INICIAR SESIÓNCapítulo 2 —
La clase comenzó unos minutos después del descanso. Regresé al salón intentando concentrarme en cualquier cosa que no fuera Steicy. Me senté en mi lugar habitual, al final del aula, junto a la ventana. Era el sitio perfecto para mí. Desde allí podía pasar desapercibida. Dejé mi mochila sobre la silla de al lado. No quería que nadie se sentara allí. Me gustaba tener un poco de espacio. Mientras esperaba al profesor, escuché algunos murmullos provenientes del pasillo. —¿supiste que llegó un nuevo estudiante? —si es guapísimo lo ví llegar está mañana. Me giré ligeramente hacia la puerta. —Es el director quien le está mostrando la universidad —susurró alguien. —¿El director? ¿A él personalmente? —Debe ser hijo de alguien importante. No le di demasiada importancia. Supuse que sería algún estudiante nuevo con una historia que todos olvidaríamos en unos días. Pero unos segundos después, el profesor entró al salón acompañado por el director. A su lado había un chico. El salón quedó extrañamente silencioso. No porque el profesor hubiera pedido silencio. Sino porque todas las miradas se dirigieron hacia él. Yo levanté la cabeza. Y por primera vez vi realmente al nuevo estudiante. Era alto. Muy alto. Cabello oscuro, facciones marcadas y unos ojos que, incluso desde el fondo del salón, resultaban imposibles de ignorar. Vestía de manera sencilla, pero tenía esa clase de presencia que hacía que la ropa pareciera secundaria. Varias chicas comenzaron a murmurar. Una de ellas incluso se acomodó el cabello antes de que él terminara de entrar. Sonreí para mí. Definitivamente no entendía nada. —Buenos días —dijo el Director—. Antes de comenzar, quiero presentarles a un nuevo estudiante. Espero que lo traten con respeto y le den la más calida bienvenida. El chico dio un paso al frente. —Él es Tyler Jackson. —Mucho gusto. Su voz era tranquila. Segura. No parecía nervioso. El profesor miró hacia los asientos. —Puedes escoger cualquiera de los dos que están libres. Había uno detrás de mí. Y otro a mi lado. El asiento junto a mí seguía ocupado por mi mochila. Tyler miró primero el asiento de atrás. Después miró el que estaba junto a mí. Sus ojos se detuvieron en mi mochila. —¿Está ocupado? Me sorprendí. —No. —¿Puedo sentarme ahí? Miré mi mochila y luego a él. —Sí. La retiré rápidamente y la coloqué sobre mis piernas. Tyler tomó asiento a mi lado. No sé por qué, pero escuché varios murmullos detrás de nosotros. Algunas chicas parecían sorprendidas. Un par de chicos no parecían demasiado felices. Yo simplemente abrí mi cuaderno. No había ninguna razón para darle importancia. Era solo un asiento. Y Tyler era solo un compañero nuevo. Aunque, siendo sincera, era probablemente el chico más atractivo que había visto en mucho tiempo. Eso no significaba que me interesara. No tenía tiempo para esas cosas. Además, después de Steicy, lo último que necesitaba era llamar todavía más la atención. La clase comenzó. Intenté concentrarme en el profesor, pero de vez en cuando escuchaba murmullos. —¿De dónde será? —No sé. —Es guapísimo. Ignoré los comentarios. Tyler, en cambio, parecía no escuchar ninguno. Tomaba apuntes tranquilamente. En algún momento, nuestras miradas se cruzaron. Aparté la mía inmediatamente. Él sonrió. Yo fingí no haberlo visto. --- Cuando llegó la hora del almuerzo, salí del salón con mi comida. La cafetería estaba llena. Demasiado llena. Busqué una mesa apartada y encontré una junto a una ventana. Me senté sola. Por fin. Podía respirar. O eso pensé. —¿Está ocupado? Levanté la mirada. Tyler. —No. Señaló la silla frente a mí. —¿Puedo? —Claro. Se sentó con su bandeja. Durante unos segundos ninguno dijo nada. Yo continué comiendo. Él también. Hasta que habló. —¿Siempre comes sola? —Casi siempre. —¿Y no te molesta? Negué con la cabeza. —No. Sonrió ligeramente. —Bien. —¿Por qué? —Porque pensé que quizá había interrumpido algo. —No. Volví a mirar mi comida. Después de unos segundos, Tyler habló nuevamente. —Eres la única persona que no ha intentado impresionarme desde que llegué. Levanté la mirada. —¿Debería hacerlo? Una sonrisa apareció en su rostro. —No. —Entonces estamos bien. Se rio suavemente. Y, sin querer, sonreí. No sabía nada de él. Ni de dónde venía. Ni por qué había elegido aquella universidad. Pero tampoco sentía curiosidad por averiguarlo. Al menos no todavía. Entonces una voz conocida interrumpió la conversación. —Tyler. Levanté la mirada. Steicy estaba frente a nuestra mesa. Sonreía. —Hola —dijo ella—. Soy Steicy. Creo que todavía no hemos tenido oportunidad de hablar. —Hola —respondió Tyler. Steicy se acomodó un mechón de cabello. —Si quieres, puedes sentarte con nosotras cuando quieras. Chloe y Sasha también estarán encantadas de conocerte. —Gracias. Lo tendré en cuenta. Eso fue todo. Steicy esperó unos segundos. Parecía esperar algo más. Pero Tyler simplemente volvió a mirar su comida. —Nos vemos después —dijo ella finalmente. —Claro. Steicy se marchó. La observé alejarse. Había algo extraño en la forma en que caminaba. Como si hubiera perdido una batalla que nadie más sabía que estaba librando. —¿Son amigas? —preguntó Tyler. Solté una pequeña risa. —No exactamente. Él me miró. —Ya me había dado cuenta. Bajé la mirada. No quería hablar de Steicy. —¿Por qué elegiste esta universidad? —pregunté. Tyler permaneció callado durante un instante. Su expresión cambió apenas. Fue tan rápido que pensé que quizá lo había imaginado. —Necesitaba un cambio. No pregunté más. Algo en su tono me hizo entender que no debía hacerlo. Y respeté su silencio. Sin saber que aquella simple respuesta escondía mucho más de lo que yo podía imaginar. Y sin saber tampoco que, desde otra mesa, alguien seguía observándonos. Steicy. Yo todavía no lo sabía, pero aquel había sido el momento exacto en que comenzó a fijarse realmente en Tyler. Y, también , en mí.Capítulo 13 — Enya y Tyler caminaron juntos hasta la entrada de la universidad.El chófer se encontraba junto al automóvil, esperando.Al verlos acercarse, se enderezó.—¿Ya terminaron, joven Tyler?—Necesito preguntarle algo —respondió Tyler—. Es sobre lo que ocurrió con Enya.El hombre dirigió la mirada hacia ella.—¿Sobre la puerta del baño?Enya asintió.—¿Qué pasó exactamente? —preguntó Tyler.El chófer respiró profundamente antes de responder.—Cuando llegué donde la conserje, le expliqué que había una estudiante encerrada en el baño y que necesitábamos abrir la puerta.Enya permaneció atenta.—Entonces ella me dijo algo que me pareció extraño.—¿Qué le dijo? —preguntó Tyler.—Me contó que, varias horas antes, tres chicas habían ido a pedirle una llave.Enya frunció el ceño.—¿Tres chicas?—Sí. Según la conserje, dijeron exactamente lo mismo: que había una estudiante encerrada en el baño y que necesitaban abrir la puerta.Tyler intercambió una mirada con Enya.—¿Y se las dio?—
Capítulo 12 — A Steicy le incomodó ver a Tyler alejarse detrás de Enya.Durante unos segundos permaneció inmóvil, observando cómo desaparecía entre los pasillos.Sin embargo, cuando el padre de Tyler se acercó, recuperó su expresión amable.—Steicy, ¿me acompañas hasta la salida?—Por supuesto, señor Jackson.Caminaron juntos hasta la entrada de la universidad. El automóvil ya los esperaba y el chofer descendió para abrir la puerta.Antes de subir, el padre de Tyler se volvió hacia ella.—Steicy, quiero pedirte algo. Ayuda a Tyler a mantenerse enfocado. Él tiene un futuro importante por delante y necesita recordar cuáles son sus prioridades.Ella sonrió con seguridad.—Puede confiar en mí. Haré todo lo posible para ayudarlo.El hombre asintió satisfecho.—Sabía que podía contar contigo.Después subió al automóvil y se despidieron.Steicy permaneció observando cómo el vehículo se alejaba.Su sonrisa desapareció.Tyler había corrido detrás de Enya.Y eso era algo que no estaba dispues
Capitulo 11--¿Cómo responderían ante una modificación inesperada en los acuerdos comerciales que afectara directamente la estrategia propuesta? Steicy sostuvo el micrófono entre sus manos. Por primera vez desde que había subido al escenario, su seguridad pareció tambalearse. Miró brevemente a Tyler. Él comprendió de inmediato. —En ese escenario —intervino con tranquilidad—, nuestra propuesta tendría que adaptarse sin perder el objetivo principal. Una de las fortalezas de nuestro planteamiento es precisamente la posibilidad de ajustar las estrategias según las condiciones del mercado... Su respuesta fue clara y segura. El jurado tomó algunas notas. Steicy recuperó la compostura y añadió algunos argumentos que había repasado con Tyler minutos antes. Poco después, llegaron las últimas preguntas. Esta vez ambos respondieron. Cuando finalmente el presentador anunció el cierre de su participación, los aplausos llenaron el auditorio. Tyler soltó discretamente el aire que había e
Capítulo 10 —Enya volvió a tirar de la manija.Nada.La puerta seguía inmóvil.—¡¿Hay alguien ahí?! —gritó, golpeándola con ambas manos—. ¡Por favor, ayúdenme!Su voz se perdió entre el bullicio que llegaba desde el salón principal. El concurso estaba a punto de comenzar y cientos de voces se mezclaban detrás de aquellas paredes.Enya sintió que el pecho comenzaba a oprimirle.Estaba prácticamente desnuda, y encerrada en un baño del que no encontraba forma de salir.—No puede estar pasando esto...Se repetía una y otra vez.Entonces escuchó unos golpes.—¿Señorita Enya?Se quedó quieta.—¡Sí! ¡Estoy aquí!—Soy el chofer del señor Tyler. Él me envió con un traje para usted. Quiere que pueda cambiarse antes de la presentación.Enya cerró los ojos con alivio.—Estoy encerrada... No sé cómo ocurrió. Intenté abrir, pero no puedo.—Tranquila, señorita. Voy a buscar ayuda. No se preocupe, voy a sacarla de ahí.—Por favor... tengo que presentar con Tyler.—Lo sé. Haré todo lo posible.Los pa
CAPÍTULO 9La universidad parecía distinta aquella mañana.El edificio principal había sido transformado para recibir a los participantes del concurso. Banderas, paneles informativos y pequeños espacios de exhibición ocupaban los pasillos, mientras estudiantes de distintas universidades comenzaban a llegar acompañados por sus profesores.Enya contempló todo aquello desde el asiento del vehículo.—Creo que todavía podemos fingir que nos perdimos —murmuró.Tyler soltó una risa.—Demasiado tarde. Además, después de todo lo que has trabajado, no pienso dejar que huyas ahora.Ella respiró profundamente.—¿Y si olvidamos algo?—Entonces improvisaremos.—Eso no me tranquiliza precisamente.Tyler la miró de reojo.—Enya, llevamos semanas preparándonos. Conoces la investigación mejor que nadie. No necesitas demostrar que eres perfecta. Solo tienes que hablar de algo en lo que realmente crees.Aquellas palabras consiguieron arrancarle una pequeña sonrisa.—Cuando hablas así, parece sencillo.—N
CAPÍTULO 8Los días siguientes adquirieron un ritmo casi constante.Entre clases, apuntes y largas horas de investigación, Enya y Tyler terminaron convirtiendo aquel trabajo en una parte habitual de sus vidas.La propuesta de su madre no tardó en convertirse en una costumbre.—Si necesitan estudiar, pueden hacerlo aquí —le había dicho una tarde a Enya—. No tiene sentido que regreses tan tarde de la universidad si pueden trabajar tranquilos en casa.Enya se lo comentó a Tyler.Él aceptó sin demasiadas objeciones.Desde entonces, varias tardes terminaron reunidos en la sala de los Brider, rodeados de libros, documentos y una cantidad considerable de hojas llenas de anotaciones.Al principio, los padres de Enya apenas intervenían.Con el paso de los días, sin embargo, Tyler dejó de ser simplemente el compañero de universidad de su hija.Su padre disfrutaba conversar con él sobre los mercados internacionales y su madre había descubierto que, detrás de aquella apariencia segura, había un j







