INICIAR SESIÓNNarra Jordán:
Ahora que lo pienso.
El que su gobernador sea un niño traerá problemas, si se enteran, pero si nunca nadie lo ha visto, nadie se revelara al menos por un tiempo.
—Ethan antes de ir al palacio necesito ir a otro lado—le menciono, él me mira y asiente—¿A dónde iremos?—cuestiona—por la máscara que cubrirá mi rostro y la verdad esta esconderá.
¿Por qué necesita hacer eso?—pregunta mientras caminamos, le miro serio—Podrían subestimarme y en un tiempo querer quitarme del tronó, además de que aún no tengo la confianza de ellos.
Nos transportamos hasta la tienda de antigüedades muy poco conocida, antes de entrar cambio mi apariencia a la de un niño, en el interior hay tantas cosas antiguas, viejas reliquias sagradas.
—¿Qué buscan? Puedo ayudarlos—pregunta una señora de avanzada edad.
Miro a Ethan y este entiende lo que quiero decir—Una máscara para mi hijo—menciona, ella me mira y sonríe—Es porque es un semi-demonio usted no quiere que se sepa ¿cierto?—cuestiona y Ethan asiente luego ella camina hacia una habitación—Espéreme un momento.
—Creó que me serás de mucha ayuda—digo con una sonrisa de lado a lo que Ethan—será un placer servirle para lo que sea alteza—responde inclinándose un poco.
Iba a decirle que no hacía falta el "Alteza" Pero en ese momento la señora sale con una máscara en la mano y una sonrisa.
Parece que el día en que esta mascara será usada ha llegado—dice con cierta melancolía que no pasa por desapercibida ante nosotros—Creí que nadie más la usaría, afortunado sea su portador—se la entrega a Ethan y le sonríe alegremente.
La máscara suelta cierto aura, a lo cual la miro y le pregunto—¿De quién era?—fingiendo curiosidad infantil.
Me mira la señora—Hace bastantes siglos fue elaborada a petición de un rey Vampiro, decían que la máscara solía elegir a su portador, alguien que no fuera digno no podía usarla—pauso un minuto—la máscara se perdió y por alguna razón un demonio la encontró, al usarla enloqueció, talvez porque no tenía el poder para controlarla, si es cierto tengo la seguridad de que si la usas tú—me señalo—podrás manejarla a la perfección.
—Señora ¿Cree que un niño pueda manejarla?—le pregunta serio, la señora medio ríe—Ambos sabemos que él no es quien se muestra en este momento, soy anciana pero no significa que sea ciega hijo mío—murmura—además ya sabía que vendrían por ella, soy vidente y es mejor que se vallan ahora mismo, alguien más viene por esta reliquia, llévensela.
Siento un aura conocida, la he sentido antes lo sé, no estamos solos, al menos pronto no lo estaremos.
Nos vamos Jordán—ordena Ethan—no sabemos que es lo que viene así que es mejor mantener la distancia.
Estoy de acuerdo, para vencer a un enemigo hay que conocerlo lo suficiente, y digo enemigo porque estoy seguro que no viene a hacer amistad, menos sabiendo que tengo lo que quiere.
—No podemos irnos Ethan, observemos—digo en cuanto salimos, el asiente—marcharemos después de ver su rostro, aunque creo que a este alguien ya le conozco.
Narradora:
Jordán y Ethan ocultaron su aroma y permanecieron a cierta distancia esperando la llegada de aquella persona, pero en cuanto llegó fue una sorpresa para Ethan, más sin embargó para Jordán no lo fue, después de todo ya lo veía venir.
—¿Él? ¿Por qué está aquí?—pregunto dudoso el Joven Ethan, pues él sabía que él había aceptado ayudarle y enseñarle.
El niño solo miro y sonrió—Estaba esperándolo—murmuro—ahora sólo espero tu traición.
El muchacho lo miro confundido—¿Sabías todo esto?—dijo mirándolo, el niño asintió—claro, al final el tampoco soporto perderlo todo.
El será de quien nos cuidaremos de hoy en adelante—dijo serio—le haremos creer que confiamos en él, tal vez por un tiempo, seguro su próximo paso sea sacar a la diosa de donde la metí y entonces no habrá perdón alguno.
—crees que todo saldrá como planeas—replicó el muchacho a su lado—Nada saldrá así Jordán y ahora vámonos.
El niño asintió burlonamente—Aguafiestas, quería ver más—dijo fingiendo molestia—pero bueno, vámonos.
Así como llegaron a tal lugar, así desaparecieron sin dejar una sola huella en aquel lugar que comprobará su aparición ahí.
Al llegar al Palacio tomó su aspecto adulto y colocó la máscara en su rostro, luego se adentró al Palacio, cada Guardia abrió paso al Rey con la mirada baja y uno que otro informe.
«No necesito aprender de nadie porque el que más sabe soy yo»
¿Lo vas a desaparecer entonces?—pregunto Ethan a Jordán mientras caminaban hacia la habitación.
—«No necesito a traidores en mi reinó porque si de traidores hablamos ellos no son nada comparados a mi»—le respondió el pequeño, Ethan lo entendió muy bien.
Desde ese momento el comenzó sus planes y mejoras.
Narra Jordán: Sus movimientos han sido un poco más extraño de lo común, seguramente hoy será el día en que me traicione. —Ya han pasado dos años y no ha hecho movimiento alguno ¿Qué te hace pensar que lo hará hoy?—cuestiona reclamando Ethan. Ethan está cansado de tener que tomar tanta precaución con Marcus y es que desde que tome el trono no ha hecho ningún movimiento. Lo hará Ethan—le digo serio—y eso es porque ya tiene lo necesario, ya verás que yo nunca me equivoco. —siempre hay una vez para equivocarse Jordán—aclara él—puede que hoy no, pero mañana no lo sabes. No, absolutamente no, jamás voy a equivocarme
Narra Idally Ha pasado un año, en estos pocos meses puedo decir que soy feliz después de todo lo que vivimos y pasamos para llegar aquí. La felicidad a veces tarda en llegar pero es seguro que vendrá al final. Hoy iremos de visita al inframundo con el único motivó de presentarle a Jordán a la nueva integrante en la familia, mi pequeña niña se llama Eiza Janeth. —Vamos con cuidado—dice Axel mientras ayudaba a caminar por el lugar oscuro. camino con la pequeña niña en mis brazos—¿Falta mucho? Amor—pregunto mientras le seguía—No te desesperes, falta poco—respondió él. Después de cierto tiempo ya estábamo
Final. Narra Idally: Ha pasado un buen tiempo desde la última vez que nos reunimos, desde aquella fiesta de cumpleaños mi hijo no volvió a visitarnos, Axel ha ido de visitas dice que está muy bien y que a su a pesar de su poca edad ha sabido como manejar el Reino a la perfección. Nos encontramos sentados en el sofá Axel y yo—Quiero que vuelta—le digo mientras me Acorruco a su lado, el acaricia mi cabello y me regala una sonrisa—vendrá en cuanto pueda—me asegura. La verdad es que quisiera verle para darle una noticia, quiero que estemos todos juntos para decírselos pero estoy dudando que sea posible. Toc. Toc. Toc. Iré a abrir—dice antes
Narra Gabriel: Cuando el hijo de Idally me dijo que volviera a mi reinó lo hice inmediatamente pero una parte de mi dudaba que en verdad ella estuviese justo donde él me dijo, y es que seamos sinceros. ¿Por qué me diría la verdad? Bien pudo haberme jugado una broma o vengarse de mí. Más sin embargo en cuanto llegue a mi mansión delante mío estaba ella, como si hubiese esperado toda la vida. —volviste—grito emocionada mientras me abrazaba cariñosamente—Creí que era una broma pero mira fue justo como ese niño me dijo—comentó tomando mis manos entre las suyas. Entonces entendí que él lo había pl
Narra Jordán: Ahora que lo pienso. El que su gobernador sea un niño traerá problemas, si se enteran, perosi nunca nadie lo ha visto, nadie se revelara al menos por un tiempo. —Ethan antes de ir al palacio necesito ir a otro lado—le menciono, él me mira y asiente—¿A dónde iremos?—cuestiona—por la máscara que cubrirá mi rostro y la verdad esta esconderá. ¿Por qué necesita hacer eso?—pregunta mientras caminamos, le miro serio—Podrían subestimarme y en un tiempo querer quitarme del tronó, además de que aún no tengo la confianza de ellos. Nos transportamos hasta la tienda de antigüedades muy poco conocida, antes de entrar cambio mi apariencia a la de u
Narra Idally:Estoy en mi cuarto y a mi lado Axel, rostro se ve tranquilo pero imagino lo asustado que estaba.—Axel, mi vida—le llamó lo más tranquila que puedo, él se mueve un poco y me mira—despertaste ¿te sientes bien amor?—pregunta mientras acaricia mi cabello y yo me limitó a asentirMiro por todos lados buscando a mi pequeño pero no lo encuentro y eso me preocupa—¿Dónde esta nuestro pequeño?—le preguntó mientras intento pararme.Él me retiene y niega—Esta en el infierno—murmura—se ha llevado a la diosa para un veredicto final.&mda







