Compartilhar

Capítulo 5

last update Data de publicação: 2025-11-16 02:29:57

Liam se quedó pasmado, sintiéndose expuesto ante la idea de salir y conocer a alguien nuevo. Su corazón dio un vuelco al pensar en la posibilidad de una cita, pero también se sintió incómodo con la idea. ¿Era realmente el momento para eso? Había estado tan enfocado en ser un buen padre que no recordaba la última vez que había estado con alguien en la cama, y esa realidad lo hizo reflexionar aún más.

—Clara, no sé si eso es lo que necesito en este momento —respondió, tratando de mantener la compostura, aunque su mente estaba en desorden.

James se rió, disfrutando de la reacción de su amigo.

—¿Por qué no? ¿Desde cuándo es malo salir y divertirse un poco? —dijo, incitándolo con un guiño—. Todos sabemos que has estado atrapado en tu papel de padre. A veces, un poco de diversión no hace daño.

Liam se pasó la mano por el cabello, sintiéndose atrapado entre sus deseos y sus responsabilidades. Quería ser un buen padre para Leo, pero también había una parte de él que anhelaba una conexión, un momento de felicidad más allá de la rutina diaria. Sin embargo, el dilema seguía presente: ¿estaba bien explorar esa posibilidad mientras tenía a Bianca en su vida?

La tarde del sábado se deslizaba suavemente, pero en el corazón de Liam había un torbellino de emociones. Había pedido a Bianca que viniera a quedarse con Leo, esperando que el tiempo a solas con ella le ayudara a aclarar sus sentimientos. Sin embargo, la última vez que la había visto, su corazón había estado roto al encontrarla en una cita con otro chico. En ese momento, no supo cómo manejar sus sentimientos. Se sintió celoso, y eso lo incomodaba más de lo que podía expresar.

Mientras la cocina se llenaba del aroma de la cena que preparaba, escuchó los pasos de Bianca acercándose. Ella entró, sonriente, como siempre, pero su alegría contrastaba con el nudo en el estómago de Liam. No quería que ella lo notara, así que trató de mantener una expresión neutral.

—Hola, Liam. ¿Qué estás cocinando? —preguntó Bianca, asomándose por encima del mostrador con curiosidad.

—Solo algo rápido para cenar —respondió, tratando de sonar despreocupado, pero su tono no era tan cálido como de costumbre.

Bianca se detuvo un momento, notando la frialdad en su voz.

—¿Todo bien? Te ves un poco... diferente hoy —dijo, frunciendo el ceño ligeramente.

Liam sintió que el corazón le daba un vuelco. No quería que ella supiera lo que realmente pensaba. ¿Cómo podría decirle que estaba molesto por verla con otro hombre? Que la idea de perderla le causaba ansiedad. En su lugar, optó por desviar la conversación.

—Sí, estoy bien. Solo cansado. He estado trabajando mucho últimamente —respondió, intentando sonreír, aunque la mueca se sintió forzada.

Bianca lo observó durante un momento, su mirada escrutadora buscando respuestas que Liam no estaba dispuesto a dar. Se sintió un poco culpable por no ser completamente honesto, pero al mismo tiempo, no quería que sus inseguridades afectaran su relación con ella.

—Entiendo, el trabajo puede ser agotador —dijo Bianca con una ligera sonrisa, tratando de aliviar la tensión en el aire—. Pero espero que al menos te estés dando tiempo para ti mismo.

Liam asintió, aunque su mente divagaba en pensamientos contradictorios. Esa mañana había recibido una invitación para salir con Luz, una compañera de trabajo que había expresado interés en él. Había aceptado, no porque realmente estuviera interesado, sino como un intento de olvidar lo que sentía por Bianca. Sin embargo, ahora, mientras la miraba, esa decisión le parecía un error.

—¿Qué tal estuvo tu día? —preguntó Liam, intentando cambiar el enfoque.

—Fue bueno. Fui a la tienda a comprar algunas cosas y luego hice algo de ejercicio. Me gusta mantenerme activa —respondió Bianca, mientras comenzaba a ayudarlo a picar algunas verduras.

Mientras cocinaban juntos, el silencio se hacía pesado. La complicidad que solían tener ahora parecía desvanecerse en el aire tenso entre ellos. Liam luchaba contra la sensación de que estaba perdiendo algo importante, y eso lo molestaba aún más. La última cosa que quería era que Bianca pensara que era un hombre celoso, pero también tenía que ser honesto consigo mismo.

—Liam —dijo Bianca de repente, rompiendo el silencio—. Me parece que algo te molesta. Si quieres hablar de ello, estoy aquí para escucharte.

El gesto sincero de Bianca hizo que Liam se sintiera aún más incómodo. Quería abrirse, pero las palabras se negaban a salir.

Liam trató de mantener una fachada de normalidad, pero sabía que no podía ocultar la tensión en el aire.

—No es nada, todo está bien —dijo, intentando convencer tanto a Bianca como a sí mismo.

Pero Bianca lo conocía mejor que eso. Su mirada preocupada no pasó desapercibida, y cuando abrió la boca para decir algo, una voz familiar resonó desde la sala.

—¡Bianca!

El pequeño Leo apareció como un torbellino, corriendo hacia ella con los brazos abiertos. La alegría en su rostro iluminó instantáneamente la atmósfera, y Bianca se agachó para recibirlo con un abrazo cálido.

—¡Leo! ¿Cómo estás, campeón? —preguntó Bianca, llenándose de la energía contagiosa del niño.

—¡Súper! —respondió Leo, abrazándola con fuerza. Luego, miró hacia su padre, que parecía cada vez más sombrío.

—¡Bianca! —dijo Leo, volviéndose hacia Liam—. ¡Papá y yo ayer te vimos en la heladería!

El rostro de Bianca se frunció al escuchar esto, y dirigió una mirada inquisitiva hacia Liam, que se mantenía inexpresivo, como si una nube de melancolía lo envolviera.

—¿En serio? —preguntó Bianca, tratando de averiguar qué pensaba Liam. Pero él se limitó a encoger los hombros, su silencio gritando más que cualquier palabra.

—¿Por qué no fuiste a saludarme? —preguntó Bianca, mirando a Leo con curiosidad.

Leo se encogió de hombros, y su voz, casi inocente, salió a la luz:

—Papá dijo que estabas con tu novio.

Las palabras cayeron como un peso en el aire, y la mirada de Bianca se deslizó nuevamente hacia Liam.

—¿Tienes novio? —preguntó Leo, con un tono de incredulidad que revelaba su sorpresa.

Liam, sintiéndose acorralado por la situación, se limpió las manos con una toalla y, antes de que Bianca pudiera decir una respuesta, interrumpió con un tono decidido:

—Ya me tengo que ir. Vendré más tarde.

Sin esperar una respuesta, Liam se inclinó y le dio un beso en la frente a Leo, quien lo miraba con confusión. Sin mirar atrás, salió del apartamento, dejando a Bianca y Leo en una atmósfera de desconcierto.

Una vez que la puerta se cerró tras Liam, Bianca sintió un nudo en el estómago.

—¿Por qué se fue así? —preguntó Leo, mirándola con sus grandes ojos.

—No lo sé, cariño —respondió Bianca, tratando de ocultar su propia confusión—. A veces, los adultos tienen cosas que resolver.

Bianca se quedó mirando la puerta cerrada, aún con el eco de las palabras de Leo resonando en su mente. Sabía que Liam estaba molesto, que algo en su encuentro casual la noche anterior había desatado una incomodidad en él que ella no lograba entender del todo.

—¿Por qué se fue así? —se preguntó en voz baja, sintiendo una mezcla de frustración y tristeza. Había sido solo un amigo con el que se encontró en la heladería, alguien con quien no tenía nada romántico. Pero Liam ni siquiera le dio la oportunidad de aclararlo, de decirle que él no era un "novio".

Bianca dejó escapar un suspiro y miró alrededor de la sala. Recordó la forma en que Liam había estado actuando últimamente, cómo su atención y cercanía con ella parecían haber aumentado en las últimas semanas. Las conversaciones entre ambos eran cada vez más personales, cargadas de esa energía nerviosa que hacía que desviaran la mirada cuando se cruzaban. Pero también sentía que él estaba atrapado en su propio dilema, en una barrera que él mismo se había impuesto, quizás porque ella era la niñera de su hijo.

Se dejó caer en el sofá, recordando la última conversación que tuvo con Liam antes de que saliera del departamento. Aún sentía el peso de ese abrazo de la otra noche, la calidez que lo envolvía cuando él confesó lo difícil que era criar a Leo solo. Sus sentimientos hacia él se habían vuelto más profundos y complejos, mezclándose con la cercanía de sus momentos compartidos con Leo.

—No puede ser tan complicado —se dijo a sí misma, aunque sabía que la situación lo era. Él llevaba una carga emocional y una responsabilidad que ella admiraba, pero también temía que esos mismos sentimientos le impidieran ver la posibilidad de algo entre los dos.

Aún sumida en sus pensamientos, decidió que no podía dejar esto sin aclarar. Tomó su teléfono y escribió un mensaje a Liam, pero se quedó mirando la pantalla, incapaz de enviar lo que realmente quería decir. Finalmente, optó por algo más directo.

*"Liam, tenemos que hablar. Solo quiero aclarar lo que pasó anoche. No quiero que haya malentendidos entre nosotros."*

Envió el mensaje y, con el corazón acelerado, dejó el teléfono a un lado. Se quedó en silencio, esperando una respuesta que nunca llegó.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Enamorado de la Niñera de mi Hijo   Epílogo

    Liam estaba en la sala de espera del hospital, caminando de un lado a otro con las manos entrelazadas en un gesto nervioso. Sus ojos estaban fijos en la puerta de la sala de parto, esperando ansiosamente cualquier noticia sobre Bianca. La preocupación y el estrés estaban escritos en su rostro, y no podía evitar sentirse abrumado por la incertidumbre.De repente, Clara y James llegaron al hospital. Clara, al notar la expresión angustiada de Liam, se acercó de inmediato a él, mientras James se quedaba un paso atrás, observando la escena con empatía.—Liam, ¿cómo estás? —preguntó Clara con una voz suave, tratando de calmarlo.Liam se giró hacia ellos, su rostro mostrando una mezcla de cansancio y preocupación.—No sé qué hacer, Clara. Han pasado cuatro horas desde que entró en trabajo de parto, y no he oído nada. ¿Cómo puede tardar tanto?—Es normal que el trabajo de parto tome tiempo, especialmente en el primer hijo —dijo Clara, intentando ofrecer consuelo. —Los médicos están haciendo t

  • Enamorado de la Niñera de mi Hijo   Fin

    La boda de Bianca y Liam fue una celebración íntima y emotiva, organizada con cuidado y rodeada solo de las personas más cercanas y queridas para ellos. A pesar de la sencillez del evento, el amor y la felicidad de la pareja brillaron con intensidad.La ceremonia se llevó a cabo en un jardín elegante, decorado con flores blancas y rosas suaves que creaban un ambiente romántico y acogedor. Los invitados se acomodaron en sillas cuidadosamente dispuestas, mientras la música suave llenaba el aire.Bianca, con un vestido de novia sencillo pero hermoso que acentuaba su embarazo, caminó hacia el altar con una sonrisa radiante. Liam, vestido con un traje clásico, la esperaba con una mirada de amor y admiración. La señora Palmer, madre de Liam, observaba desde su asiento, visiblemente emocionada por la ocasión. Aunque al principio había tenido reservas sobre Bianca, en ese momento, su felicidad por ver a su hijo encontrar el amor y formar una familia era evidente.La ceremonia fue breve pero c

  • Enamorado de la Niñera de mi Hijo   Capítulo 84

    Tres meses después, la fiesta organizada por Clara estaba en pleno apogeo. La casa de Clara y Richard estaba decorada con luces brillantes y globos de colores, creando un ambiente festivo y alegre. La razón de la celebración era el más reciente y hermoso acontecimiento en sus vidas: la adopción de Violeta, la pequeña niña que se había convertido en el nuevo miembro de la familia.Los amigos y familiares estaban reunidos, disfrutando de la comida, la música y las conversaciones. Bianca, Leo y Liam llegaron juntos, su relación más fuerte que nunca, y se unieron a la celebración con una gran sonrisa. La noticia del nuevo miembro de la familia Violeta había sido un rayo de esperanza y alegría para todos, especialmente para Clara y Richard.Clara estaba radiante con una sonrisa de felicidad mientras abrazaba a Violeta, quien parecía encantada con la atención y el amor que recibía. Richard estaba a su lado, igualmente emocionado y orgulloso de su nueva hija.—Gracias a todos por venir —dijo

  • Enamorado de la Niñera de mi Hijo   Capítulo 83

    —Si mi padre me acepta tal como soy, entonces estaré a su lado y seguiré con el legado de la empresa —explicó Oscar—. Pero si no acepta mi verdad, si decide que mi orientación sexual es un impedimento para continuar con la empresa… entonces le desearé todo lo bueno. Me alejaré de él para siempre. No puedo seguir viviendo en una mentira.Bianca sintió una mezcla de tristeza y liberación al escuchar las palabras de Oscar. Había pasado tanto tiempo luchando por mantener la fachada, sacrificando sus propios deseos y necesidades para proteger el secreto de Oscar. El peso de esa lucha, la culpa y el dolor, se mezclaban con una nueva sensación de esperanza.Sabía que, a pesar de lo doloroso que era el final de su matrimonio con Oscar, había una oportunidad para que ella estuviera con Liam y Leo, algo que había deseado profundamente. El sacrificio y la mentira que había vivido le estaban costando caro, pero al menos ahora podría tener una vida que había anhelado durante tanto tiempo.Con el c

  • Enamorado de la Niñera de mi Hijo   Capítulo 82

    El alivio que sintió Oscar era indescriptible. La carga que había llevado durante años comenzaba a disiparse, y por primera vez, sintió que su verdad estaba siendo aceptada. Miró a Mark, quien finalmente sonreía con tranquilidad, y supo que había tomado la decisión correcta.Oscar, después de haber enfrentado uno de los momentos más difíciles de su vida, sentía una extraña tranquilidad. Las emociones del día aún vibraban en el aire, pero en su interior, algo se había liberado. Al mirar a Bianca, sintió la necesidad de hablar con ella, de corazón a corazón, sobre algo que había postergado demasiado tiempo.Bianca lo notó de inmediato. Había algo en los ojos de Oscar que le decía que esta conversación no podía esperar. Con una mezcla de curiosidad y una leve preocupación, Bianca desvió su mirada hacia Liam y Leo, quienes estaban observando la escena desde una distancia cercana.Liam, captando la tensión en el aire, le dedicó una sonrisa tranquila a Bianca.—No te preocupes —le dijo, tom

  • Enamorado de la Niñera de mi Hijo   Capítulo 81

    Mark añadió, con una sonrisa divertida:—No podíamos dejarlo solo, así que lo trajimos nosotros.Liam exhaló profundamente, una mezcla de alivio y asombro. Miró a Leo, sintiendo una inmensa admiración por el coraje de su hijo. No podía creer que, a tan corta edad, hubiera demostrado tanta valentía. Bianca, a su lado, sonrió, maravillada por la determinación del pequeño.—Eres increíble, Leo —dijo Liam, abrazando a su hijo una vez más, agradecido no solo por haberlo recuperado, sino también por haber descubierto la fortaleza que ya habitaba en su interior.Clara, aunque todavía recuperándose del susto, rió entre lágrimas, sabiendo que el niño que había cuidado tenía un corazón valiente y un espíritu inquebrantable.Mientras Oscar y Mark se acercaban, Liam, Bianca y Clara los miraron con curiosidad y alivio. Liam, aún sorprendido, se levantó con Leo en brazos.—¿Cómo...? —empezó a preguntar Liam, pero Oscar levantó una mano, sonriendo.—Recibí una llamada muy interesante —dijo Oscar, co

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status