LOGINLuna Méndez está a punto de perder la única casa que le dejó su abuela cuando un accidente la cruza con Sebastián Del Valle, un multimillonario tan frío como poderoso. Él le hace una propuesta impensable: pagar su deuda a cambio de un matrimonio por un año. Lo que comienza como un contrato sin sentimientos pronto se convierte en un escándalo público, una guerra familiar por la herencia y un amor que ninguno planeó sentir. Entre secretos, traiciones y enemigos dispuestos a destruirlos, Luna y Sebastián descubrirán que el acuerdo que debía salvarlos… terminará cambiándolos para siempre.
View MoreEl otoño llegó a la mansión con una suavidad que parecía hecha a medida. Las hojas de los árboles empezaban a teñirse de dorado y naranja, y el jardín, que durante el verano había sido un estallido de verdes, ahora se vestía con los colores de la despedida. Pero no era una despedida triste. Era una despedida que anunciaba un nuevo comienzo.El roble que habíamos plantado meses atrás ya había echado raíces profundas. Sus ramas, aún pequeñas, se mecían con el viento como si saludaran a todos los que pasaban. Don Ernesto, desde su silla de ruedas, lo observaba todas las mañanas con una sonrisa que no necesitaba palabras.—Crece rápido —dijo una mañana, mientras yo me sentaba a su lado con una taza de té.—Crece con nosotros —respondí.Él asintió, y su mirada se perdió en el horizonte.Los días pasaron y llegó aquel amanecer con una luz suave, como si el cielo supiera que esa mañana no necesitaba grandes anuncios. La mansión estaba en silencio, pero no era un silencio vacío. Era uno de qu
La noche cayó sobre la mansión con una suavidad que parecía hecha a propósito. El cielo estaba despejado, y las estrellas brillaban como pequeñas luciérnagas clavadas en la oscuridad. El jardín, que durante el día había sido testigo de risas y abrazos, ahora estaba en silencio, solo con el viento meciendo las ramas de los jazmines.Yo estaba en el salón, con Matías dormido en mis brazos y la mirada perdida en la chimenea. Sebastián no estaba a mi lado. Había salido hacía una hora, diciendo que necesitaba dar un paseo. No le pregunté adónde. Sabía que, en los últimos días, su abuelo había estado llamándolo a solas.—¿Dónde está el tío Sebastián? —preguntó Sofía, apareciendo en la puerta con su pijama de conejitos y los ojos soñolientos.—Está en el jardín, con el abuelo. —La tomé de la mano y la senté a mi lado—. ¿No deberías estar durmiendo?—No tengo sueño. —Apoyó la cabeza en mi hombro—. Tía Luna, ¿por qué el abuelo está hablando con todos? Parece como si estuviera haciendo una list
La mañana después de la boda amaneció con el cielo cubierto de nubes grises, como si el mundo también estuviera guardando silencio. El jardín, que ayer brillaba con flores y velas, hoy parecía más quieto, más íntimo. Los jazmines aún perfumaban el aire, pero su aroma era más suave, como si supieran que el día no era para celebraciones, sino para despedidas.Bajé las escaleras con Matías en brazos, y encontré a Don Ernesto ya en el salón, en su silla de ruedas, mirando por la ventana con una taza de té en las manos. Con una alegría como si aún no quisiera dejar atrás el día anterior.—Abuelo —dije, sentándome a su lado—. ¿No has dormido?—No mucho —respondió, sin girarse—. Pero necesitaba estar despierto. Hay cosas que quiero hacer antes de que el día avance.—¿Qué cosas?Se giró hacia mí, y sus ojos, aunque cansados, tenían una claridad que no les había visto antes.—Quiero hablar con cada uno de ustedes. A solas. ¿Me ayudas a organizarlo?Asentí, aunque un nudo se formó en mi gargant
El día amaneció con una luz dorada que parecía hecha a medida. No había una sola nube en el cielo, y el jardín de la mansión lucía como nunca, los jazmines en flor, rosas blancas adornaban los arcos, y el sendero de piedras estaba cubierto de pétalos blancos que Sofía había esparcido con la dedicación de una artista. El aroma a tierra mojada y a flores recién cortadas se mezclaba con el olor a pan recién horneado que venía de la cocina.Pero yo no veía nada de eso.Estaba en la habitación, frente al espejo del vestidor, con un vestido blanco sencillo sobre el cuerpo. No era un vestido de diseñador, no tenía cola de tres metros ni pedrería. Era un vestido de novia sencillo, de mangas largas y cintura alta, que abrazaba suavemente mi vientre aún sin abultar, pero que guardaba el secreto de la nueva vida que crecía en mi interior.Bajé la mano hasta rozar el tejido. Aún no se notaba, pero yo sabía que allí dentro había un latido diminuto. Otro pedazo de nosotros. Y hoy, de alguna manera,






Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.
reviews