Compartilhar

3

last update Data de publicação: 2022-07-13 10:52:28

Jules abrió la puerta dejando pasar al inmenso ejemplar masculino. Su reloj marcaba las 5:00 de la mañana y él había llegado a tiempo. Su jornada comenzaba.

Tomó su bolso y unos archivos de encima de la mesa y saliendo seguido de él se dirigió al auto. Se restregó suavemente la zona por debajo de los ojos. No había dormido mucho aquél noche. Además de todo el trabajo pendiente, las pocas 4 horas dentro de su alcoba fueron un total suplicio. Cuando cerraba los ojos la imagen de su nuevo empleado se visualizaba en su mente, los abría encontrándose con el techo de su alcoba, y volviendo a cerrarlos ahí estaba de nuevo. No podía negar que el hombre estaba en su mejor etapa de la vida, no era ciego. Pero una cosa era que estuviera para comérselo y otra es que él se lo quisiera comer.

Había renunciado a tener una vida amorosa desde que empezaran sus sospechas por el acoso. No se permitía confiar en nadie. Si te enamoras eres vulnerable, y si él quería seguir con vida, una relación no era la vía más factible.

Se recostó sobre el espaldar del asiento cerrando los párpados y relajándose unos segundos. Estar siempre fuera de su casa lo hacía sentir intranquilo, sin embargo, por un momento, dentro de ese auto y junto a ese hombre, se sintió el más segura del mundo.

Darren vio con interés la expresión de Jules por el retrovisor y disfrutó cada centímetro de su rostro. Sus labios siempre apretados estaban ligeramente abiertos y eran más rellenos que cuando los torturaba en la dura mueca. Las largas pestañas oscuras descansaban acariciando sus mejillas amoratadas por la falta de sueño. Darren frunció el ceño, su pareja no descansaba lo suficiente y un sentimiento protector recorrió su pecho. Si él estuviera reclamado por él no lo dejaría trabajar largas y agotadoras jornadas.

Minutos más tarde, Jules se enderezó y abrió la pequeña portátil sobre sus piernas y él, encendió el motor del auto. El día comenzaba y prometía ser largo.

***

La sien del lobo latió dolorosamente. Ya no recordaba cuantos lugares había recorrido entre tiendas especializadas, centros comerciales y boutique. Su trabajo era de guardaespaldas, no de ayudante de compras. El joven salía de una tienda a otra sin decidir las prendas que quería adquirir. Seleccionaba una de aquí y otra de allá, con pocas probabilidades que las comprara, y no era precisamente por la falta de dinero.

 Él tenía que entender que un hombre de casi 2 metros, hombros anchos y de más de 140 kilos de puro músculo, le era difícil moverse entre tanta gente y más si la vida de él dependía de su vigilancia.

–Bajemos a comer –le soltó Jules más tarde dándole las últimas bolsas de compras que él tomó y agrupó con el resto que tenía en la otra mano– No pienso cocinar hoy, así que aprovecharé la oportunidad de que estoy aquí, tengo un conocido en el restaurante que nos dará un buen servicio –dijo mientras caminaba con rapidez.

–En mi opinión deberíamos volver lo antes posible. En un lugar tan concurrido las probabilidades de que la ataquen son más altas –exclamó el guardaespaldas preocupado mientras miraba con detenimiento a su alrededor.

–Ese es tu trabajo, protegerme si me atacan, no quiero renunciar a la vida que tengo solo porque unos tipos que no tienen nada que hacer se la pasen persiguiéndome –pasó por su lado rozándolo.

Darren tensó los músculos del brazo y el abdomen reteniendo la ola de excitación y calor que lo recorrió, tomando una respiración profunda que lo calmó a su vez. La paciencia era un don que la naturaleza se había negado a darle. La única razón por la que no le arrancaba su lengua venenosa era porque de solo mirarlo, su cuerpo se postraba ante él. Necesitaba sexo, y rápido o lo tomaría allí mismo.

Tuvo que reconocer que Jules no se había equivocado cuando había mencionado al buen servicio del restaurante. Tal vez trajera al resto de los centinelas consigo, aunque por turnos o la despensa del chef se agotaría en segundos. Eran bestias comiendo.

Los platos además de exquisitos eran abundantes y de sabor fuerte y condimentado, justo como le gustaba a él. Por un momento Jules se quedó mirándolo, como si no pudiera creer que él devorara tanta comida. La mitad del menú estaba sobre la mesa.

–¿Qué? Deben saber que en la labor de comprar se gasta más energía que un día entero en el gimnasio, y hoy fue una jornada intensa –se defendió Darren mientras comía un bocado tras otro.

–Al menos ya sé que esos músculos no son solo de ejercicios, tienes que meter todo eso en algún lado –observó el presidente, aunque satisfecho de ver a alguien comer con placer.

Darren pestañeó y por primera vez él pudo ver lo que pudo ser un atisbo de sonrisa en su rostro, antes de ser opacada por el bocado de helado. Él quería ser ese helado. Sentir su lengua recorrer su cuerpo... La sola idea en su mente alteró todas sus terminales nerviosas, a tal punto que se removió incómodo en la silla. Jules estaba tan concentrada en saborear su helado que no se dio cuenta, aunque al lobo le gustaría que el humano fuera más consciente de su presencia.

***

Darren abrió la puerta del departamento y de pronto todos sus sentidos se agudizaron. Dio un paso atrás y puso su cuerpo protectoramente ante su pareja. Sintió el calor de las manos de él sobre su espalda y un ligero temblor en las mismas. Un gruñido salió desde lo más profundo de su garganta y le tomó más de lo que pensó contener a su lobo. Volvió a aspirar el aire sin reconocer el apenas imperceptible nuevo olor. No lograba descifrarlo, pero alguien había estado allí y no era humano.

Necesitaba refuerzos.

Treinta minutos más tarde el timbre de la puerta sonó y apareció un nuevo invitado. Si Jules pensaba que el hombre junto a él era alto estaba muy equivocada. El inquilino recién llegado superaba a Darren en al menos 10 cm y tenía unos cuantos kilos más de músculos, o eso pudo percibir él bajo la gruesa chaqueta de cuero. Por un momento se sintió intimidado y tembló notoriamente sintiendo el miedo amenazando en su estómago. Darren debió haberlo notado tocando su hombro de una forma, que si no fuera porque casi colapsaba de los nervios lo hubiera sentido demasiado íntimo.

–Meyer, él es Dakota, uno de mis compañeros– le dio una mirada de advertencia al hombre mayor.

Sabía que el comandante de la manada era intimidante en toda la expresión de la palabra, incluso un poco más que su alfa. Y después de haberlo levantado de su cama dado el final de su servicio, sabía que su humor no era el mejor.

Para su sorpresa el lobo interpretó su mensaje y relajó los músculos intentando verse menos amenazador.

–Un placer conocerlo –extendió su mano a modo de saludo.

Jules vaciló un momento y retomó la compostura. Estiró la espalda y estrechó su mano aún temblorosa.

–El placer es mío, disculpe que lo hallamos molestado a esta hora de la noche, mi guardaespaldas insistió en llamarlo –miró a Darren de reojo.

–E hizo bien. Ahora si me disculpa, me gustaría hablar un momento con él –se inclinó como todo un caballero.

Se incorporó y siguió a su beta hasta la cocina, cerciorándose de no estar en el rango de audición del joven.

–¿Qué fue lo que ocurrió? –pudo ver a Darren removerse incómodo recostado en la meseta.

–Alguien estuvo intentando entrar en el apartamento, sentí el olor, muy leve, pero estaba ahí. No es humano Dakota, ni tampoco lobo –habló muy bajo temiendo que el humano escuchara.

El lobo mayor frunció el ceño.

–Esto se está saliendo de las manos, tendré que consultarlo con Dominic y aumentar la protección, si dices que no puedes definir que es, la situación cambia –dijo Dakota mientras se frotaba la mandíbula, pensativo.

–Por esta noche me quedare aquí, no confío en que se estén tranquilos, y no quiero dejarlo solo –aseguró el beta.

Dakota alzó una ceja.

–Así que esta es tu pareja, no lo podía creer cuando el alfa me lo contó –le palmeó el hombro– Felicidades.

–No me felicites antes de tiempo, me está costando más trabajo de lo que pensé. Los malditos escritos siempre mencionaron una pareja sumisa y dispuesta a emparejarse con nosotros, pero me da la impresión que si le toco un cabello me castra ahí mismo –gruñó iracundo. 

–Los humanos modernos ya no siguen el pensamiento racional de sus predecesores Darren, pero eres un lobo dominante, hazte notar como su alma gemela y si es necesario medidas extremas, tómalas –Dakota parecía muy seguro de sus palabras.

–Dakota, no te has dado cuenta de un simple detalle ¿verdad? –su comandante levantó nuevamente una ceja dubitativo– Él no es lobo, es humano, creo que ni siquiera siente el vínculo –expresó con desesperación.

Dakota pestañeó reaccionando y restregó su cabello oscuro y largo hasta la cintura, enredándolo entre los dedos.

–Tienes razón, en los textos no hay nada de un lobo emparejado con un humano –gruñó y Darren temió que Jules lo oyera.

–No te preocupes, yo me encargo, solo hace poco que lo conozco y tampoco lo he querido presionar –se consoló a sí mismo.

–Pero piensa en tu lobo. ¿Tienes alguna idea de cuánto va a aguantar? Si esperas mucho, puede que no puedas controlarlo en el primer apareamiento –dijo el enorme hombre con preocupación.

–Lo sé, lo sé –se revolvió el pelo frustrado– Haré algo pronto, sé que soy una bomba de tiempo, lo puedo sentir –lo miró Darren paseándose de un lado a otro como un lobo enjaulado.

–Hablaré con Louva sobre esto, él debe saber algo, es el más viejo de nosotros.

–No vuelvas a mencionar su nombre y la palabra viejo en una misma oración o te arrancará los ojos, recuerda lo que le ocurrió a Vladic –Darren sonrió y Dakota alzó los bordes de sus labios.

–Bueno, yo daré unas vueltas en la zona antes de irme a ver si puedo encontrar algún rastro de la procedencia del olor. Enviaré en la mañana a alguien, él no se dará cuenta, lo último que queremos es que entre en pánico –concluyó Dakota.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Enlazado al Beta   47

    Jules no dejó pasar ningún detalle mientras les relataba a todos, tantos los últimos hechos como descubrimientos. El alfa mantenía una expresión grave en su rostro, mientras que el resto estaba impactado. Saber que el lobo dentro de él era parte importante en la historia y tragedia de la manada no se lo esperaban y menos la forma en que había sido implantado en su cuerpo.Por su parte Dominic estaba muy consciente de que debía informar tanto al Consejo como al resto de las manadas las ambiciones de Robert, así como la posibilidad de que ayudaran a localizar a su miembro perdido. Jules se sintió un poco más relajado cuando todo brotó de él. Era un peso muy grande para sus hombros y que le quitaba el sueño.Dylan se detuvo un momento detrás de su asiento y le tocó el hombro llamando su atención.–¿Puedo hablar un momento contigo?–inquirió misterioso.Él asintió y lo acompañó mientras los demás intercambiaban opiniones. Darren los vio desaparecer en la cocina.–¿Qué ocurre?–preguntó extr

  • Enlazado al Beta   46

    El agotado lobo, a pesar de estar en total nebulosa, sintió como su cuerpo era alzado hasta quedar en una superficie irregular. No precisamente placentera, pero el olor que lo envolvía, lo hacía sentir cómodo de forma familiar. Sin preverlo cerró sus ojos mientras los movimientos se volvían constantes debajo de él. No podía saber cuánto estuvo así, para cuando lo dejó caer en una cama de hojas secas supo que estaba cerca de su hogar. Podía percibir el olor de su pareja cerca, razón que le hizo abrir los ojos para encontrarse nuevamente solo.Gimió débilmente alzando con esfuerzo la cabeza para dejarla caer bruscamente ¿Quién la había salvado? Su voz sonaba dulce, joven, con un ligero temblor.Allí acostado de lado sobre aquel suave colchón natural no sentía nada. Ya no había dolor, sus miembros estaban tan entumecidos por la humedad, las heridas y el frío que apenas era consciente de su alrededor. Intentó llamar a Darren sin resultados, su mente se sentía más alejada de lo que creía.

  • Enlazado al Beta   45

    Jules y Blaren respiraron agitados en el borde del peñasco. Estaban agotados y no paraban de llegar personas. Después que la puerta fuera abierta, ninguno de los presentes se esperaba que ellos hubieran salido de la jaula, así que el factor sorpresa fue definitivo para poder ganar algo de terreno.Ambos estaban con el pelaje cubierto de sangre de sus agresores y sus mandíbulas dolían por el esfuerzo de atacar sus cuellos. Para Jules que nunca había matado a persona alguna, le resultó repulsivo al principio, pero era matar o dejarse agarrar.Robert salió de entre el grupo de personas que los rodeaban.–Hijo mío, no hagas esto más complicado de lo que es ya. Vuelve conmigo–le habló como un padre cariñoso le hablaría a su niño pequeño.Jules solo sacó más los dientes y colmillos, el pelo de su lomo se erizó. Aquel monstruo tenía la desfachatez de pedirle aquello como si lo que hiciera fuera una buena acción. Lo vio dar otro paso hacia ellos y ambos gruñeran aún más fuerte. Detrás de Rob

  • Enlazado al Beta   44

    –¡Jules! ¡Jules! –la voz conocida resonaba en su mente, diferente a la de su lobo. Esta vez las imágenes eran tan difusas que apenas eran visibles.–¿Por qué ocurre esto? –el joven se incorporó lentamente frotándose la sien con fuerza, intentando alejar las pesadillas en su cerebro, sin embargo, estas se resistieron y continuaron avasallándolo.Después de verse a sí mismo sin ningún cambio, todo se puso borroso. Aun así, pudo distinguir con dificultad y en medio de mucho ruido, la silueta de un chico menudo que rompía el cristal de la cápsula donde él estaba atrapado, y después… mucha, mucha luz.Jules se cubrió sus ojos y de nuevo escuchó esa voz.–Debes sobrevivir. No debes caer en manos de nadie –le repetía con desesperación y prisa. Lo escuchó mientras todo se volvía oscuro y en la bruma de sus recuerdos aparecía el orfanato. Había despertado en el medio de un jardín ajeno sin ropas que lo cubrieran decentemente y sin memoria.–¿Qué pasó? –le preguntó con desazón a su compañero d

  • Enlazado al Beta   43

    Un grito de dolor se contenía en los labios de Jules mientras numerosas agujas se enterraban en su piel. Las gruesas correas de piel la ataban a la mesa lastimando sus heridas apenas cerradas y a cada intento de convertirse, buscando liberarse, la presión en su cuello lo sofocaba cada vez más.¿Dónde estaba su compañero? ¿Acaso no le había prometido cuidarlo? ¿Por qué no estaba a su lado? Los momentos eternos en aquella celda, fría y húmeda solo le hacían extrañar el calor de sus brazos cuando la rodeaban. Si él no hubiera sido tan testarudo y se hubiera dejado conquistar más fácil; hubiera aprovechado el poco tiempo que estuvieron juntos.Una lágrima corrió a lo largo de su mejilla. Podría morir en aquel lugar, rodeado de personas que apenas conocía y Darren solo lo sabría por su vínculo. Había tenido que caer en aquella situación para percatarse de cuánto él lo valoraba, aun después que él se había molestado con él por parecer un chicle pegado a su cuerpo.Apretó sus puños. No querí

  • Enlazado al Beta   42

    Jules tembló de miedo, de impotencia y de culpa.Retrocedió hasta tropezar con las oscuras frías paredes. No podía llamarlo, su olor había cambiado y más que atraerlo, lo hacía estremecer.No sabía que le habían inyectado, pero lo que fuera, la intención era que la tomara en contra de su voluntad. Y Blaren podía ser idéntico a su hermano gemelo, pero no era su compañero, aquél persona que podía sentirlo incluso cuando no quería, y que por primera vez ansió tanto que estuviera a su lado.Se abrazó el cuerpo como protegiéndose aun cuando eso le causó dolor en las heridas, que no entendía porque no acababan de cerrar. Normalmente no era problema, pero ahora parecían tan tiernas como cuando se las hicieron.El lobo se mantuvo quieto por unos segundos, las uñas y sus colmillos se habían hecho presente aun sin perder su aspecto humano, una hilera de saliva bajaba por el costado de su labio y el ceño fruncido le daba un aspecto más intimidante. Pero aquellos ojos, que lo miraban fijamente,

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status