INICIAR SESIÓNCAPITULO 11
Los besos, las caricias, las sensaciones de esa noche fueron únicas para la pareja, Isabel no puede creer que su cuerpo acaba de sentir tanto placer hasta el punto de no saber si reír o llorar, ella estaba segura que sus sentimientos por el eran más fuertes ahora que no podía pensar en alguien más, Franco se había metido en su cabeza y en su vida desde ese momento, el besa el cuerpo de la mujer desde las piernas hasta la espalda, acaricia cada centímetro de su piel con ternura, es un suave dulce que quiere probar para experimentar los placeres de la vida nunca se habia sentido tan atraído por una mujer como en este momento, cuando el deseo parece cubrirse con su piel, las maravillas del cuerpo de Isabel solo son un reflejo del amor que empieza a brotar en su pecho como un sol ardiente que la desea y ama, nunca se habia sentido así por una mujer antes, es la primera vez que la vida se siente de liviana, no puede negar que disfruta del sexo con Francia, esa fue una de las cosas que los unió desde el inicio pero hacer el amor con Isabel fue una experiencia diferente tan hermosa que no quiere que termine.
Ella abre los ojos y a pesar que el recorrió su cuerpo toda la noche se cubre con la sábana avergonzada de la desnudez y del descontrol de la noche — Buenos días — sonríe mientras lo ve con una sonrisa dibujada en su rostro, siente que su corazón late más rápido después de esa noche.
Franco abre los ojos, lo que ve es hermoso la mujer que acaba de amar con el cabello hacia un lado, una sonrisa angelical y su cuerpo semidesnudo el mismo que recuerda con detalle en su cabeza — Hola mi Esmeralda: — se burla un poco de ella por la personalidad que le invento a aquel jaque árabe, la toma de la mejilla y le da un beso tan apasionado y tierno que ella se desmaya en sus brazos entregada a lo que le ofrece.
— Tenemos que irnos, si alguien nos ve vamos a meternos en un problema — ella no quiere que toda esta situación siga complicándose para los dos es más que evidente que acaban de hacer algo prohibido.
— Quiero que hablemos de lo que pasó — Franco toma las manos de Isabel y les da un beso, son tan duras por lo difícil que ha sido su vida, quiere llenarlas de delicadeza.
— Yo se de que quieres hablar y lo entiendo más de lo que crees, lo que pasó es algo que no debió ser, amas a tu prometida y yo solo fui la aventura de una noche — Isabel sabía que este momento mágico había terminado y era momento de regresar a la realidad, era momento de asumir su papel y olvidar que esa noche vivió lo más hermoso de su vida, que se sintió mujer de nuevo cuando ya había olvidado que era ser amada y poder sentir deseo y satisfacción.
Franco niega con la cabeza, jamás le diría algo como eso, sabe que en este momento los dos están cometiendo un error aunque amar nunca es un error pero la lealtad que debe existir con Francia es algo que lo hace sentir culpa: — Lo que yo siento por ti es muy fuerte, es amor — Franco le da un beso en los labios mientras Isabel siente que su corazón va a salir de su pecho, no puede creer que el la quiera a ella, una mujer que tiene tantas heridas que pensó en un momento no valía nada y no merecía ser amada.
—¿Que pasará con Francia?— pregunta Isabel, ella no quiere ser la causante de la destrucción de esa relación la culpa no la dejaría ser feliz con Franco, cuando se lastima a otra persona buscando la felicidad no se puede ser feliz.
— Yo quiero estar contigo, estoy seguro de eso mas que nada, nunca había sentido por nadie lo que siento por ti, pero necesito que entiendas mi situación — Franco toma manos de Isabel quiere que ella vea la sinceridad en sus ojos, muchos hombres sacan excusas para que una mujer como ella acepte sus proposiciones pero él no es así, el quiere que ella sea su esposa la mujer con la que quiere compartir su vida.
— No la puedes dejar — Isabel es consciente de la enfermedad de Francia en el hotel todos hablan del poco tiempo que le queda a la mujer de vida pues su enfermedad cardíaca es algo muy delicado.
— Ella está enferma y su corazón esta muy débil, pero no quiero perderte, Isabel lo que quiero pedirte es tiempo, no te voy a aceptar como mi amante no sería capaz de hacer algo así contigo, solo espérame un poco hasta que solucione está situación — Franco se dio cuenta que Isabel es una mujer muy importante para el pero como es tan bella otros hombres como Mohammed pueden interesarse en ella.
- No voy a ser tu amante, te voy a esperar pero no soy capaz de jugar a esto — Isabel agarra su ropa y se viste con rapidez para irse de allí de inmediato, sabía que ella era la que iba a sufrir más con esta noche que al despertar las chispas y la magia que la rodearon se disiparoan dejando solo el silencio.
Franco no puede decirle nada más, la ama y eso es más que claro para el, nunca en su vida había sentido lo que muchos decían que eran mariposas en el estómago, era la primera vez en toda su vida que le dolía el corazón pero no podía hacerle promesas cuando no tenía claro nada de su futuro, lo único que quería era solucionar el enredo que era su vida sin lastimar a las dos mujeres más importante de su vida Isabel y Francia.
Llega a su habitación y ve a Francia que toma café mirando a la ventana, ella escucha que su novio regresa, lloro toda la noche y por poco tuvo que ir al hospital pues le dolía el pecho pero decidió tomar una dosis extra de su medicamento, sabía lo que pasaba en la habitación "333", ella misma había planeado que eso sucediera y no estaba segura si había perdido el amor de Franco por completo y eso era lo que más le dolia, en el fondo de su corazón esperaba que el no se quedara con Isabel que subiera de nuevo a la suite que compartían, se quedo toda la noche mirando a la puerta esperando que el entrega y reír por la confusión pero no fue así, y eso significa no solo que su plan funcionó a perfección si no que perdió parte del gran amor que le tenía Franco.
—¿Porque no llegaste? Te espere en la habitación 233 toda la noche - miente ella mientras con una falsa sonrisa le ayuda a quitar el saco, la cara de Franco está desencajada.
— El botones me dijo que era la 333 solo fue una equivocación — Franco se siente nervioso es la primera vez que le dice mentiras a Francia en todo el tiempo de novios, es la primera vez que se siente culpable en su presencia y no sabe cómo decirle lo que está pasando en su corazón sin lastimarla — Pensé que llegarías después y me quedé dormido — fue lo único que dijo mientras se acostaba en la cama mirando hacia arriba pensando en como su vida había dado un vuelco y ahora tiene que ver cómo salir de este túnel en que está metido, sus sentimientos están revueltos y se puede decir que el amor que siente por Isabel es lo más grande que alguna vez sintió pero la culpa también es un sentimiento que se apodera de su pecho.
Francia suspira quiere hacerse la fuerte pero está muy lastimada, no quiere seguir sufriendo, ella debe ver más allá y lo más correcto es ver que su plan funcionó que el se acostó con ella y en este momento su prioridad es que Isabel quedé embarazada, le duele claro que sí le quema por completo saber que el beso y tocó a otra pero todo es parte del plan, ella se acerca a Franco y le da un beso en los labios: — Te amo y nunca olvides eso — sus palabras lo dejan anodadado, siente que ella sabe algo pero asume que es el famoso sexto sentido de las mujeres que la hace hablar de esa manera.
Francia sale de su habitación, necesita tomar aire para poder pasar este trago amargo que pretende se repita en varias ocasiones, al salir Mohammed se acerca a ella: —¿Podemos hablar un momento?— pregunta el hombre mientras mira lado a lado buscando el rostro que lo enamoró en cada una de las huéspedes, ella accede y se dirigen al balcón.
—¿Que quiere señor?— pregunta ella con respeto pues conoce que el es un hombre muy importante y debe ser tratado casi como si fuese parte de la realeza.
— Necesito que me diga todo sobre la mujer de anoche, la busque en su habitación pero no está y nadie conoce a Esmeralda para mi es muy importante que ella se presente frente a mi — está desesperado esperando saber si puede tenerla, desde aquella aventura exótica de la habitación no ha dejado de pensar en la única mujer que logró revitalizar su masculinidad como lo hizo Isabel, se comprometió en su cabeza con que ella debía ser su esposa.
Francia no puede dejar que el sepa que ella está en el hotel, no puede permitir que Isabel se fije en aquel importante hombre que perfectamente es el príncipe azul que muchas mujeres esperan en su vida, Mohammed se ve más que interesado en ella y sus planes puedes ser arruinados algo que ella no puede permitir por lo menos hasta que Isabel tenga el hijo que desea
— No le puedo decir quién es, lo mejor es que se olvidé de ella señor Mohammed, no le puedo explicar mucho de esta situación pero ella no es una mujer para usted — Francia se aleja del hombre pero en vez de apaciguar sus dudas lo que hace es aumentarlas.
Isabel se siente nerviosa, llega antes que las demás y se cambia la ropa escondiendo el vestido para que nadie sepa que ella era la mujer del antifaz, la famosa Esmeralda, tienen miedo que después de todo lo que vivió esa noche se destruya su imagen en el hotel, solo es un momento de magia pero ahora debe bajar a la realidad.
María se acerca a Helena muy temprano en la mañana, su labor de detective se ha convertido en una prioridad para ella, quiere informarle el por menor de lo que sucedió en la fiesta:— Se que esto la puede molestar — dice la mujer que sonríe burlona, sabía que Isabel tarde o temprano le daría la dicha de sacarla del hotel y ahora que tiene el apoyo de una de las dueñas quiere hacerlo lo más pronto posible.
—¿Que tan grave es?— pregunta Helena que cruza los brazos esperando una respuesta, frunce el ceño mientras mira fijamente a María su aliada.
— Ya sabe de quién se trata, Isabel y el señor Franco pasaron la noche juntos en una de las habitaciones, uno de los botones los vio salir muy temprano con la ropa mal puesta — María camina alrededor — Le pague una comisión extra al botones para que no diga nada, me imagino que no quiere el hombre de su hija y su futuro esposo en la boca de los demás —.
Helena siente una gran rabia en el corazón, la mujer se acaba de meter con lo más sagrado de su vida que es Francia sabía que Isabel y Franco estaban enrollados: — Quiero que me ayudes a sacarla rápidamente — ella le entrega una joya que tenía en el brazo un hermoso brazalete de diamantes, el plan es muy claro
Capitulo 59 Isabel siente como su voz tiembla mientras el la mira fijamente y le da un beso en la mano — Lo que estás haciendo es un error Mohammed, ¿Piensas sacarme del país?— Isabel se siente angustiada, la idea de estar lejos de su hijo y el hombre que ama le duele en el pecho. — Jamás haría algo así, se que tú mereces algo mejor que simplemente llevarte lejos de tu familia, pero sabía que su no te "secuestraba " jamás me darías la oportunidad de hablar contigo, se que ahora estas deslumbrada por la aparición de Franco pero te pido que pienses en lo que vivimos, en lo fuerte que tuvimosy lo importante que fue para los dos — el la toma de la mano y le da un beso mientras ella lo rechaza. — No sé que decirte, se que parece normal lo que me pides pero no es así, las mentiras que me dijiste dañaron la confianza que existía entre los dos, sabías que no te amaba y que lo que yo sentía por el era mucho más fuerte que lo que había entre los dos — ella quiere dejar
Capitulo 58 Isabel estaba con la boca abierta, no podía creer que le estaban diciendo, sentía que era algo imposible y que definitivamente tenía que ser una broma o un error — Tiene que estar equivocado, no es posible que me este diciendo esto — ella sentía como las miradas de los ojos en la sala se posaban en ella fijamente. — Puedo confirmar con quién deseen que este documento es verdad, no solo la firma de Francia si no que tengo evidencia fílmica de la firma de este documento, le repito a todos los presentes que es verdad — explica el hombre mientras espera a ver las reacciones, sabe que esto es una noticia terrible en especial para el patriarca de los Gibson que acaba de perder el control de sus empresas. —¡Es imposible que mi hija me hiciera esto! Ella sabía lo importante que era para mi seguir siendo el jefe de los hoteles, que su nombramiento fue una especie de venganza por part
Capitulo 57 Isabel y Franco deciden que lo mejor para los dos, es irse un tiempo de la ciudad, tienen que relacionarse como una familia, no solo con su bebé si no con Samuel que se siente verdaderamente confundido después de todo lo que pasó, para el niño no ha sido nada fácil enfrentar los cambios que vinieron después de la separación con Mohammed, el estaba muy encariñado con el niño y saber que su héroe ya no sería el arabe, se le hacía más dificil adaptarse a un desconocido como trataba a Franco, para Samuel era difícil aceptar que ya no tendría a su mejor amigo, un niño no puede entender cómo todos los planes que tenían se podían cambiar por la presencia de un simple hombre al que había visto en un par de ocasiones. —¡Mi papá es Mohammed !— grito Samuel mientras se encerraba en su habitación, también para Jhon el padre biológico de Samuel había perdido a su hijo, no quería pasar tiempo con el pues el niño había idealizado a Mohammed
Capitulo 56 Ellos tenían mucho de que hablar los dos habían dejado varias heridas abiertas y sobre todo habían dejado un mar de dudas en el corazón del otro, por su parte Franco no había dejado de pensar en ella un solo momento, era un hombre romántico que le gustaba sentir que podía ser el el amor de la vida real alguien mientras que Isabel no podía olvidarse de el, Franco había dejado muchas cosas en su mundo y en su cabeza, le dio un hijo producto de ese cariño inmenso que penso se había esfumado por las confusiones de lo que había pasado. — Tengo miedo que esto sea un sueño, creo que es más que obvio que los dos no nacimos para estar juntos, parece que el destino se ha empeñado en cobrarnos caro todo lo que hemos sentido — Isabel lo toma de la mano, le pide una camisa suya pues quiere quitarse ese vestido blanco que solo le demuestra lo estúpida que fue por creer en Mohammed, por su cabeza nunca paso que el podía hacerle tanto daño,
Capitulo 55Isabel entra caminando hasta llegar al altar donde los espera un juez , decidieron evitar problemas con su padre que esperaba una boda religiosa pero Isabel no iba a cambiar de religión solo por petición de su suegro así que se quedó en silencio e hizo lo correcto.El Juez lee los documentos, les explica el tipo de "contrato matrimonial" que adquieren desde este momento mientras ella Suspira intentando conntrolar sus nervios.— tengo que hacer la pregunta típica de este tipo de ceremonia ¿Alguien tiene un impedimento ?— pregunta el hombre pero nadie aparece.Mohammed es el primero en firmar y no lo duda ni un segundo, caso contrario a Isabel que siente como su mano tiembla.— Esa mujer no puede firmar hasta que hable conmigo — Franco entra corriendo.Un escalofrí
Capitulo 55Todo está listo para que la boda sea un evento que nadie va a olvidar, Helena se wsmeri en que los detalles de la ceremonia fueran perfectos y acordé a la situación que esperaba, Mohamed era un hombre de dinero y necesitaba que su hija se sintiera parte del mundo de los ricos aunque para ser honesta tenía miedo que todos se vinieran encima de ella y le dijera mil cosas sobre lo que podia pasar en la boda.Helena era la encargada de dejar el evento por todo lo alto, tenía a los mejores chefs, a los meseros mejor ranking del país, todo era sencillamente perfecto pero faltaba algo que la desconcerto por completo y era la sonrisa de la novia, Isabel no estaba segura si su decisión era la correcta no quería cometer una locura pero era a lo que la estaban llevando, tenia miedo de hacer algo mal o que sus hijos no se pudieran adaptar a esa nueva vida que le ofrec&iacu







