LOGIN"Perdóname Sebas, nunca quise hacerte daño, pero era necesario esa separación. Hace cinco años me diagnosticaron el Adenoma Hipofisario, al principio no lo entendía, solo procesaba que esa, era la causa de mis dolores de cabeza.
Luego investigué y creí volverme loca, cuando me informaron y explicaron todos los síntomas, los daños que podía causar en mi cerebro y los nervios, mi sistema hormonal se afectaría, así como la perdida de la visión y podría despertar como consecuencias otras enfermedades, como la Diábetes Insípida, la enfermedad de Cushing, la actividad motriz, entre otras. Allí fue donde tomé la decisión más difícil de mi vida.
Sabes, Sebas. Se me partió el alma y busqué fuerzas hasta de las cuales nunca pensé que poseyera, para poder finalizar nuestra relación. Te amaba y te amo demasiado, para darte el sufrimiento de ver como me iba deteriorando poco a poco.
Sebas, con el dolor de mi alma, me inventé una historia, que me dolió tanto como a tí. En aquel entonces, deseaba que cuando me fuera de este mundo, tú me recordaras como esa Aleska, que conocistes, "Tú Aleska" "Tú española hermosa" así me decías, y esos recuerdos son los que he mantenido en mi alma y en mi corazón.
Tú sonrisa, tus besos, tus abrazos, tus te amo, todos y cada uno de esos recuerdos me han dado fuerzas todo este tiempo, pero había algo que me atormentaba y era esa mentira, que había inventado para alejarte.
Habían momentos, en que me decía que estaba bien el haberte mentido, sobretodo cuando me fui deteriorando.
En mi primera cirugía, sufrieron nervios ópticos, luego un simple golpe por una caída accidental cuando perdí la visión, me causó perdida auditiva, dándome cuenta que había perdido el equilibrio de mi cuerpo, ese era un riesgo que ya conocíamos; eso me hizo entender que había tomado la decisión correcta.
Hace un año y siete meses, culminé el último ciclo de Radioterapias, estaba feliz, porque pensé que había superado el largo tratamiento. Me fui recuperando poco a poco y me llené nuevamente de esperanzas, pero hace un par de meses los malestares volvieron, mis exámenes no salieron bien; el tumor ha recurrido nuevamente, está alojado en un área bastante delicada, debo someterme nuevamente al proceso quirúrgico y al tratamiento.
Esta vez tomé una decisión, Sebas. No sé, si supere esta cirugía, ni el tratamiento, pero solo deseaba un último recuerdo, antes de que la anestesia hiciera su efecto y me llevara a ese estado de inconsciencia, o antes de despertar nuevamente en la oscuridad, o no despertar nunca más.
Mi último deseo, era pedirte perdón, estar contigo, demostrarte cuanto te amo y que nunca he dejado de hacerlo. Sé que tú también me amas, Sebas.
Por ese amor, te pido que te cases, porque quiero que seas feliz, que tengas a alguien que te consuele, que te ame. El tío y mami, programaron la cirugía, yo no estoy de acuerdo, el riesgo es mucho mayor que la cirugía anterior y la recuperación es casi imposible.
Para mí opinión, da igual hacerla o no hacerla, porque el resultado será el mismo, pero el tío tiene esperanzas y mami también, porque lo superé una primera vez. Ahora solo te pido que te cases, para llegar a la cirugía, nunca me perdonaría, que volví a destruir tú futuro, que volví a dañarte. Te amo, Sebas y siempre te amaré, así ya no esté en este mundo.
Tú española, quien siempre te ha amado y te seguirá amando, aún cuando ya no esté, siempre te amaré".
Limpio las lágrimas que corren por mis mejillas, vuelvo a reproducir el video, la imagen de Aleska, aparece en la habitación de la mansión Lumbardi; seguramente la grabación la hicieron antes de marcharse. Aleska, no enfocaba la mirada, no había recuperado la visión, aún así, sus ojos están muy enrojecidos por sus lágrimas, tiene una pijama de dormir sobre su cuerpo y Frenna, la ayuda a sentarse en el borde de la cama y luego la ayuda a levantarse, mi pecho tiembla de impotencia al verla en ese estado.
Vuelvo a escuchar toda la oratoria, llenándome de fuerza, para culminar de vestirme y asistir a mi propia boda, que ahora no deseo que suceda, pero debo cumplir con el contrato; también con el compromiso prometido a mi novia Laissa, que es una gran mujer y ha aceptado el nuevo contrato con mis condiciones de estar con Aleska, en estos momentos.
Apago mi laptop después de culminar el video, tomo la unidad USB, que me entregó Melissa y la guardo. Leonardo, ingresa a mi habitación.
─ ¿Todavía no estás listo? ─ Me pregunta observando la ropa en mi cama.
─ No, ─ respondo tomando con desgana el pantalón, él me entrega una copa Glencairn de whisky seco, el cual consumo a pecho. Me tomo mi tiempo vistiéndome, mi primo espera con paciencia, hacen un toque en la puerta, enseguida una cabeza se asoma y es mi padre, quien ingresa observándome analíticamente.
─ Todo saldrá bien, ─ murmura colocando su mano en mi hombro, guardo silencio. Tengo cuatro días viendo el vídeo que me envió Aleska, con Melissa y no puedo negar que tengo miedo, mucho miedo de que muera; no había aceptado la realidad, pero ahora después de hablar con el tío Jordan, y con el primo Caleb, también con Franchesco, sé a lo que se ha enfrentado Aleska, y el riesgo que corre.
Mi vida, en cuestiones de días se ha complicado, como nunca pensé que sucedería. Antes que Aleska, apareciera estaba decidido a casarme con una mujer que estaba intentando amar, sobretodo, por mi hijo, el cual lleva en su vientre, pero ahora todo ha cambiado. Aleska, me ha movido la vida nuevamente y no deseo casarme, pero debo y tengo que hacerlo. Mi padre, toma la corbata y me ayuda con ella, luego levanta la chaqueta del flux y me ayuda también.
─ Voy contigo, ─ murmura mi padre, yo solo lo observo, se lo duro que debe ser para él, acompañarme para España y llegar a la mansión Lumbardi, también lo difícil que es para Franchesco y mi madre, sin embargo, los tres aceptaron, cuando le pedí a mi padre, que tratara profesionalmente a Aleska, en su cuadro depresivo.
Esta, fue una sugerencia de mi primo Caleb y el tío Jordan. Mi padre, ha tratado varios pacientes con enfermedades terminales y eso puede ayudar con Aleska.
─ Gracias, ─ susurro.
─ Ya es hora, ─ murmura Leonardo, asiento, tomo la unidad USB y la guardo en mi bolsillo.
Los tres salimos de mi habitación. Mi madre, viene por el pasillo, se detiene cuando nos ve, ella y mi padre, cruzan sus miradas, camina llegando hasta mi lado.
─ Ya todos llegaron, ─ musita, yo respiro profundo, a ella se le humedecen los ojos, la abrazo, todavía estoy sentido por habérmelo ocultado, pero lo que menos deseo ahora, es alejarme de mi madre.
─ Estaré contigo siempre apoyándote, ─ murmura besando mi mejilla y abrazándome muy fuerte, paso mi brazo por su espalda y sigo mi camino a ese destino, que en este momento no deseo; mi boda con Laissa.
─ Sí, no hay marcha atras, Aleska. ─ Responde Melissa, llena de pesar. ─ Piénsalo bien, Meli ─ Le pide Aleska, con preocupación. ─ Si Leonardo, no desea casarse, es perdido continuar con la relación, lo que no comprendo es porque entonces, me había pedido comprometernos. ─ Murmura ─ Melissa, con pesar. ─ Quizás si le dices...─ No, Aleska. No deseo que se case por un embarazo, no quiero que piense que lo he hecho a propósito, porque no es así ─ murmura Melissa. ─ Pero, no debes ocultárselo Leonardo, tarde o temprano se dará cuenta. ─ Alega Aleska. ─ Ya veremos ─ menciona Melissa y Aleska, frunce el entrecejo preocupada. En el Jardín, el resto de la familia, se encuentran reunidos en grupos, haciendo una parrillada familiar. Caleb, se une al grupo donde están Sebastián, Jaime, Leonardo y Andrew. Desvía la mirada y Andrea, está con Lunita y Ethan y las primas Lissie, Hailey y Gianna, se acercan a ella, para ayudarla con los chicos. César, está con Daython, Ivann
Narrador Omnisciente. ─ Hay que prepararla para quirófano ─ informa Maximiliano.─ Caleb, expande los ojos preocupados. Ivanna, respira profundo y Maximiliano, exige que trasladen a su hija al quirófano. ─ Papá, no deseo la anestesia general, solo la necesaria, porque quiero ver nacer a mis hijos ─ Le pide Samantha, permitiendo que en ese momento el caparazón con el cual se había cubierto se rompiera y sus lágrimas se desbordaran, temiendo que sus bebés, hubiesen sufrido con la caída. Todo sería culpa suya, que por andar de testaruda, no permitió que los demás dejaran sus quehaceres, para que la acompañaran y ahora, había arriesgado a sus dos bebés, que ni siquiera han nacido. Cuando se cayó, estaba sola con sus dos hijos y cuando parte del líquido amniótico con sangre, se desbordó, el rostro lleno de temor de sus hijos, le hizo llenarse de coraje. Caleb, antes de irse había llamado a Lissie, para que la acompañara y apenas su esposo salió, ella la volvió a llamar para que
Narrador Omnisciente. ─ El quejido se escucha en la habitación, el olor a medicamentos altera el olfato del hombre, quien observa a las dos mujeres. No porque le repugne el fuerte olor, sino porque despierta más, su ansiedad por el consumo de licor.La mente de Laissa, grita sin poder expresar con movimientos físicos y vocales, cuanto dolor están presentes en su cuerpo. Hasta el miembro inferior que perdió, ella siente que le duele. Medicamente está diagnosticado como el síndrome del miembro fantasma, porque ya la extremidad no está, pero aún así, se siente el dolor, así como el dolor que siente en todo su cuerpo. Sus oídos, también han sufrido las consecuencias del padecimiento de su madre, al escuchar el lamento y los gritos de ella, quien también se queja día tras día y hora tras hora, de los fuertes dolores causantes de su patología médica. Laissa, solo pide cada día, la muerte para ella y para su madre. Su padre, sale de la habitación, no soporta su situación. Observa el ho
─ Dije que nada de Hologramas ─ se queja Samantha, recordando el holograma, que diseñaron en su boda con Daython. ─ Esta vez yo, no tengo nada que ver ─ se ríe César, también medio borracho y Samantha y Daython, lo observan frunciendo el entrecejo. ─ Te dije que yo, no tenía nada que ver ─ murmura Caleb, observando a su esposa y acercándola más a su cuerpo para besarla. ─ Mejor nos vamos ─ murmura Samantha, jalando del brazo a Caleb. ─ Ustedes, mejor se van a seguir su Luna de Miel ─ Le ofrece Leonardo a Sebastián y Aleska, quienes siguen pegado entre besos y besos. ─ El mes que tienen cogiendo, no es suficiente para su luna de miel ─ César, se carcagea, observando también a la española con su primo. Caleb, saca a Samantha, antes que sus primos continúen con el repertorio de chistes y pasen de Aleska y Sebastián, hacia ellos dos. Samantha, se ríe en el automóvil y Caleb, la observa. ─ ¿También estás medio borrachilla? ─ Se ríe Caleb, atrayendo los labios de su e
Narrador Omnisciente. ─ La limusina, se estaciona frente a la catedral de Madrid, España. Samantha, desde lejos observa a los familiares, frente a las inmensas puertas de la iglesia. Maximiliano, guía su mirada hacia su hija, quien tiene el rostro rosagante por los nervios. Él, recuerda su boda con Ivanna, y sonríe, besando la frente de su hija. ─ Llegó la hora ─ murmura Maximiliano, abrazando a Samantha, su segunda hija, nacida en el mismo parto con Andrew. Maximiliano, sale de la limusina y ayuda a su hija a salir de ella. Andrew, se acerca y abraza a su hermana y compañera desde el vientre de su madre. Lissie e Ivanna, se bajan del otro automóvil, que venía detrás de la limusina y se acercan hasta donde está la novia. Ivanna, abraza a su hija, sintiéndose tan orgullosa de la cardióloga, que su corazón se regocija al verla feliz, porque así está Samantha, con un rostro lleno de completa felicidad. Lissie, se acerca a su hermana y la abraza, antes de que ingresen a la iglesia
─ ¿Qué haces aquí? ─ Pregunta Jaime. ─ Vine hablar con mi hermano ─ murmura Caleb y Jaime, lo mira fijamente. ─ ¿Me vienes a contar, cómo conquistastes a Samy? ─ Pregunta Jaime, con ironía. ─ Sabes bien, que las cosas no sucedieron así, en todo caso, ese reclamo me lo tendría que hacer Daython, no tú ─ murmura Caleb, enfrentando a su hermano. Jaime, lo observa, comprendiendo que Samantha y él, andan juntos desde que ella, estaba casada con Daython. Él, respira profundo y siente un alivio, tampoco puede culpar a Samantha, por ese acto, no después de conocer el contrato de su matrimonio, con el hijo de su ex jefe, de quien ahora, a descubierto que es gay. Sabe que Samantha, lo hizo para alejarse de él, para olvidarlo. Jaime, eleva la mirada enfrentando la de su hermano, desea conocer, si ellos dos, fueron capaces de engañarlo también a él. ─ Te juro que le huí con todas mis fuerzas, a este sentimiento, este intenso amor, que siento por Samy. Aún cuando tú, durante años, la arroja







