LOGINEl mundo está de guerra, los gobiernos manipulan los suministros estando frente a una pandemia, nunca antes vista. Los más afectados son los pobres, entre ellos Frank, padre de un pequeño que presenta todos los síntomas de la nueva enfermedad, lo único que puede mantenerlo con vida son los aparatos sofisticados utilizados en los hospitales, los cuales son manejados por políticos y personas adineradas que pagaron fortunas por adquirir ese equipamiento.
View MoreNo sé cuándo comenzó todo esto, ni cómo, pero desembocó en una guerra con la propia raza humana.
Hoy sigo aquí, gracias a la providencia. La lluvia cae con timidez sobre mi techo de chapa y realiza una polución atrapante. Mientras, que el temporal se hacía presente, seguía encerrado; lo estuve desde mucho antes, desde el desastre biológico más grande en diez años.
Las provisiones acababan, los centros comerciales se vieron forzados a cerrar por lo sucedido semanas atrás. Hermanos y amigos se vieron forzados a luchar por comida y medicamentos. La anarquía y el libertinaje destruyeron la democracia y civilización como la conocíamos.
Afuera no era seguro. Las calles estaban vacías y llenas de militares. El en gobierno se vio forzado a acabar con la vida de los civiles, quienes poseen síntomas, o a familiares enfermos, para impedir la propagación del virus.
Mientras, caminaba hasta el comedor, y pensaba en la vida y trataba de comparar: ¿Qué era lo que hacía ahora? y ¿Qué pasó de la igualdad y los derechos? ¿Por qué deben cazarnos a todos? si nosotros solo somos una víctima más de la enfermedad. ¿La sangre derramada no era suficiente?
Mientras intento encender el carbón seco con algunas fotografías familiares en una parrilla dentro de mi casa me pongo a pensar, recuerdo a mis seres queridos, quienes han sido asesinados, por los hombres y la naturaleza. Solo quedo yo en esta casa, un hombre que ya lo ha perdido todo. Quien está herido de una bala, y vaga cojo de una pierna. Mientras estoy tratando de calentar algo para comer redactaré lo sucedido, para no dejar en vano los sacrificios y mi futura muerte.
Todo comenzó semanas atrás en el continente oriental. La propagación de un virus letal, la cual no tenía cura se encargó de reducir a cero la población del continente asiático.
La enfermedad logró migrar al viejo continente con turistas, quienes ayudaron a propagar la plaga por esas tierras y también se encargaron de contagiar a los latinos que más tardes volvieron a sus hogares nativos trayendo consigo la peste.
La muerte viajaba silenciosamente. En cada persona u objeto, el cual se dirigía a su destino. La enfermedad no discriminaba. Comenzó llevando a Ancianos con enfermedad de base, luego con los más jóvenes y por último a la población más fuerte. Luego que el virus h**o arrasado con todos el estado realizó un último intento de salvar las pocas vidas que restaban aislándolos en sus hogares, sin poder acceder a los servicios básicos ni alimenticios. Eso cayó mal a los ojos de los demás, mientras que las personas comenzaban a hacer manifestaciones mi primer hijo murió, fue devastador para mí.
Se llamaba Carlos, tenía 8 años, luego de que las escuelas cerraron sus puertas el niño se quedaba día y noche en su pieza, con otros tres hermanos. Nosotros, pensando que la casa era segura obviamos que, el ml ya había penetrado nuestras paredes.
Un día, aislado, como si nada; Carlos comenzó a toser. Lo hacía cada 5 minutos y eso era mal augurio para todos. Sabíamos que debíamos protegernos ¡temerle a mi hijo! ¿Se imaginan?
Las horas pasaban y los síntomas comenzaban a crecer. La fiebre se adueñaba del panorama, tratábamos de mitigar la fiebre. Era de conocimiento común que debía verlo un profesional, pero solo en casos comunes, esto no era así. Los hospitales estaban abarrotados de ricos enfermos y muertos, que pone en peligro la vida de todos los presentes, solo se trataba de tratar de contener la fiebre y esperar y rasar para que los órganos respiratorios sigan funcionando.
Al anochecer el niño comenzó a hundir el abdomen y a agitarse. Era un mal indicio, ya que todo parecía indicar a que se agravaba las cosas y comenzaba a generarse problemas para respirar. Pedí a mi esposa que cuide al pequeño para que yo pueda salir a comprar un balón de oxígeno.
–Mi amor, debo ir a traer el balón de oxígeno.
—Pero, pero es muy peligroso. Debe haber otra solución—dijo mi esposa Isabel.
—Sí, pero debo arriesgar mi vida, se trata de uno de ustedes, no puedo perderlos o al menos debo luchar.
Luego de mucho pensar salí a las calles con una capucha y guantes de lana. El frío imperaba en este día, bajaba la temperatura ya que el mes otoñal h**o entrado hace días. Caminé agachas cerca de los cercados. Las calles estaban desiertas, no había ni perro que me ladre porque los militares liquidaron todos los mamíferos que pudieran trasmitir la dolencia.
Mientras me desplazaba con cautela por la vereda vigilaba las esquinas por si avistaba alguna patrulla, la cual se encargaba de recorrer y eliminar a las personas, que incumplían el decreto presidencial de toque de queda obligatorio.
Se volvieron inflexibles, los soldados no remitían a palabras, lo único que sabían hacer era abatir a balazos a los civiles. Me escondía y prestaba atención, porque también había soldados motorizados en dos ruedas los cuales eran más sanguinarios que los demás. Utilizaban métodos infrahumanos para deshacerse de sus víctimas como; perseguirlos en sus motocicletas y actuar como una cacería animal. Llevaban sogas para sujetar al que atrapaban y los dejaban desangrar, también le daban un disparo en las piernas y le obligaban a caminar para que regresen a casa y con la condición de que no lo van a asesinar, pero al llegar a sus destinos los descuartizan a tiros. Mi intención era asaltar alguna farmacia o algún hospital, para traer el balón, con el cual podrá ayudar a mis hijos a respirar.
Luego de vagar por las calles conseguí llegar a una farmacia, el cual ya había sido visitado por personas necesitadas como yo y como érase de esperar no había nadie, quien atienda, le dije a mi mujer que compraría el balón para que se quede tranquila; mi intensión racional era robarlo, ya que en la actualidad nada funciona y nadie trabaja.
Luego de que hube pasado por una grieta en el vidrio de seguridad, el cual se h**o quebrado con un objeto contundente y pesado, un mazo probablemente. Caminé esquivando los pedazos de cristal inastillable, con la intención de no llamar la atención de nadie, si fuese el caso.
Avancé hacía los punteros y entre los estantes con cautela, mis pupilas estaban dilatadas como los de un felino, la cabeza la tenía gacha y el cuerpo encorvado, para llevar con sigilo a la parte trasera, donde guardan los artículos más delicados y realizan las nebulizaciones. Me inmiscuí por detrás de los mostradores, para llegar frente al baño y la sala de curación, pero en ese instante mi corazón zapateó con ímpetu. El frenético susto me tumbó sobre las baldosas blancas, al ver el cadáver de un farmacéutico. Lo sucedido hirvió mi sangre, parecía superarme la situación, yo solo iba para salvarle la vida a mi hijo y me topo con esto, era una emoción muy grande para un simple hombre, quien trabaja como constructor y no está acostumbrado a ver sucesos como esto. Va más allá del límite.
Luego de recuperarme del susto miré al frente y avancé hasta la puerta blanca, accionando el picaporte la abrí. Observé y me mantuve mirando hasta que la oscuridad se disipase con la luz solar. Al aclararse el panorama entré con cautela y vi el oxígeno, corrí junto a ella y dije ‘En hora buena un balón’ acercándome la moví y la noté ligera, no parecía cargada, le di apertura a la salida de O2, pero la presión era mísera. El contenedor estaba vacío, mi alma calló en pedazos, todo el esfuerzo hasta ahora parecía en vano. Me mortificaba la idea de que mi hijo esté muriendo en casa y que aún no llevo el balón para ayudarlo a respirar.
Luego del infortunio salí de la farmacia, nuevamente al juego. He corrido con suerte, aun no me he encontrado con ningún agente, pero no puedo tomarme el lujo de caminar como si nada; aun no estoy seguro, debo darme prisa y buscar una zona más segura.
El aire en la sala de operaciones de la Fundición tenía el peso específico de las decisiones inapelables. Sobre la mesa metálica central, las proyecciones de Nico ya no mostraban los mapas de órbita terrestre ni las rutas de Ceres. La línea holográfica se extendía mucho más allá de los planetas gigantes, cruzando la órbita de Neptuno hasta disolverse en una nube difusa de puntos fríos y distantes: el cinturón de Kuiper y el borde exterior del sistema solar.Frank apoyaba las manos sobre el borde de la mesa, con los nudillos rígidos y la mirada fija en un cúmulo de señales intermitentes que parpadeaban en el extremo del mapa.—Si el emisor principal no fue destruido en el cráter de Tycho y sigue transmitiendo señales hacia los restos de la vanguardia, significa que el centro de control de la Nada no era una simple base militar avanzada —comenzó Frank, rompiendo el silencio con su voz áspera—. Era una estación de escucha de largo alcance. Una baliza de posicionamiento para algo que vien
El paso de las estaciones en el valle ya no se medía por la caída de la nieve tóxica ni por las alarmas de congelación en los conductos del Gran Nodo, sino por los ciclos de la tierra y el lento reverdecer de los bosques de cristal que bordeaban el río. Sin embargo, para los habitantes que habían crecido entre las galerías oscuras de las minas y las plataformas orbitales, la tranquilidad nunca era sinónimo de descanso absoluto; era simplemente una tregua para preparar las herramientas antes de que el mundo volviera a ponerse a prueba.Frank caminaba por los senderos recién trazados del sector agrícola exterior, inspeccionando las compuertas de riego que canalizaban el agua templada proveniente del deshielo del sur. A su lado, un grupo de jóvenes aprendices guiados por Vesper transportaban contenedores de nutrientes hidropónicos hacia los nuevos invernaderos subterráneos que la comunidad estaba excavando en la roca viva de la montaña.—Las cosechas de este ciclo triplican el rendimient
El descenso de la Sombra-4 a través de la alta atmósfera terrestre se produjo sin las alarmas rojas ni las sacudidas violentas que habían caracterizado sus huidas anteriores. Por primera vez en meses, el cielo sobre el hemisferio sur no mostraba estelas de plasma enemigo ni nubes de cristales de obsidiana; solo el manto azul cobalto del planeta extendiéndose en una calma tensa, profunda y absoluta.Frank se encontraba en el puesto de pilotaje junto a Aris, observando cómo las pantallas del tablero de navegación cambiaban sus patrones de advertencia por luces verdes continuas. La destrucción del monolito en el cráter de Tycho había cortado el suministro de datos y energía de la vanguardia en el sistema solar interior. Las sondas que aún flotaban a la deriva en el cinturón de asteroides se habían convertido en chatarra inerte, privadas del pulso maestro que las mantenía coordinadas.—Los sensores de largo alcance no registran ninguna firma térmica en la órbita baja —anunció Aris, desaco
La inmensa cámara del núcleo en el cráter de Tycho parecía un templo dedicado al vacío. Los dos colosos mecánicos que custodiaban la pasarela central se movieron con una sincronía escalofriante, sus cañones rotativos de estacas de hielo girando y emitiendo un zumbido eléctrico que hacía vibrar las placas de los trajes espaciales de la escuadra de asalto.—Kaelen, cúbrenos con los cazadores desde los pilares superiores —ordenó Frank, ajustando el arnés de su fusil de Willis con un movimiento seco—. Aris, mantén el cortador de plasma listo para cortar los conductos de soporte magnético de la plataforma. Nico, guíame con el rastreador hasta la base del núcleo.—¡Cuidado! —gritó Aris.El coloso de la izquierda abrió fuego. Una ráfaga de estacas de hielo líquido cruzó el espacio de la cámara con la velocidad de un proyectil balístico, destrozando la barandilla de metal situada a pocos centímetros de la posición de Frank y esparciendo esquirlas incandescentes por toda la pasarela.Kaelen y
Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.
reviewsMore