INICIAR SESIÓNMaddy escuchó tres toques en su puerta, luego de decir “pueden pasar”, vio como una figura alta ingresaba a su habitación y rodeaba la cama hasta llegar a su lado, se sentó y tomó sus manos:
–Regresaste antes.
–No podía estar un día más lejos de ti.
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Los trillizos seguían dirigiendo y cosechando éxitos en el Imperio Viteri, los cuatrillizos menores, ingresaron a la universidad e iniciaban la etapa que definiría sus futuros profesionales; tal como les habían prometido Renán y Maddy, cada uno eligió por sí mismo, ellos nunca les impondrían nada que fuera impactante en sus vidas futuras, respetaban sus decisiones y sus individualidades.Por primera vez en varias semanas, volvían a reunirse todos, se encontraban en la casa del lago para celebrar el cumpleaños número noventa y seis de los cuatrillizos mayores, ahora todos viviendo juntos, manteniéndose saludables y con mucha agilidad mental.Madeleine estaba apoyada en una columna de la casa, observando a todos, de pronto aspiró un aroma familiar y sintió unos cálidos y todavía fuertes brazos rodeando sus hombros desde su espalda, apoyó su cabeza en el
Muchos meses después…En Aerolíneas Viteri la entrada de los trillizos se había convertido en todo un evento matutino. Desde que su padre los consideró aptos y ellos mismos demostraron sus capacidades, estaban a cargo.Tres hermosos ejemplares masculinos, casi idénticos físicamente, no obstante, cada uno poseía una personalidad definida y descollante, todos eran elegantes distinguiéndose, pero entre sí por tener estilos muy propios.Bayron era fanático de los trajes de tres piezas, sus chalecos eran sinónimo de exclusividad y su sastre tenía terminantemente prohibido confeccionarlos para alguien más. Él era el CEO enfocado en su trabajo, apoyado en sus estudios de Administración y su sagacidad, resultaba un excelente negociador, llevando un paso adelante la expansión del imperio familiar, al encargarse de todas las relaciones co
Al separarse ella suspiró e intentando sonar fuerte e indiferente le dijo: –¿Qué sigue a continuación? –Te llevo a mi habitación, me deshago de tu ropa, admiro tu cuerpo, lo recorro con mis manos, luego beso cada parte de ti para después hacerte mía.Fernanda lo escuchó atentamente, sin embargo, volvió a tomar el envase con pudín y siguió comiendo aparentando tranquilidad, lo que hizo que Edison arrugara su entrecejo con extrañeza y preguntándose para sí mismo, sí de verdad no había causado gran impacto en ella con ese beso, porque él se sentía perdido por su boca y deseaba besarla miles de veces.“No creo esa indiferencia” –se dijo y tomó su rostro entre sus mano
Edison la llevó a un restaurante argentino donde sabía que preparaban una exquisita parrillada, solo pensaba en que Fernanda es amante de la carne asada y su deseo era complacerla, en esa y en muchas otras cosas.El rato fue sumamente agradable, cuando él dejaba de huir a sus sentimientos y ella de verlo como un imposible, todo fluía armoniosamente; pasado un buen rato y mientras pagaba la cuenta, Edison pensaba en cómo extender el tiempo a su lado.–Podemos comer el postre en tu casa o en la mía, ¿qué decides?–A menos que haya surtido la despensa, sé que en su apartamento no quedaba nada para hacer postres y en la mía no se puede porque comparto apartamento con tres chicas de la clínica y una de las normas es no llevar visitas.Edison no comentó absolutamente nada, la instó a ponerse de pie y salir del restaurante, ya en el automóvil manejó con un destino definido en su mente, al llegar, él le dijo: –Ven conmigo porque no tengo idea de lo que se necesita. –¿P
En la aerolínea, Renán ya estaba enterado de la falla del sistema, así como de la cooperación que estaba recibiendo el departamento técnico por parte de Edison y de sus sugerencias innovadoras, lo que desconocía era la emergencia que se había presentado, así que pasadas algunas horas fue que su asistente le notificó la novedad, por lo que de inmediato llamó a su amigo. –Hola jefecito, ya me extrañaba que no hubieras llamado. –Debiste haberme avisado de esa emergencia, acabo de enterarme. –No lo pensé socio, solo actué. –¿Cómo está todo?
Cada palabra que salía de la boca de Román se clavaba en el pecho de Edison como daga ardiente, reconocía que tenía razón en cuanto a lo mucho que la mandona lo había ayudado, pero su amigo estaba sugiriendo algo como que no la dejara ir, ¿eso que significado tenía?, ¿acaso nadie recordaba lo mucho que sufrió por Belén y el aborto de su hijo no nacido? –Es imposible que yo vuelva a amar Román, mi corazón murió junto con mi hijo. –Entonces Fernanda se irá y será demasiado tarde cuando comiences a extrañarla. –No voy a extrañarla Román, me gustó, le propuse acostarnos, no lo aceptó y ahí acab&oacut







