INICIAR SESIÓNNarra Idally:
«si pudiera pedir un deseo pediría que esto acabase»
Narradora:
El pequeño los mira de manera burlona mientras dice—Creí que eras más astuto—es directo—Solo eres un tonto más creyéndose algo que no es.—sonríe con superioridad.
El chico lo fulmina con la mirada, está enojado y se nota por sus ojos rojos—Y tu solo eres un egocéntrico—grita—Soy más listo y fuerte tú.
La diosa le mira seria—Aidan silencio—reprende al joven haciendo que su enojo se esfume rápidamente—Jordán se niño bueno y ve a tu habitación—dice ella en una orden.
Idally solo los mira en silenció y está pendiente a cualquier movimiento de estos.
—No quiero—se encoge de hombros Jordán—Mejor ¿porque no desapareces tú? Al final y al cabo no deberías estar aquí ¿no?—le cuestiona.
Tú que vas a saber—dice molesta—Aidan ahora—le ordena al joven.
A una velocidad vampira Idally se posiciona detrás de la diosa luna y aprieta el cuello de esta, Jordán se lanza hacia aquel joven tirándolo al suelo, este chico Aidan se para tirando a Jordán y le empuja con demasiada fuerza ocasionando que este salga volando y se estampe con la pared, esta al recibir el impacto se rompe inmediatamente, por otra parte la diosa luna se libera del agarre de Idally.
—Esto me emociona—dice Jordán mientras se quita de encima los escombros que le cayeron, su sonrisa crece como nunca los de la habitación habían visto en él.
«El demonio despertó en solo un instante»
Camina el pequeño con lentitud—Voy a arrancarte cada extremidad tuya—después de terminar la frase se lanza hacia al muchacho, pero este se hace a un lado haciendo uso de sus poderes, Aidan entiende que cuerpo a cuerpo no podría ganarle entonces murmura palabras extrañas y de la nada dos guardias que cuidaban la casa aparecen por la puerta dispuestos a acabar con Jordán.
Idally intenta concentrarse, confiar en que todo saldrá bien, pero sobre todo confiar en el plan de su hijo.
El niño no se inmuta, al contrario de sus bolsillos saca una daga y se transporta detrás de un guardia, con la daga hace un corte rápido y sin vacilar en el cuello de aquel hombre, a punto de convertir su mano en la de un demonio, el otro guardia le lanza fuego haciendo uso de sus poderes y Aidan saca un cuchillo que mantenía con él, se lo clava en el abdomen.
La sangre gotea inmediatamente al momento en que Aidan saca el cuchillo del cuerpo del niño.
Idally se percata de ello y la vulnerabilidad vuelve a ella, la concentración se esfuma y solo quiere correr hacia su pequeño para ver si está bien, pero antes de que pueda la diosa le inyecta algo inmediatamente y el cuerpo de ella deja de responder, de poco a poco se le va consciencia.
«La debilidad es cosa de humanos más no de monstruos»
En cambio, adrenalina recorre el cuerpo del niño mientras que la sangre escurre por su cuerpo y una sonrisa sale de sus labios, su mano se transforma en la del demonio, el dolor que siente en el abdomen se vuelve una satisfacción.
—Es mi turno—dice riendo el pequeño, en un movimiento rápido empuja a ambos tirando en pedazos las paredes donde ambos se estrellaron.
A una velocidad más rápida que la de un vampiro, se lanza en el lugar donde se estrelló el guardia y con un ágil movimiento y sin darle tiempo a reaccionar al guardia, encaja su mano en su pecho, profundiza su garra y arrebata el corazón del guardia, el hombre ahoga un grito y el cuerpo sin vida cae a los pies de Jordán, aprieta el corazón y bebe un poco de la sangre espesa y negra que sale de este, de un momento a otro su herida deja de cotear y se va cerrando.
Justo en ese momento la puerta es abierta y por ella ingresa Gabriel quien sigue las instrucciones de Jordán.
—Llévatela—le ordena la diosa a Gabriel, el asiente con la cabeza, se acerca y carga a Idally, Jordán finge no verlo y estar ocupado mirando a Aidan.
El niño se transporta hacia la otra pared y coge del cuello a Aidan, pone una presión en su cuello evitando que pueda respirar, la diosa se para y dice—Que tus temores se muestren—en un idioma raro, pero nada sucede.
En menos de un segundo, el cuerpo sin vida de Aidan es lanzado a los pies de la diosa quien mira atónita el cuerpo, el cuerpo de Aidan simplemente no tiene alma.
—Arderás en el infierno—le dice Jordán, ella se ríe—puede que sí, pero primero me llevare a los que amas tanto—murmura.
El solo puede adquirir su transformación completa y adulta en el infierno, fuera de esta solo podrá transformar ciertas partes de su cuerpo en demonio, su transformación se adaptara a él en cuanto crezca y madure.
Jordán solo se ríe ante la afirmación de ella—Abrid las puertas del infierno—ordena, la diosa no cree lo que escucha, él la toma del cuello mientras estaba distraída y se adentra al infierno pero sin soltarla ya completamente transformado en demonio adulto.
«Tus pecados, yo voy a juzgar»
Narra Jordán: Sus movimientos han sido un poco más extraño de lo común, seguramente hoy será el día en que me traicione. —Ya han pasado dos años y no ha hecho movimiento alguno ¿Qué te hace pensar que lo hará hoy?—cuestiona reclamando Ethan. Ethan está cansado de tener que tomar tanta precaución con Marcus y es que desde que tome el trono no ha hecho ningún movimiento. Lo hará Ethan—le digo serio—y eso es porque ya tiene lo necesario, ya verás que yo nunca me equivoco. —siempre hay una vez para equivocarse Jordán—aclara él—puede que hoy no, pero mañana no lo sabes. No, absolutamente no, jamás voy a equivocarme
Narra Idally Ha pasado un año, en estos pocos meses puedo decir que soy feliz después de todo lo que vivimos y pasamos para llegar aquí. La felicidad a veces tarda en llegar pero es seguro que vendrá al final. Hoy iremos de visita al inframundo con el único motivó de presentarle a Jordán a la nueva integrante en la familia, mi pequeña niña se llama Eiza Janeth. —Vamos con cuidado—dice Axel mientras ayudaba a caminar por el lugar oscuro. camino con la pequeña niña en mis brazos—¿Falta mucho? Amor—pregunto mientras le seguía—No te desesperes, falta poco—respondió él. Después de cierto tiempo ya estábamo
Final. Narra Idally: Ha pasado un buen tiempo desde la última vez que nos reunimos, desde aquella fiesta de cumpleaños mi hijo no volvió a visitarnos, Axel ha ido de visitas dice que está muy bien y que a su a pesar de su poca edad ha sabido como manejar el Reino a la perfección. Nos encontramos sentados en el sofá Axel y yo—Quiero que vuelta—le digo mientras me Acorruco a su lado, el acaricia mi cabello y me regala una sonrisa—vendrá en cuanto pueda—me asegura. La verdad es que quisiera verle para darle una noticia, quiero que estemos todos juntos para decírselos pero estoy dudando que sea posible. Toc. Toc. Toc. Iré a abrir—dice antes
Narra Gabriel: Cuando el hijo de Idally me dijo que volviera a mi reinó lo hice inmediatamente pero una parte de mi dudaba que en verdad ella estuviese justo donde él me dijo, y es que seamos sinceros. ¿Por qué me diría la verdad? Bien pudo haberme jugado una broma o vengarse de mí. Más sin embargo en cuanto llegue a mi mansión delante mío estaba ella, como si hubiese esperado toda la vida. —volviste—grito emocionada mientras me abrazaba cariñosamente—Creí que era una broma pero mira fue justo como ese niño me dijo—comentó tomando mis manos entre las suyas. Entonces entendí que él lo había pl
Narra Jordán: Ahora que lo pienso. El que su gobernador sea un niño traerá problemas, si se enteran, perosi nunca nadie lo ha visto, nadie se revelara al menos por un tiempo. —Ethan antes de ir al palacio necesito ir a otro lado—le menciono, él me mira y asiente—¿A dónde iremos?—cuestiona—por la máscara que cubrirá mi rostro y la verdad esta esconderá. ¿Por qué necesita hacer eso?—pregunta mientras caminamos, le miro serio—Podrían subestimarme y en un tiempo querer quitarme del tronó, además de que aún no tengo la confianza de ellos. Nos transportamos hasta la tienda de antigüedades muy poco conocida, antes de entrar cambio mi apariencia a la de u
Narra Idally:Estoy en mi cuarto y a mi lado Axel, rostro se ve tranquilo pero imagino lo asustado que estaba.—Axel, mi vida—le llamó lo más tranquila que puedo, él se mueve un poco y me mira—despertaste ¿te sientes bien amor?—pregunta mientras acaricia mi cabello y yo me limitó a asentirMiro por todos lados buscando a mi pequeño pero no lo encuentro y eso me preocupa—¿Dónde esta nuestro pequeño?—le preguntó mientras intento pararme.Él me retiene y niega—Esta en el infierno—murmura—se ha llevado a la diosa para un veredicto final.&mda







