Início / Romance / El Hijo de Vicenzo / Quiero el divorcio

Compartilhar

Quiero el divorcio

Autor: MuSubi GR
last update Data de publicação: 2023-10-26 05:20:06

Camino por toda la casa, me ha dejado sola y he podido recorrerla sin ninguna dificultad, he encontrado a unas mucamas pero nadie se ha atrevido a detenerme, nadie me preguntaba quién era o que hacía ahí, llego al segundo piso y escucho en una habitación que tiene la puerta abierta a mi bebe llorando, está dentro de una tina, es claro tiene miedo una extraña lo está bañando.

—¿Qué le estás haciendo? —me acerco y le quito las manos de encima, lo saco de la tina y lo protejo con mi cuerpo tomo una toalla y lo cubro. —juro que si lo lastimaste me las pagaras. Ya está mi amor aquí esta mami... —de inmediato se calma al escuchar mi voz. Juro que esta mujer no me da nada de buena espina. 

—Señora soy una profesional no me atrevería…

—Si, yo no sé quién rayos eres tú. —busco su ropa pero no la veo en ningún lado —¿Dónde está su ropa?

—El señor Sanlúcar ha ordenado que la botemos a la basura. —me hace enfurecer con esa sonrisa de prepotencia, me mira por encima de los hombros ¡Dios esa ropa me costó mucho trabajo comprársela! No tengo el mejor empleo pero es decente. No es justo que ahora este hombre solo quiera denigrarme con sus coches lujosos y su casa del tamaño de una manzana. 

No soy quién para ordenarle que la traiga, así que iré yo misma por ella y me llevare a mi hijo de aquí. Bajo la escalera… ¿la basura?, no sé ni siquiera en esta lujosa casa donde está la basura.

La puerta se abre, entra una mujer muy refinada con un conjunto muy elegante, demasiado bonita para ser solo un asistente o una amiga, y que además tenga las llaves de la casa del “señor Sanlúcar” ¿Cuándo habrá conocido a esta mujercita?

Azota la puerta y me mira por arriba del hombro. No soy de clase baja así que no me va intimidar, sé que su bolso es de imitación piel y que sus zapatos eso si son de diseñador. Da una vuelta alrededor de mí y observa a Peter, lo mira como si fuera una amenaza como si deseara acabar con él, desaparecerlo. Seguramente es una amante de Vicenzo, si la tiene a ella para que me quiere aquí. 

—¡Aurora!, ¿Dónde está Vicenzo?—lo llama por su nombre. Qué curioso, la mujer que había estado bañando a Peter le responde como si le respondiera a su patrona. 

—Está en el comedor señorita Cristal, tomando un tentempié, por cierto señora Sanlúcar ¿Desea algo de comer? — la Cristal se rompe al escuchar mi apellido, tuerce los ojos al techo y me da la espalda sé que va a buscar a mi marido.

¡Ah pero que me interesa a mí!, él que hago lo que quiera con su vida y a mí que me dejen en paz, si tiene una nueva amante que le haga un hijo. porque quiere al mío. Es un cretino posesivo.

—Señora Sanlúcar —me insiste Aurora.

—¿Que? ¡Ah! no, no deseo nada del señor Vicenzo. —respondo, tendré que ceder un poco.

Me siento inquieta, Peter se está quedando dormido en mis brazos, termino de dale ese baño yo y vestirlo con la ropa que ha dispuesto el señor Sanlúcar. Hago que se duerma y cargo con él por toda la casa. La habitación que dispusieron para él es hermosa, pintada de azul cielo, con osos dibujados en la pared, nubes y arcoíris. Osos de peluche gigantes y juguetes, nada diferente a lo que tenía en casa. 

Solo es un tanto más grande y todo aquí es quizás más caro de lo que yo le compre. Mi habitación, está a un lado es decir la que dispuso el señor Sanlúcar para mí. los pasillos son alfombrados y las paredes blancas, la mansión es muy opulenta. Los jarrones parecen finos de exportación. Piezas únicas. 

No sé en dónde estoy, pero bueno se a quién puedo llamarle y vendrá en seguida tan solo escuche mi voz. Solo encuentro en toda la casa un teléfono, me sé el numero de la oficina de memoria. 

Le llamo a mi padre quien me coje la llamada de inmediato aunque es un numero desconocido, el timbre suena unas cuantas veces suplico que conteste; 

—Si diga, Vicenzo —me congelo cuando escucho que le habla con confianza, ha reconocido el numero—, ¿Qué sucede? ¿La encontraste? Ella está bien. 

—Papá, ¿tú le dijiste donde estaba?—no podía creerlo después de que el fuera quien me ayudo a salir de aquí, era al único que llamaba periódicamente y le informaba sobre cómo se encontraban las cosas. Él entendió porque me fui huyendo y me dijo que era lo mejor ahora él es quien me ha traído aquí. 

—Hija, no tuve opción, créeme que esto es lo mejor para ti… —me dice, pero que puede ser mejor para mi si están por quitarme a mi hijo.

—No puede ser que me hicieras esto confié en ti, me van a quitar a mi hijo y será por tu culpa. —le cuelgo. No puedo creerlo, me siento traicionada. Pero por qué debo obedecerlo porque tengo que quedarme aquí.  

Voy a buscar a Vicenzo para aclarar todo esto de una vez, para establecer condiciones. Establecer los términos de divorcio y otorgarle permisos para ver al niño pero no darle la custodia compartida. Pregunto a una sirvienta donde esta Vicenzo, todos me ignoran como si mi presencia fuera algo normal nadie me mira como una extraña.

Antes de tocar la puerta escucho a él hablando con la mujer esa, la tal Cristal. Creo que están teniendo una discusión, el comedor es redondo y muy pequeño, quien más vivirá en esta casa. 

—¿Dime cuando vas a divorciarte?—ósea que desea divorciarse de mí, será por eso que me trajo aquí. Solo debe pedirlo y se lo daré. Porque le da tantas vueltas. 

—Dame un poco de tiempo, solo quiero ganarme su confianza, ese niño es un Sanlúcar debo asegurarme que no le falte nada, y a ella… deseo terminar en buenos términos no quiero una pelea o discusión, no quiero un escándalo en la familia. 

—Vicen, cariño, yo no deseo criar un hijo ajeno—le habla con melosidad—, yo te daré al heredero que quieres ya no tienes por quien disputar la herencia. Nadie tiene porque saber de esto. A quien le va importar el hijo de una mujer cualquiera, deberías dejarla donde estaba darle una mensualidad que es seguro lo que más desea. 

Pero quien se cree que soy, cree que me embarace para atrapar un heredero multimillonario, como si yo hubiera sabido que tenía tanto dinero, la casa donde me llevo no era ni la cuarta parte de esta y su trabajo era el de cualquier Godínez... mi matrimonio era una mentira. Me interesa saber qué opina Vicenzo 

—Esto va más allá de la ambición y mi derecho a la herencia de mi padre. Entiende es mi responsabilidad. ¡Es mi sangre!

Como se enteró de que tenía un hijo, sería que mi padre se lo dijo. 

—Yo no quiero a ese niño en esta casa, no quiero que se sienta superior a nuestros hijos solo porque es tu primogénito, ya te lo dije, o ese niño o yo. 

Como si valieras el precio de los diamantes, cretina desgraciadas. Cielos que coraje esa Cristalito sacaba lo peor de mí, la odiaba solo por creerse lo que no era, si se lo proponía era capaz de desbaratar sus planes y dejarla sin Vicenzo y sin herencia, solo había que verle la mirada era una arpía, una mujer sin escrúpulos desgraciada. 

No soportaría maltratos hacía su hijo por parte de Vicenzo mil veces menos de una cualquiera buscona. Era una ambiciosa que solo estaba con Vicenzo por su dinero. 

—Solo dame tiempo, tienes que entender que no puedo dejarlo desamparado debe tener mi apellido. De hecho ya me encariñé con él. es solo un niño no te desplazara tranquilízate. —Termina diciéndole con dulzura, me retuerce las tripas por que a mi jamás me trato así. 

—Te amo…

—Y yo a ti. 

No lo soporto. Siento que me arde la sangre, como puede estar con una mujer así. Son tal para cual.

—¡Vicenzo tenemos que hablar! —¡Ups! interrumpí a los enamorados. Ella de inmediato se puso de pie. 

Tengo en mis brazos a Peter no he querido soltarlo porque si de pronto se me pierde en esta inmensa casa que voy hacer, veo como Cristal detesta mi presencia al igual que, siendo franca yo detesto la suya. 

Es hermosa no puedo negarlo. Rubia y de buen perfil. Alta y delgada, yo he perdido un poco de mi cuidado personal, no visto con elegancia y mi cuerpo ya no es el mismo después de tener a Peter… pero nada que no se pueda arreglar con un poco de ejercicio. Mi belleza esa no la pierdo. La naturaleza fue buena conmigo. 

—Me alegra que estes en disposición de hablar, vamos siéntate, Cristal puedes dejarnos solos por favor solo un momento.

—Creo que nuestra conversación será muy larga esposo, es mejor que ella se valla a su casa. —le digo como si fuera yo la dueña de esta casa, quizás tengas derechos por ser la esposa de este tipo. 

—Te espero en la habitación cariño —ella sonríe y yo sonrió, olvide que tiene llaves de esta casa, me rasco la nuca bastante molesta, pero a mí que más me da, debería estar alegre de que sea esta su nueva mujer así me va dejar por ella y yo volveré a la tranquilidad de mi vida.

 Cuando ella se va me siento con una expresión retadora y molesta. Peter balbucea, el movimiento lo despertó un poco. Lo arrullo y vuelvo a mirar a Vicenzo con reto. 

 —¿Qué quieres porque nos trajiste aquí?— me siento un poco cansada de los brazos. —Por que hasta ahora

—Porque eres mi esposa y porque debes estar cerca de tu marido. No me dijiste que estabas embrazada. 

—¿Y entonces quien es ella. porque estaban tan a nada de besarte? —Vicenzo se quedao callado, he comenzado a hacerle una escena, tengo los reclamos en la punta de la lengua así que respiro y reformulo la conversación —Mira no me respondas no me interesa saber qué haces con tu vida ni lo que pretendes con esa mujer solo quiero entender ¿Porqué esto aquí y que va pasar conmigo?

—Quiero el divorcio—dijo con frescura, como el valde de agua que me cae a mi —, en buenos términos sin peleas innecesarias, quiero compartir la custodia de Peter y quiero que aceptes que te ayude, que te de una casa y una manutención mensual para que él no tenga que sufrir las carencias en que lo tenías. — debería aceptar y no prolongar esto pero es que no quiero nada de él. ¿Y qué carencias?, no las tenía, mi padre me mandaba dinero para él cada mes, dinero que realmente nunca gaste más que en los momentos difíciles, si vivía en una casa modesta es porque jamás me gusto lo ostentoso, y por mantener un bajo perfil. 

—Te daré el divorcio, no te cederé ni la quinta parte de custodia de mi hijo, no aceptare tus limosna, la empresa de mi padre es tan grande que podría comprar la tuya. Que imagino y estoy descubriendo de pronto, que tienes una. Así que como vez ni yo ni mi hijo te necesitamos. Puedes formar una familia tranquilamente con Cristal, tener hijos y nosotros desaparecer de tu vida, tienes el suficiente dinero entonces desaparece nuestra acta de matrimonio. Así nadie en el futuro podrá manchar tu apellido.

Él suspira y agacha la cabeza, endurece su rostro, y aprieta los puños. sé que está molesto y es cuando empiezo a sentir miedo. 

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • El Hijo de Vicenzo   Paraíso

    Loraine pido que pusiera música de verdad así que se salió con la suya. La fiesta se animó bastante, Amery bailo toda la tarde con ella mientras que Drago se quedó observando a su esposa sentad en una mesa solo, me provocaba pena, pero por algún motivo él estaba completamente renuente a dar su brazo a torcer con la mujer que amaba.La noche cubrió nuestro hogar, los invitados se habían marchado ya, solo quedamos Vicenzo y yo. Mi padre dormía en la habitación de Peter, ese pequeño guerrero no descansaba nunca, tenía una energía inagotable, cuando la noche nos cubría ese pequeño caía rendido. Era tan hermoso verlo dormir, lo lleve a su cuna, cerré la ventana para que el frio no le provocara un resfriado. Observe abajo, la vigilancia, más hombres que custodiaban la casa de Vicenzo.—vamos papá ve a descansar— con lentitud se levantó del sofá, pedí que le prepararan la habitación de huéspedes, esa noche dormiría y era muy probable que eso sucediera muy seguido.Al menos las mucamas ya m

  • El Hijo de Vicenzo   Los celos de mi Esposo

    Matías y Loraine seguían analizando el reloj, detrás de ella estaba Drago observándola de arriba abajo. Ambos me observaron y aseguraron que no habia peligro.Tome el reloj para observarlo, la maquinaria suiza y bronces españoles. Observe la esfera en porcelana de buen calidad a simple vista, mostraba una escena campestre en el centro detrás de las manecillas, la numeración era de estilo romana, debajo un péndulo de varilla con lenteja regulable. En el frente cristal con adornos arabescos y amorcillos en color dorado, eran como guías de flores. En la parte superior de la madera sostenía una pequeña escultura en bronce de un ángel tocando instrumento de cuerdaVicenzo me abrazo, me tomo de la barbilla y levanto mi rostro para que lo mirara los ojos.—Al fin todo acabo. —él estaba confiado en eso. y me trasmita es confianza.Recordaba la actitud de Stefano, no daba la pinta de ser realmente un hombre malo. Ni siquiera pudo dispararme cuando tuvo la oportunidad.—Eso creo.—Tomemos un t

  • El Hijo de Vicenzo   Reloj

    Envuelto solo en papel blanco y un espantoso moño rojo, ese extraño paquete puso tenso a todos.Le pedí a mi padre que llevara a Peter a dar un paseo, al menos que se alejaría un par de cuadras, por la seguridad de ambos, Amery le acompañaría, esto parecía ser un ataque para volver a arrebatarme a Peter. Él me pido que fuera con ellos, mi corazón estaba dividido, necesitaba estar con Peter asegurarme yo misma que el estaría bien, pero Vicenzo no deseaba apartarse de ese maldito obsequio. Y necesitaba saber que el estuviera bien.—Vamos papá yo estaré bien, necesito que protejas a Peter —le insistía en que debía marcharse, esperábamos en que esto no provocaría una explosión muy grande.—Helen no debes arriesgarte, ni Vicenzo. Peter necesita a ambos, deberían llamar a equipos capacitados…—No sucederá nada, pero necesito que Peter este lejos… ¿debemos despedir a los invitados?—Lo mejor es no alármalos… —Sugirió Amery, —primero descubramos la complejidad de la bomba.—Yo mismo lo hare

  • El Hijo de Vicenzo   Obsequio

    La pequeña fiesta seria en casa de Vicenzo, era amplia sobre todo el jardín de atrás, todos los invitados eran amigos de los socios de él, mi personalidad era distinta, antisocial, tuve solo una amiga y se mudó al extranjero saliendo de la universidad.Me sentia extraña en este lugar rodeada de gente que no conocía. Todos nos saludaban y felicitaban, las esposas de los socios comentaban que hermoso era mi vestido, y así fue como poco a poco empecé a integrarme a mi propia fiesta.—Muchas felicidades a la novia, —escuche la voz de una mujer conocida detrás de míMe gire confundida tal vez mis deseos me empujaban a esperar una buena sorpresa, al ver a la hermosa detective afroamericana salte de alegría y lance un grito. —¡Loraine!, —salte para abrazarla, a un lado suyo con una caja de regalo, enorme estaba Amery. Alce los brazos y lo atrape con ellos.—Muchas felicidades Helen te deseo lo mejor —él se inclinó me abrazo con una sola mano y froto con cariño mi espalda. —Te vez radiante,

  • El Hijo de Vicenzo   Boda

    La semana fue un desastre, correr de un lado al otro, entre prueba de vestido, decidir la decoración de la iglesia, escoger salón, elegir el menú, elegir el vestido adecuado para este día tan especial y único, escoger a las madrinas, preparar las invitación, los pendientes no acababan, y todo sin descuidar un solo minuto a mi pequeño y hermoso Peter.Vicenzo anuncio en el periódico nuestro futuro enlace matrimonial. La lluvia de felicitaciones llegaba con obsequios y tarjetas con emotivos mensajes. Apenas pude sobrevivir para llegar a este día, un poco cansada, un poco ojerosa, pero muy ilusionada todo valía la pena y en cada decisión estaba mis deseos de hace este día inolvidable para ambos.El espejo frente a mi casi podía hablar, y lo único que me decía era que lucía como un estropajo malgastado. Con maquillaje y brillo intente cubrir las enormes ojeras y dale un poco de color a mis mejillas, habitualmente no usaba maquillaje, pero el diablo ameritaba.Recogí mi cabello en una gor

  • El Hijo de Vicenzo   ¡Casate conmigo!

    Vicenzo me sorprendió esta mañana antes de salir para el trabajo invitándome a cenar, me pidió que me pusiera algo lindo y estuviera lista, las reservaciones eran a la siete de la noche, en un exclusivo restaurante de ciudad. Como era su costumbre me obsequio un vestido para la ocasión.No podía negar que Vicenzo tenía un exquisito gusto para escoger los vestidos.—Luces preciosa —su ojos me observaban con un encanto, me hacía sentir que yo era la mujer más hermosa para él.Me extendió la mano para que bajara la escalera, y mientras bajaba escalón tras escalón, Vicenzo no dejo de mirarme, ni parpadeo una sola vez. Tome su mano y un escalofrió corrió por mi brazo hasta mi hombro, como si fuera la primera vez que saliera con él.—Eres muy hermosa Helen. —me tomo con un brazo de la cintura llevándome a él, acercó su rostro a mi oído y sentí su aliento cálido sobre mi mejilla, sus labios depositan un beso, mi corazón palpito con ese delicado acto —me provoca… quitarte ese vestido Helen.

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status