Share

C60: Estoy lista para irme

Penulis: Liliana Gómez
last update Tanggal publikasi: 2026-08-11 02:10:43

El restaurante era el mismo al cual asistía cuando era aprendiz. Un lugar donde fui feliz. Hasta que Theodore decidió usar este sitio durante nuestro matrimonio para nuestras… citas. Para aparentar que éramos una pareja feliz ante el público. Él manchó este lugar. Ahora estar aquí, era un recuerdo de esos malos momentos con Theodore, cubriendo mi época dorada.

Hoy eso cambiaría.

Llegué temprano. Pedí una mesa en el centro, donde todos pudieran vernos. Donde Theodore no pudiera hacer nada si
Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi
Bab Terkunci

Bab terbaru

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C178: De rodillas

    —¿Qué? —pregunté, desafiante, notando que pese a que la discusión había terminado, el comportamiento de Maximilian me hacía erizar el vello del cuerpo. Seguía mirándome con la mandíbula apretada. Y eso en idioma Maximilian significaba: Peligro. —¿Qué? —Ladeó la cabeza, mirándome fijamente—. ¿Crees que puedes contratar a un desconocido para que te tome fotos en ropa interior, provocarlo, y luego simplemente... seguir con tu día?Enarqué una ceja, impactada. —No lo provoqué. Solo posé.—Con esas curvas, esas tetas, esa piel, esos ojos. ¿Y crees que ese hombre no se imaginó cosas? —Dio un paso al frente y casi quise retroceder, pero mi mano no encontró mi bastón. Y aún no tenía la confianza para arriesgarme a caminar hacía atrás sin apoyo. —Maximilian...—No —Me interrumpió. Antes de que siquiera pudiera procesar lo que ocurría, su mano bajó hasta perderse detrás de mí y... ¡Plam! Me dio una nalgada. ¡Una sonora y gran palmada! Sus cinco dedos debieron quedar marcados en mi piel—. V

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C177: Hombre posesivo

    El vello del cuerpo se me erizó al escuchar aquella voz. Maximilian.Giré mi cuello hasta que lo vi. Estaba de pie en el borde de la piscina, con el rostro oscurecido por la furia, los puños apretados a los costados. Sus ojos azules iban del fotógrafo a mí, y luego a la cámara, y luego a mis piernas descubiertas.Tal vez se veía peor de lo que era. Si al menos tuviera traje de baño, su reacción no sería tan mala, ¿verdad? —Maximilian —dije, incorporándome—. No es lo que parece.—¿Qué es lo que parece? —preguntó, avanzando hacia nosotros con pasos lentos y decididos—. Porque a mí me parece que estás posando en ropa interior para un hombre que no soy yo.—Es un fotógrafo. Lo contraté para unas fotos.—¿Lo contrataste? —habló con la mandíbula apretada. Su voz era peligrosa—. ¿Con qué dinero?—Con la tarjeta que me diste.—¿La tarjeta que te di para lo que necesitaras? —preguntó, con una calma que helaba la sangre—. ¿Y lo que necesitabas era contratar a un desconocido para que te tomara

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C176: Desnudo

    Veinte minutos después, el fotógrafo llegó. Era un hombre joven, de unos treinta años, con el cabello despeinado y una sonrisa que pretendía ser encantadora. Llevaba un maletín de buen tamaño en una de sus manos. —Señora King —dijo, estrechando mi mano—. Es un honor. He visto algunas de sus fotos antiguas. Eran… impresionantes.Tensó los labios rápidamente, dándose cuenta del incómodo halago.Mi pasado me perseguirá por siempre. Ese atentado y los dos años que pasé en silla de ruedas formaban parte de mi vida, así que debía acostumbrarme a esta clase de situaciones. —Gracias. Necesito fotos para una campaña de ropa interior. Pensé hacerlo en la piscina techada que tenemos en lugar de una cama, ya que seguro la mayoría lo hará de esa forma. Quiero que sea diferente, que no me olviden. —Perfecto. Tengo justo lo que necesita.Fuimos a la piscina. Me quité la bata que cubría mi cuerpo, dejando a la vista mi traje de baño. —Ah… disculpe. ¿Usted no ha dicho qué era una campaña de ropa

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C175: ¿Qué podría salir mal?

    ••Narra Vienna•• La idea me llegó mientras navegaba en internet. Era como si la oportunidad me estuviera golpeando en la cara. Maximilian estaba en una reunión, Bianca estaba leyendo en el sofá, y yo mataba el tiempo en mi tableta cuando vi el anuncio: “Buscamos modelo para campaña de ropa interior. No se requiere experiencia. Solo fotos. Envía tu portafolio.” Mi corazón dio un vuelco. No era la pasarela. No era Vittoli. Pero era un paso. Un pequeño paso hacia la normalidad. Hacia recuperar algo de lo que era antes. —Bianca —grité pese a que estábamos en el mismo mueble en forma de L. Las manos me temblaban mientras levantaba el celular—. Ven a ver esto. Bianca se sobresaltó por mi grito, pero no me dijo nada al respecto. Era una mujer muy calmada. Dejó su libro en la mesita de centro y se acercó. Leyó el anuncio. Lo supe por la manera en que sus cejas se levantaron. —¿Estás segura de esto? —Por supuesto —Sonreí, mostrando todos los dientes—. Es solo por fotos. No

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C174: Ganar respeto

    ••Narra Maximilian••Conduje a la mayor velocidad que me pude permitir. No me interesaba la hora, ni la lejanía, ni siquiera haber tenido que esperar que Vienna se durmiera para hacer esto a sus espaldas.Un esposo siempre debía velar por su esposa. Me estacioné frente al hotel de Luis Vittoli. Uno de los más exclusivos de la ciudad. Pero esta noche, yo no estaba aquí para disfrutar de sus comodidades. Estaba aquí para hablar con el hombre que había humillado a mi esposa.Vienna me había contado todo. Cada palabra. Cada gesto. La forma en que Vittoli la había mirado con lástima, la forma en que había dicho “no eres perfecta” frente a todas las modelos, frente a Amelia, frente a todos. La forma en que la había reducido a nada con una sola frase.No conocía muy bien este mundo del modelaje, más que el hecho de que muchos lo consideraban cruel y despiadados. Para mí, todos los negocios son así, sin importar la rama. Sin embargo, había comprado la empresa de Vienna para mantener a las p

  • EL REGRESO DEL CEO: RECLAMADA POR MI CUÑADO    C173: Subestimada

    Me dolía la cabeza con intensidad. Ya me había tomado dos pastillas, pero no se me quitaba. Al menos, mi jornada laboral había terminado y ya estaba en el pethouse. Bianca se fue a bañar, muy feliz de haber tenido un día diferente, y dejándome al tanto que le gustaría seguir yendo si tiene la oportunidad. Eso me gustó. A pesar de que las palabras de Vittoli seguían perturbando mis sentimientos, me agradó saber que Bianca había salido de ese bucle de tristeza. Le había repetido una y otra vez que estaba bien porque no tenía sentido preocuparla. “No eres perfecta”. “No será lo mismo”. “Tu carrera será enterrada antes de que inicie”.Cada palabra era una aguja que se clavaba en mi pecho.Todos escucharon esas palabras tan humillantes y necesitaba esforzarme para que las personas dejen de hablar de mí. Estaba en la terraza observando el paisaje cuando Maximilian llegó del trabajo veinte minutos después. Suspiró, cansado. Y aún así, no dudó en preguntarme: —¿Cómo te fue? —Bien —Ment

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status