INICIAR SESIÓNDespués de un agradable día en casa de Fer, el alfa y familia partieron a la manada, Kara tuvo que irse a ayudar a los niños con sus tareas y Leonardo a hacer una vigilancia de rutina junto a su beta Eliecer. Cuando regresa todos están dormidos, pasa por la habitación de sus cachorros y deja un beso en la frente de cada uno de ellos para luego irse hasta su aposento.
El Don observa a su cachorrita dormida, suspira para ir hasta el baño donde se ducha y luego sale para entrar desnudo a la cama, pasa su brazo por la cintura de Kara y la pega a su cuerpo, respira su dulce olor y deja un beso en su cuello.
—Te amo cachorrita, —ronronea cubriendo con su olor de alfa a su hembra y quedar dormido minutos después.
(…)
Kara es la primera en despertar sintiendo el calor que emana desde su macho alfa, suspira para girar en los brazos de este hasta quedar cara a cara, eleva su mano hasta su rostro para dejar una pequeña caricia en la mejilla del mayor que gruñe porque no quiere despertar. El Don hace un poco más firme su agarre y luego se mueve hasta que la loba queda sobre su torso.
—Bueno días, —susurra abriendo uno de sus ojos mientras Kara se incorpora sentándose en su abdomen y llevándose la colcha a sus pechos desnudos.
—Buenos días, —corresponde con una pequeña sonrisa—No me he dado cuenta a la hora que has llegado, —comenta mirándolo a los ojos mientras este cruza uno de su brazo derecho por detrás de su cabeza de tal manera que lo hace ver bastante sexi.
—Estabas profundamente dormida ¿Te agotaron los cachorros?
—Son intensos, se parecen mucho a alguien que conozco, —anuncia arqueando sus cejas mientras que el Don sonríe para luego elevar su torso llevando a la loba hasta su regazo, eleva su mano para acariciar su mejilla.
—Lamento la manera en la que me comporte ayer, —masculla con palabras suaves mirando sus ojos. —Sabes que soy muy impulsivo y estar cerca de la semana de apareamiento provoca que me altere.
—Lo sé.
—Aun así, lo siento. —La mira directo a los ojos mientras que Kara le da una pequeña sonrisa y besa la palma de su mano.
—Estas perdonado, —susurra.
Este sonríe.
Leonardo ha sido domado por su cachorrita y no hay nada más importante que ella y sus hijos para este.
—Ahora la reconciliación ¿No? —Suelta aferrando sus manos a su cadera para girar en la cama dejándola debajo de su cuerpo.
—Los niños, —murmura provocando que este gruña.
—Sera rápido, —anuncia llevando una mano hasta su miembro para colocarlo en la entrada de la loba e invadir su interior, gruñe mientras Kara gime enredando sus piernas alrededor de la cadera del Don—Oh cachorrita, nunca me cansare de tenerte, —musita con voz ronca moviéndose lento por varios minutos.
—Leo, —gime arrastrando sus uñas por la amplia espalda de este—Dijiste que era rápido, —le recuerda y este bufa, sale y entra en una sola embestida sacándole un grito a la loba.
—Igual te hare llegar, —murmura para aumentar el ritmo, gimen al unísono mientras el calor de sus cuerpos aumenta.
El alfa da fuerte embestidas. Disfrutando de la humedad que se forma por la excitación de la loba, el sexo caliente de su amada lo recibe, gruñidos salen de su boca mientras la siente removerse entre sus brazos, gira para dejarla arriba y la insista a moverse mientras alza su cadera a su encuentro.
—Alfa, —el llamado desde atrás de la puerta provoca que el Don frunza su ceño y detenga todo acto, Kara enarca sus cejas mientras mira la cara de frustración de su amado.
—El deber te llama, —este suelta un bufido.
—¿Qué pasa Eliecer? —Cuestiona de mal humor.
—Se han visto lobos merodeando por nuestra frontera, —anuncia.
—¿No puedes encargarte tú de eso? —Interroga mientras la loba intenta salir de arriba de su cuerpo—Quieta, —gruñe con expresión seria aferrando su manos a su nalga para permanecer clavado en su interior.
—Debe venir, esto son asunto de alfa, —comenta, el hombre deja salir un suspiro.
—Llego en varios minutos Eliecer, —el beta deja salir ‘‘No te tardes’’ y luego sus pasos alejándose es lo último que se escucha detrás de la puerta.
—Debes irte, —Kara lo mira y este frunce sus cejas.
—Cuando termine aquí, —suelta para salir de la cama con ella colgada de su cadera.
Entra al baño y luego a la ducha para apoyar la espalda de esta contra el cristal, reanuda sus embestidas y los gemidos inundan el lugar, Kara es la primera en llegar a su orgasmo para luego el alfa después de varias estocadas depositar su esperma caliente dentro de ella, con cuidado la baja y luego lavan sus cuerpos.
(…)
—¿Dónde están? —Interroga Leonardo al llegar a la frontera de su territorio donde varios guardias vigilan alerta.
—Son dos lobos y están allí, —señala a la distancia donde se ven dos personas que parece que están discutiendo.
—¿Han dicho que quiere? —Cuestiona cruzando sus brazos y mirando a Eliecer que niega.
—No han intentado entrar, —comenta, Leonardo frunce el ceño y camina fuera de su territorio para ir hacia los sujetos ya que claramente no son de la manada que adquirió después de vencer al alfa—Mierda, —sale de la boca del beta al ver la acción de su alfa, corre hasta este para acompañarlo.
—Ustedes dos, —suelta cuando está cerca mirándolo con su expresión neutra y ceño fruncido a los invasores—¿Qué hacen cerca de mi territorio?
Los jóvenes se miran entre ellos para luego mirar con algo de miedo al alfa que les hablo.
—Íbamos hacia donde están nuestros padres cuando fuimos intersectados por vampiros, —murmura el mayor de ellos, el Don frunce su ceño.
—¿Por qué no lo mataron?
—Aun no, nos transformamos, —susurra el menor mirando el suelo—Somos blancos fáciles, —mira a Leonardo que asiente para observarlos mejor dándose cuenta que estos niños aparentan la edad de sus gemelos.
—¿Qué edad tienen?
—Mauricio tiene once y yo trece, —responde el mayor.
—Con razón no se pueden transformar, apenas son cachorros, —Leonardo mira a su beta, no sabe mucho de lobos y sus hijos adoptan sus forma animal desde pequeños cosa que es sorprendente para todos en la manada, pero claro ellos se transforman en cachorro leone y mayormente sucede cuando están enojados o con miedo de algo siendo la primera opción la más común—¿Qué piensa hacer alfa? —Cuestiona Eliecer.
—No podemos dejarlos desprotegidos, mandare dos guardias a buscar a sus padres para que pasen a recogerlos, —anuncia. —Mientras tanto se quedaran en mi casa, —comenta y Eliecer asiente.
Leonardo lleva a los niños a su casa donde son bien recibidos por sus hijos que enseguida le muestran sus juguetes y le brindan ropa de la suya, Mauricio y Mark pierden el miedo por estar en territorio de leones, ya que desde que en la escuela decían que esto suelen comerse a los cachorros de los lobos cuando entran a su terreno.
—¿De qué manada vienen? —Cuestiona Kara mirando a Mark, ya que estos no hablan italiano sino un perfecto español.
—Somos de la manada Suht —comenta Mark y la loba palidece.
—¿La del alfa Steven? —Cuestiona la loba provocando que Leonardo la mire con curiosidad.
—Ya mi abuelo Steven no es el alfa. Ahora es Tommy, mi padre, —el olor de los chicos es distinto por lo que no son hermanos y el que lleva Mauricio le recuerda mucho a su hermano, también Kara es consciente de que Saimon es quien debió tener control de esa manada pero por lo sucedido su sucesor fue otro.
—De casualidad el padre de Mauricio se llama Adriano, —curiosea.
—Si ¿lo conoces? —Cuestiona el chico con su ceño fruncido, Kara sufre un pequeño mareo y no entiende que hace su hermano en Italia.
—Kara ¿Estas bien? —Interroga Leonardo preocupado, esta niega y él se pone de pies para llevarla lejos de los niños. Cuando están solo esta lo abraza y un pequeño sollozo sale de sus labios llenando de preocupación al alfa—¿Qué pasa cachorrita?
—Mi hermano, él, está aquí.
Leonardo se tensa.
—Tranquila, nadie te hará daño, —susurra con seguridad en sus palabras. —No permitiré que se te acerque, —toma su rostro entre sus manos para quitar las lágrimas de este.
—Eso es lo que me preocupa, Adriano nunca me hizo daño, siempre me protegió de mi padre, —susurra.
—¿Crees que te está buscando?
—Es lo más probable, —Leonardo solo frunce su ceño.
—¿Entonces por qué estas de esa manera?
—Saber que viene hasta aquí provoca que todo lo olvidado regrese a mí, Stevan estaba enamorado de mí y algo obsesionado, —el Don hace una mueca.
—Ese no se va a acercar a ti, eres mía, —gruñe, Kara suspira para darle un beso en su mandíbula y respirar su olor.
—Solo quiero que esto no salga mal, —murmura mirando los ojos grises de su esposo—Tal vez ya lo haya superado, tiene un hijo.
—¿No crees que ese traje de baño es muy revelador? —cuestiona observando a la loba con una de sus cejas curveadas, Kara lleva un bañador de una sola pieza, con un escote no tan pronunciado en la parte delantera mientras que este se sujeta en su cuello con una pequeña tira, es sexy pero no cae a lo vulgar. —Es el mejor que encontré, —se mira al espejo admirando lo bien que le queda, le gusta mucho y desde que lo miro en aquel estante no dudo tres segundo para comprarlo a escondida de su esposo. —Aun así no me gusta—reprocha cruzando sus brazos sobre su bronceado torso. Kara pone los ojos en blanco para acercarse a este y hacerlo descruzar los brazos para que los coloque en su cintura, envuelve los suyos en su cuello y planta un beso en su torso sobre su corazón. —Pero a mí me gusta ¿no me veo linda? —hace un puchero, no importa la edad que tenga siempre sigue siendo una chica jovial, caprichosa y busca todas las maneras posible para que su esposo la mi
Tal y como dijo, sigue siendo el Don siciliano y tiene hombres armados y listo para disparar, sus guardias de confianza que saben su secreto y que aun así lo apoyan porque los ha ayudado dándole trabajo, cuidando de sus familias y hoy están dispuesto a dar sus vidas por la de él. Estos hombres están equipados armas francotiradoras para evitar que los cazadores dispare hacia los cambias formas cuando estén transformados, ya que las balas pueden ser letales para estos. —Estaremos listo y tenemos la sorpresa de emboscada, —anuncia Leonardo subido en un peñasco—. No dejaremos prisioneros… si atacan es porque vienen por nuestros hijos, mujeres y ancianos, no podemos dejar que avancen hacia el centro y por esa razón la lucha será en el bosque donde podremos estar más que protegidos, ya que conocemos el área. —Entendido alfa… le recomendamos que se mantenga atrás y evitar su perdida, ya que sin usted la estabilidad de los tratados pueden quebrarse. —¿Y mis h
—¿Cuándo dices que sucederá el ataque? —pregunta uno de los diez alfas presente en la reunión que armo el rey para poder enfrentar al enemigo. —Damián no tiene muy seguro de cuándo ocurrirá el ataque, pero se sabe que ocurrirá y debemos estar preparados para cuando vaya a suceder, —anuncia Leonardo ya que el chico se ha puesto nervioso. —Rey alfa, no podemos permanecer asentado por mucho tiempo aquí, con el debido respeto tenemos nuestras manadas y debemos ocuparnos de ella. —Sé que todos tienen sus asuntos pero esta es la manada que está en el ojo de los cazadores y por esa razón los traje hasta aquí para que me ayuden a detenerlos—. Pide mirando a cada uno de ellos, —los necesito, su rey solicita su ayuda. —Alfa y nosotros estamos para apoyarlo, —anuncia el mismo hombre. —¿Qué pueden hacer ustedes para ver con exactitud el día del ataque? —cuestiona el rey hacia los jefes de los aquelarres de brujos. —Ya que Damián tuvo la visión uti
Leonardo ingresa a la biblioteca donde encuentra al Damián que ha pedido verlo, se sienta ya que estaba corriendo por los alrededores con Fernando y esta exhausto. —¿Paso algo Damián? —Tuve una visión. —¿Visión? —cuestiona sorprendido—. No sabía que existían personas así. —En un mundo de seres sobrenatural todo es posible rey alfa, —Leonardo asiente. —¿Qué viste en tu visión? —No estoy muy seguro, ya que es la tercera visión que tengo durante mis años de vida, pero lo que vi me deja preocupado… —lo mira con algo de terror—. Muchos hombres armados invadieron la manada. —¿Humanos? —Cazadores. —Ya hemos atrapados cazadores antes, —este niega. —Esto son verdaderos cazadores… hombres genéticamente modificados para ser tan fuertes y veloces como un alfa, —anuncia—. Estos sujetos han eliminado manadas completas en el pasado también han terminado con la vida de aquelarres completos tanto de vampiros como de bruj
—¿Qué sucede entre Kristin y tú? —cuestiona Donato mientras juegan una partida de la Mortal Kombat, Enzo frunce su ceño y pone pausa al juego ganando la protesta de su hermano.—¿Qué?—Los vi hablando en las gradas.—No sucede nada entre la humana y yo esta solo se la pasa acosándome, —bufa—, parece que soy su reto entre sus amigas.—No se ve nada mal…—Y eso me importa poco… nunca me emparejaría con una humana.—No escupas para arriba, ya que luego te puede caer la saliva en la cara, —Enzo pone los ojos en blanco y vuelve a darle play al juego matando a su distraído hermano—¡Tramposo!—Perdedor.(…)—Chicos sin duda tenerlo en el equipo de pesa es increíble, —todos están maravillado con su habilidad para levantar varios kilos.
—Traviesas y traviesillo, no hagan ruido o van a despertar a su papá, —pide la loba tratando de dejarle buen espacio a Leonardo que duerme en el lado contrario de la cama mientras ella sirve de escudo para que esto no se paseen a ese lugar.—Es tarde para eso… —murmura con voz soñolienta.—¡Papá! —chilla y se escalan por encima de la loba para lanzarse en manada sobre Leonardo que los recibe en sus brazos y los escucha ronronear.—Buenos días, —ríe.—Supongo que están feliz porque saben que los llevaras a pasear, —anuncia la loba.—Igual lo creo, —Leonardo se queda en cama jugando con los cachorros mientras ella se ducha.Cuando Kara termina se queda con los niños y el alfa se va a tomar un baño para así entre ambos poder colaborar con el arreglo de los cachorros para la salida que no es nada m&a