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*Capítulo 4*

Autor: J.C.Castro
last update Data de publicação: 2021-04-25 09:54:51

El firme contacto de sus labios me deja completamente inmóvil, no sé cómo reaccionar ante esta acción del Maestro, supongo que una seductora lo besaría y exigiría un beso más profundo, pero la verdad es que no sabía cómo reaccionar. Nunca antes me han besado.

En el internado, alguna de las chicas más grandes se besaban a escondidas con los chicos en las habitaciones y los pasillos, pero la verdad es que yo siempre fui retraída, la niña rara de todo el internado, a la que golpeaban, el centro de la burla y los maltratos, más de un niño intentó besarme, pero yo lograba huir. 

Ahora que los labios del Maestro están sobre los míos, es imposible huir, sus manos están aferradas con fuerza a mi cintura, su cuerpo me oprime contra la puerta. No hay escapatoria alguna. 

Siento como introduce mi labio inferior en su boca, lo succiona suavemente y esto genera un extraño calor en mi cuerpo, aun me encuentro inmóvil , estoy pasmada por la sorpresa. 

El Maestro se separa un poco, pega su frente a la mía, saca su lengua que recorre mi labio inferior y sin poder evitarlo, tiemblo. 

-¿Te han besado antes, Susana Mitchell?- me pregunta con voz ronca. Mi corazón late desesperado como un ave que ansía escapar de la pequeña jaula en la que se encuentra.

-N. . .No, Maestro- mi voz suena temblorosa. Quisiera que sonara firme, pero es imposible, no sintiendo todo lo que siento. Miro sus profundos ojos.

-¿Una aspirante a seductora que no sabe besar?. . . de lo más curioso- responde mirándome firme. No puedo soportar su mirada y desvío la mía- No Susana, mírame- obedezco- un beso puede marcar el principio o el final de todo. Besar es un arte Susana. ¿ lo comprendes?

-Si, Maestro.

-Un buen beso puede despertar la enloquecedora pasión en un hombre, o simplemente puede ocasionar que se pierda todo el interés. No es difícil aprender- sentí como sus manos que habían suavizado su presión en mi cintura, volvían a ejercer su fuerza- los besos llevan intenciones ocultas- asiento atenta ante su clase, pero nerviosa- este es un beso tímido- se acercó y apenas rozó mis labios- demuestra inocencia, quizás una profunda timidez o miedo a ser rechazado. También puede ser usado como el principio de un gran beso- ¿ comprendes?

-Sí. . .si Maestro- acercó su boca a mí, ahora me beso en la comisura de los labios.

-Este es un beso coqueto Susana, es un tanto juguetón. Ese beso acompañado de una hermosa mirada, puede lograr muchas cosas en un hombre.

-Comprendo. . . - dije antes de que su pregunta llegara. Colocó una mano detrás de mí cuello y me acercó a su boca.

-Este es un beso que suelen darse los enamorados- su boca hizo presión sobre la mía, se movía tiernamente, suave, sin prisas, era realmente un beso que despertaba, las fibras de mi ser. No supe cuándo, pero intenté responde a su beso, mis labios comenzaron a moverse tímidamente. Se separó y me sonrío- me agrada que lo intentes, es lo mejor de ti Susana, eres una excelente estudiante. 

-Yo. . . quiero hacerlo bien, Maestro- le dije sintiendo que mi cara ardía, seguramente estaba muy ruborizada. 

-Entonces, te mostraré el mejor beso de todos, es el más ardiente, es el beso que mejor debes manejar Susana, es el beso seductor- lo miro sin pestañar- tus manos deben posarse en mi cuello- las llevo allí rápidamente- No. No Susana, no es así, tus movimientos debes ser lentos, juguetones.

-Lo siento- me disculpo y retiro mis manos.

-Te mostraré como hacerlo, por algo soy tu Maestro. Lleva tus manos a mi cuello, pero sube acariciando mi pecho, lentamente, con cariño pero firme, debes sentir el roce de tu piel- le obedezco tímidamente- debes relajarte cariño- me dice- estás demasiado tensa, así no resultará- intento alejar los nervios de mí, pero es imposible, siento cada musculo de su cuerpo pegado al mío, y aunque sé que sólo se tratan de clases, no puedo calmar a mi desbocado corazón.

-Yo. . . solo estoy un poco nerviosa Maestro, no quiero defraudarle.

-No lo harás- me dice- debes tomártelo con calma- te explicaré, tus manos deben acariciar el cuerpo de tu acompañante, tus labios deben moverse contra los míos firmemente, solo déjate guiar, imita lo que yo haga, te puedo dar técnicas previas, pero el beso en sí mismo, es cuestión de instinto. 

Temblorosa, pero decidida a cumplir con mi lección dejo que mis manos se deslicen por su pecho, acaricio su cuello, fijo mi mirada en sus labios, recuerdo las clases de Lilian, bajo mi mirada la vuelvo a posar en él, pero ahora en sus ojos, me acerco a mi Maestro, es mucho más alto que yo, así que me colocó en puntillas, me aferro a su cuello, la elevación de mi cuerpo genera que mis senos se opriman contra su pecho.

Suspiré contra su boca, cuando sentí que su agarre a mi cintura se hacía más fuerte. 

-¿Lo hago bien, Maestro?

-Comprobémoslo- me dice antes de que su boca tome nuevamente la mía. 

Su boca es firme, extrañamente suave, húmeda y muy caliente. Sus besos me queman los labios y aunque es una nueva experiencia para mí, se sienten terriblemente delicioso. Me aferro a su cuello como si de un salvavidas se tratase, me sorprendo un poco cuando su lengua invade mi boca, no sé qué hacer, pero sigo el consejo del Maestro; debe tratarse exclusivamente de instinto. 

Muevo mi lengua contra la suya, las uno, la toco, y luego alejo la mía, la choco contra la de él. Atraigo su legua a mi boca y la succiono, me siento enloquecida y abrumada; no pensé que besar se sintiese tan bien. 

Le escucho gemir cuando muerdo suavemente su labio inferior, aquel gemido logró asustarme, pensé que le había lastimado. Pero no fue así, él no se detiene, sino que me toma de la parte trasera de mi cabeza y su lengua invade nuevamente mi boca. Siento que de pronto ha comenzado a hacer un calor insoportable, mi pecho se agita, mi cuerpo tiembla y no comprendo la razón puesto que no tengo frío, ni miedo.

Su mano recorre mi espalda y la otra acaricia mi cabello. Sin poder evitarlo un pequeño gemido escapa de mi boca. El beso pareció durar una eternidad, el aire no circulaba hasta mis pulmones, y sentí que me desmayaría. Pero en ese preciso momento, el Maestro decidió que la lección había culminado.

-Lo haces bastante bien- su voz sonaba tan serena que me sentí terriblemente avergonzada de que mi cuerpo estuviera sudoroso, mi respiración agitada y mi corazón a punto de salir por mi boca. 

-Gra. . . gracias, Maestro.

-Mañana cenarán con nosotros algunos socios y su familia, enfócate en las clases con Liliana y con Mercedes, y aplica lo que te ha enseñado Roman, mañana será una especie de prueba, quiero ver cómo te desenvuelves y cómo aplicas todo lo que has aprendido. Quiero verte hermosa, elegante, segura de ti misma, coqueta y cariñosa.

-Como usted diga, Maestro- asiento firmemente.

-Sé que lo harás bien. Tú serás mi obra maestra, Susana Mitchell- se inclina nuevamente contra mi boca, pero aquel beso fue a penas un roce- Buenas noches cariño. Feliz cumpleaños.

Y sin más se marchó caminando firmemente, y yo me quedé allí, viéndolo alejarse por el pasillo. 

Entré a mi habitación con el corazón latiendo a mil por hora. Me recargo sobre la puerta y llevo mis dedos a mis hinchados labios.

<<¿Qué clases de lecciones tiene el maestro preparadas para mí?>>

Pienso en sus besos, en el calor que emanaba de su cuerpo, en cómo me hizo sentir. No sé porque, pero as palabras que me dijo una mañana mientras desayunábamos volvieron a mi cabeza.

-Ésta es la regla más importante de todas Susana, cariño: " Nunca, nunca debes enamorarte. Quien se enamora otorga un desmedido poder para ser lastimado Susana, debes comprenderlo y aprender a dejar los sentimientos de lado. Las seductoras no aman, si quieres ser respetada, venerada y admirada, debes aprender a controlar tus sentimientos el día que te permitas amar, puedes dar por terminada tu decisión de ser fuerte y una seductora libre. El día que te enamores habrás perdido todo Susana Mitchell"

El recuerdo de sus palabras genera locos pensamientos en mí.

¿Por qué pensar en esa regla; la más importante de todas?

No. No estoy enamorada del Maestro, y nunca lo estaré, ni de él, ni de nadie. No sé amar, nunca he sido amada, no conozco esa sensación, lo único que he conocido es el desprecio, el maltrato, los golpes y la humillación. Me he jurado a mí misma que obtendría dignidad, respeto y mucho dinero, eso me daría poder para jamás volver a ser la niña miedosa, tonta y tímida de antes. Esa chica que lloraba por el maltrato, que sufría en silencio, que pasaba frío, que dormía en la calle, esa chica que comía de la basura, esa ya no existía había emergido una nueva Susana. Susana Mitchell, esa era ahora. Una chica dispuesta a conseguir o que se proponía, no me dejaré humillar más, no permitiré ninguna falta en mi contra, sin importar lo que tenga que hacer, mi meta en esta vida es sencilla; dinero y poder.

Decido darme una ducha, necesito tranquilizar a mi cuerpo. El agua corre desde mi cabello hasta mis pies. Siento que poco a poco me calmo, los recuerdo de esos besos vuelven a mí y me siento enojada ¡no quiero pensar en los malditos besos!, pero no puedo evitarlo. Siento tanta tensión que quisiera llorar.

Salgo de la ducha y prendó el secador, mi cabello se va secando y adquiriendo brillo. Roman dice que tengo un lindo y sano cabello, yo quisiera cortarlo un poco, quizás hasta mis hombros, pero el Maestro no lo aprueba, dice que largo se ve mejor y seguramente tiene razón. Salgo del cuarto de baño, cubro mi cuerpo de crema hidratante, me enfundo en unas cómodas bragas y un pijama sencillo y entró a la cama.

La suavidad del colchón me recibe, me cubro con la colcha y sin evitarlo mis pensamientos vuelven al beso. Enfurecida conmigo misma, me giro boca abajo y sujeto las almohadas con fuerza.

¡Quiero dormir!

Me digo, pero después de una hora de intentarlo compruebo que no puedo. Aunque mi cuerpo está tranquilo mi mente no para de trabajar y pensar en el Maestro. Esos besos me dejaron abrumada y confundida. Maldigo porque sé que será una perturbada noche, y por primera vez desde que llegara a esta casa, me pregunto:

¿Qué es lo que quiere el Maestro de mí?

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Último capítulo

  • LA SEDUCTORA   *AGRADECIMIENTOS*

    Agradezco enormemente el que hayas dispuesto de tu tiempo para leer sobre Susana y su Maestro, el que me acompañarás en cada capítulo, el que llegarás hasta el final.Gracias a todas las personas que me rodean y a diario me impulsan a ser mejor, a crecer como persona y escritora, y que crecen en casa proyecto, en cada nueva idea que se desarrolla en mi mente. LOS AMO, con todo mi corazón, de verdad son una bendición enorme.Espero te haya gustado lo que has leído, me dejes saber tu opinión y me acompañes en mis otras historias, nuevos personajes, nuevas aventuras y nuevas metas. Un besazo enorme para ustedes.

  • LA SEDUCTORA   * EPILOGO*

    Pensar en todo lo que hemos vivido en el transcurso de estos años, me llena de una inmensa felicidad. Cada cosa fue tomando su lugar y cayendo por su propio peso. Podemos decir que hemos vivido felices y que con cada día que pasa, fortalecemos más el vínculo que tenemos. Kaplam, ha sido un excelente Maestro, juntos hemos aprendido a querernos, a valorar los momentos en los que estamos juntos, que a decir verdad son muchos, ese hombre me adora y yo amo que se comporte así, vive pegado a mi como una segunda piel. Delegó muchas funciones en sus negocios, y pasa casi todos los días en casa con nosotros.Pensar que estuve tan cerca de perderlo, hace que tiemble ante la certeza que algún día tendremos que separarnos, a menos que la naturaleza reclame nuestras vidas al mismo tiempo. Lo que vivimos con Gloria, fue horrible, pero nos ayudó a darnos cuenta de cada momento vivido es muy importante.Como cumplo mis promesas, fui a conocer a la hija de Martín, solo que esta vez del b

  • LA SEDUCTORA   *Capítulo 30* FINAL

    Han pasado dos semanas desde que estamos en el hospital, dos semanas de agonía y dolor al no saber qué será de Kaplam. los médicos aseguran que ha ido evolucionando de forma satisfactoria, pero que no pueden dar nada por logrado.Aseguran que aún, su vida corre peligro.Ha sido sometido a dos operaciones peligrosas y afortunadamente ha logrado salir victorioso del quirófano en ambas oportunidades, intento ser positiva pero es muy difícil verlo allí, tan vulnerable, tan débil, tan pálido. Es como si la vida se le escapara y eso me está matando de a poco. Llevo dos semanas sin dormir bien, sin comer bien, me siento agotada, sensible y a punto de colapsar. Los médicos han decidido que lo mejor es tener a Kaplam, sedado mientras esperamos mejorías y que pronto llegará el momento de detener los sedantes y esperar a que abra sus hermosos ojos y me mire nuevamente.

  • LA SEDUCTORA   *Capítulo 29*

    -¿A casa?- le pregunto mirándolo con ojos enormes.-Si mi amor, mi casa, tu casa. . . nuestra casa Susana- acaricia mi cabello. Tiene intenciones de apartarse y lo dejo. Se recuesta sobre la cama mirando el techo, luego se gira hacia mí y me sonríe, me toma en un gran abrazo y me acerca a él. Me acomodo sobre él, con mi pecho pegado al suyo, y mis ojos fijos en los de él.-Kaplam. . . mi amor- esas palabras suenan tan extrañas, tan dulces que me cuesta asimilarlas, y comprender de que estamos juntos, de que es mi amor. Así que sonrío- no sé si sea una buena idea volver allá.-Pero Susana- su voz se carga de angustia- ahora que te he recuperado no pienso dejarte nuevamente, no me apartaré de ti mi amor. ¿cómo crees que después de estar aquí contigo, y comprobar que nos amamos y que nunca debimos separarnos, podría salir de este lugar sin ti?, te quiero a mi lado mi amor, te necesito a mi lado y no estoy dispuesto a alejarme nuevamente de ti. . . Nunca más Susana.

  • LA SEDUCTORA   *Capítulo 28*

    Mis ojos se abren enormes, mi respiración se agita y siento que he escuchado mal, comienzo a hiperventilar.-Yo. . . Tú. . .-Yo te amo, Susana- repite dejándome sin aliento. Aún en sus brazos me giro dándole la espalda y llevo mis manos a mi rostro sin poder creerlo. No puede ser cierto, tiene que ser una broma. Un sollozo amenaza con subir a mi garganta y lo contengo con dificultad. No puedo creer que me ame. . .no puede ser.Siento como me abraza de la cintura y mi cuerpo se recarga contra el de él de inmediato. Posa su cabeza entre mi hombro y mi cuello y lo siento aspirar mi aroma. Todo mi cuerpo tiembla.-Me he negado a aceptarlo, lo he descubierto muy tarde, Cariño. Volví a casa para decirte que había descubierto que mis sentimientos por ti habían cambiado y que estaba dispuesto a ganarme los tuyos, pero. . . ya no estabas. Solo estaba esa carta que me destrozó el corazón, tuve la necesidad de buscarte, pero quise respetar tus decisiones, además no sab

  • LA SEDUCTORA   *Capítulo 27*

    Siento que mi corazón se detiene, es él. . . después de tanto tiempo alejados, es él, está nuevamente frente a mí, no puedo creerlo. Mis ojos se llenan de lágrimas, sin poder evitarlo. Siento como tira de mi con fuerza y me estrecha dulcemente entre sus brazos. Cierro mis ojos por un momento mientras siento como su corazón golpea contra su pecho, es un sonido realmente maravilloso, en sus brazos me siento protegida, resguardada y aunque suene tonto. . . me siento amada.Este reencuentro ha sido mil veces mejor de lo que yo hubiese soñado. Lo estrecho con fuerza, sintiéndolo parte de mí. Queriendo conservar este minuto para siempre.-Susana. . . querida Susana- su voz es tan increíblemente sensual, inunda mis sentidos y me hace sentir realmente bien.-Maestro. . . pensé que nunca más nos veríamos.-Yo por el contrario rogaba cada día por tener la dicha de mirarte nuevamente- sus palabras están tan cargadas de emoción, que hacen que súbitamente me estremezca. L

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