Home / Otros / ES A TI A QUIEN AMO / CAPITULO 3 ES A TI A QUIEN AMO. Sebastián Ghill.

Share

CAPITULO 3 ES A TI A QUIEN AMO. Sebastián Ghill.

Author: Helen Vivas
last update publish date: 2025-05-01 05:50:15

─ Traigan comida ─ ordenó Franchesco.

─ No tengo hambre, tío. ─ Mencionó, Aleska.

─  Yo tampoco he comido nada en todo el día, traigan para los dos, ─ pedí y Frenna, me observó implorante. Se notaba mal y cansada.

─ Tú,  también debes comer algo, ─ le susurró mi padre, a Frenna. Ella se deja envolver por los brazos de él, buscando el apoyo que necesita. Mi madre,  lo observa y Franchesco, a ella.

Observo a Laissa, y tiene su mirada fija en Aleska, y en mí, respiro profundo. Ellas han sido muy buenas amigas, pero en este momento me pregunto si hice bien, en dejar que me acompañara, porque no deseo hacerle daño.

Laissa, camina hacia nosotros.

─ Aleska, ─ murmura Laissa, abrazándola.

─ Gracias por todo, ─ le susurra Aleska, abrazándola también, frunzo el entrecejo al escucharla.

Laissa, me observa nerviosa y besa la frente de Aleska.

─ Te dejaré con Sebastián y estaré afuera por si me necesitas, ─ murmura Laissa y yo, solo deseo no hacerle daño, pero eso será inevitable, porque no abandonaré a  Aleska.

Todos salen, me despojo de la chaqueta y los zapatos, la enfermera me observa cuando  rodeo la cama y me acomodo al lado de Aleska,  atrayéndola a mi cuerpo.

─ ¡Sebaaasss! ─ se queja.

─ Vamos hacer un trato tú y yo, ─ musito tomando su mentón y levantándolo, colocando su rostro frente al mío.

Ella, no enfoca completamente su mirada, pestañea intentando visualizarme, me doy cuenta que está recuperando poco a poco su visión, todavía tiene su cabeza envuelta entre vendas, la inflamación a cedido solo un poco, en estos momentos vuelvo a odiar a Melissa.

La observo siguiendo con mi escrutinio, ya puede abrir los ojos, pero los colores verdosos en su rostro me molestan, porque eso no debió haber sucedido.

─  Pase, lo que pase, no volverás a huir, ni a separarme, de ahora en adelante estaremos en esto juntos, ─ menciono.

─ La cirugía es en una semana, quizás no...

─ La superarás por nosotros dos  y seguiremos adelante, ─ la interrumpo. Ella respira profundo, puedo notar el miedo reflejado en su rostro y no niego que yo también tengo mucho miedo.

─ Prométemelo, ─ le pido.

─ No es justo con Laissa, ─ murmura.

─ Laissa y yo, ya hablamos, ella está clara, los tres sabemos, que es a tí a quien amo. Ni los cinco años que duramos separados te arrancaron de mi alma, también estoy seguro que tú tampoco lograstes arrancarme de la tuya ─ susurro y sus lágrimas comienzan a rodar nuevamente, las limpio y beso sus mejillas y sus ojos.

─ Prométemelo, ─ le pido.

─ Lo prometo, Sebas. ─  Susurra.

─ Te amo, ─ le aseguro tratando de que lo comprenda, busco sus labios y la tomo con un beso que voy profundizando poco a poco, pero noto que está débil y pronto le falta la respiración.

─ Lo siento ─ susurró besando sus mejillas.

─ ¿Por qué? ─ Pregunta acomodando su rostro en mi cuello.

─ Por desear besarte de esa manera, cuando no estás en condiciones ─ murmuro.

─ Yo, siento que lo necesitaba ─ susurra.

─ ¿Por qué? ─ Ahora soy yo, el que le pregunta.

─ Porque sentí que me dio fuerzas para continuar ─ susurró.

─ Y te daré muchas más fuerzas, te daré ganas de vivir, Aleska,  ─ le aseguro besando nuevamente sus labios, pero esta vez  ligeramente.

la puerta se abre y es la enfermera, que no se en que momento salió, viene con la bandeja de comida. Camina hasta la camilla clínica donde estamos Aleska y yo, y se acomoda para ella misma alimentarla.

─ Yo lo haré, ─ menciono dispuesto a no separarme nunca más de ella, así ahora esté casado y próximo para ser padre, pero Aleska, es mi vida y nadie me quitará de su lado.

Tomo el plato de sopa y comienzo a dárselo, puedo notar que ella la consume muy lentamente. Frunzo el entrecejo.

─ Debe ser lento para no devolverla ─ musita apenada, y yo siento pesar pensar por todo lo que ha pasado.

Noto su frente sudorosa a pesar del clima.

─ ¿Te duele algo? ─ Le pregunto preocupado.

─ Me duele un poco el estómago, no había comido nada y...

─ Te inyectaré un protector gástrico ─ menciona enseguida la enfermera interrumpiéndola.

─ Noto el plato de sopa y no lleva ni consumido la mitad.

─ Ahora más tarde intentamos que deguste otro poquito más ─ me informa la enfermera y yo asiento preocupado, pero si ellos lo aconsejan creo que esperar será lo mejor.

Observo cuando le inyectan el protector gástrico.

Después de eso la abrazo y la atraigo a mi cuerpo, acomodándonos en la cama clínica.

─ Descansemos un rato ─ musito.

─ Laissa, debe estar...

─ Ella está bien, hablé con ella y ambos estamos claros ─ expreso interrumpiéndola.

─ Ella, es una persona muy buena, no me equivoqué, cuando la dejé en tú camino para cuando yo, ya no estuviese más ─ murmura y siento una opresión en el pecho. No le he reprochado nada por alejarme en aquel momento y no pienso hacerlo en este, pero más adelante tocaremos ese tema.

─ El tío Jordan, mañana se reunirá con tus médicos, queremos trasladarte para Washington, ─ le informo para desviar esa conversación que tenemos pendiente.

─ Pero...

─ Aleska, déjanos ayudarte, ahora  no estás sola, amor. Todos estamos contigo ─ le aseguro y ella, busca a tientas mi rostro para acariciarlo, ya que no logra enfocarlo correctamente.

─ Debes estar muy desesperado, desde que estás hablando hasta por los codos, ─ musita.

─ Tú, siempre me has hecho hablar, ─ le recuerdo.

─ Sí, pero antes era para hacerme el amor, no para levantarme los ánimos antes de morir, ─ susurra y sus palabras me duelen y vuelvo a tener esa sensación de no aceptación.

─ No vas a morir, prométemelo, ─ le pido tomando su mentón.

─ ¿Cómo puedo luchar contra eso? ─ Pregunta llenando sus ojos enrojecidos de lágrimas.

─ Con ganas de vivir ─ le respondo.

─  Mi único deseo es que me hagas el amor, antes de ingresar a esa cirugía, ─ musita y yo, me estremezco, porque no quiero que ella se despida antes de ingresar a ese quirófano, siento que el mundo se detiene o yo deseo detenerlo,  porque no quiero perderla, mucho menos en una semana.

La observo dormir y puedo notar que está más tranquila, he logrado que consuma un poco más de comida, lo hace en pequeñas cantidades tratando de que su estómago no la devuelva, pero ya la procesa mucho mejor.

Con cuidado de no despertarla salgo de la cama clínica. Todos han ingresado en diferentes oportunidades a la habitación de Aleska, pero yo  he salido de ella, en muy pocas oportunidades desde que llegué y solo para buscar información, sé que debo hacerlo nuevamente, para poder enfrentar el mundo que se avecina y hoy necesito más que nunca, obtener información.

La observo y puedo notar su rostro con los morados y su inflamación, a pesar de que a cedido con el tratamiento, todavía es muy notoria y no puedo dejar de apretar la mandíbula y pensar en Melissa y sus acciones tan drásticas, agresivas  y descabelladas.

Ella, debió irse en mi contra, cuando sospechó que yo, esa noche me había ido para un reencuentro con Aleska, dejando totalmente embriagada en una habitación de la mansión,  a su prima; mi novia en aquel entonces y mi esposa hoy día.

No puedo decir que me arrepiento de lo sucedido esa noche cuando Aleska y yo, volvimos a estar juntos, porque mentiría con descaro, de lo que si me arrepiento es de no haberla cuidado lo suficiente para que esto no ocurriera, porque yo conozco a Melissa, y sabía perfectamente de los arranques de ira que puede tener.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • ES A TI A QUIEN AMO   EPÍLOGO PARTE III

    ─ Sí, no hay marcha atras, Aleska. ─ Responde Melissa, llena de pesar. ─ Piénsalo bien, Meli ─ Le pide Aleska, con preocupación. ─ Si Leonardo, no desea casarse, es perdido continuar con la relación, lo que no comprendo es porque entonces, me había pedido comprometernos. ─ Murmura ─ Melissa, con pesar. ─ Quizás si le dices...─ No, Aleska. No deseo que se case por un embarazo, no quiero que piense que lo he hecho a propósito, porque no es así ─ murmura Melissa. ─ Pero, no debes ocultárselo Leonardo, tarde o temprano se dará cuenta. ─ Alega Aleska. ─ Ya veremos ─ menciona Melissa y Aleska, frunce el entrecejo preocupada. En el Jardín, el resto de la familia, se encuentran reunidos en grupos, haciendo una parrillada familiar. Caleb, se une al grupo donde están Sebastián, Jaime, Leonardo y Andrew. Desvía la mirada y Andrea, está con Lunita y Ethan y las primas Lissie, Hailey y Gianna, se acercan a ella, para ayudarla con los chicos. César, está con Daython, Ivann

  • ES A TI A QUIEN AMO   EPÍLOGO PARTE II

    Narrador Omnisciente. ─ Hay que prepararla para quirófano ─ informa Maximiliano.─ Caleb, expande los ojos preocupados. Ivanna, respira profundo y Maximiliano, exige que trasladen a su hija al quirófano. ─ Papá, no deseo la anestesia general, solo la necesaria, porque quiero ver nacer a mis hijos ─ Le pide Samantha, permitiendo que en ese momento el caparazón con el cual se había cubierto se rompiera y sus lágrimas se desbordaran, temiendo que sus bebés, hubiesen sufrido con la caída. Todo sería culpa suya, que por andar de testaruda, no permitió que los demás dejaran sus quehaceres, para que la acompañaran y ahora, había arriesgado a sus dos bebés, que ni siquiera han nacido. Cuando se cayó, estaba sola con sus dos hijos y cuando parte del líquido amniótico con sangre, se desbordó, el rostro lleno de temor de sus hijos, le hizo llenarse de coraje. Caleb, antes de irse había llamado a Lissie, para que la acompañara y apenas su esposo salió, ella la volvió a llamar para que

  • ES A TI A QUIEN AMO   EPÍLOGO PARTE I

    Narrador Omnisciente. ─ El quejido se escucha en la habitación, el olor a medicamentos altera el olfato del hombre, quien observa a las dos mujeres. No porque le repugne el fuerte olor, sino porque despierta más, su ansiedad por el consumo de licor.La mente de Laissa, grita sin poder expresar con movimientos físicos y vocales, cuanto dolor están presentes en su cuerpo. Hasta el miembro inferior que perdió, ella siente que le duele. Medicamente está diagnosticado como el síndrome del miembro fantasma, porque ya la extremidad no está, pero aún así, se siente el dolor, así como el dolor que siente en todo su cuerpo. Sus oídos, también han sufrido las consecuencias del padecimiento de su madre, al escuchar el lamento y los gritos de ella, quien también se queja día tras día y hora tras hora, de los fuertes dolores causantes de su patología médica. Laissa, solo pide cada día, la muerte para ella y para su madre. Su padre, sale de la habitación, no soporta su situación. Observa el ho

  • ES A TI A QUIEN AMO   CAPITULO FINAL SEÑOR Y SEÑORA HANKS. Parte II

    ─ Dije que nada de Hologramas ─ se queja Samantha, recordando el holograma, que diseñaron en su boda con Daython. ─ Esta vez yo, no tengo nada que ver ─ se ríe César, también medio borracho y Samantha y Daython, lo observan frunciendo el entrecejo. ─ Te dije que yo, no tenía nada que ver ─ murmura Caleb, observando a su esposa y acercándola más a su cuerpo para besarla. ─ Mejor nos vamos ─ murmura Samantha, jalando del brazo a Caleb. ─ Ustedes, mejor se van a seguir su Luna de Miel ─ Le ofrece Leonardo a Sebastián y Aleska, quienes siguen pegado entre besos y besos. ─ El mes que tienen cogiendo, no es suficiente para su luna de miel ─ César, se carcagea, observando también a la española con su primo. Caleb, saca a Samantha, antes que sus primos continúen con el repertorio de chistes y pasen de Aleska y Sebastián, hacia ellos dos. Samantha, se ríe en el automóvil y Caleb, la observa. ─ ¿También estás medio borrachilla? ─ Se ríe Caleb, atrayendo los labios de su e

  • ES A TI A QUIEN AMO   CAPITULO FINAL SEÑOR Y SEÑORA HANKS. Parte I

    Narrador Omnisciente. ─ La limusina, se estaciona frente a la catedral de Madrid, España. Samantha, desde lejos observa a los familiares, frente a las inmensas puertas de la iglesia. Maximiliano, guía su mirada hacia su hija, quien tiene el rostro rosagante por los nervios. Él, recuerda su boda con Ivanna, y sonríe, besando la frente de su hija. ─ Llegó la hora ─ murmura Maximiliano, abrazando a Samantha, su segunda hija, nacida en el mismo parto con Andrew. Maximiliano, sale de la limusina y ayuda a su hija a salir de ella. Andrew, se acerca y abraza a su hermana y compañera desde el vientre de su madre. Lissie e Ivanna, se bajan del otro automóvil, que venía detrás de la limusina y se acercan hasta donde está la novia. Ivanna, abraza a su hija, sintiéndose tan orgullosa de la cardióloga, que su corazón se regocija al verla feliz, porque así está Samantha, con un rostro lleno de completa felicidad. Lissie, se acerca a su hermana y la abraza, antes de que ingresen a la iglesia

  • ES A TI A QUIEN AMO   CAPITULO 110 CAMPO DE INVESTIGACIÓN.

    ─ ¿Qué haces aquí? ─ Pregunta Jaime. ─ Vine hablar con mi hermano ─ murmura Caleb y Jaime, lo mira fijamente. ─ ¿Me vienes a contar, cómo conquistastes a Samy? ─ Pregunta Jaime, con ironía. ─ Sabes bien, que las cosas no sucedieron así, en todo caso, ese reclamo me lo tendría que hacer Daython, no tú ─ murmura Caleb, enfrentando a su hermano. Jaime, lo observa, comprendiendo que Samantha y él, andan juntos desde que ella, estaba casada con Daython. Él, respira profundo y siente un alivio, tampoco puede culpar a Samantha, por ese acto, no después de conocer el contrato de su matrimonio, con el hijo de su ex jefe, de quien ahora, a descubierto que es gay. Sabe que Samantha, lo hizo para alejarse de él, para olvidarlo. Jaime, eleva la mirada enfrentando la de su hermano, desea conocer, si ellos dos, fueron capaces de engañarlo también a él. ─ Te juro que le huí con todas mis fuerzas, a este sentimiento, este intenso amor, que siento por Samy. Aún cuando tú, durante años, la arroja

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status