Share

Capítulo 3

Author: RZ
last update Petsa ng paglalathala: 2023-02-08 02:32:24

El lobo blanco, transformado ahora en humano, corría a toda velocidad por el denso bosque, se lo conocía como la palma de su mano, por ende, aunque llevaba a una mujer inconsciente en sus brazos, aún así podía esquivar con soltura cualquier obstáculo sin siquiera perder el ritmo.

Apuró el paso cuando escuchó el aullido de dolor de unos de sus hermanos de manada.

A pocos minutos, llegó al castillo de su jefe, de su alfa, pasó la valla y las seguridades que él mismo había puesto días atrás por la invasión de esos imbéciles lobos de ojos rojos, enloquecidos por algún tipo de tóxico que no logran descifrar.

—¿Alfa?—se maldijo.

Seguramente su alfa estaba en la frontera, custodiando el límite de su territorio, impidiendo que más lobos crucen hacia su terreno.

~Alfa, por favor, estamos en problemas, hay demasiados "enloquecidos" cerca del castillo—Habló mentalmente mientras dejaba a la mujer en el pasillo principal y se apuraba en regresar junto a sus amigos licántropos.

Su jefe contestó al instante, con una tensión característica de su personalidad.

~¿Necesitan mi ayuda? Ya estoy yendo en esa dirección. ¿A cuántos kilómetros?

El hombre, mano derecha de su alfa, bufó.

~No, alfa. No lo necesitamos en la batalla, llevé al castillo a…

En ese momento dado, la comunicación se cortó abruptamente. El lobo supo que su jefe probablemente había encontrado también problemas y tuvo que desconectarse de su comunicación mental para poder concentrarse en su propia pelea y subir sus muros mentales.

Llegó más rápido de lo previsto y se lanzó a la pelea con sus amigos a su espalda, aunque parecía que sus compañeros de manada ya habían acabado con la mayoría.

~Que lástima. Rescato unos segundos a una humana y ustedes se quedan con toda la diversión.

Escuchó bufar con diversión a su hermano menor por su conexión mental y a su mejor amigo suspirar con irritación.

~¿Qué?—rugió al cielo nocturno cuando quebró la espalda de un lobo marrón-—. Me aman, lo sé.

Y los tres siguieron luchando. Nadie dijo nada, no debían hacerlo, los tres sabían que eso era verdad. Todos conforman una hermandad y como manada, todos se amaban por encima de todo. Defectos y aires de grandeza incluidos.

«Manada antes que todo» susurraron por ese lazo invisible que unía a la manada Sangre Creciente o mejor conocidos como asesinos "Hanjx"

Lazo irrompible.

(...)

Lark Emerson no tuvo más remedio que cortar la comunicación entre su mano derecha y él. Los lobos desquiciados habían cruzado la frontera hacia su territorio en ese escaso lapso de distracción hablando con su beta.

Esos lobos eran algo tontos, pero mortales, en cualquier descuido, te arrancarían la cabeza a mordiscos, si es que antes no logran romperte la columna vertebral.

Lo bueno es que ahora, que acabó con todos, puede ir a ver lo que llevó a Jarek llamarlo telepáticamente con urgencia.

Rechinó los dientes ante la herida de su costado derecho, uno de ellos logró acertarle un manotazo con sus largas garras, haciendo que sangrara como riachuelos. Su rápida curación de hombre lobo lo ayudaría a regenerarse más rápido que cualquier ser vivo, por ende decidió volver a su castillo en su forma lobuna.

¿Qué es lo que dijo Jarek? ¿Qué llevó al castillo? ¿Será algún lobo desquiciado que está lo suficientemente cuerdo como para que Lark pueda quitarle información de su locura?

Con esa esperanza en mente, corrió rumbo a su adorada casa y refugio de toda su manada.

(...)

Un aroma delicioso a fresas frescas que su madre recogía del huerto que cultivaba en su jardín, lo detuvo en seco frente al límite de su castillo.

¿Qué diablos?

Nunca había sentido un aroma tan fuerte que los huesos le dolían de anhelo. Estornudó por la fuerte estimulación olfativa y se adentró en su hogar.

Si antes creía que el olor era fuerte, no se comparaba a nada con cruzar su alta y maciza puerta de roble.

Moviendo la cabeza de un lado a otro, quiso sacarse esa sensación de anhelo y deseo profundo que le causaba el aroma. No podía pensar, se sentía mareado, se sentía como la primera vez que probó alcohol para lobeznos que su padre había inventado y que luego su madre descubrió, haciendo que su padre, alfa de alfas, durmiera en el sofá por tres días, ante el rechazo de su propia luna.

Se puso alerta en cuanto escuchó un delicado gemido de dolor en el pasillo principal. Despacio, sin abandonar la posición de ataque se acercó a lo que sea que estaba acurrucado y hecho un ovillo.

Aguantó la respiración mientras lentamente tocaba el cuerpo. ¿Era esa la droga que dejaba desquiciados a los demás lobos? Si ésto era lo que olían, Lark estaba muy de acuerdo con que podría ser tan adictiva y llevar a la locura en un santiamén. Era la única explicación para lo que le estaba sucediendo. Se sentía volverse loco con cada bocanada de aire.

Su lobo quiso pasearse inquieto, aunque él lo estaba dominando, casi le dio rienda suelta. Generalmente la esencia de su lobo era tranquila y letal, ahora parecía un lobezno, incapaz de conocer la palabra paciencia.

El bulto gimió de nuevo, esta vez más lastimosamente, un dolorcito en el pecho lo sobresaltó. ¿Se lastimó más gravemente en la pelea anterior? Debería pedir cita médica con su doctor de la manada. Ambos tenían la misma edad por lo que los títulos rara vez se usaban en privado.

De repente, giró hacia él la criatura más hermosa jamás vista en la historia de la tierra.

Unos ojos grises lo miraron con confusión, su cabello estaba revuelto y al parecer sucio con barro y ramas en él. Las pecas en su rostro se movieron cuando ella arrugó la nariz adolorida y finalmente le llegó la respuesta un segundo antes de la tragedia.

¡Mate! ¡Esa preciosa criatura indefensa era su mate!

Quiso rugir de la furia. ¡Imposible! ¡Su mate, su luna, luna de la manada Sangre Creciente podía ser una frágil e inútil humana!

Antes de que pudiera decir o hacer nada, la humana se incorporó sobre sus codos, asustada, gritó retrocediendo y le asestó un manotazo limpio directamente a su magullado hocico por la dura y reñida pelea de antes.

Lark cayó hacia atrás y gimió desesperado al sentir el dolor lacerante desde la punta de su hocico hasta atrás de su cráneo de licántropo.

No podía ser. Lark Emerson, el gran alfa de la manada Hanjx ha sido golpeado vilmente por una inútil humana sucia.

¡Que humillación!

Sin embargo el dolor seguía allí, persistente, se tapó la cara con sus manazas, intentando menguar el dolor.

Su lobo seguía lloriqueando. Diosa Luna guerrera, que mano dura tiene esa sangre sucia.

Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App
Mga Comments (2)
goodnovel comment avatar
esperanzamartinez031
Aaaah q malo x q frágil e inutil si ella es veterinaria bien puede matarte las pulgas q te salgan Lobito feroz jajajaja jajaja jajajajajajajaja jajajaja
goodnovel comment avatar
Asíntota
Ya cayó redondito el pobre ...
Tignan lahat ng Komento

Pinakabagong kabanata

  • El alfa enamorado    Capítulo 125

    —Cierto. Mis feromonas como lycan femenina te fastidiarían—murmuró, sintiéndose ligeramente desanimada.—Pero tendrás otras capacidades mucho mejores—añadió Lark con un brillo travieso en los ojos.—¿En serio? ¿Cómo cuáles?—Según Msrih, aparte de aumentar tu esperanza de vida y tu capacidad de regeneración -haciendo que te cures más rápido y seas menos propensa a las enfermedades comunes que toman a cualquiera-, también deberías desarrollar poderes telepáticos y telequinéticos. Podrías comunicarte con nosotros mentalmente, no solo conmigo.Esta vez, Kary chilló y se lanzó a sus brazos, haciéndolo estallar en carcajadas.—¿Por qué chingados no me dijiste que me esperaba todo esto? ¿Por qué ese sanador tonto me lo ocultó?—preguntó, desconcertada y sintiéndose algo engañada.Lark se puso serio y le acarició suavemente la cara. —Porque yo mismo le pedí que no lo hiciera. No creía que quisiera una pareja humana. Pero si eso cambiaba alguna vez, quería estar seguro de que no consentirías

  • El alfa enamorado    Capítulo 124

    Una rápida comprobación de los documentos que el hombre había proporcionado parecía confirmar que, en efecto, era legítimo. Aquello cabreó indescriptiblemente a la científica por su fuerte sentido de la justicia.Su propio instinto le gritaba que había algo más, y por la expresión de la cara de los tres alfas que la acompañaban, ellos también creían que se estaban perdiendo de algo.—Bueno, estoy seguro de que entenderás que retengamos temporalmente tu CDA hasta que podamos verificar que todos los vendedores que tienes aquí listados los vendieron efectivamente de forma voluntaria, y que están a salvo y libres con sus familias—respondió Ernee, de forma demasiado dulce.El hombre maldijo en un idioma que Kary no reconoció, sin embargo, lo ignoró mientras reanudaba la inspección del impresionante camión grande…en vano. Frustrada más allá de las palabras por tener que liberar a esos conocidos criminales por falta de cargos, la humana y los tres lycans hicieron un último intento. Si al men

  • El alfa enamorado    Capítulo 123

    —Están cometiendo un grave error, miembros de la manada asesina Sangre Creciente—comentó el chófer del rodado con tono fastidioso—. La corona real no verá con buenos ojos que roben su carga legítima y que solo está pasando por Urbn antes de llegar a Thurdd. —Si la carga es tan legítima como dicen y si no tienen nada que esconder, entonces les pediremos disculpas, les liberaremos y volverán a su camino, junto con todas sus mercancías—dijo Jareik, con voz burlona—. Pero no nos hagamos los idiotas, tú y yo sabemos que vamos a encontrar todo tipo de cosas que no deberían estar aquí.Kary no pudo evitar soltar aire intentando guardarse una carcajada de satisfacción. ¡Al fin los había encontrado! ¡Después de meses de búsqueda por la desaparición de piedras arcoíris de la nada!—Estoy esperando con ansias tu disculpa, humana—le gruñó el chófer a Kary, aunque ella no había abierto la boca aun para nada.Jareik resopló, abrió la boca para decirle que tenga más respeto con la luna de la manada

  • El alfa enamorado    Capítulo 122

    Aunque a su compañera a menudo le gustaba provocarlo, prolongando la espera hasta hacerlo suplicar, esta vez no lo torturó. Incluso, él no sabría decir si el divino masaje en la espalda de la membrana que ondulaba bajo sí, había adormecido su propio sentido del tiempo, pero Kary pareció cerrar la mano en torno a su pene de inmediato. Cada caricia, cada exquisito apretón le arrancaba gemidos gruñones. Cuando el calor abrasador de la pequeña boca de la veterinaria se cerró sobre su miembro, apenas pudo evitar derramar su liberación.El fuego corría por sus venas mientras ella le succionaba cada vez más profundamente y le arañaba la pelvis con la mano libre, volviéndolo loco de lujuria. Gritó cuando su luna empezó a raspar con sus dientes romos las crestas palpitantes de su pene y automáticamente sus zarcillos comenzaron a buscar cualquier cosa a la cual anclarse para poder perpetuar el placer. Con la mandíbula apretada y los músculos abdominales dolorosamente contraídos mientras luchaba

  • El alfa enamorado    Capítulo 121

    Una alegría casi insoportable hizo que Lark sintiera estallar su corazón de lobo. Reclamó sus labios en un beso voraz, al que Kary respondió del mismo modo. Antes de que se le escapara la última pizca de lucidez, rompió el beso y clavó su mirada en la de su mate. Ella a su vez, lo miró interrogante.—Una última cosa, me pican demasiado los colmillos como para poder controlarme—le mostró esos caninos como comenzaban a querer alargarse para probar y remarcar la bonita marca en el cuello de su mujer—. Por favor.Sí, le estaba suplicando. ¿Le importaba? Definitivamente no.—Me encanta cuando lo haces—admitió algo tímida y a la vez algo valiente por decirlo en voz alta.El hombre lobo asintió con la cabeza. —Significa que el vínculo está en su apogeo y que el traspaso de hormonas está funcionando bien.—¿Hormonas? ¿Todas esas veces que nos acostamos me estabas transfiriendo hormonas lycan?—la incredulidad teñía su voz.—No te preocupes, no es para hacerte daño. Es solo que es inevitable

  • El alfa enamorado    Capítulo 120

    —¿Para esto es que me has traído aquí? ¿Para que nos unamos como un matrimonio bendecido por la energía natural?—preguntó Kary con la voz colgando de un hilo.Su espalda automáticamente se estiró y los músculos se le volvieron rígidos, con la mente en blanco y la lengua de piedra. Por primera vez, casi deseó que su luna no se hubiera sentido tan cómoda haciéndole cualquier pregunta que se le pasara por la cabeza, como él mismo la había estado animando a hacer. Había estado dando oraciones para tener exactamente ese tipo de apertura, y ahora que la Diosa luna se lo había dado, él estaba entrando en modo pánico poco a poco. O más rápido que lento.Emerson tragó saliva y negó con la cabeza.—Te he traído aquí para que conozcas el lugar más romántico y sagrado para los amantes lycans que existe en Urbn. ¿Deseo que esta noche sea nuestra noche de unión ante la Diosa luna incluída con su bendición? Sí, desde luego, es lo que más quería desde el momento en que me di cuenta de que estaba per

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status