Inicio / Fantasía / El Beta del mafioso / Capítulo 1 León disgustado

Compartir

Capítulo 1 León disgustado

last update Fecha de publicación: 2021-03-30 09:25:29

Leonardo observa su cachorra dormir después de haberla tomado varias veces, suspira y acaricia los costados del cuerpo desnudo de Kara. La loba se remueve y se pega al calor que emana desde el Don que deja salir un bajo gruñido.

Deposita un beso en su frente para abrazarla fuerte, escucha como pasos rápidos se acercan hacia la habitación y el olor de sus cachorros también llega a su nariz, sonríe y se levanta para ir hasta su cajón de donde toma un bóxer, se acerca a la puerta y quita el seguro para volver a la cama donde sube y toma las colchas para cubrir a la mujer que duerme a su lado.

Los cachorros atraviesan la puerta y rápido suben a la cama, el ruido inunda la habitación mientras abrazan a su padre y lo llenan de besos, Leonardo se ríe al sentirlo tan animados.

—Buenos días cachorros, —murmura—Su mamá está dormida, no hagan ruido…

—Ya es tarde, —susurra Kara abriendo sus ojos para recibir besos por cada uno de sus hijos.

Todas las mañanas es lo mismo. Los pequeños revoltosos llegan y despiertan a sus padres con besos, por eso el Don es precavido y cuando piensa hacerle el amor a su loba coloca seguro para evitar que estos los encuentren en algo.

—¿Por qué tan contentos? —Cuestiona el Don mirándolos con curiosidad.

—Dijiste que iríamos con el tío Fer, —comenta Enzo con una sonrisa.

—¿En serio dije eso? —Todos asienten y este sonríe—Bien, vayan a ducharse y que su nana los ayude a ponerse ropa, —solicita.

Los pequeños asienten para abandonar la habitación, esa es una de las cosas que ama de ellos: que son obedientes.

Kara lo observar y este la mira con una de sus cejas enarcada.

—Eres un sexi papá, —este se ríe mientras niega.

—Sexi seria verte embarazada nuevamente —declara colocándose sobre la loba que lo mira con su ceño fruncido.

—Diosa, no, —suelta. —Ya estamos bien con cuatro, —el Don bufa.

—Sabes que quiero una enorme familia, —murmura. —Y en dos semanas será de apareamiento, —agrega.

—Me estoy cuidando bien, así que no pasara como con los gemelos, —anuncia tocando el rostro del Don cuando frunce su ceño.

—No me has dicho que usas, —la loba arquea sus cejas y niega.

—Ni te lo diré.

El hombre bufa para echarse a un lado mientras Kara recuesta su cabeza en el amplio pecho del león.

—Lo descubriré y luego dejare cachorros dentro de ti, ya veras, —sentencia bastante decido.

—No vamos a tener más cachorros, —suelta.

—No sabes eso…

—Te lo digo enserio Leonardo, ya no puedo dar más hijos, —este se remueve para sentarse en la cama y mirarla confundido.

—¿Qué? ¿Me puedes explicar lo que has dicho?

—Cuando nació Dantes, pedí que me esterilicen, —Leonardo se queda tenso sin poder creer lo que has escuchado decir a la loba frunce su ceño y un rugido sale de su boca.

—¡¿Cómo puede hacer algo así sin consultarme?! —Increpa mientras su rostro se pone rojo.

—Es mi cuerpo, no tuyo, —establece saliendo de la cama mientras se cubre con la colcha.

— ¡Vuelve aquí ahora mismo! —Gruñe.

—Esta conversación término, —es lo que le dice provocando que el Don la mire rabioso, sale de la cama pero Kara es más rápida y se encierra en el baño.

—Cachorra abre la puerta, ya, —ordena con su voz ronca por el enojo que recorre su cuerpo.

—Leonardo, ya no quiero hablar del tema.

—¡Pues yo si quiero hablar! —Grita tocando la puerta con fuerza, gruñe y pasa su mano por su rostro tratando de calmarse, Kara por su parte se mete a la ducha mientras que el hombre camina como león enjaulado por la habitación hasta que la loba sale y la acorrala contra la puerta—Dime que es mentira, —balbucea mirándola a los ojos en busca de alguna pisca de falsedad.

—No puedo tener más hijos, —musita con voz suave mientras alza su mano para tocar la mejilla del Don que se aleja como si esta le quemara.

—¿Cómo pudiste hacer algo como eso? —Inquiere con debilidad—Kara, te dije que quiero tener muchos cachorros, —murmura inquieto caminando hasta la cama donde se sienta y deja su rostro entre sus manos.

La loba suspira para acercarse y hacer que el hombre la mire, se sube a su regazo.

—¿No estas feliz con los cachorros que te he dado? —indaga con tristeza en su voz.

—Amo a mis hijos, pero quería tener más, —musita mirándola directo a los ojos.

—Estamos bien, —acaricia su mejilla—No veo la necesidad de tanto cachorros, casi ni tenemos tiempos para Dantes que es el más pequeño y andas metido en tu oficina, ya está viendo que ser el Alpha de dos manadas te está trayendo mucha carga, —le recuerda.

Leonardo deja salir un suspiro porque la loba tiene razón.

—Hablaremos eso luego, —es lo único que dice para dejar un beso en sus labios mientras Kara baja de su regazo para irse al closet y el Don al baño.

(…)

—¡Tío! —Los pequeños bajan del auto cuando son autorizado por su padre y corren hacia Fer que los recibe con una amplia sonrisa.

—Revoltosos que bueno poder verlos otra vez, —suelta acariciando la cabellera de todos.

Los hijos del Don son como si fueran hijo de él, ya que Tamara quedo con problemas después de su primer embarazo, tuvieron su primera niña que lamentablemente murió semanas después de llegar al mundo. Ahora están interesados en adoptar si el tratamiento no es efectivo para quedar embarazada de nuevo.

Cuando Leonardo está al lado de su hermano se dan un corto abrazo, Fer saluda a Kara quien luego lo hace con Tamara para entrar todos a la mansión en la que antes residían y la cual está llena de muchos recuerdos para ambos.

El Don y Fer después de un largo tiempo se alejan de todos para poder llevar una conversación en privado donde nadie pueda escucharlo.

—¿En serio el espía sigue aquí? —Cuestiona el Don, ya que pensaba que hace años su hermano se había encargado de ese asunto.

—Pensé que lo había de tenido, pero otra vez comenzaron a intersectar la mercancía, no sé qué hacer, —murmura pasando una mano por su cabeza, camina hasta la mesa que tiene con licores para servirle al Don y uno para él también—¿Crees que puedas ayudarme con ese asunto? —Interroga.

—Ya sabes que no entro en ese tipo de conflictos…

—Leo por favor, hazlo por mí y Tamara, no es normal sentirme inseguro en mi propia casa, —suelta preocupado provocando que su hermano suspire.

—Bien, no hagas nada en esta semana, envíame a mi correo todo lo que tengas y volveré aquí para investigar. —Ordena serio para darle un trago a su bebida—Pero esto queda entre nosotros, no quiero que Kara se llegue a enterar.

Fer asiente y luego discuten temas sin importancia en los que incluyen asuntos de la manada en los cuales el hombre se muestra bastante feliz por saber que su hermano tiene un gran potencial para lo que hace.

—Es una enorme responsabilidad la que cargas, si ser alfa de una manada es agotador serlo de dos es la muerte, —agrega Fer a lo que Leonardo suspira.

—Si hubiera sabido años atrás que ese alfa de la manada de lobos no tenía descendientes lo hubiera dejado vivo.

Fer se ríe ya que obviamente esa afirmación es falsa, Don no está caracterizado por perdonar personas que hacen algo a gente que le importa.

—Don…

—Ya no soy un Don. Ahora tú eres el Don aquí, —señala con su vaso mientras mueve los hielos.

—Lo sé, pero la costumbre es así.

—Han pasado once años casi doce, —argumenta, Fer eleva los hombros.

Toc, Toc…

—Adelante.

Una de las trabajadoras ingresa a la oficina mira al Don y luego a su feje.

—Señor, su esposa mando a llamarlo. Dice que ya la comida esta lista, —anuncia, Fer asiente y hace seña para que se retire.

—Las damas esperan por nosotros, —suelta Fer provocando que su hermano deje salir un suspiro—¿Pasa algo?

—Es Kara, —murmura tomando el poco líquido de su vaso de golpe—Se ha esterilizado para no tener más hijos a pesar de que siempre le dije que mi objetivo era tener una gran familias y ahora todo ese sueño se fue a la mierda, —se pone de pie.

—Da le gracias a Dios o diosa que tienes cuatro, —es lo que sale de la boca de Fer provocando que el hombre se sienta mal.

—Lo siento.

—No tienes por qué sentirlo, ya es una etapa superada pero se agradecido con los hermosos hijos que te ha dado tu mujer.

El Don solo asiente para salir junto con su hermano de la oficina, caminan por los extensos pasillos de la mansión hasta llegar al comedor donde está la familia reunida, Leo mira sus hijos y se siente un hombre afortunado luego observa a Kara y sabe que debe disculparse con ella más tarde por su manera de reaccionar esta mañana.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Comentarios (11)
goodnovel comment avatar
esperanzamartinez031
Jajajajajajajajajaja ese pinche Don está loco jajajajajajajajajaja jajajajajajajsj pobre Kara jajajajajajajajaja pero me divierte jajajaja
goodnovel comment avatar
ofelia romero
bella familia pero siempre hace lo que quiere
goodnovel comment avatar
Nina V. Arce
Me fascina la historia
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • El Beta del mafioso   Epílogo

    —¿No crees que ese traje de baño es muy revelador? —cuestiona observando a la loba con una de sus cejas curveadas, Kara lleva un bañador de una sola pieza, con un escote no tan pronunciado en la parte delantera mientras que este se sujeta en su cuello con una pequeña tira, es sexy pero no cae a lo vulgar. —Es el mejor que encontré, —se mira al espejo admirando lo bien que le queda, le gusta mucho y desde que lo miro en aquel estante no dudo tres segundo para comprarlo a escondida de su esposo. —Aun así no me gusta—reprocha cruzando sus brazos sobre su bronceado torso. Kara pone los ojos en blanco para acercarse a este y hacerlo descruzar los brazos para que los coloque en su cintura, envuelve los suyos en su cuello y planta un beso en su torso sobre su corazón. —Pero a mí me gusta ¿no me veo linda? —hace un puchero, no importa la edad que tenga siempre sigue siendo una chica jovial, caprichosa y busca todas las maneras posible para que su esposo la mi

  • El Beta del mafioso   Capítulo 53 Pelear por el rey

    Tal y como dijo, sigue siendo el Don siciliano y tiene hombres armados y listo para disparar, sus guardias de confianza que saben su secreto y que aun así lo apoyan porque los ha ayudado dándole trabajo, cuidando de sus familias y hoy están dispuesto a dar sus vidas por la de él. Estos hombres están equipados armas francotiradoras para evitar que los cazadores dispare hacia los cambias formas cuando estén transformados, ya que las balas pueden ser letales para estos. —Estaremos listo y tenemos la sorpresa de emboscada, —anuncia Leonardo subido en un peñasco—. No dejaremos prisioneros… si atacan es porque vienen por nuestros hijos, mujeres y ancianos, no podemos dejar que avancen hacia el centro y por esa razón la lucha será en el bosque donde podremos estar más que protegidos, ya que conocemos el área. —Entendido alfa… le recomendamos que se mantenga atrás y evitar su perdida, ya que sin usted la estabilidad de los tratados pueden quebrarse. —¿Y mis h

  • El Beta del mafioso   Capítulo 52 Unidos por el rey

    —¿Cuándo dices que sucederá el ataque? —pregunta uno de los diez alfas presente en la reunión que armo el rey para poder enfrentar al enemigo. —Damián no tiene muy seguro de cuándo ocurrirá el ataque, pero se sabe que ocurrirá y debemos estar preparados para cuando vaya a suceder, —anuncia Leonardo ya que el chico se ha puesto nervioso. —Rey alfa, no podemos permanecer asentado por mucho tiempo aquí, con el debido respeto tenemos nuestras manadas y debemos ocuparnos de ella. —Sé que todos tienen sus asuntos pero esta es la manada que está en el ojo de los cazadores y por esa razón los traje hasta aquí para que me ayuden a detenerlos—. Pide mirando a cada uno de ellos, —los necesito, su rey solicita su ayuda. —Alfa y nosotros estamos para apoyarlo, —anuncia el mismo hombre. —¿Qué pueden hacer ustedes para ver con exactitud el día del ataque? —cuestiona el rey hacia los jefes de los aquelarres de brujos. —Ya que Damián tuvo la visión uti

  • El Beta del mafioso   Capítulo 51 Ejército del rey

    Leonardo ingresa a la biblioteca donde encuentra al Damián que ha pedido verlo, se sienta ya que estaba corriendo por los alrededores con Fernando y esta exhausto. —¿Paso algo Damián? —Tuve una visión. —¿Visión? —cuestiona sorprendido—. No sabía que existían personas así. —En un mundo de seres sobrenatural todo es posible rey alfa, —Leonardo asiente. —¿Qué viste en tu visión? —No estoy muy seguro, ya que es la tercera visión que tengo durante mis años de vida, pero lo que vi me deja preocupado… —lo mira con algo de terror—. Muchos hombres armados invadieron la manada. —¿Humanos? —Cazadores. —Ya hemos atrapados cazadores antes, —este niega. —Esto son verdaderos cazadores… hombres genéticamente modificados para ser tan fuertes y veloces como un alfa, —anuncia—. Estos sujetos han eliminado manadas completas en el pasado también han terminado con la vida de aquelarres completos tanto de vampiros como de bruj

  • El Beta del mafioso   Capítulo 50 La visión

    —¿Qué sucede entre Kristin y tú? —cuestiona Donato mientras juegan una partida de la Mortal Kombat, Enzo frunce su ceño y pone pausa al juego ganando la protesta de su hermano.—¿Qué?—Los vi hablando en las gradas.—No sucede nada entre la humana y yo esta solo se la pasa acosándome, —bufa—, parece que soy su reto entre sus amigas.—No se ve nada mal…—Y eso me importa poco… nunca me emparejaría con una humana.—No escupas para arriba, ya que luego te puede caer la saliva en la cara, —Enzo pone los ojos en blanco y vuelve a darle play al juego matando a su distraído hermano—¡Tramposo!—Perdedor.(…)—Chicos sin duda tenerlo en el equipo de pesa es increíble, —todos están maravillado con su habilidad para levantar varios kilos.

  • El Beta del mafioso   Capítulo 49 Rojo

    —Traviesas y traviesillo, no hagan ruido o van a despertar a su papá, —pide la loba tratando de dejarle buen espacio a Leonardo que duerme en el lado contrario de la cama mientras ella sirve de escudo para que esto no se paseen a ese lugar.—Es tarde para eso… —murmura con voz soñolienta.—¡Papá! —chilla y se escalan por encima de la loba para lanzarse en manada sobre Leonardo que los recibe en sus brazos y los escucha ronronear.—Buenos días, —ríe.—Supongo que están feliz porque saben que los llevaras a pasear, —anuncia la loba.—Igual lo creo, —Leonardo se queda en cama jugando con los cachorros mientras ella se ducha.Cuando Kara termina se queda con los niños y el alfa se va a tomar un baño para así entre ambos poder colaborar con el arreglo de los cachorros para la salida que no es nada m&a

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status