INICIAR SESIÓNEMMA
Prepárate, tú puedes, ya no eres una niña, eres una mujer, necesitas valerte por ti misma, debes hacerlo por tus hijos, Noha, John, Tommy no pueden cargar con nosotros por siempre.
— Mamy, te ves muy linda. —me repito una y otra vez mientras termino de arreglarme.
— Gracias Valentina.
— Dime Tina.
— ¿Tina?
— A Donato le dices Don, a mi dime Tina.
— De acuerdo. —Mi niña me mira con esos ojos medios verdosos, se parecen a los de Prieto, pero también podría ser por mi color de ojos.
— Ma, ¿Tina?
— Acá hijo, ¿qué sucede?
— Te ves preciosa, como una reina.
— Don, ¿porque eres así?, las chicas se volverán locas por ti.
— Yo solo te querré a ti y a Tina, seré como el tío Noha.
— Si él nos quiere y cuida de todos.
— Mmm, eres muy despistada mamá.
— ¿A qué te refieres?
— Nada solo tengo 5 años ¿qué puedo saber yo? —Miro los ojos de Donato, ese color de avellana que tanto se parecen a los que vi cuando desperté esa mañana, los ojos de Demetri.
— De acuerdo niño de 5 años, prométeme que te comportaras y cuidarás a tu hermana. Debemos dejar una buena impresión.
— Sí, pero si los niños preguntan porque si somos mellizos, somos diferentes ¿qué les digo? ¿O hago como me enseño el tío Noha?
— Nada de golpes, le dirás la verdad, que Tina es más baja, porque se parece más a mí que soy bajita y tú... eres más alto...
— ¿Cómo mi padre?
—... —Si, esa era la verdad, los gemelos Constantini son altos, sea cual sea su padre, Donato saco su altura.
— ¡Papá Noha!
— Hola princesa, hola, campeón, hola linda.
— Hola guapo.
— ¿Porque se hablan como si fueran pareja?
— ¿A qué te refiere Don? Siempre nos hablamos así desde pequeños con Noha. —miro a mi niño confundida por lo que dice.
— Si, pero ya no son pequeños.
— Tú madre siempre será muy especial para mí, ahora dime campeón ¿cuál es tú problema? Porque no me saludas.
— Te volviste a tatuar, y no fue mi nombre, y lo habías prometido.
— Don, Yo le pedí a Noha que no lo hiciera, a ninguna mujer le gustaría ver el nombre de otro niño que no fuera su hijo en el cuerpo de su esposo. No queremos causarle problemas a Noha el día que se casé. —y no sé porque decir eso me hace mal.
— No te preocupes Don el próximo será tu nombre quiera o no tú mamá.
— No voy a discutir en este momento, bien niños vamos.
— Ya es la hora, ¿irás así? —Noha me mira de arriba abajo.
— ¿Que tengo? —¿acaso me queda mal la ropa?
— Estas demasiado hermosa.
— Me haces sonrojar, grandulón. No te preocupes, nadie se fijaría en mí.
— ¿Porque no puedes ver la belleza que posees? — ¿Porque tienes que decirme siempre cosas tan bonitas? ¿Noha, que quieres de mí?
— ¿Y yo papá?
— Tú eres sin lugar a duda más hermosa que tu madre.
— Si, lo sabía. —mi pequeña festeja.
— Estos niños no sé a quién salieron tan astutos. —dice Noha sonriendo.
— A mi seguro que no. — Y dicho eso, me quiero morir, Noha me mira de esa forma, pero ¿qué puedo hacer? Es la verdad, no tienen mi inteligencia solo la heredaron de su padre, sea Prieto o Demetri Constantini, ¡maldición! ¿Hoy los veré?
— ¿Quieres que te lleve? —pregunta cambiando de tema y lo agradezco.
— ¿Podrías? O me tomo un taxi y después——
— Yo te llevaría a donde quisieras. — ¿Por qué me habla siempre así? ya no somos niños y él, él es Noha Emma no lo olvides, tu buen amigo Noha. Pero, aun así, ese bronceado permanente que tiene, y esos ojos color miel y esa boca…
— Emma, ¿qué sucede? ¿Te perdiste en tú mente?
— No, solo estoy nerviosa, vamos. — Me gustaría que Donato se pareciera a Noha, tiene ese bronceado tan delicioso. ¡Pero Emma que piensas! es tu amigo.
— Ahora que los veo bien ¿quién les compro esa ropa?
— Noha. — Me giro para mirar a mi amigo, muy hermoso amigo, ¡basta Emma que te sucede!
— No debiste gastar tu dinero en esto, ellos ya tienen ropa.
— No digas nada, mis niños tienen que vestir siempre bien, deben dejar una buena impresión, que ella sepa que los cuidas bien.
— Shhh, Camelia Constantini ni siquiera se debe acordar de nosotros.
— Eso espero. — No sé porque Noha le tiene tanto rencor a la familia Constantini, no es solo porque me echaron, lo sé, esto viene de antes.
Luego de un pequeño viaje, descendemos del auto, y nos detenemos en la acera de la gran empresa Constantini. Se valiente Emma.
Giro para ver a Noha, desde pequeña cada vez que necesitaba valor para hacer algo, solo bastaba con ver a mi amigo a los ojos y me llenaba de coraje.
Pero en ese momento mi lengua fue más rápida que mi cerebro, y me despedí de él como nunca lo había hecho.
— Adiós cariño.
—...
Noha se acerca a nosotros a una velocidad inhumana.
— ¿Que sucede? — pregunto tratando de hablar con normalidad.
— ¿Cómo me llamaste? — ¡¿DIOS como lo llame?!
— Ca-ca- ¿cariño?
— Eso me gustó, cariño, suena bien. Adiós mi vida.
Estoy parada con los niños agarrados de mis manos, totalmente avergonzada, y Noha solamente se agacha le da un beso a Valentina, y me da un beso en la frente, que creo que dura un poco más de lo adecuado, me mira a los ojos, esa mirada de nuevo... y luego se dirige a mi niño, dejando mi corazón alborotado.
— Recuerda Donato, eres el hombre de tu familia. —le dice con toda seriedad.
— Y yo respondo por estas dos joyas, no te preocupes, lo tengo. —Le da la mano a Don y se va hacia el coche.
Definitivamente Noha sería el padre perfecto. Me golpeó mentalmente y vuelvo a la realidad, camino hacia la empresa, bajo la atenta mirada de él.
— Hola Emma.
— John, como me ves, ¿estoy bien vestida? —le pregunto a mi amigo, nada más al entrar.
— Estas perfecta con ese conjunto blanco de chaqueta y falda y el negro de la blusa destaca.
— Papá sabes mucho de ropa, ¿tú ayudaste a papá Noha a elegir la nuestra?
— Eso es obvio Tina, tienes un conjunto blanco como mamá. A Noha no se le hubiese ocurrido. —John se mientras orgulloso por su buen gusto.
— ¿Y tú porque no?
— Yo me visto como Noha, esto es todo lo que necesita lucir un hombre Jean, camiseta, chaqueta, no un---
— ¡Donato! Recuerda donde estamos.
— Si mamita. — Este diablito con su lengua afilada.
— Bien Don, a lo contrario de lo que dice Noha, en este lugar, se visten con estilo, es una empresa de modas y hay ciertas reglas, no te preocupes, tu ropa es el estilo de Noha, pero también lo elegí yo. Por lo tanto, estas bien vestido. Ahora vamos. Nuestro sector tiene su guardería en nuestro piso.
Entramos al penúltimo piso, nos presenta con la persona que cuidara de mis niños.
— Hola soy Carla, puedes estar tranquila, los ayudaré con los deberes del colegio y si queda tiempo nos divertimos.
— Gracias, ellos habitualmente terminan rápido sus tareas, son bastantes listos, son demasiados listos, no te dejes engatusar con sus encantos.
Ella solo ríe, y me gustaría decirle que la advertencia es enserio, Valentina juega a ser dulce, tranquila y servicial, pero es solo el sebo, mientras Donato te analiza y saca tus puntos débiles para manipularte, solo Tommy y yo descubrimos su táctica. Ellos realmente son especiales, tienen el intelecto de un adulto.
Entramos a la oficina de John y casi me muero. ¡Es tan grande! Tiene una vista maravillosa, la decoración minimalista y desprovista de emociones me señala que no la decoró él.
— ¡Esto es maravilloso John!
— ¿Te gusta? hace unos días que la obtuve, me ascendieron.
— ¿Porque no lo dijiste? hubiéramos celebrado.
— No tiene importancia, ahora lo importante es que serás mi secretaria, por lo tanto, esta será también tu oficina.
— ¡¿En verdad?! Pero ¿crees que estoy capacitada para este puesto?
— Lo estás, créeme, solo es que estás acostumbrada de que Noha resuelva todo por ti, y yo quiero que veas, que realmente tú puedes hacer de todo.
— Sí, Noha realmente se ocupa mucho de mí... ¿Crees que es porque piensa que no puedo o hay otra razón?
— Eso debes hablarlo con él, bien, te explicaré lo básico que tienes que hacer y después a medida que surjan las cosas te ayudaré, ¿qué te parece?
— Señor Rodríguez, como usted diga.
— Eso estuvo bien, pero solo John, señor Rodríguez dejémoslo para los demás empleados y recuerda, estamos arriba en el nivel de mando que a ti también te llamen señorita Johnson.
— De acuerdo. — Las horas pasan, aprendo rápido lo que tengo que hacer, esto es muy fácil, John me felicita.
— Bueno Emma ya es hora de tu salida, los días que tengas que rendir me avisas y saldrás más temprano.
— Bien, ¿tú no vienes?
—No, salgo una hora más tarde que tú.
— OH bien, iré por los niños. — A solo unos metros de nuestra oficina está la guardería, por lo que no tardó mucho en llegar.
— Tus hijos son realmente únicos, estoy maravillada.
— Gracias Carla, espero no te hayan causado problemas.
— Para nada, Valentina es un amor, y Donato... es único. — Me río sé a qué se refiere. Al salir de la empresa Tommy espera por nosotros
— Hola Tommy.
— ¿Listos? Pasaremos a dejar a los diablitos e iremos a buscar los apuntes para comenzar a estudiar en casa.
— Perfecto.
— Tommy, ¿tienes novia?
— No, Don, ¿por qué?
— ¿Pero te gusta alguien?
— Por ahora ninguna en especial, ¿por qué lo preguntas?
—Curiosidad, Noha, y John, están enamorados, pero tú y mamá, no, debe ser porque todavía no maduran.
— ¡Pero mira las cosas que dices! Además, el único enamorado es John.
— Claro mamá, lo que tú digas. — Puedo ver la cara de esos dos diablitos, ¿que se traen entre manos?
Me remuevo en la silla de la salas de juntas, observando la gran mesa que frente a mí se expande, veo a John caminar por el lugar, puedo sentir su estrés e inquietud, Bianca trata de calmarlo, acaricia su rostro y me pierdo en ese detalle, es lindo tener a quien amar, en quien confiar y de donde sacar fuerzas cuando quieres enviar todo al diablo… a no ser que te vuelvas un idiota como sucede con mi mellizo o que cause tu muerte como sucedió con Eliot.— Debes dejar de exponerte de esa manera o no llegaras a conocer a tus nietos.— Me conformo con conocer a nuestro hijo, te amo Tina.— No más de lo que yo te amo Chicco.A mi mente llegan tantos recuerdos de cuando el amor no fue solo un sueño para mí, un suspiro involuntario sale de entre mis labios, ¿estoy nerviosa? No, claro que no, estoy… aburrida, esa es la palabra, aunque debería sentirme eufórica, al fin hoy después de tres años, tendré a esos hijos de puta frente a frente, vere sus rostros y ellos verán el mío, me gustaría matar
EMMAEsa voz a mi espalda hace eco en mi cabeza, no quiero girar, esto no puede ser verdad, pero la cara de Prieto me hace entender que sí, si es verdad, él está aquí.— Demetri.— Amada mía. Maldito loco, amada una mierda. Tomo valor y giro para ver al responsable de mis miedos, el culpable de mis pesadillas.— ¿Amada? ¿Alguna vez has sabido lo que es el amor?— Emma ven.Prieto se levanta y trata de tomar mi mano, pero no lo dejo, el odio que tengo dentro de mí me lleva a dar un paso más cerca de Demetri. — Sé muy bien lo que es el amor, porque yo te amo Emma.— Tú estás loco, jamás has amado a alguien, lo peor de todo es que hubo un tiempo, donde realmente deseé a verte conocido antes que Prieto, pensé que todo hubiera sido diferente, de lo que nunca fui consiente ¡es que eres una basura y loco de remate!— Lo que sea, aun así, soy tu loco, soy tuyo y tú eres mía. Demetri se acerca a paso lento como un león acechando su presa, claro que él no sabe que, de esa Emma débil, ya no q
Bianca.Mi corazón está destrozado, esto no pueden ser, ¿por qué? Mi teléfono suena sacándome de mis pensamientos. Maldición es John. — Hola, cariño, ¿dónde estás? Vine a buscarte para ir a almorzar.Escuchar su voz solo remueve más lo que siento, y el sollozo me delata.— ¡BIANCA! ¡¿QUE SUCEDE DONDE ESTAS?!— Es— estoy... yo vine...— ¡Bianca!— Estoy fuera del hospital central.do lo que digo antes que la llamada se termine, estoy segura de que John llegará en minutos. ¿Qué le diré? Es su mayor sueño, ¿cómo lo enfrentare? ¿Y si me deja?— Bianca, amor.John me toma entre sus brazos, ese lugar que es mi refugio, esos brazos por los cuales aún me mantengo en pie, a pesar de todo lo que ha pasado en mi familia.— Cariño que sucede, me estas asustando, ¿acaso estas enferma?— Quiero ir a casa.— Claro, vamos, ya no llores, por favor, no puedo verte así.John siempre se ha mostrado como una persona fuerte, fría, calculadora, pero no es así, es más dulce que Noha y más sensible que Tommy,
EMMAEstoy tan nerviosa, no sé porque, pero hay algo en el semblante de Noha que hace que mis nervios salgan a flote.— Noha, la cena está exquisita, pero no entiendo porque venimos a este hotel/ restaurante tan caro y no a tu restaurante.— Nuestro restaurante amor, nuestro.— Lo que sea, ¿qué sucede?, sé que me ocultan algo y a Tommy también.— ¿Tommy?— Sí, sé que ustedes saben algo que él no, y es algo que no quieren que sepa, saben que Tommy me lo diría.Lo acusó directamente, ya me cansé de esas charlas con John a solas, dejándonos a fuera a Tommy y a mí.— Ustedes tienen el mismo nivel de amistad y conexión que los mellizos, es sorprendente.— Y lo sigues haciendo, evades el tema.— .... Fue Demetri.Me lleva un
John Los días pasaron y conseguimos que el juicio se realice en tiempo récord, así lo quiso Emma, temía que Marco, o Noha quisieran tomar la justicia por su cuenta y terminaran matando a aquella mujer, todo iba de maravillas, estaba seguro que conseguiría que le dieran perpetua por intento de homicidio, pero aun así, había algo que no me terminaba de cerrar. Fue por eso que le pedí a Prieto que se reuniera conmigo en la delegación una hora antes de que trasladaran a Débora al juzgado. — Hola cuñado, ¿qué pasa? Para que me necesitas con tanta urgencia.— conseguí que puedas ver a Débora antes de que la lleven al juzgado.— ¿Y para qué quieres que la vea? Acaso pudiste convencer a Emma para que la pueda matar, porque si ese es el caso con mucho gusto le arranco el corazón con mis propias manos.— Ahora sé de dónde sacaron lo espeluznante los diablitos, pero no, no es eso, además si ese fuera el caso tendrías que sacar número somos demasiados los que queremos matarla.— ¿Entonces?— So
PRIETO Esto no puede ser, el bebé de Emma está expuesto y lo alcanzo a sostener, veo una última vez como Tina corre en dirección al restaurante. — ¡Don Emilio maneje por favor!Acomodo al bebé sobre el abdomen de Emma y la levantó para meterla en el auto.— Lion...— Tranquila Emma, aquí está tu hijo, todo estará bien ya llamaron al hospital y nos están llevando allí.— Cuida a mis hijos, cuida a Noha.— Por favor don Emilio, más rápido, tú quédate tranquila, cuidarás en persona de ellos, solo resiste.— Prométeme Prieto…, cuida a mis hijos, cuida de Noha, que no se llene de odio.—…lo prometo.La veo cerrar los ojos y solo le pido a Dios, que tenga la fuerza para resistir, tomo una manta que suelo tener en el auto, por si alguno de los niños se queda dormido y cubro a Lion, para tratar de mantenerlo en calor, se ve bien.— Vamos Emma abre los ojos, por favor, mira que preciosura es tu hijo, se parece a ti y a Noha.Lion, deja de llorar, pareciera que sabe que algo le pasó a su mamá







