Se connecterLos ojos de Kelsey se abrieron ligeramente por la sorpresa en cuanto reconoció al hombre sentado dentro del automóvil.Era el señor Rowland.El mismo hombre del hospital.Seguía luciendo tranquilo e imponente, vestido con un traje oscuro que hacía que su apariencia fría resultara aún más intimidante.—Nos volvemos a encontrar —dijo con calma.Kelsey parpadeó ligeramente. No esperaba volver a verlo tan pronto.—Señor Rowland —lo saludó suavemente.—¿Qué haces aquí de pie? —preguntó él.Kelsey miró a su alrededor antes de responder con sinceridad.—Estoy esperando un autobús.El señor Rowland alzó ligeramente las cejas, como si la respuesta lo hubiera sorprendido.—¿Un autobús?Kelsey asintió en silencio.Por un momento, el silencio se instaló entre ellos. Luego, él miró hacia el asiento delantero y dijo:—Abre la puerta.El conductor salió inmediatamente y abrió respetuosamente la puerta trasera para ella.Kelsey vaciló por un segundo.—No tienes que preocuparte. No voy a secuestrarte
Para cuando Kelsey regresó a la Mansión Ivory, el cielo ya se había oscurecido.Las puertas se abrieron lentamente para dejar pasar el taxi en el que había llegado. Ella bajó en silencio, sosteniendo las bolsas de compras con ambas manos. El conductor colocó las bolsas restantes a su lado antes de marcharse.Kelsey se quedó allí por un momento, contemplando la mansión.La misma mansión que una vez había creído que la protegía.Ahora, solo le parecía fría.No podía esperar para encontrar su propio apartamento e irse de allí.Acomodó las bolsas en sus manos y entró lentamente.En cuanto entró en la sala de estar, el ambiente cambió.Los dos sirvientes que estaban allí se volvieron para mirarla, uno tras otro.Sus ojos se abrieron lentamente.Porque Kelsey había cambiado.No por completo… pero sí lo suficiente como para dejarlos sorprendidos.Su cabello, que normalmente estaba despeinado y recogido sin cuidado, ahora estaba arreglado después del tratamiento en el spa. Su piel se veía más
Mientras tanto, Ramon estaba sentado en la silla del director ejecutivo, con la espalda ligeramente apoyada en el respaldo y la mirada fija en el amplio ventanal que tenía delante.Afuera, el cielo se extendía infinitamente, tranquilo y distante… igual que él. Sus dedos descansaban suavemente sobre el reposabrazos de la silla, como si nada en el mundo pudiera perturbarlo.Era el director ejecutivo de Holloway Holdings. Un nombre que inspiraba poder. Un nombre que había perdurado durante generaciones.A lo largo de los años, Holloway Holdings se había expandido a diferentes sectores, construyendo una influencia que iba mucho más allá de una sola industria. Pero, entre todos sus logros, había uno que destacaba por encima de los demás…House of Holloway.La marca de lujo que dominaba el mundo de la moda… la misma que él había creado.Se escuchó un suave golpe en la puerta, pero esta no tardó en abrirse.Ramon giró lentamente su silla hacia la persona que acababa de entrar.—Ram… Señor Ho
El vestíbulo quedó en completo silencio. Nadie se atrevía a hablar.El rostro del director se tensó y la confianza que había mostrado antes desapareció en cuanto el señor Rowland habló.—S-señor, esto es solo un pequeño malentendido —dijo rápidamente el director, forzando una sonrisa.—¿Un malentendido que un paciente ingresado en su hospital esté en estas condiciones después de tantos años? —intervino Kelsey inmediatamente después de él.Su pecho subía y bajaba mientras la ira que sentía ardía con más fuerza debido a sus palabras.El rostro del director se endureció.—Tú…Pero no terminó la frase. Le tenía miedo al señor Rowland.—Parece abandonado. ¿Así es como funciona este hospital? —preguntó el señor Rowland con voz tranquila, pero aún fría.El director entró en pánico.—No… no… Lo investigaremos —respondió rápidamente antes de volverse hacia el administrador del hospital.El administrador se acercó de inmediato con una tableta y le susurró algo al director mientras le mostraba a
Ese mismo día, Kelsey salió de casa rumbo al hospital, no para que le revisaran la herida, sino para visitar a su padre.Su padre, Tony Morgan, había sufrido un derrame cerebral apenas un año después de su matrimonio con Ramon. En aquel entonces, Kelsey solo lo había visitado una vez. No sabía cuál era su estado actual, pero estaba segura de que no se había recuperado y de que tampoco había muerto. Los Holloway se lo habrían dicho si ese hubiera sido el caso.—Vengo a visitar a mi padre, Tony Morgan —le dijo a la recepcionista, quien le indicó cómo llegar a su habitación.Mientras caminaba por el pasillo que conducía a la habitación, entrecerró los ojos al notar que el lugar parecía abandonado, pero no le dio demasiada importancia.Su corazón comenzó a latir con fuerza por los nervios al pensar que vería a su padre después de cuatro años. Se detuvo frente a la puerta de su habitación. Pero cuando la abrió…El olor de la habitación casi la hizo desmayarse.Se quedó paralizada por un mo
A la mañana siguiente…Kelsey abrió lentamente los ojos. Un dolor agudo le atravesó la cabeza, obligándola a cerrarlos de inmediato. Frunció el ceño y dejó escapar un suave gemido. Todo se sentía pesado… su cuerpo, sus pensamientos… incluso su respiración.Todavía estaba confundida cuando la puerta se abrió de repente.¡BAM!—¡Kelsey!Doris entró a grandes pasos, con el rostro lleno de ira y una voz tan aguda y fuerte que resonó por toda la habitación.—¿Así que todavía sigues acostada después de la vergüenza que causaste anoche?Kelsey se quedó inmóvil por un momento antes de abrir lentamente los ojos. Permaneció en la cama, demasiado débil para levantarse.Doris no se detuvo.—¡Rodando por las escaleras delante de todo el mundo! ¿Tienes idea de lo vergonzoso que fue eso? —Sus ojos estaban llenos de desprecio.Kelsey no dijo nada. Sus dedos se cerraron con fuerza a ambos lados de su cuerpo.—No la culpes, mamá. Sabes que siempre ha sido torpe. No se cayó a propósito —intervino Wanda







