Beranda / Romance / LA SEÑORA MORGAN / SOLO UNA AMA DE CASA

Share

SOLO UNA AMA DE CASA

Penulis: Melani Seijas
last update Tanggal publikasi: 2023-04-26 05:12:05

Elizabeth Morgan

Mi dulce Ariadna debe ir a casa a cuidar de Luis, el no está nada bien, ninguno lo está, pero él es un niño, no debería estar pasando por eso, él  mi hija y mi venganza son el motor que me mantiene con vida.

Morir no es una opción para mí aunque quisiera, es como si me hubiesen arrancado una parte de mi alma,  estoy agotada, mucha gente va a la clínica a darme el pésame, tanta que ni siquiera me dejan procesar mi duelo, quisiera que todos se largaran y me dejaran en paz, pero guardo silencio, en todo tiempo, ni siquiera respondo con monosílabos.

El colmo del descaro es ver a los familiares de Aron acá, su madre me abraza como si nada con el tiempo llegamos a tratarnos nuevamente después que nos echaran como unos perros de su casa, pero claro fue después que mi marido comenzó a tener éxito, tanto éxito que la fortuna de su familia es nada comparado con la nuestra.

Mi cuñado que trabaja con nosotros en el — Morgan, va con su madre y su padre donde aun estoy convaleciente, siento la falsedad de su dolor, a pesar de que ahora tengo tanto dinero como ellos, nunca dejo de tratarme como una empleada, me daba rabia cuando nos visitaba en casa, porque cada vez que podía me decía cosas como: —Tráeme un café por favor. — Queriendo que me sintiera una clase inferior a la de él, nos tratamos pero nunca nos tragamos…

Los malditos socios minoritarios de la empresa, van uno a uno todos sin disimular su cochino interés, incluso uno trato de sobrepasarse conmigo y me dijo que siempre me había amado, y que ahora que estaba sola podíamos ser felices juntos, inmediatamente le di una bofetada mirándolo con asco—En tu m*****a vida, te me vuelvas a acercar. — Chillo entre dientes tratando de controlar la furia que me corroe por dentro.

—Elizabeth, debes comer algo. — Me dice preocupado Jean Carlo ya que no he querido probar bocado, lo único que quiero es salir de aquí de una vez por todas.

—Estoy segura que mataron a mi esposo y no descansare hasta encontrar al culpable. — Le digo a nuestro mejor amigo poniéndome de pie con dificultad.

—Elizabeth por favor, no te levantes puede ser peligroso. — Me dice el escandalizado sujetándome los hombros.

—Peligroso seria quedarme aquí a esperar, que esos malditos vengan a terminar su trabajo, estoy segura que no van a descansar hasta que esté tres metros bajo tierra. — Le respondo, limpiando una lagrima que se me escapa de los ojos.

—La investigación que la policía está haciendo determino que lo que paso fue accidental. — Me responde el para que este tranquila.

— ¿Accidental?— Respondo soltando una carcajada carente de emociones— ¿Acaso estás loco? No eso no fue ningún accidente— Le digo segura, es más fácil quitarme la cabeza que quitar esta certeza que siento en mi corazón.

—Sé que te duele, a mí también me duele, él era como el hermano que nunca tuve, yo no sé qué haré ahora que el no está.— Me dice nuestro amigo quedando sin aliento, boqueando buscando aire, se que él es  una de las pocas personas que manifiestan un sentimiento genuino de perdida.

No abrazamos dándonos consuelo mutuo— No soy una asesina pero juro que me convertiré en una y acabare con cada uno de los implicados en la muerte de mi  esposo. — Le digo con seguridad.

—Señora Morgan, no puede ponerse de pie. — Me dice una enfermera escandalizada al verme levantarme, la miro con la barbilla alzada, como aprendí a mirar a la gente para ponerla en su lugar, emanando poder por cada uno de mis poros.

Ella se siente intimidada y más cuando le respondo— ¿Cómo harás para detenerme? Porque yo me voy ahora mismo de aquí.

—Elizabeth piénsalo bien. — Me dice Jean Carlo, tomándome un brazo.

—No pienses detenerme quiero ver a mi esposo, aunque sea por última vez, solo viéndolo sabré que no está. — Le digo determinada.

—No, es mejor que no lo veas, el cuerpo quedo irreconocible…Es lo mas horripilante que he visto en mi vida. — Solloza él y yo sacudo mi cabeza en forma de negación, no puede ser que mi esposo un hombre tan hermoso tuviese esa muerte tan horrible, tengo uno de mis brazos con quemaduras en tercer grado, y el dolor es algo insoportable, me imagino el dolor que  puede haber sentido el al momento de morir.

Siento una presión en mi garganta, tengo ganas de gritar, de renegar contra Dios mismo por lo que me está pasando, no es justo, por suerte aun cargaba el vestido rojo que use anoche, tengo ganas de arrancármelo, lo menos que merece mi esposo es que use negro en señal de luto de forma perpetua hasta que muera.

Salgo de la habitación, descalza no me importa la opinión de nadie, no me importa que piensen que me volví loca, Jean Carlo se apresura a seguirme, en la sala de espera su esposa me mira con pena, Amanda y yo nos hicimos buenas amigas desde que nos conocimos tuvimos como un clic una conexión espiritual inexplicable, ambas somos amas de casa, ella porque es lo que siempre quiso ser y yo porque eso era lo que Aron necesitaba para hacernos salir adelante.

El en casa siempre me decía que detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer, el me decía que el sin mí no hubiese conseguido nada, yo creo que si podía hacerlo, en mi vida no he conocido ni conoceré otro hombre como él, de eso estoy segura.

Subo al auto, en la parte de atrás, y ella sube conmigo, me abraza con cuidado de no rozar mi brazo quemado, llego a casa en absoluto silencio, subo a la habitación que compartí con mi esposo durante diez años, cuando compramos emocionados nuestra propia mansión.

Me quito el vestido y lo tiro a la basura, no me importa que cueste miles de dólares, lo odio, miro  las cosas de mi esposo en el baño en todos lados y decido que no las moveré, lo miro en todos lados ciento que me estoy volviendo loca.

Me visto completamente de negro; de la cabeza a los pies sin ningún tipo de maquillaje y sujeto mi cabello en una cola sin ningún tipo de gracia, no me importa que nadie me vea hermosa, siento que envejecí un siglo en un solo día.

Paso por la habitación de Luis y mis hijos están dormidos mientras Ariana abraza a Luis en forma de cucharita, tienen las lagrimas secas en las mejillas, a acuesto con ellos abrazándolos mientras sollozo en silencio, pienso que no pude escoger un mejor padre para mis hijos, el siempre sacaba tiempo de donde no tenia para ayudarlos con sus tareas de vez en cuando, como para llevarnos a cenar, o a un partido de básquet, del cual son fanáticos todos.

Mientras tanto en el — Morgan y asociados hay una reunión entre varios socios de la empresa para determinar el destino de la misma, en presencia de un abogado.

—Sugiero que le compremos las acciones a la viuda, ella no sabe nada de negocios estoy seguro que firmara contenta. — Dice el más codicioso.

—No debes subestimarla, no es tan tonta como tú crees. —Le dice Christian el  cuñado que conoce muy bien a Elizabeth...

—Por favor, es un ama de casa ignorante, sabe de negocios lo que yo sé de pasteles. — Dice el gordo burlados de la viuda.

—Tú sabes mucho de pasteles, gordo creo que la mosquita muerta de Elizabeth podría darnos una sorpresa. — Le dice la única mujer del —.

—Tu mejor cállate, que estas allí gracias a tus habilidades en la cama. — Le dice el ex esposo a la mujer que sonríe viéndolo a la cara, ella salió victoriosa en el divorcio con la mitad de los bienes del tipo que la mira con resentimiento.

Ella se carcajea— ¿No habrá una forma de quedarnos con las acciones de ella, tal vez haciéndola firmar un poder?— Pregunta el más joven—

—Les dije que no es ninguna tonta, no firmara nada sin leerlo previamente. — Responde Christian sentado en la silla como si tuviese flojera con una pelota anti estrés en las manos.

— ¡Malditas víboras! Solo esperaron que Aron muriera para intentar repartirse todo, pero están muy equivocados, todo esto le pertenece a la señora Morgan y a sus hijos. — Entra la asistente de Aron interrumpiendo la reunión de forma inesperada.

—Lamento informarles que lo que dice la señorita aquí presente es la verdad, no quiere decir que no se pueda negociar con la señora Morgan la venta, la sección o incluso la donación de las acciones del — Morgan entre ustedes.— Expresa el abogado hablando por primera vez viendo a todos los accionistas por encima de sus anteojos.

— ¡Basuras! ¡Carroñeros!— Grita la asistente, temblando de rabia e indignación.

—Saquen a esa mujerzuela de aquí, ella solo quiere un pedazo de todo pero te equivocas no tendrás nada solo eras la amante de turno de mi hermano. — Dice Christian a la chica que niega con la cabeza totalmente ofendida.

— ¡No voy a moverme de aquí!—Responde ella molesta.

—Estas despedida. — Dice con voz serena Christian, mientras los guardias de seguridad se presentan a sacar a la intrusa a la fuerza, por orden de uno de los altos ejecutivos del — y hermano del difunto socio mayoritario.

Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi

Bab terbaru

  • LA SEÑORA MORGAN   MUJERES DE ACERO

    Elizabeth MorganNo todas pueden ser la señora Morgan, por supuesto que creo en la palabra de mi hijo, es un promiscuo, pero responsable dentro de lo que cabe, este pequeño susto puede servir para que se dé cuenta que no puede seguir viviendo su vida de forma tan desordenada, no todas las mujeres que se presenten en su vida son Diana.La mujer que le rompió el corazón, el debe entender también que en el corazón no se manda, ella creía amarlo hasta que conoció al que en ese momento era el mejor amigo de mi hijo, A veces la edad nos hace tomar decisiones inapropiadas, en la juventud podemos cometer errores, por los cuales a veces tenemos que pagar un alto precio, los errores de mi esposo, nos costaron por mucho tiempo la paz, no somos personas comunes, dormimos con un ojo abierto…Y el otro también.No podemos confiar ni en nuestras propias sombras, porque cuando llega la noche hasta ella nos abandona.—Ven, te asignare una habitación. — Le digo a la chica, mientras mi hijo empuña las

  • LA SEÑORA MORGAN   MENTIROSA

    Luis MorganEl rechazo lo único que hizo fue avivar esa obsesión que vengo sintiendo desde hace tiempo por ella, por lo que me invento unos problemas en las aguas servidas de la mansión, para volver a casa de mis padres, voy a la piscina, donde se que esta nadando con mi hermano, Brian no necesita ya de ninguna niñera, pero mis padre no quieren que se quede solo y además ella le ayuda con las tareas de la escuela.Me coloco unos short para impresionarla, yo me mato horas en el gimnasio para tener el cuerpo definido y musculoso que tengo, donde quiera que vayan las mujeres caen rendidas a mis pies e Isabela no será la excepción.Sin embargo, cuando la veo salir del agua soy yo el que queda babeando como un perro hambriento tiene la cintura súper pequeña pero tu trasero y un pecho lleno y redondo que me dejan impresionado.—Mi padre llega desde atrás y me da una palmada en la cabeza, —cierra la boca. — Se burla de mí.—Yo disimulo y me lanzo al agua pasando por el lado de ella, solo en

  • LA SEÑORA MORGAN   INOCENCIA PERDIDA

    Elizabeth Morgan.A partir de ese día Brian no vuelve a ser el mismo, parte de su inocencia murió, así el maldito de Alex no haya presionado el gatillo.Le explicamos todo lo que paso con sus padres, no le ocultamos nada y le explicamos que aunque Aron y yo no lo engendramos es nuestro hijo amado, que no lo abandonaremos nunca y que estaremos para él las veces que lo necesite como lo estoy para todos nuestros hijos.Mi hija en este momento está teniendo una pequeña crisis matrimonial por lo que voy a visitarla a la empresa, ha pasado un mes desde el incidente con el tío de Aron,Hola cariño como te encuentras hoy el saludo con un beso en la mejilla, ella sonríe pero la sonrisa no llega a sus ojos, su asistente esta parando la oreja por lo que digo en voz alta—Me gustaría que habláramos un rato a solas. — Con los ojos entrecerrados, la mujer se hace la sorda hasta que Ariadna le ordena—Betuna por favor saca estas copias y cierra la puerta al salir. ——Enseguida señora. — Masculla la

  • LA SEÑORA MORGAN   ERES UN MORGAN

    Elizabeth MorganMás sabe el diablo por viejo que por diablo, Brian siempre ha sido un niño un poco caprichoso, pero nunca había visto que tuviese odio en la mirada hasta ahora.No soy ninguna tonta, al verlo a los ojos mientras comíamos vi el reflejo exacto de su padre biológico, pero yo he dado todo porque él no siga sus pasos y dejo de llamarme Elizabeth Morgan si no consigo volver a encarrilarlo.Sé que una de las cosas que le molesta es que Aron y yo somos mayores, eso es algo actual, pero sé que es porque algunos niños han comenzado a hacerle comentarios como ¿Dónde están tus padres? Que has venido con tus abuelos, a veces los niños son crueles y no tienen idea del daño que hacen.Discretamente yo misma comienzo a seguir los pasos de mi hijo, hace casi todas sus rutinas con normalidad, cuando estoy a punto de darme por vencida…Llevo tres días siguiéndolo aparece muy tranquilo un personaje que tenia años sin ver y me quedo con la boca desencajada, por lo viejo y feo que esta oja

  • LA SEÑORA MORGAN   VENGANZA

    Alex MorganNo soporto ver a Aron, feliz con su familia después de que mato a mi hijo, Elena nunca me había dicho que era mío, hasta hace tan solo unos meses, por eso siempre sentí afinidad por él, no puedo creer que esperara tanto tiempo para decírmelo y no solo eso me dijo que el responsable de la muerte de su hijo fue nada más y nada menos que su propio hermano.Ella no lo dijo en sus cabales estaba borracha, pero sé que no mentía, ella se le suele ir la lengua cuando esta borracha, siento tanta rabia mis deseos de venganza son algo que no puedo controlar, sabía que el ultimo hijo de Aron y Elizabeth no era de ellos, Brian es hijo de la asistente de ella y por un tiempo pensé que era de Aron, pero no saco bien las cuentas y ese niño es mi propio nieto.Los niños son fáciles de manipular, es perfecto para usarlo en mi venganza, más temprano que tarde, tendré la cabeza de Aron y Elizabeth en bandeja de plata.Mi esposa y yo nos separamos recientemente, por lo que recientemente me mud

  • LA SEÑORA MORGAN   REGALOS

    Elizabeth Morgan —Claro que no tonto, los abuelos saben que no somos niñas. — Le responde su hermanos y todos nos reímos.Vamos a sentarnos para buscarlos entre los paquetes. — Les digo, me duele la columna envejecer no es algo fácil de asimilar, traemos presentes hasta para el personal de servicio, especialmente para los que tienen años con nosotros.Le entregamos a los mellizos un dron para que juegue al aire libre y se despeguen un poco de los videos juegos y también un carrito a control remoto, ellos al contrario de la mayoría de los niños son felices de compartir sus cosas.—Vamos a estrenarlos ya. — Propone uno.—Esperen que su papá los enseñe a usarlo lo pueden perder. — Le dice Elizabeth.—Ojala que terminen pronto. —Se queja uno de ellos, poniendo mala cara y sentándose en la alfombra, rodando el carrito como consuelo.—No te preocupes hermanito, ya los vamos a usar. — Le consuela Albert.—Ellos se entretienen con sus juguetes y tocan los adultos, a mi hija la fascinan las ca

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status