Inicio / Romance / El plan de mi jefe / Capítulo. 7 La curiosidad de Hugo

Compartir

Capítulo. 7 La curiosidad de Hugo

last update Fecha de publicación: 2025-11-17 08:57:46

Nos llevamos bastante tiempo revisando esos informes y a decir verdad empiezo a preocuparme, de verdad que no entiendo cómo es que ella está en el puesto que esta y dice ser profesional, si verificando su información no es precisa, los candidatos para las pruebas no creo sean los apropiados para recibir el tratamiento.

—No sé, Victoria, pero no estoy convencida de que los pacientes soporten el tratamiento. Me preocupa si bien padecen la enfermedad, no creo que sea lo apropiado, en su mayoría presentan cuadros clínicos nada alentadores y el tratamiento es muy agresivo.

—Pues son los únicos que aceptaron someterse a las pruebas y ya no hay tiempo para perder, pero tú decides, ellos ya tienen la idea de que eso puede ser su última esperanza, a ti toca decidir si les quitas esa esperanza, y buscas nuevos candidatos —Esto definitiva no me agrada.

—Eso lo voy a consultar con el doctor Roberto, no estoy de acuerdo con los datos que me presentas, digo es obvio que no son candidatos ideales para esto y me sorprende que tú lo hayas autorizado.

—Bueno, es lo que hay, tú sabrás si te conviene o no, yo, ya hice mi trabajo. Ahora, si me disculpas, ya es muy tarde y necesito llegar a mi casa. —Es imposible tratar con esta mujer, creo que lo mejor es ir a descansar y ya mañana lo hablaré con mi jefe, ¡ay no, qué fastidio!

No digo más y dejo que se vaya, de igual manera lo hago yo, Hugo, quedo de pasar por mí, me apresuro a guardar mis cosas, ya que me notifica por mensaje que ya está afuera, salgo apresurada, le choca esperar, voy apresurada con todas mis cosas y salgo casi corriendo también porque ya está todo a obscuras y en silencio, no se ve ni un alma por aquí y siento que si me sale un fantasmita, le temo mucho a la obscuridad.

Corro a toda prisa y con las manos llenas, no me percató que alguien venía saliendo también, hasta que siento que choco como con una roca y reboto en el suelo.

—¡Auch! ¡¿pero, ¿quién carajos se atraviesa?! —Grito, ya que estoy en el suelo y todas mis cosas esparcidas por todos lados, me duele mi coxis, me quito mi cabello de la cara y cuando veo de quién se trata, quiero morir.

—Pero ¿qué pasa con usted? ¡¿Qué no se fija por donde va?!, o es que su pasatiempo es andar por los pasillos asustando gente como si fuera un fantasma —Me grita en lugar de ayudarme a levantar.

—¡Lo mismo digo, siempre me asusta o me ocasiona algo! —Le grito, ya que el que se me atravesó fue él y la que está en el suelo soy yo, a él no le paso nada y todavía se queja.

No dice más y se agacha ayudarme a levantar del suelo, si fue un buen golpe, me duele, en lo que me sobo mis pompis él se dedica a recoger mis cosas, para entregármelas.

—¿Se siente bien? ¿Quiere que la revise?, creo que si fue un gran golpe —Claro que fue un gran golpe, choque con una roca humana y rebote al suelo, pero ni loca dejaría que él me revisara el trasero.

—No se preocupe, estoy bien, mejor me iré a descansar, gracias.

—¿Se irá sola a estas horas? Si gusta, yo la acerco a donde vaya —Ahora es don amable.

—No tenga cuidado, doctor, vinieron por mí, gracias.

—¿Y quién vino por usted?, no me diga que un taxi, porque a estas horas no son muy seguros.

—No es un taxi, es mi novio el que vino por mí, así que no se preocupe, que voy a salvo, gracias por la preocupación.

—Vaya, no me imaginé que tuviera novio, me ha dejado sorprendido, pero ok está bien. —¿Pero qué demonios? ¿Acaso me creía muy insignificante para tener novio? —me ha dado justo en la vanidad.

—No sé qué le sorprende doctor, ¿me cree tan poca cosa o muy insignificante, para tener alguien que se fije en mí?

—No tranquila, no lo dije por eso, solo que como la he visto y me han comentado que entra de madrugada y sale tarde, pensé que no tenía, por lo general cuando uno tiene una relación eso demanda tiempo y por lo visto a usted no le sobra mucho, solo por eso lo comente, disculpe —Si claro intenta arreglar su metida de pata, porque es claro que ante él he de ser poca cosa como mujer.

—Mire así déjelo, ahora me retiro, que me están esperando, que pace buena noche, hasta mañana. —Me despido y camino rumbo a donde me espera Hugo, el cual al verme sale para ayudarme con mis cosas.

Mientras Hugo, guarda todo en la parte trasera, yo me subo al auto con mucho cuidado, porque sí que me duele, mientras me acomodo veo por la ventana que el chismoso de mi jefe está ahí parado viendo toda la escena, le ha de causar mucho morbo ver quién es el valiente que se atreve a ser mi novio, aparte de idiota, chismoso.

—Listo, no sé para qué cargas con tanta cosa, pero bueno, y ¿ese con el que saliste quién es? ¿Estabas con él, por eso tardaste? —¿Qué? Ahora, porque tanta preguntadera de Hugo, nuca dice nada.

—Él es mi nuevo jefe y no estaba con él, me topé con el camino a la salida, ¿por qué la pregunta?

—Porque creo recordar que me habías dicho que tu jefe era un doctor ya mayor y ese para nada es mayor —No puede ser cierto, los hombres solo escuchan lo que les conviene.

—Te dije que el dueño es el doctor Sergio, que ya es un hombre mayor, el cual deslindaría responsabilidades, y que por eso iba a llegar un nuevo director, el cual es al que acabas de ver.

—Pues para ser director es bastante joven, ¿no?, ¿Qué edad tiene? —No bueno el colmo, ahora esté muy interesado en mi jefe.

—Tengo entendido que treinta y cinco años, pero no estoy segura, no me ha mostrado su acta de nacimiento para que lo corrobore —Le digo en tonito burlón y sarcástico, me sorprende que se interese en la edad de mi jefe, nunca pone mucha atención en cosas de mi trabajo.

—Qué graciosa, veo que, aunque saliste bastante tarde, saliste de buen humor. Claro, venías en la gran plática con tu jefe, cito por eso tu buen humor, ni cuando estás conmigo andas tan alegre. —Ay, no, esto no es posible, ¿me está haciendo una escena de celos? Jamás lo había hecho.

—Esto no puede ser cierto Hugo, ¿me estás haciendo una escena de celos?, pues te digo de una vez que una no me agrada y segunda está muy fuera de lugar, estoy feliz porque estoy contigo, y no venía en la gran platica, solo que en el camino me caí y el amablemente me ayudo a levantarme, esa era nuestra gran platica, contento —La verdad esto ya lo digo algo molesta, está totalmente fuera de lugar todo lo que dijo.

—No son celos, solo era curiosidad, creo tengo derecho de saber con quién trabaja mi novia y futura madre mis hijos, ¿no crees? —Justo cuando dice eso llegamos a su departamento, ni me había percatado a dónde íbamos, pensé que me llevaría a mi casa, pero a ver ¿dijo madre de sus hijos?

Me agarro por sorpresa, decir que seré la madre de sus hijos, eso quiere decir que tal vez pronto me pida ya ser su esposa, y la verdad me ha llenado de ilusión eso que dijo, en lo que él saca las cosas del carro yo llamo a casa para avisar que me quedaré con él, por la hora mi madre dice que está bien, ya aquí tengo la mitad de mis cosas para cuando me quedo, ya adentro me dirijo a ponerme el pijama, muero de sueño.

—¿Pero por qué se puso pijama, señorita? Nos va a estorbar, esta noche toca practicar para cuando hagamos a nuestros hijitos. —Lo dice mientras besa mi cuello y creo que el sueño empieza a desaparecer. Me encanta estar con Hugo, él sabe con animarme.

Pasamos una noche genial, eso de practicar a los hijitos, nos sale muy bien, voy feliz a darme una ducha e irme al trabajo, pero cuando me veo al espejo, no lo puedo creer, Hugo ha dejado una gran marca de su práctica en mi cuello y yo no sé cómo cubriré eso para que en el trabajo no se note.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • El plan de mi jefe    Capítulo. 1 extra (Dr. Roberto).

    Estoy sentado en la mesa del jardín disfrutando de un rico café, mientras observo a las tres razones de mi vida jugar divertidamente; me refiero a mis hijos, Julieta, mi hermosa princesa de cinco años, y Sergio, mi guapo hijo de tres años. Aún recuerdo cuando Vero se hizo la prueba y salió positiva; casi que se infarta solo de recordar el parto de nuestra hija. Me maldijo y reprochó por varios días; se le olvidó que fue ella la que me sedujo un par de ocasiones en mi oficina, más lo olvidadiza que es con sus pastillas, pero según ella, yo fui quien la provocó.Mi Vero, mi hermosa esposa, la mujer que me cautivó desde que la vi por primera vez. Aún recuerdo el día que me la presentó el doctor Sergio ante todo el personal de la clínica; esa cabellera rojiza llamó mi atención, se veía tan hermosa, una belleza tan natural, pero lo que más me atrajo fue su cara de mal genio.Creo que ni ella lo ha notado, pero cuando algo le molesta, frunce el ceño y su boca se mueve diciendo maldicione

  • El plan de mi jefe    Epilogo.

    Exactamente dos meses y estoy aquí frente al espejo con un hermoso vestido de novia. Es un vestido con cuello en V y espalda descubierta, con encaje, manga tres cuartos, con bolsillo; es sencillo pero elegante. No puedo creer que en verdad estoy por casarme con mi jefe; aún recuerdo cuando lo vi entrar en su presentación; jamás imaginé que terminaría aquí con él y más con lo gordo que me caía.Voy entrando hacia el altar del brazo de mi padre; lo veo, se ve tan guapo, tan varonil. Vuelvo a quedar embobado ante su presencia, mis piernas tiemblan y siento que mi corazón está por salirse de mi pecho; papá creo que lo siente, porque siento que me aprieta con más fuerza en señal de apoyo.Llegamos por fin hasta el altar; he de decir que ese camino se me hizo eterno, sentía que no llegaba nunca. Mi padre me entrega a él, le da una pequeña amenaza, claro está, y después le abraza.—Recuerda que es una boda forzada, no puedes embobarte con el novio —me dice mi padre en susurros antes de deja

  • El plan de mi jefe    FIN PARTE DOS

    Me llevan directo a quirófano; mi doctora dice que todo va bien, me empieza a pedir que puje; me cohíbo un poco al tener ahí de espectadores a mi padre y a Roberto.La doctora por fin llega al final de su paciencia y le pide a mi padre que se aleje y la deje trabajar, por igual a Roberto, al cual manda que me dé apoyo, pero yo en estos momentos estoy queriendo matarlo.—Escúchame bie, idiota, esto lo pagarás, ¡ahhhh1 te juro que cada dolor que estoy sintiendo lo pagarás, ¡ahhhh, ohhh, ay, te odio tanto! no sé cómo me dejé engatusar por tu lindo rostro, pero escucha, esto no me volverá a pasar, ¿me escuchas? ¡Ahhhhhhh, dios, ya no puedo! —La doctora dice que puje una vez más, que ya se ve su cabecita; yo aprieto con todas mis fuerzas la mando de Roberto, doy un grito desgarrador y luego se escucha el llanto de mi hija.—Mira qué hermosa es. La doctora me la acerca para que la vea y le dé un beso y en verdad que es hermosa; nunca imaginé sentir un amor así, pero ver a mi hija es la expe

  • El plan de mi jefe    Capítulo 71. FIN

    —Pues me niego; hablaré con mi padre.—No puede hacer eso, corazón.—¿Y por qué no?—¿Te imaginas el mal ejemplo que darías? hacer valer tus influencias para no acatar una orden de tu jefe, no, eso se vería muy mal y dejarías en mal a tu padre; mejor obedece. Te acompaño a tu oficina por si tienes muchos documentos que llevar; no puedes cargar. —Lo dice mientras entramos al elevador; el muy idiota tiene razón y por ese motivo ya no digo nada y vamos los dos hacia mi oficina.Al entrar, me pongo a acomodar todos mis reportes y demás cosas que necesitaré para no estar dando vueltas a mi oficina. Le empiezo a poner la fila de documentos en sus brazos, la cual es bastante, y ya le llegan por la barbilla, y ya que él quiere ayudar, pues agrego otro puño que no me sirve, pero que sí son funcionales para hacer sudar la gota gorda al padre de mi hija. Creo que no logra ni ver lo que tiene enfrente, pero él se lo buscó; le abro la puerta para salir rumbo a su oficina.—Claudia, qué gusto ver

  • El plan de mi jefe    Capítulo 70. Nuevo plan.

    Me abraza y me mantiene entre sus brazos unos segundos, para después besarme. Nos fundimos en un beso lleno de amor; puedo sentir su necesidad de decirme con ese beso que me ama. Lo siento, siento que es sincero, que de verdad me ama y quisiera borrar de mi cabeza las inseguridades para entregarme por completo; eso me hace sentir con su beso. Sé que soy una débil, pero es que este hombre me domina. Seguimos besándonos cuando el guardia toca la puerta y dice que ya se terminó el tiempo, y es hasta ese momento que nos desprendemos.—Me tengo que ir —le digo en susurro.—¿De verdad irás a verlo?—Roberto, ¿tú me conoces? ¿sabes en realidad cómo soy? —Contesta que sí. —Ok, entonces si lo haces sabrás la respuesta. —Veo que se dibuja una sonrisa en su rostro; yo le guiño un ojo y salgo, ya que el guardia ya abrió la puerta y está esperando a que salga.Mis padres ya están esperando por mí; nos vamos directo a casa. Ha sido un día con bastantes emociones. Mi padre dice que hoy habrá una c

  • El plan de mi jefe    Capítulo 69. ¿Niña o Niño?

    Mi pobre hermana está bastante nerviosa; dice que papá no la puede presionar así, que ya estamos en otra época. Yo le dije que no se case si no quiere, pero que entonces vea a Diego a escondidas, porque mi padre no cambiará de opinión, o que ya deje eso, si dice que no lo quiere, pero eso tampoco le agrada y por eso entiendo por qué mi padre les dijo eso; son un par de malcriados, que se niegan a sentar cabeza.La verdad, esto me divierte; es más que obvio que esos dos están que se mueren el uno por el otro y solo juegan por ser un par de niños caprichosos y malcriados; les gana el orgullo de doblegarse ante el otro. Me trato de aguantar las ganas de reír mientras termino de vestirme, ya que hoy es la cita para mi ecografía.Trato de arreglarme lo mejor que pueda, porque con mi panza siento que nada me queda bien. Pedí la cita temprano, ya que después iré a visitar a Roberto, para decirle lo que me diga la ginecóloga y llevarle una foto de la ecografía; creo que sería un lindo detall

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status