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Giulian Hoks
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Novelas de Giulian Hoks

El verdadero virus

El verdadero virus

El mundo está de guerra, los gobiernos manipulan los suministros estando frente a una pandemia, nunca antes vista. Los más afectados son los pobres, entre ellos Frank, padre de un pequeño que presenta todos los síntomas de la nueva enfermedad, lo único que puede mantenerlo con vida son los aparatos sofisticados utilizados en los hospitales, los cuales son manejados por políticos y personas adineradas que pagaron fortunas por adquirir ese equipamiento.
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Chapter: Capítulo 40: El Guardián del Abismo
A medida que se internaban hacia el puente de mando, el sonido de un bombeo mecánico se hizo más ensordecedor. Cada golpe del motor hundía el terreno bajo sus pies unos milímetros.—Frank, mira los contadores —advirtió Aris, mostrando su monitor de pulso electromagnético—. Si esta máquina completa el ciclo de ignición, el impulso térmico derretirá las capas freáticas. El agua de la cuenca se convertirá en vapor a presión y la montaña entera saltará por los aires. La colonia no sobrevivirá.Antes de que Frank pudiera responder, una sombra se desprendió del techo del pasillo. No era una Quimera salvaje, sino un dron de defensa biomecánico, una unidad cuadrúpeda de blindaje gastado cuya cabeza era un escáner óptico alimentado por la masa raíz.El dron emitió un chasquido metálico y cargó directamente contra Aris.Frank reaccionó por instinto. Levantó el fusil de Willis y disparó una ráfaga corta a las articulaciones de las patas delanteras. Los proyectiles rebotaron en el metal reforzado
Última actualización: 2026-09-01
Chapter: Capítulo 39: Las Raíces del Titán
La selva biotecnológica que cubría la antigua cuenca industrial no era un jardín. Aunque a simple vista el resplandor cobalto de la vegetación evocaba un Edén recobrado, bajo el follaje la lucha por la supervivencia seguía regida por la misma crueldad primitiva que Frank había conocido en los túneles de la Fundición. Las plantas de mercurio competían por el oxígeno, las raíces de cristal drenaban el hierro del suelo y el aire, cargado de esporas pesadas, requería que los pulmones se adaptaran o colapsaran bajo el esfuerzo.De regreso en el valle tras el enfrentamiento en la Ciudad Alta, el triunfo sobre Silas duró poco. Nico se hallaba febril en el refugio central. El pulso de energía que había canalizado para salvar el escudo orbital no solo había sobrecargado la antena de la metrópoli; había despertado algo en la profundidad de la litosfera, justo debajo del Gran Nodo.Frank permanecía en la entrada del laboratorio de contención biológica, limpiando los residuos de aceite sintético
Última actualización: 2026-09-01
Chapter: Capítulo 38: El Salto de los Cinco Inviernos
El tiempo en la Tierra Renacida no se medía por meses, sino por la expansión del azul. Habían pasado cinco años desde que la Cosechadora se estabilizó en la órbita alta como un ojo vigilante. Cinco años desde que el último Segador de las Colonias fue desmantelado para convertirse en arados y sensores de riego. El mundo que Frank una vez conoció, aquel páramo de ceniza y asfixia, era ahora un recuerdo borroso sepultado bajo kilómetros de selva biotecnológica.Frank se encontraba en el porche de una casa construida con madera de pino y vigas de duraluminio recuperado. Estaba situada en la falda de la montaña, justo donde la zona industrial de la vieja fundición se encontraba con el Bosque de los Nodos. A sus cuarenta y cinco años, las canas habían invadido sus sienes, y las cicatrices de la llave de Willis en su mano derecha habían adquirido un tono plateado permanente que brillaba suavemente cuando se acercaba a una fuente de energía.—Papá, los sensores de la zona norte están detectan
Última actualización: 2026-03-26
Chapter: Capítulo 37: El Protocolo de la Sangre Antigua
La onda expansiva de la detonación del limitador no fue un estallido de fuego, sino una distorsión de la realidad misma. El aire en la rotonda de mando de la Cosechadora se volvió denso, saturado de una estática que hacía que la piel de mis brazos se erizara y el sabor a metal inundara mi boca. El Archivista Valerius se deshizo en una cascada de píxeles negros y dorados, un grito digital que se extinguió cuando la conciencia de Nico, amplificada por el núcleo de la nave, barrió su existencia como un huracán.Nico estaba suspendido en el aire, a tres metros del suelo. Su cuerpo ya no era el de un niño; era un nexo. Cables de fibra óptica y filamentos de energía pura brotaban de las paredes de la rotonda, conectándose a sus muñecas, a sus sienes y a la columna vertebral de cristal que ahora brillaba con una luz blanca insoportable.—¡Nico! —gritó Clara, intentando correr hacia él, pero Vesper la sujetó con fuerza por los hombros.—¡No te acerques! —advirtió Vesper—. Si tocas ese campo d
Última actualización: 2026-03-25
Chapter: Capítulo 36: El Vientre de la Bestia
El hangar secundario de la Osiris era una caverna de sombras y ecos metálicos. La luz de emergencia, un parpadeo rítmico de color ámbar, bañaba las tres barcazas de desembarco que habían sobrevivido al impacto. Eran naves toscas, diseñadas para el transporte de mineral y suministros, carentes de la elegancia aerodinámica de los cazas coloniales. Pero tenían algo que las naves de ataque no: blindaje ablativo pesado y motores de combustión de respaldo.—Si los sistemas electrónicos fallan por la interferencia de la Cosechadora, estos motores nos mantendrán en el aire —dijo Vesper, mientras conectaba una batería de celda de combustible al panel de mandos de la barcaza central—. Pero seremos un ladrillo volador. Si nos detectan antes de llegar al anillo interno, no tendremos maniobrabilidad para esquivar sus defensas.Frank cargaba cajas de munición y granadas de pulso, cada movimiento era un recordatorio del peso que llevaba en el alma. Clara estaba a su lado, revisando su propio equipo
Última actualización: 2026-03-25
Chapter: Capítulo 35: La Sombra del Segador de Mundos
El cielo se oscureció no por la llegada de la noche, sino por la magnitud de lo que descendía. La Cosechadora no era una nave en el sentido convencional; era una ciudadela orbital, un anillo de metal y obsidiana de varios kilómetros de diámetro que giraba lentamente, proyectando una sombra que devoraba valles enteros. Desde su vientre, miles de puntos de luz empezaron a desprenderse: cápsulas de desembarco, enjambres de drones y barcazas de transporte de infantería pesada.—Ya no están recolectando muestras —dijo Vesper, su voz apenas un susurro mientras observaba el despliegue desde la fractura del casco de la Osiris—. Esto es una ocupación total. Van a asegurar los Nodos manualmente ya que no pueden controlarlos a distancia.Nico estaba sentado en el suelo, apoyado contra una consola destrozada. Su piel seguía teniendo ese tinte plateado, pero sus ojos eran humanos, cargados de un cansancio que ningún niño debería conocer. Se sujetaba la cabeza con las manos, respirando de forma ent
Última actualización: 2026-03-22
Sed de tus labios

Sed de tus labios

​Amelia es una mujer sencilla que ama su tranquilidad. Julian es un monstruo antiguo que solo conoce la obsesión. ​Amelia vive una vida perfecta en su pequeña rutina como restauradora de libros. Pero la paz se rompe cuando empieza a sentir una presencia en su habitación cada noche. No son solo sombras; son regalos imposibles que aparecen en su mesa, susurros en el viento y el aroma metálico de una flor que no debería existir. Alguien la observa. Alguien conoce sus secretos mejor que ella misma. ​Cuando el misterioso y magnético Julian entra en su librería, Amelia cae rendida ante su encanto gélido y sus ojos de una intensidad sobrenatural. Es el romance que siempre soñó, pero el sueño pronto se convierte en una pesadilla de seda. ​¿Es Julian su protector o el depredador que ha estado marcando su territorio desde que ella era una niña? ​Mientras las desapariciones en la ciudad aumentan y Amelia descubre fotos de ella misma durmiendo escondidas en el despacho de Julian, tendrá que decidir: ¿Escapar para salvar su vida, o entregarse al hambre de un hombre que no la quiere solo por su amor... sino por su sangre?
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Chapter: El Trono de Ceniza y Plata
El silencio que siguió a la caída de la Estación Ícaro no fue de paz, sino de agotamiento. Tres meses habían pasado desde que el cielo de Argentia dejó de brillar con el azul eléctrico de Silas, recuperando su tono violeta natural. Sin embargo, en el Palacio de los Vance, las luces nunca se apagaban.El Reposo del EscudoEn la cripta real, tallada en el corazón de la montaña de cristal, el cuerpo de Alistair descansaba sobre un lecho de plata pura. No era una tumba, sino un capullo. Las heridas de su piel se habían sellado, pero sus ojos seguían cerrados. Amelia pasaba allí la mayor parte del tiempo. Su luz, antes una explosión solar, ahora era un suave resplandor de vigilia.—Ha pagado el precio de nuestra libertad —susurró Amelia, sintiendo la presencia de Julian a sus espaldas.Julian Vance ya no vestía su armadura de batalla. Su brazo de cristal negro, ahora inerte y opaco, colgaba a su costado como un recordatorio de la tiranía que habían derrocado. Se acercó a su esposa y puso s
Última actualización: 2026-02-24
Chapter: Capítulo 108: La Estación Ícaro, El Espejo Quemado
La Estación Ícaro no era una construcción. Era una estrella hueca. Ubicada en la corona de la estrella más cercana a Argentia, la superestructura de los Arquitectos brillaba con una luz blanca cegadora, pero su interior era un laberinto de cristal negro y éter condensado. La familia Vance emergió del portal de sangre y luz en una plataforma de observación que ofrecía una vista vertiginosa del corazón del reactor.El calor era insoportable, pero el cuerpo de Julian, ahora más conectado que nunca a su Sed Primigenia, lo absorbía como si fuera una manta. Amelia irradiaba su luz para proteger a Alistair y Elias de la radiación. Alistair, con su armadura de plata emitiendo un brillo protector, mantenía su espada lista. Elias, envuelto en sus sombras, miraba los flujos de datos que recorrían las paredes como si leyera un libro abierto.—Aquí está el cerebro de Silas —dijo Julian, su voz resonando con una mezcla de furia y concentración—. Todo lo que ha asimilado, cada mente que ha pervertid
Última actualización: 2026-02-24
Chapter: Capítulo 107: El Colapso de la Lealtad
El amanecer en Argentia Magna no trajo consuelo. El cielo, antes de un azul cobalto, estaba ahora surcado por nubes de estática electromagnética, un efecto secundario del "Protocolo de Recolección" que Silas había activado desde la mente de Julian. La ciudad se sentía como un animal acorralado; el aire vibraba con una frecuencia que ponía los nervios de punta y hacía que los animales domésticos aullaran sin cesar.Julian Vance estaba en el balcón del Gran Salón, observando el despliegue de las tropas de la Guardia Real. Sin embargo, no eran sus órdenes las que se estaban ejecutando. Abajo, en la plaza, Valerius estaba moviendo los batallones de Ecos hacia el Nexo, pero las lanzas de éter no apuntaban hacia el espacio. Apuntaban hacia el palacio.—Míralos, Julian —susurró la voz de Silas, ahora con una claridad cristalina en su mente—. Tu perro más fiel ha olido la podredumbre en su amo. La lealtad es un concepto biológico muy frágil. Se rompe con un poco de miedo y una buena dosis de
Última actualización: 2026-02-24
Chapter: Capítulo 106: El Virus del Arquitecto
La victoria sobre los mercenarios de la Fundación Tierra había devuelto el orden a las calles de Argentia, pero no la paz al palacio. Julian Vance estaba de vuelta en su trono, pero el asiento de obsidiana se sentía más frío que nunca. Aunque su memoria había regresado con la fuerza de un alud, el Julian que habitaba ahora su cuerpo no era el mismo. Había algo... una interferencia en la señal de su propia existencia.Julian se encontraba en sus aposentos privados, frente al gran espejo de plata. Se había quitado la túnica, dejando al descubierto el entramado de cicatrices que recorría su torso. Su brazo derecho temblaba levemente.—Mírate, Julian —una voz resonó no en la habitación, sino en el centro de su lóbulo temporal—. Un rey con un solo brazo, sosteniendo un reino de cristal roto con hilos de sangre. Qué desperdicio de potencial.Julian apretó los dientes, cerrando su único puño. —Cállate, Silas. Estás muerto. Te vi desintegrarte en la Fundición.—¿Muerto? Un algoritmo no muere,
Última actualización: 2026-02-24
Chapter: Capítulo 105: El Despertar del Guerrero
El cielo de Argentia se había teñido de un gris ceniza, surcado por las estelas de fuego de las cápsulas de desembarco de la Fundación Tierra. Los mercenarios, soldados de fortuna mejorados con biotecnología ilegal, no buscaban diálogo; buscaban los depósitos de éter refinado que Julian había acumulado durante años. La ciudad, privada de su Malla protectora, era una herida abierta que atraía a los carroñeros del espacio.Julian Vance, o el hombre que creía ser el Cabo Julian Miller, caminaba por el patio de armas. Llevaba una pechera de cuero y su espada de obsidiana colgada a la espalda, un peso que le resultaba extraño pero extrañamente reconfortante. A su alrededor, los Ecos se movilizaban con una eficiencia gélida, ignorándolo por órdenes de Valerius.—¿Estás listo, "Cabo"? —preguntó Alistair, acercándose con su armadura de plata reluciente. Su tono era amargo, pero sus ojos delataban una preocupación profunda.—No entiendo vuestra tecnología, chico —respondió Julian, ajustándose
Última actualización: 2026-02-24
Chapter: Capítulo 104: La Mente Fragmentada
El despertar de Julian Vance no fue acompañado por el estruendo de la guerra, sino por un silencio blanco y aséptico. Se encontraba en la enfermería real, un espacio que Amelia había intentado impregnar con el aroma de jazmines frescos para mitigar el olor a ozono y medicina. La luz del sol de Argentia se filtraba por las ventanas, pero Julian no veía el planeta que había gobernado; veía fantasmas.Sentada a su lado, Amelia sostenía su mano de carne. Sus ojos plateados estaban enrojecidos por la falta de sueño. Cuando Julian abrió los ojos, ella dejó escapar un suspiro que fue mitad sollozo, mitad alivio.—Julian... gracias a los dioses. Estás de vuelta.Julian parpadeó con lentitud. Miró a la mujer que tenía enfrente como si fuera una aparición de un sueño febril. Intentó incorporarse, pero el dolor en su hombro izquierdo lo devolvió a la almohada.—¿Quién...? —su voz era un hilo ronco, carente de la autoridad de un rey—. ¿Dónde está el Capitán Miller? Se supone que teníamos guardia
Última actualización: 2026-02-24
Misterios del Cerro Kõi

Misterios del Cerro Kõi

Luego de que un asesinato fuera archivado por falta de pistas, un detective decide realizar una nueva investigación con la intención del resolver el caso.
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Chapter: 20. Las Mandíbulas del Cerro Kõi
El motor del vehículo se apagó, pero el silencio que siguió fue más ruidoso que cualquier estruendo. Era un silencio denso, aceitoso, que se pegaba a la piel junto con la humedad que anunciaba la tormenta. Frente a Nagel y su grupo, la entrada al Cerro Kõi se alzaba como una boca abierta de piedra y vegetación descontrolada. Las famosas formaciones hexagonales de arenisca, que en las postales turísticas parecían arte natural, ahora asemejaban colmillos petrificados que guardaban la entrada a un infierno verde.—Mierda —susurró Matías, el más joven del grupo, apretando el volante hasta que sus nudillos se volvieron blancos—. Este lugar se ve... diferente hoy.Nagel no respondió inmediatamente. Sentía el aura caliente y protectora que el sacerdote le había invocado en la catedral de Areguá flotando a su alrededor, una barrera invisible contra la maldad pura que emanaba del cerro. Se ajustó el cuello de la campera, que ya empezaba a humedecerse, y miró hacia atrás. El estuche con el AK-4
Última actualización: 2026-09-01
Chapter: 19. Protección Divina.
Nos estacionamos junto a la catedral, me dirijí a la parte trasera del vehículo. El viento ondeaba mi campera y mis pantalones, se avecinaba una tormenta. Espero que seamos la calma dentro de este mal. que nuestra intervención sirva para salvamos muchas vidas. mi cabello cubría mi rostro, tapaba mi vista, no podía observar las armas. pero al mirar con detenimiento mi cabellera pude observar que ya eran más dominantes las mechas blancas. Las canas me invadían. ya estoy viejo. Acomodé mi peinado para atrás y tomé un AK 47, una nueve milímetros, un calibre 38 y una escopeta pajera. las cargué dentro de mi estuche me santigué frente al portal e ingresé al templo. recuerdo que mis tacones producían un ruido particular contra la baldosas del monasterio. tock, tock, tock. El eco volvía y retumbaba con más fuerza era inminente mi llegada al altar, dónde estaba la figura de nuestro señor en la cruz. Acomodé mi flequillo que cayó sobre mis ojos y me arrodillé a dar algunas plegarias.–Hijo mío.
Última actualización: 2023-03-26
Chapter: 18. Camino al infierno.
Llegamos al domicilio de Guachiré, Soto bajó y kos pidió calma, que el pobre tiene sus días de desvarío y no podemos entrar por entrar a su vivienda, ya que seríamos cadáveres antes de pronunciar Mississippi. En consecuencia avanzó con lentitud por el caminero del portón hasta el pórtico, lanzó su arma en el césped y levantó las manos para llegar hasta ahí. una vez frente tocó la puerta. esperando a que el hombre camicase haga su aparición, pero nadie se manifestaba, todos empezamos a dudar si el seguía viviendo ahí, ya que la vivienda era precaria, le faltaba mucha atención. Prácticamente parecía estar abandonada. después de varios intentos Soto dio vuelta y avanzó hasta su arma para así salir del lugar, pero escuchamos un silbido, emulando el graznido de algún tipo de ave. algo como CHICHU, CHICHU, CHICHU-CHU. Soto se detuvo de estrépito. miramos a todas partes y sacamos nuestras armas, ya que no sabíamos si la vida de El detective corría peligro. Soto volvió a alzar las manos y far
Última actualización: 2023-02-14
Chapter: 17. Los fantasmas del pasado.
aún recuerdo su dulce voz cuando me preguntó.—Cariño, debo ir a trabajar. hay café en en la tetera. puedes servirte cuando gustes. pero, ¿te encontraré al volver?medité antes de dar una respuesta. no quería darle falsas ilusiones. aunque a quien engañaba era lo que deseaba con ansias. quedarme en un lugar y disfrutar. pero, debo limpiar mi nombre no puedo permitir que esto quede impune. debo regresar y pelear contra mis fantasmas. Ya lo hice una vez. ocupé nuevamente la casa donde sufrí en silencio. la casa donde me crié junto a mi madre, ya que mi padre nos abandonó. a mí y mis hermanos. si no fuera por la fuerza de voluntad determinación no sería el profesional que soy hoy en día. un poco desaliñado, con problemas alimenticios, pero un buen ciudadano, que paga sus impuestos.le dije que volvería, pero como es sabido mi profesión no es certera. y más en las circunstancias en la que me encontraba. luchar contra un ser que ni en la put* vida se cruzaría por la mente de una persona nor
Última actualización: 2023-01-09
Chapter: 16. Buscando una solución
Manejé durante media hora hasta llegar a reducto, un barrio ubicado en la ciudad de San Lorenzo. Llegué al sitio como a las 2 de la madrugada. Aún recuerdo esa noche, la luna iluminaba como linterna las nubes, y estas ocultaban las estrellas. Las calles eran visitadas por una fresca brisa que erizaba la piel. Por más que hube tomado el baño, sigo percibiendo el olor de la sangre sobre mí. Y tal vez nunca se vaya esa sensación. Bajé del vehículo y lo estacioné a una cuadra de su vivienda, lo oculté y caminé por la vereda de su barrio, los canes anunciaban mi presencia, toqué el timbre de la casa en cuestión la 125, la muralla contaba con rejas dominada por las enredaderas que trepaban por ellas y la ventana de la casa ocultaban el interior con cortinas oscuras. Miraba de reojo las avenidas, el reflejo de las farolas en los charcos me distraían, pero la oscuridad de los callejones traían a mí recuerdos, frescos, recientes y de terror que me erizaba la piel y me enseñaba que aún estaba
Última actualización: 2022-04-22
Chapter: 15. Aires de libertad.
Con un ojo al frente y el otro cerrado seguía el sendero que desemboca a la carretera. Al despegar algunas malezas pude notar el brillo de la luna sobre el parabrisas de mi Ford del rey, el cual no fue hurtado, corrí con suerte, porque lo dejé abandonado algunos días, también pude ver la motocicleta de Duarte en el suelo y una patrulla, supongo que dejaron el helicóptero en un helipuerto adecuado y vinieron en ese automóvil, por eso tardaron en llegar.Una vez que estaba a fuera sentí que la densidad del aire se disipaba y quedaba atrás. Caminaba cojo de una pierna y cerraba un ojo con gestos de dolor, miraba a ambos lados y al sentirme con libertad miré atrás. La penumbra que reinaba en el lugar, la que nos acosaba desde el momento que entramos se quedó entre las ramas de los árboles, las cuales limitaban la reserva, Mientras que en las afueras, específicamente en la carretera la luna resplandecía y dejaba caer partículas resplandecientes parecidas a la plata. Era una
Última actualización: 2022-03-08
La casa de cristal

La casa de cristal

"Clara, una joven arquitecta, recibe la oportunidad de restaurar una mansión abandonada conocida como “La Casa de Cristal”. Lo que parece un proyecto profesional se convierte en un laberinto de secretos: habitaciones que cambian de lugar, espejos que muestran escenas del pasado y un diario oculto que revela la obsesión de un hombre con ella antes de que naciera. Cuando conoce a Gabriel, el heredero de la mansión, Clara se siente atraída por su aura enigmática. Pero cuanto más se acerca, más descubre que Gabriel no solo quiere reconstruir la casa... quiere reconstruirla a ella, pieza por pieza, hasta que no quede nada de la mujer que era. Entre la pasión y el miedo, Clara deberá decidir si se entrega al arquitecto de su destino o si derrumba la casa antes de que la consuma."
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Chapter: Capítulo 24: La Inversión del Reflejo
La medianoche en la Casa de Cristal no traía oscuridad, sino una penumbra artificial filtrada por el vidrio que Gabriel llamaba “modo de introspección”. El silencio era tan absoluto que Clara podía oír el siseo del refrigerante corriendo por las tuberías de las paredes, un sonido que su mente, al borde del colapso, interpretaba como el susurro de mil voces atrapadas en el silicio.Clara se levantó de la cama con la cautela de un animal herido. El diario de Sofía estaba escondido en el forro de su maleta, pero las palabras de “D” en la pared del conducto eran las que dictaban sus movimientos. Sígueme a la caldera.I. La Arquitectura del VacíoCruzar el atrio principal a oscuras era una prueba de equilibrio sensorial. Sin la referencia de las paredes sólidas, el cerebro humano pierde la noción de la verticalidad. Clara extendió las manos, tocando el cristal frío para orientarse. Notó que el vidrio vibraba levemente, una pulsación rítmica de 7.83 hercios, la Resonancia de Schumann, utili
Última actualización: 2026-09-01
Chapter: Capítulo 23: La Refracción del Dolor
El quinto día amaneció con un cielo de color plomo que parecía pesar sobre la estructura de cristal, eliminando los juegos de luces prismáticas de las mañanas anteriores. Clara se despertó con el cuerpo entumecido por el frío de los cimientos, pero con una claridad mental que bordeaba la psicosis. El hombre del bosque, aquella aparición pálida entre los robles, se había convertido en el eje de sus pensamientos. Si alguien más habitaba los alrededores de la Casa de Cristal, significaba que el aislamiento de Gabriel no era absoluto.I. La Resonancia del SueloClara bajó al ala oeste antes de que Gabriel hiciera su aparición matutina. Los andamios de acero se alzaban como costillas de un gigante muerto. El aire aquí olía a ozono, soldadura y tierra removida.—Si la carga estructural se distribuye mediante estos tensores —murmuró Clara, pasando los dedos por los cables de titanio que había instalado el día anterior—, entonces el ala oeste no solo será un espacio físico. Será un resonador.
Última actualización: 2026-08-26
Chapter: Capítulo 22: La Liturgia del Vidrio
La mañana del cuarto día nació con una bruma densa que se pegaba a los paneles exteriores de la casa como un sudario húmedo. Clara se encontraba frente a su mesa de dibujo, una superficie de cristal templado que parecía flotar sobre el abismo del jardín interior. Sus ojos, enrojecidos por la falta de sueño y el estudio obsesivo del diario de Sofía, se fijaban en el papel vegetal con una intensidad febril.Había llegado el momento de cumplir con su parte del contrato: el diseño del ala oeste. Pero para Clara, cada línea de grafito sobre el papel ya no representaba una viga o un pilar; era una sentencia o una salida.El Diseño de la CeldaGabriel apareció a las diez de la mañana, emergiendo de la nada con esa capacidad suya de anular el sonido de sus propios pasos. Se colocó detrás de ella, lo suficientemente cerca como para que Clara sintiera el frío que parecía desprenderse de su cuerpo, pero lo suficientemente lejos como para no romper la burbuja de su concentración.—El ala oeste de
Última actualización: 2026-08-11
Chapter: Capitulo 21 La disonancia armónica
I. El Eco de la Ausencia (Flashback de Sofía)El aire en la habitación de Clara se sentía estático, como el ambiente previo a una descarga eléctrica de gran magnitud. Antes de que el sol volviera a perforar los paneles dicroicos, Clara se obligó a leer las páginas centrales del diario de Sofía. Aquí, la narrativa se expande hacia el pasado, revelando que la predecesora no era solo una víctima, sino una mente brillante desmantelada pieza por pieza.“Día 84: Gabriel dice que mi respiración es arrítmica. Ha ajustado el sistema de ventilación para que el flujo de aire sintonice con mis latidos. Dice que es para ayudarme a alcanzar la paz, pero yo siento que la casa me está respirando a mí. He empezado a ver sombras en los ángulos de 90 grados. Pero en esta casa no hay ángulos muertos, todo es transparente. ¿De dónde vienen las sombras? Vienen de dentro de mi ojo, proyectadas por la frecuencia del cristal.”Clara cerró el diario. La descripción de Sofía no era delirante; era una observació
Última actualización: 2026-08-11
Chapter: Capítulo 20: La Habitación del Pánico Invisible
El sonido del taconeo de Gabriel se detuvo justo frente a la puerta de Clara. En una casa de cristal, la privacidad no es una pared, sino una convención social, un acuerdo frágil que Gabriel parecía estar rompiendo con su mera presencia estática. Clara, con el diario de Sofía ardiendo bajo su almohada, mantuvo la respiración acompasada, forzando a su cuerpo a simular la languidez del sueño profundo. Sabía que los sensores de presión del colchón estaban enviando su ritmo cardíaco a algún servidor central en las entrañas de la mansión.—Sé que estás despierta, Clara —la voz de Gabriel atravesó el panel de vidrio con una claridad cristalina, sin la distorsión que suele ofrecer la madera o el ladrillo—. El sistema indica un pico de cortisol y una frecuencia respiratoria de dieciocho ciclos por minuto.
Última actualización: 2026-07-13
Chapter: Capítulo 19: La Resonancia de la Carne
El amanecer en la Casa de Cristal no llegaba con suavidad, sino con una violencia prismática. Al no existir muros opacos, los primeros rayos del sol golpeaban los paneles de vidrio dicroico del ala este, descomponiendo la luz en lanzas de color naranja, violeta y un verde eléctrico que hería las pupilas. Clara se despertó con la sensación de estar dentro de un caleidoscopio gigante.No había dormido más de tres horas. La palabra “Huye”, vista en el vaho del espejo la noche anterior, se había quedado grabada en su retina como una quemadura solar. Intentó convencerse de que era una broma pesada de los obreros o un residuo de algún producto de limpieza, pero su mente de arquitecta, siempre lógica, no encontraba una explicación mecánica para una condensación tan específica.Se puso de pie y el suelo de mármol negro reaccionó a su peso. Unas tenues líneas de luz LED se encendieron bajo sus pies, marcando un camino hacia el baño.—Arquitectura reactiva de bajo nivel —murmuró, tratando de ra
Última actualización: 2026-07-13
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