FAZER LOGINEstaba entre la espada y la pared, levanté mi vista para observar al tal Iván y quedé impresionada, porque tenía un aura muy oscura, era un tipo totalmente serio y mal encarado. Sin contar que medía como dos metros y su cuerpo era muy fornido, algo totalmente distinto a lo que es mi novio; al lado de él parezco una figura de caricatura, por Dios, yo mido unos 165 y soy delgada con un poquito de atributos, pero nada más.
—La chica era muy joven para mi gusto, sin contar que no tenía tantas curvas como a mí me gusta, aunque debo admitir que era bastante linda de cara; su larga cabellera negra llamaba la atención, tenía los ojos color verde y su piel blanca. Estaba seguro de que por el físico convencería a mi abuelo, porque seguro él espera una mujer voluptuosa y operada, ya que eso confirmaría sus sospechas de que le he pagado, pero esta chica parece una persona común y corriente. Joder, esto dificultará mucho mis planes porque ella no me provoca ni un mal pensamiento porque no es mi tipo. ¡No tenemos toda la noche, niña, estoy esperando tu respuesta!
—¿Por qué no han entrado? ¿Qué es esta falta de respeto?
—Tomé la mano de la chica y la atraje a mí en un movimiento brusco, tanto así que se golpeó con mi pecho.
—¡Ahh!
—Iván, ¡esas no son formas de tratar a tu prometida! ¿Qué pasó con los modales que te enseñe?
—Disculpa, mi amor, no medí mi fuerza; vamos a entrar, abuelo, para hacer las presentaciones.
—¡Javier, te dije que tenías que traer pareja!
—Abuelo, las chicas que conozco son unas interesadas, no sería capaz de presentarte una mujer así.
—Por lo menos pensaste esta vez; deberías seguir el ejemplo de tu hermano. Estoy cansado de esa vida loca que llevas; no me obligues a tomar medidas drásticas.
—Abuelo, te prometo que buscaré a una buena chica, pero eso ahorita no es fácil; es más, mi hermano se robó a la única chica honesta que existía en mi universidad.
—Estaba tensa y trataba de caminar rápido, aunque literalmente este hombre me llevaba a rastras, sin contar que ejercía mucha fuerza en el agarre de mi pequeña mano. Quería salir corriendo, pero la cara de su abuelo daba mucho miedo, así que me quedé en silencio y los seguí al entrar; casi sufro un infarto. Esto estaba lleno de personas de dinero; todo el lugar gritaba lujo. Sin contar que las mujeres del lugar estaban operadas de pies a cabeza, agradecí mucho que Javi me haya comprado este vestido, o si no, sería él, hazme reír de la fiesta.
—La chica estaba en shock; cualquiera podría notar que no pertenecía a este mundo, así que la coloqué delante de mí para abrazarla y susurré en su oído: Necesito que te relajes porque pareces una estatua y debes mostrar seguridad si no quieres que estas personas te coman viva. Recuerda que para el mundo eres mi mujer y como tal debes comportarte; muéstrales que eres una De Luca.
—Está bien, pero necesito que mantengas tus distancias, ¡no quiero que me toques!
—Eso será imposible, es más, pronto tocaré mucho más que esto, ¡acostúmbrate!
—Sus palabras me dejaron perpleja. ¡No olvides que estoy fingiendo solo por el día de hoy; mañana tendrás que conseguir a otra para que represente este papel!
—¿Me estás retando, criatura? ¡Te mostraré que las reglas de este juego las pongo yo! Tomé su mano y la guié a la tarima. ¡Buenas noches, damas y caballeros! ¡Les presento a la próxima señora De Luca! Es un placer para nosotros anunciarles que dentro de un mes será nuestra boda y están todos cordialmente invitados… Gracias por acompañarnos a celebrar el cumpleaños número 65 del fundador de esta familia, Antonio De Lucca.
—No pensaba que él fuera a hacer eso. Cuando anunció el compromiso, los periodistas enloquecieron y no pararon de tomar fotos mientras yo trataba de retener las lágrimas que amenazaban con salir de mis ojos. Comencé a buscar a mi “novio” para que me ayudara y lo encontré al lado de su abuelo, feliz, sonriendo y celebrando el anuncio de mi matrimonio con su hermano. Lo único que quería era correr muy lejos de estas personas, pero supe que no había salida cuando bajamos de la tarima y comenzamos a posar para las fotos. Todo sucedía en cámara lenta, no era capaz de saber lo que pasaba a mi alrededor, no fui consciente de que él me había colocado un anillo que me quedaba algo grande.
—Tome su mano y la coloque en mi pecho, cariño, muestra el anillo de compromiso para las fotos…
—Su voz tenía una clara amenaza, así que respiré profundo y posé para las fotos porque no podía hacer nada más.
—Nieto, estoy muy orgulloso de ti, así que, señores, debo hacer otro anuncio: a partir de hoy todas las empresas De Luca pasarán a mi nieto mayor, Iván De Luca; él será mi sucesor porque yo me jubilaré en cuanto se realice la boda.
—Joder, sabía que mi abuelo era un viejo zorro, no me dará nada hasta verme casado con esta niña, joder, y yo tenía la esperanza de buscar una mujer de mi tipo.
—Bajé de la tarima y fui a conocer a la mujer que le robó el corazón a mi nieto; estoy seguro de que así sucedieron las cosas porque esa chica no es del tipo de Iván. No negaré que estoy muy feliz, que sea alguien normal y no una arribista operada con la que él suele pasar sus noches.
—Feliz cumpleaños, señor De Luca, es un placer conocerlo; su nieto me ha hablado maravillas de usted.
—Gracias, ¿tu nombre es?
—Disculpe, soy Mia Adams.
—Es un placer conocerte, ¿no eres Italiana?
—No, vine a este país a estudiar, soy estadounidense.
—Me sorprende mucho que hayas terminado siendo la prometida de mi nieto.
—Abuelo, eso se lo debo a Javier, que me pidió un par de veces que lo llevara a la universidad; hace seis meses que estamos juntos, y ella está a punto de graduarse en enfermería.
—Es todo un honor recibirte en nuestra familia; espero ser como un padre para ti, así como lo he sido para ellos desde que sus padres murieron.
—Abuelo, debemos compartir con los invitados; luego podremos hablar más.
—Es cierto, mañana tendremos un desayuno familiar; su habitación está preparada para que pasen la noche.
—El señor se retiró después de lanzar esa bomba, ¡no dormiré contigo!
—¿Tienes una idea mejor? Estoy seguro de que a mi abuelo no le gustará que le hagas un desplante; eres la primera mujer que invita a dormir a su casa. Me causaba gracia verla tan molesta; yo, por el contrario, me encontraba muy feliz porque estaba cerca de conseguir lo que tanto he deseado, el control de las empresas. Ella no dejaba de buscar a mi hermano con la mirada, el cual se encontraba coqueteando con cuanta mujer había en la fiesta; eso es algo muy típico de él, no entiendo cómo esta chica soporta eso. Pero bueno, esos no son problemas míos.
Había decidido darle una hermosa sorpresa a mi esposa: qué mejor que viajar a Hawái, el lugar donde inició todo para cambiar la historia. queria borrar los malos momentos que vivió al lado de su ex para que cuando piense en Hawái, sonría feliz por todo lo que hemos vivido aquí. Pensé en venir solo con ella, pero sería egoísta excluir a nuestras familias una segunda vez. es más, ellos fueron de ayuda, ya que se llevaron a mi esposa de paseo mientras yo organizaba todo. Me tardé un par de horas en conseguir todo lo que necesitaba, pero lo logré. Después, al verificar la hora, me imaginé que mi hermana debería estar arreglando a mi esposa, así que yo fui a la cabaña de mis padres a hacer lo mismo porque eran las tres de la tarde y mi idea era casarnos con el atardecer. Pero antes de eso había un paso que no me podía saltar. Me di una ducha y me coloqué un traje blanco playero, me observé en el espejo y repetí el pequeño discurso que había preparado para transmitirle a mi mujer todo el a
Habían pasado 5 meses desde que nos casamos y todo iba perfecto, aunque mis padres no habían podido viajar porque el clima aquí estaba muy helado y podía complicar su salud. Comenzamos a platicar más seguido y así mi padre fue asimilando la noticia de mi matrimonio con Enmanuel y ahora puedo decir que son muy buenos amigos; mi madre también lo adora como un hijo. Soy inmensamente feliz con este hombre, ya que él es todo lo que soñé y un poco más. Otra cosa que ha mejorado muchísimo es mi relación con su familia. A su madre le costó un poco dar el primer paso, pero al ver que a su marido e hijos les gustaba estar en nuestra casa, no le quedó más que ceder. Primero me pidió una disculpa, lo cual me sorprendió, y luego comenzamos a conocernos; eso le dejó claro que mi intención no era robarle a su hijo, sino, por el contrario… yo solo quería hacerlo feliz y formar una familia con él. Así que aquí estamos más felices que nunca preparando todo, porque hoy es el día en que mis padres por fi
Estaba complacido y feliz porque por fin todo estaba bajo control, cuando mi madre supo que estábamos casados guardó silencio y es que ya no tenía forma de ofender a Caro, ya que legalmente era mi esposa y eso era un hecho que no cambiaría. Espero que de ahora en adelante las cosas mejoren, porque ya estoy en edad de formar un hogar, así que no seguiré perdiendo tiempo en tonterías. Después de cenar, tomé a mi familia y nos fuimos a casa… mi mujer no dejaba de mostrarse feliz y cariñosa por todo el camino. —Llegamos a casa y nos encargamos de dormir a nuestro hijo en su habitación, porque a partir de esta noche seríamos marido y mujer. Cerré la puerta de la habitación de Manuel y cargué a mi esposa para llevarla a nuestra recámara. Donde solo alcancé a cerrar la puerta antes de atacar sus labios; no te imaginas las veces que soñé con esto. Tenerte aquí con nuestro hijo y poderte llamar esposa era un sueño frecuente desde que volví de Hawái. No sé qué me has hecho, Caro, pero estoy ren
¡Manuel! Gemí en su boca como consecuencia del beso que me estaba dando, Dios no tenía idea de que lo extrañaba tanto hasta ahora. Tengo que confesar que este hombre se llevó mi cordura desde la primera vez que me besó en Hawái, tanto así que termine en su cama, cosa que no había hecho con nadie más. —Escucharla gemir mi nombre era lo mejor de todo esto; mi intención nunca fue perdonar a Caro, por lo menos no tan rápido; pensaba ponerla a prueba un montón de tiempo más. Pero ha sido muy difícil para mí tratar de controlarme y, después de lo que pasó hoy con Dasha decidí que lo mejor es poner todo mi esfuerzo en mejorar mi situación con la madre de mi hijo, porque ni loco me atrevería a tocar a otra mujer. ¿Para qué perder más tiempo? Si lo que más deseo es que podamos estar juntos como la familia que somos, sin contar que me muero por tenerla en mis brazos y sería estúpido seguirme conteniendo, sabiendo que ella muere porque le haga el amor. Cada vez que escuchaba sus gemidos, me prov
Tome valor y me despedí de Caro: nos vemos en un rato, debo ir a trabajar… Puedes ir a mi oficina cuando desees y entrar sin tocar, ¿estamos? Quise dejar claro eso para que no piense que le oculto nada, y aunque no quería irme mientras ella estaba enojada, no tenía más opción porque estaban los empleados presentes.—Enmanuel, buenos días, ¡me quedé esperando tu llamada! —Dasha, buenos días, creo que te debo una disculpa por cómo te traté la vez pasada; mas, sin embargo, no tengo que darte explicaciones de mi vida privada porque tú y yo no tenemos una relación sentimental. Y aunque es cierto que tuvimos encuentros sexuales que ambos deseábamos, no somos nada. Eso lo tenemos claro, ¿o me equivoco? —Enmanuel, yo pensé que pasaríamos a la siguiente etapa de iniciar una relación. —No, Dasha, yo fui claro contigo al inicio, es más… Nunca comenzaría una relación de esa manera y siento mucho que hayas confundido las cosas. Caro, la chica que conociste es mi mujer y, por motivos ajenos a n
Cada vez es más difícil mantenerme alejada de Enmanuel y eso es gracias a que él hace cosas para provocarme, porque cuando acosté a nuestro hijo, él salió del baño solo en bóxer y yo no pude evitar observarlo de pies a cabeza mientras él finge indiferencia. Esta situación me frustra mucho; quisiera que avanzáramos, pero entiendo que es muy rápido para que él me perdone. —Nos fuimos a dormir porque mañana iríamos a la oficina, ya que Caro tiene toda la razón, tenemos que encontrar un equilibrio entre nuestro hijo y el trabajo; es más… yo debo aprender a despegarme de mi hijo un poco. —Al amanecer me levanté antes de que lo hicieran ellos para tener tiempo de arreglarme, me di una ducha y arreglé mi cabello en el baño para no despertar al bebé; luego salí y fui al closet a buscar un hermoso outfit, porque, aunque es invierno, debo destacar, me maquillé y estaba lista justo cuando mi hijo lloró. —Desperté cuando mi hijo lloró y lo tomé en brazos. ¡Buenos días, campeón! Le iba a cambiar







