poner en marcha el rodaje.Victoria se encontraba en el vestíbulo cuando vio entrar a Declan O'Sullivan, el actor principal de la serie.—¡Victoria!Ella se volvió y sonrió al reconocerlo.—Declan. Bienvenido.Él dejó su equipaje junto a la recepción y se acercó para saludarla con un abrazo.—Es un placer volver a verte. Espero que hayas preparado todo para nosotros.—Por supuesto. Aunque debo advertirte que no pienso aceptar quejas sobre el clima.Declan miró hacia los ventanales, donde la lluvia comenzaba a cubrir el cristal.—No te preocupes es el clima que mas me gusta ¿Y Gabriel? ¿No viene con nosotros?—Sigue en Los Ángeles. Tiene varios compromisos pendientes y está preparando el estreno de la sexta
Los días siguientes transcurrieron con normalidad, al menos en apariencia.Gabriel había regresado a Los Ángeles y retomado sus actividades en NorthStar Studios. Tenía reuniones pendientes, revisiones de guiones y varias decisiones que tomar sobre las producciones que estaban en marcha.*The Face of Evil* continuaba avanzando con el calendario previsto, mientras que otras de sus series requerían su atención. Su agenda estaba nuevamente llena y, como de costumbre, pasaba buena parte del día entre reuniones, llamadas y salas de edición.Victoria, por su parte, permanecía en Irlanda cerrando los últimos detalles antes de tomarse un breve descanso.El contacto entre ambos no había desaparecido. Se escribían correos electrónicos por cuestiones de trabajo, intercambiaban documentos y resolvían asuntos relacionados con la producción.Nada fuera de lo habitual.Al menos eso era lo que cualquiera habría pensado al leer sus conversaciones.***El martes por la mañana, Gabriel se encontraba revi
Victoria cerró la puerta y se quedó apoyada contra ella durante unos segundos.No se movió. Tenía la tarjeta de acceso todavía entre los dedos y la mirada fija en algún punto de la habitación.Intentaba comprender qué era aquello que estaba sintiendo.¿Tristeza por quedarse sola?Desechó la idea casi de inmediato. Era absurdo pensar así. Gabriel simplemente regresaba a California, como estaba previsto desde el principio. Ella continuaría con su trabajo en Irlanda y volverían a verse cuando llegara el momento.No había ninguna razón para sentirse de aquella manera.Sin embargo, no podía dejar de recordar su mirada frente a la puerta. Aquella pausa, la forma en que se había acercado y, sobre todo, la manera en que se había detenido.Se llevó una mano al rostro y soltó una pequeña risa.—Esto es ridículo —murmuró.Se dirigió al baño, decidida a dejar de darle vueltas al asunto.Al otro lado del pasillo, Gabriel estaba frente al espejo de su habitación.Se había quitado la chaqueta y tení
Gabriel permaneció junto a la barra durante unos minutos, conversando con algunos integrantes del equipo. Sin embargo, de vez en cuando, su mirada regresaba a Victoria.La había visto bailar con uno de los carpinteros, después con un técnico de efectos especiales y, más tarde, con un joven del equipo de producción que parecía bastante decidido a no dejarla sentarse.Ella reía, disfrutaba de la música y se movía con una naturalidad que Gabriel no le había visto durante las largas jornadas de trabajo.Él tampoco se había quedado al margen. Había bailado con un par de empleadas y hasta había aceptado las bromas de uno de los responsables de construcción, que aseguraba que el jefe tenía más ritmo del que aparentaba.La música cambió. Algunos regresaron a sus mesas y otros se quedaron cerca de la pista.Victoria acababa de despedirse de su último compañero de baile cuando se encontró frente a Gabriel.Él extendió una mano.—Mi turno, Huracán.Victoria miró su mano y después a él.—¿Estás s
Ethan ingresó a la mansión de Franklin Canyon sin saber exactamente por qué había terminado allí ese día.Tal vez había ido para escuchar la sentencia del divorcio. Para comprobar que aquello que durante tantos meses había sido un proceso judicial finalmente había llegado a su fin.O tal vez no.Quizá, en el fondo, había regresado porque extrañaba algo que durante años había dado por sentado: la presencia tranquilizadora de Victoria.La casa estaba silenciosa. Cada habitación, cada objeto y cada rincón le recordaban a ella. Sin embargo, lo que más echaba de menos no eran las cosas, sino aquella paz que encontraba cuando Victoria estaba cerca. Una tranquilidad que nunca había sabido valorar hasta que dejó de tenerla.Permaneció allí durante algunas horas, sin un motivo concreto para quedarse.Finalmente, tomó las llaves de su automóvil y condujo hasta la propiedad de Malibú.Apenas cruzó la puerta, escuchó la voz de Scarlett.—Al fin te acuerdas de regresar. Hace días que no te veo.Et







