LOGINAmiel se paró frente al espejo, su reflejo se encontraba lleno de chupetones y mordidas, sus muslos tenían huellas dactilares y sus labios estaban hinchados; subió sus dedos y toco delicadamente la marca que tenía en el cuello , “mordida de apareamiento” le llamaban los lobos, ahora era de Roman y él era suyo igualmente, se mordió el labio cuando el dolor lo hizo alejar los dedos.
-No la toques.- Su esposo apareció en el baño y lo tomó por las caderas girando suavemente.-Debería estar sanando pronto, pero evita tocarla
Amy posó sus ojos en la suave arruga que se hacía en el rostro del alfa cuando fruncía el ceño, el lobo era guapo, de eso no había ninguna duda, pero había algo más que atraía a Amy, algo visceral e inexplicable que lo hacía querer lamer todo el cuerpo del hombre para luego entregarse de todas las formas posibles.
El príncipe se asustó cuando sintió líquido resbalando por sus piernas, se acababa de dar un baño y sacó todo el semen de su cuerpo , no creía que quedara más, pero al parecer se equivocaba.
-¿Estabas intentando preñarme?.-El alfa levantó una de sus cejas y luego sonrió cuando entendió a qué se refería su ninfa
-Oh cariño, eso no es mío.-sonrió con suficiencia.-es todo tuyo
-¿Qué?.-el rostro de Amy enrojeció.-es imposible
Roman se rio suavemente y bajo una de sus manos hasta tenerla entre sus nalgas
-No…
-Shhh, se que estás sensible, no haré nada, sólo estoy comprobando.-Inserto uno de sus dedos en el orificio del príncipe haciéndolo gemir.
Amy levantó sus manos y apretó los hombros del alfa, tan pronto como entró el dedo salió de su cuerpo, Roman lo levantó y se lo mostró al principio, era brillante y olía dulce
-¿Ves? este es tu lubricante, ahora que estamos acoplados tu cuerpo lo creará de forma natural para mi.- lamió su dedo de forma obscena y luego sonrió.-es delicioso
Amy desvió la mirada.
-Bruto.-su voz se escuchaba como un gemido
-Tienes razón amor, he sido muy brusco, dejame compensarlo
La boca de Amy se abrió en un grito silencioso cuando su cuerpo fue girado y apoyado en la encimera del baño, el alfa le levantó su bata y le abrió las piernas exponiendolo totalmente.
-Dijiste que no harías nada
-Y cumplire mi palabra, solo quiero revisarte y ayudarte a sanar.- sus manos amasaron las halagas de la ninfa suavemente.-mirate amor, estas escurriendo para mi.
Amy podía sentirlo, el líquido seguía saliendo de él, el príncipe intentó cerrar las piernas para evitar que bajara por sus muslos.
-No.-El alfa gruñó y abrió aún más sus piernas.-nunca me prives de la vista que me pertenece
Amiel gimió quedamente, no tenía palabras todas habían volado fuera de su mente.
-¿Sabías que los lobos nos curamos más rápido? .-Amy asintió.-los alfas incluso más, hay una teoría que dice que nuestros fluidos podrían ayudar a otros a sanar, voy a comprobarla contigo.
Sin decir nada más el alfa enterró su cara entre las nalgas de Amy, el joven gimió de placer cuando sintió la lengua de su esposo en su agujero, el bastardo jugaba con él dándole suaves lamidas para luego embestir sin pieda, las piernas del príncipe temblaban y el alfa seguía succionando avariciosamente todo el elixir que fluía de su pareja, Amy se encontraba tan cerca, podía sentir el fuego extenderse por su estómago, su voz subía de volumen y su corazon latia mas rapido, al notarlo su esposo sonrió y sin darle aviso metió dos de sus dedos, la ninfa grito mientras se venía por toda la encimera.
Roman alzó a su pareja como si fuera un bebe y lo recostó en la cama.
-¿Qué tal cariño, sientes que empiezas a sanar?
Amy lo golpeó en el hombro.-Tu desmentiste esa teoría hace más de tres años
Roman se carcajeó.-bueno nunca es tarde para seguir comprobando, es más, creo que esto requiere un estudio exhaustivo; el alfa se acostó encima de la ninfa.-hasta yo me equivoco a veces bebe.
Si Amy pudiera elegir una palabra para describir a su esposo sería “Insaciable”.
LUCILLucil estaba por toda la habitación volando emocionado.¡Por fin había llegado! llevaba años esperando al Kelpie, años de soñar, de anhelar, ahora por fin estaba frente a él.Empezó a empacar las cosas más importantes, la pulsera de su madre, las gemas demoníacas, su libro de hechizos y otros recuerdos valiosos para él; no era necesario que empacara ropa dado que como demonio la podía producir con solo chasquear los dedos, igual que cualquiera de las cosas vanas de los humanos, oro, comida, dinero, etc. Escuchó el toque de su puerta. -Adelante.-No puedo creer que hicieras esto.Su hermana mayor entró con las mejillas enrojecidas.-¿Acaso sabes la posición en la que nos pones? .-lo señaló duramente.- Si fallas el menor de los males es tu muerte, nos deshonrarás.-Creí que mi sola existencia ya era una deshonra.- respondió aburrido mientras seguía empacando.Lucil estaba acostumbrado a los desbordes de su hermana, al principio lo herían pero con el tiempo simplemente se volvían
Debían lograr ir y volver en menos de una semana, aun no sabía cómo haría para lograrlo, pero no había otra opción.Entrar al reino de los demonios no era tan sencillo, pero para un Kelpie se hacia mas facil, debían ir a través del bosque de Ecatsu y llegar a los portales de conexión, donde podrían atravesar uno hacia el hogar de los demonios, tenían un tratado con ellos desde hace siglos, sin embargo pedirles ahora este favor los haría estar en deuda, y no estaba del todo seguro de que le pedirian a cambio.Al cruzar el portal sintió como todos sus huesos crujían de dolor, salió con un grito ahogado y aterrizó en tierra roja rodeado de flores turquesas. Se giró para ver a su escuadrón, el equipo contenía tanto a lobos y lobas como a criaturas del bosque, solo los más poderosos estaban con él, sin embargo eran un número pequeño, no quería que se malinterpretaran sus intenciones, venían en paz, pero en guardia.A Kay nunca le gustaron los demonios, siempre estaban preparados para engañ
-¿Qué se supone que vamos a hacer Kay? .-Los ojos del príncipe se llenaron de lágrimas.-Debe haber una forma de salvarla.La joven princesa, hija de los actuales líderes estaba terriblemente enferma, “es una maldición” les dijo una de las curanderas. La pequeña Eclio tenía tan solo tres años de edad y era la adoración tanto de la manada como de las criaturas del bosque.El alfa Roman alzó a la niña con inmenso cuidado mientras intentaba darle algo de calor, la princesa estaba tan fría que parecía muerta, pero sabían que no lo estaba. No aún al menos.Los sollozos de Amy estaban tapados por su boca, pero incluso así el ruido le partía el corazón. Ya no estaba enamorado del joven, pero seguía siendo su gran amigo, de hecho después de estos años y al ver el gran cariño hacia su hija Kay se convirtió en una parte importante de la familia de los líderes.-Debo ir al reino de los demonios, la curandera cree que allí encontraremos la cura.-El alfa acarició los cabellos de su hija.-No puede
La princesa de la joven pareja de Ecatsu está enferma, nadie sabe qué es lo que pasa en el cuerpo de la pequeña, hay una forma de sanarla solo deben decidir ¿Qué tanto estarán dispuestos a ofrecer a cambio de su vida?Cuando Kay descubre que la única forma de salvar a Eclio es con la ayuda de un demonio decide ir a hacer un trato con ellos, sin imaginar que la carga que traería a su regreso sería más pesada de lo que imagino. Lucil, el demonio en el que están colocando todas sus esperanzas es un incubo incordioso y grosero, que disfruta atormentando al kelpie; Kay tendrá que suprimir sus impulsos de estrangularlo, al menos hasta que salve a la pequeña princesa. _________¡Que emoción! espero que esten list@s para la historia de estos nuevos protagonistas, les mando un abrazo y feliz fin de semana.
Roman caminaba de lado a lado por la sala. ¿y si su esposo quería dejarlo después de saber la verdad? conocía a Amiel, con su vena rebelde pero siempre tan leal, si sentía que su matrimonio no hacía legítima la alianza sería capaz de dejarlo por el bien de la paz. Su lobo gruño al imaginarlo No lo dejaría, incluso si debía encerrarlo hasta que recobrara la razón, Amiel era suyo y el cachorro en su vientre era la prueba de ello. –Ha vuelto alfa.- Kate se acercó a él de forma sigilosa para evitar empeorar su humor.-Con el guardia Kelpie. Roman pudo sentir sus colmillos salir, aun no superaba el hecho de que el mejor amigo de su esposo tuviera un obvio enamoramiento por este. -¿No te interesa comprometerte con un caballo? La cara de horror de Kate fue todo lo que necesito para serenar un poco de su rabia. -Comprendo.-dijo más calmado.- solo fue una idea. La beta negó con la cabeza mientras se sonrojaba.-Estoy bien así, gracias. La manada me da suficiente trabajo como para ocupar
Los atardeceres tienen una belleza tan relajante para el joven ninfa que él no podía evitar verlos todos los días.Podía sentir sus preocupaciones hundiéndose junto a la caída del sol, es difícil aceptar que no eres hijo de quién pensante, que la persona que por años llamaste padre, no lo es en realidad. Amiel no restaba importancia a la crianza de su padre, reconocería siempre ese hecho pero su cabeza no dejaba de dar vueltas con la nueva información, se sentía solo e increíblemente perdido.-Se que dijiste que necesitabas pensar pero el alfa me pidió traerte esto.Kay entró colocando una manta alrededor del cuerpo del príncipe-Gracias-Si sabes que esto no es importante verdad-Lo que no entiendo es por qué nadie lo cree importante, no soy su hijo Kay, no soy parte de la realeza de Ecatsu, tampoco el legítimo esposo de Roman, ni siquiera soy tu príncipe.Los ojos del Kelpie brillaron de color dorado.-Si insinuas aunque sea por un segundo que mi lealtad a ti es solo por tu sangre m







